{"id":39456,"date":"2022-06-14T22:35:50","date_gmt":"2022-06-14T22:35:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=39456"},"modified":"2022-06-15T10:13:20","modified_gmt":"2022-06-15T10:13:20","slug":"la-politica-del-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/06\/14\/la-politica-del-odio\/","title":{"rendered":"La pol\u00edtica del odio"},"content":{"rendered":"<div class=\"gmail-pure-u-xl-8-12\">\n<div class=\"gmail-ArticleHeader gmail-false\">\n<p class=\"gmail-Title gmail-ArticleHeader-Title gmail-Title_article\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay una vieja talanquera conectada con el desprecio al otro, pero m\u00e1s a\u00fan, con las ganas irracionales de que ese otro no exista. Es como una pulsi\u00f3n de muerte. Y en ese \u00e1mbito, tan extendido por ejemplo en pa\u00edses como Colombia, aparece el odio, que no es una oposici\u00f3n al amor (un ant\u00f3nimo), sino una negaci\u00f3n del distinto, una especie de emboscada que se tiende para que aquel que no piensa como yo (si es que se puede llamar pensar a un sentimiento banal y desprovisto de argumentos) sea marginado. O borrado del mapa.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39458 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Discurso-de-odio-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Discurso-de-odio-300x158.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Discurso-de-odio.jpg 310w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando no hay fundamentos ideol\u00f3gicos, cuando se carece de una educaci\u00f3n para la democracia, cuando no es posible acceder a la historia y a otras disciplinas que nos permitan llamarnos civilizados, entonces habitamos en el reino deplorable de los odios y la intolerancia. M\u00e1s que apelar a la raz\u00f3n, seleccionamos el facilismo de se\u00f1alar al otro, al discordante, due\u00f1o de otras concepciones del mundo, como un enemigo.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gmail-Layout-Row gmail-null\">\n<div class=\"gmail-Article-Content gmail-no-paywall\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la novela\u00a0<a href=\"http:\/\/BBCC_libro_pdf_42_El_dia_del_odio.pdf\"><em>El d\u00eda del odio<\/em><\/a>, de Osorio Lizarazo, sobre el estallido social producido en Bogot\u00e1 por el asesinato de Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n, se dice: \u201cLos intelectuales de las clases medias y alta, que en la hora decisiva se esconden temerosos, son los que escriben la historia: pero es la plebe quien la hace\u201d. Y m\u00e1s adelante, se anota que esa llamada \u201cplebe\u201d, \u201centumecida por el fr\u00edo, inerte por la inanici\u00f3n, embrutecida con chicha, envilecida por la ignorancia\u201d, puede, tras incendiarse sus harapos con una chispa, perturbar, arrasar, derribar y transformar.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39469 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/El-dia-del-Odio-Jose-Antonio-Lozarazo-188x300.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"590\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/El-dia-del-Odio-Jose-Antonio-Lozarazo-188x300.jpg 188w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/El-dia-del-Odio-Jose-Antonio-Lozarazo.jpg 313w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/BBCC_libro_pdf_42_El_dia_del_odio.pdf\">El Dia del Odio<\/a> Lea el libro completo formato PDF<\/strong><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Colombia, m\u00e1s \u201ceducados\u201d por las violencias de todo tipo que por las academias, el odio es una de las m\u00e1s comunes expresiones para la discriminaci\u00f3n y la invisibilizaci\u00f3n (muchas veces a punta de plomo) del que tenga una diferencia con mi modo de ver las cosas. Hace a\u00f1os, en un absurdo monumental, se nac\u00eda conservador o liberal. Ah, y adem\u00e1s cat\u00f3lico. Y hubo qui\u00e9nes, sobre todo en las m\u00e1s elevadas posiciones de la crema y nata, aprovecharon estas diferencias para sembrar el odio y otras desventuras entre la \u201cplebe\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El odio, una negaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica, de la racionalidad, induce al fanatismo. Solo vale mi bandera, no la de los dem\u00e1s. Solo es posible que haya espacio para los que est\u00e1n dentro de mi cofrad\u00eda, secta, iglesia, partido, capilla o banda. En la Enciclopedia, esa maravilla del saber compilada por los ilustrados <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/diderot.htm\">Diderot <\/a>y<a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Jean_D%27Alembert\"> D\u2019Alembert<\/a> entre 1751 y 1772, se dice del fanatismo que \u201ces es un celo ciego y apasionado que nace de las opiniones supersticiosas y lleva a cometer actos rid\u00edculos, injustos y crueles; no solo sin verg\u00fcenza ni remordimiento, sino incluso con una suerte de goce y de consuelo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39475 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Capture-Diderot-dAlembert-300x174.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Capture-Diderot-dAlembert-300x174.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Capture-Diderot-dAlembert.jpg 454w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Denis Diderot y Jean D&rsquo;Alembert<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En un tiempo, matar liberales (como indios y negros) no era pecado. Y en otro tiempo, matar conservadores tampoco. A la \u201cplebe\u201d se le ten\u00eda como una peonada, o una mesnada asnal, solo para trabajar, para que no se rebelara ni manifestara exigencias en torno a derechos, o que ni siquiera se quejara ante la conculcaci\u00f3n de los mismos. Y, en medio de supinas ignorancias, mantuviera las caracter\u00edsticas de un reba\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed que lo menos complicado era ense\u00f1arle a odiar. \u00a1Ojo con aquel que no reza! \u00a1Ojo con aquel otro que est\u00e1 hablando de sindicalismos! Ojo con los que no se someten a lo que dice el patr\u00f3n, o el presidente, o el dictador, o el capataz\u2026 Y as\u00ed, para que fu\u00e9semos siempre parte de la \u201cplebe\u201d, no hemos tenido educaci\u00f3n en la pluralidad, en la diversidad de pensamientos, en las luchas contra las inquisiciones y los obst\u00e1culos a la libertad, sino en el rechazo al diferente.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el libro<a href=\"https:\/\/librosgratisxd1.com\/contra-el-odio-carolin-emcke\/\"> Contra el odio, de Carolin Emcke,<\/a> se dice: \u201cLa democracia no es la dictadura de la mayor\u00eda, sino que pone a nuestra disposici\u00f3n procesos en los que no solo se decide y se vota, sino que tambi\u00e9n se debate y se delibera en com\u00fan. Es un orden en el que todo lo que no sea lo bastante justo o inclusivo puede y debe reajustarse. Esto tambi\u00e9n precisa de una cultura del error, una cultura de debate p\u00fablico que no se caracterice \u00fanicamente por el desprecio mutuo, sino tambi\u00e9n por la curiosidad mutua\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39471 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Contra-el-Odio-Carolin-Emcke-184x300.jpg\" alt=\"\" width=\"332\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Contra-el-Odio-Carolin-Emcke-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Contra-el-Odio-Carolin-Emcke.jpg 552w\" sizes=\"auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Contra-el-odio-Libro.pdf\">Contra el odio<\/a> Lea el libro completo formato PDF<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestra historia, la vieja y la m\u00e1s reciente, nos muestra como part\u00edcipes de procesos en los que ni la raz\u00f3n ni la civilidad son parte de nuestra vida cotidiana. Nos han mantenido (\u00bfqui\u00e9nes?) en estado plebeyo, como parte de las t\u00e1cticas para el sometimiento y la opresi\u00f3n. Entre tanto, nos concitan al odio, a la ausencia de heterogeneidad, a discriminar al otro porque no est\u00e1 dentro de nuestro canon. Porque no es el que el oficiante (sacerdote, pol\u00edtico, ide\u00f3logo\u2026) nos se\u00f1ala como integrante del clan o camarilla.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al no estar educados para la confrontaci\u00f3n de ideas, los debates, la disidencia y el desacuerdo argumentados, entonces el odio nos gana de mano y nos convierte en maleantes. O en cosa vana, que dec\u00eda Montaigne.<\/span><\/p>\n<div>\n<h2 id=\"gmail-pianoContainer\" class=\"gmail-pianoYellowBannerArticleOpinion gmail-PianoContainer gmail-PianoContainer_article\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 14 de junio de 2022<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/a><\/span><\/h2>\n<div class=\"gmail-undefined gmail-null gmail-null gmail-null gmail-ACredit_sign\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al no estar educados para la confrontaci\u00f3n de ideas, los debates, la disidencia y el desacuerdo argumentados, entonces el odio nos gana de mano y nos convierte en maleantes. 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