{"id":4173,"date":"2018-12-12T15:46:02","date_gmt":"2018-12-12T15:46:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=4173"},"modified":"2018-12-13T00:13:30","modified_gmt":"2018-12-13T00:13:30","slug":"el-excremento-del-diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/12\/12\/el-excremento-del-diablo\/","title":{"rendered":"El excremento del diablo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1162 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/reinaldo-spitalettaBis.jpg\" alt=\"\" width=\"58\" height=\"70\" \/>Llega un momento en el que se descree de todo: de presidentes y \u201csubpresidentes\u201d, de capillas politiqueras, de las bacrim* que se erigieron en partidos pol\u00edticos, de monigotes y titiriteros, y hasta del poder de don dinero. Y este es el tema, que desde el Arcipreste de Hita (y antes) hasta ahora, ha tenido rapsodas y otros cuestionadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-337 aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=1040\" sizes=\"(max-width: 527px) 100vw, 527px\" srcset=\"https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png 527w, https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=150 150w, https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=300 300w\" alt=\"sin-titulo\" data-attachment-id=\"337\" data-permalink=\"https:\/\/edadmedia1blog.wordpress.com\/autores\/arc\/sin-titulo-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=1040\" data-orig-size=\"527,309\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{\" data-image-title=\"sin-titulo\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=1040?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/edadmedia1blog.files.wordpress.com\/2017\/01\/sin-tc3adtulo1.png?w=1040?w=527\" \/><strong>El Arcipreste de Hita, autor del <em>Libro del buen amor, <\/em>uno de los grandes cl\u00e1sicos de la literatura medival espa\u00f1ola<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Llamado el \u201cexcremento del diablo\u201d*, para Crist\u00f3bal Col\u00f3n era la posibilidad, con solo mostrar unas morrocotas, de comprar la entrada al para\u00edso. Para Shakespeare, el oro era la \u201cvil ramera de los hombres\u201d. Y en el\u00a0<em>Libro del buen amor<\/em>, se advierte que, con el poder embaucador del dinero, se compran curas y papas, patriarcas y obispos, se hace noble cualquier villano y en su posesi\u00f3n y poder\u00edo se puede convertir \u201cuna verdad en mentira y una mentira en verdad\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" id=\"imgBlkFront\" class=\"a-dynamic-image image-stretch-vertical frontImage aligncenter\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/510%2Bt4CZvdL._SX319_BO1,204,203,200_.jpg\" alt=\"\" width=\"339\" height=\"527\" data-a-dynamic-image=\"{\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">S\u00ed, ah\u00ed est\u00e1 el poderoso caballero que es don dinero, seg\u00fan la maravillosa letrilla de don Francisco de Quevedo y Villegas, \u201cy pues es el que hace iguales al rico y al pordiosero\u201d. Con su bolsa, se compran diplomas y puestos p\u00fablicos, conciencias y ducados, t\u00edtulos nobiliarios y sillas presidenciales. Y ya lo ves, ah\u00ed est\u00e1n Trump -que a sus pies, para que recojan las migajas que \u00e9l les arroja, postra a mandatarios peleles y otros peones- y el pr\u00edncipe saud\u00ed, y los due\u00f1os del petr\u00f3leo, y los intermediarios del gran capital, como los capataces financieros que construyen puentes desechables. Ah\u00ed est\u00e1n.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi aligncenter\" src=\"https:\/\/www.entrelectores.com\/img_cache\/a\/3\/2\/8\/7\/a328751a19019a7938c073d35d22cc30a354e08f.jpg?v1.0.281\" alt=\"R\u00e9sultat de recherche d'images pour \" width=\"365\" height=\"486\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Poderoso se\u00f1or es don dinero. \u201cMadre, yo al oro me humillo; \/ \u00e9l es mi amante y mi amado, \/ pues, de puro enamorado, \/ de contino anda amarillo\u201d. No sobra, entonces, como lo suger\u00eda un fil\u00f3sofo, volverse libertario. Sin dioses ni amos. Sin santos ni milagros. Sin papas ni monaguillos. No confiar en las instituciones y sospechar de todo. No creer en pol\u00edticos ni en sacerdotes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En alguna entrevista se le oy\u00f3 decir a Michel Onfray que hab\u00eda que preferir el ser al tener, \u201cconstruir la propia vida sin tener que deberle ni pedirle nada a nadie\u201d, o, a lo Nietzsche, \u201ccrearse libertad\u201d. Y en este punto retomo la hip\u00f3tesis por la que quise escribir esta nota. En <em>Peque\u00f1as virtudes<\/em>, un libro de la estupenda escritora italiana Natalia Ginzburg, uno de los once ensayos se refiere al dinero y a los ni\u00f1os. Con un tono didasc\u00e1lico, plantea que a estos no hay que ense\u00f1arles las peque\u00f1as virtudes, sino las grandes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cNo el ahorro, sino la generosidad y la indiferencia hacia el dinero; no la prudencia, sino el coraje y el desprecio por el peligro; no la astucia, sino la franqueza y el amor por la verdad; no la diplomacia, sino el amor al pr\u00f3jimo y la abnegaci\u00f3n; no el deseo de \u00e9xito, sino el deseo de ser y de saber\u201d, dice en la apertura de su meditaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4180 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Las-pequenas-virtudes-NG-186x300.jpg\" alt=\"\" width=\"359\" height=\"579\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y entonces echa a andar por un escabroso camino de mentalidades y costumbres, en las que el dinero es una suerte de deidad pagana, pero, al mismo tiempo, religiosa. Y habla de las alcanc\u00edas (o huchas, como les\u00a0dicen en Espa\u00f1a), casi todas con forma de marrano, que se les compran a los chicos para que entiendan aquello que, con criterio eclesi\u00e1stico, pero tambi\u00e9n de banqueros y otros avaros, se ha denominado el \u201cahorro\u201d. \u201cNo deber\u00edamos ense\u00f1ar a ahorrar; deber\u00edamos acostumbrar a gastar\u201d, dice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s, con un lenguaje directo, la escritora advierte que a los pelados hay que ense\u00f1arles a\u00a0que entiendan que el dinero es algo pasajero y est\u00fapido, \u201ccomo es justo que se piense en la infancia\u201d. \u201cLa verdadera defensa ante la riqueza no es el miedo a la riqueza, a su fragilidad, a las viciosas consecuencias que puede tener. La verdadera defensa ante la riqueza es la indiferencia ante el dinero\u201d, se\u00f1ala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Publicado en 1962, el ensayo de la autora de <em>L\u00e9xico familiar<\/em>\u00a0mantiene su vigencia y se convierte en un texto\u00a0pol\u00e9mico, por supuesto, de referencia para la educaci\u00f3n de los muchachos y la cr\u00edtica a la deificaci\u00f3n del dinero. En otro apartado, indica que a los ni\u00f1os no hay por qu\u00e9 prometerles plata como premio para que estudien. \u201cEs un error. De este modo mezclamos el dinero, que es una cosa sin nobleza, con una cosa meritoria y digna, como es el estudio y el placer del conocimiento\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" id=\"fancybox-img\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/imagessl1.casadellibro.com\/a\/l\/t0\/01\/9788426416001.jpg\" alt=\"lexico familiar-natalia ginzburg-9788426416001\" width=\"346\" height=\"521\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es una perogrullada hablar del poder corrompedor del dinero. No sobra, sin embargo, recordar sus pat\u00e9ticas \u201cvirtudes\u201d. Se sabe, como lo cant\u00f3 Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (1283-1350), que con el dinero \u201ccomprar\u00e1s Para\u00edso, ganar\u00e1s la salvaci\u00f3n\u201d. Es \u2014debe ser\u2014 un medio, no un fin. El capitalismo cre\u00f3 una concepci\u00f3n de \u00e9xito asociada al dinero. Contra ella, hay que ense\u00f1ar a ser, a descreer y a promover el deseo (o la sed) de saber.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 11 de diciembre de 2018<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">N de la E:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">*<strong>Bacrim<\/strong>: Bandas criminales emergentes, uno de los terminos utilizados por el gobierno colombiano para designar las organizaciones mafiosas que operan en Colombia desde 2006 despu\u00e9s de la supuesta desmobilizaci\u00f3n del grupo paramiliar AUC (Autodefensas Unidas de Colombia).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">** \u00ab\u00a0<strong>Excremento del diablo<\/strong>\u00ab\u00a0: T\u00e9rmino creado por Juan Pablo P\u00e9rez Alfonso, uno de los fundadores de la Organizaci\u00f3n de Pa\u00edses Exportadores de Petr\u00f3leo (OPEP),\u00a0 para referirse al petr\u00f3leo y al efecto que este tiene sobre el manejo de las econom\u00edas de pa\u00edses que poseen este recurso natural como Venezuela.\u00a0 El petr\u00f3leo, dijo, no es oro negro; es el excremento del diablo. La intuici\u00f3n de P\u00e9rez Alfonzo ha sido rigurosamente confirmada. Desde 1975, por ejemplo, las econom\u00edas de los pa\u00edses ricos en recursos naturales han crecido menos que las de los pa\u00edses que no exportan principalmente materias primas. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y ya lo ves, ah\u00ed est\u00e1n Trump -que a sus pies, para que recojan las migajas que \u00e9l les arroja, postra a mandatarios peleles y otros peones- y el pr\u00edncipe saud\u00ed, y los due\u00f1os del petr\u00f3leo, y los intermediarios del gran capital, como los capataces financieros que construyen puentes desechables. Ah\u00ed est\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216,19],"tags":[28,2071,2072,519,2073],"coauthors":[265],"class_list":["post-4173","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-colombia","category-literatura","tag-colombia","tag-capillas-politiquerass","tag-poder-dinero-corrupcion","tag-reinaldo-spitaletta","tag-ser-descreer-promover-el-saber","post_format-post-format-aside"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4173"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4224,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4173\/revisions\/4224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4173"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}