{"id":39179,"date":"2022-06-05T22:46:35","date_gmt":"2022-06-05T22:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=39179"},"modified":"2022-06-06T10:17:51","modified_gmt":"2022-06-06T10:17:51","slug":"el-llamado-orden-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/06\/05\/el-llamado-orden-mundial\/","title":{"rendered":"El llamado Orden Mundial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El resquebrajamiento de la hegemon\u00eda mundial de los Estados Unidos ya es un hecho incontrovertible pues tiene aventajados competidores en la esfera econ\u00f3mica con los avances de China, sobre todo, que al parecer est\u00e1 a punto de convertirse en la primera econom\u00eda del planeta, es decir, el primer productor y por tanto el primer vendedor, y principal comprador de materias primas. Ni Estados Unidos ni sus aliados dominan como antes el mercado mundial y por ende la disputa por el control del planeta aparece en el centro mismo de sus preocupaciones estrat\u00e9gicas; la llamada globalizaci\u00f3n actual no ha hecho m\u00e1s que intensificarla pues en realidad, siempre la hubo desde que se inaugur\u00f3 la \u00e9poca moderna con la circunnavegaci\u00f3n del planeta en el or\u00edgen del capitalismo. Estados Unidos y sus aliados ya no tienen tampoco el monopolio b\u00e9lico aunque sus industrias militares siguen encabezando la producci\u00f3n mundial de armas; es otro sector que poco a poco se escapa a su control. Las armas at\u00f3micas, por ejemplo, dan a un pa\u00eds como Corea del Norte pr\u00e1cticamente la capacidad de hablar de igual a igual con Washington a pesar de la enorme distancia militar que les separa. No por azar las grandes potencias intentan, sin resultados, impedir que se ampl\u00ede el llamado <em>\u201cclub nuclear\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las nuevas tecnolog\u00edas y el avance general de la ciencia tampoco son ya del predominio absoluto de las potencias tradicionales. China, por ejemplo, no es solo un gran productor de art\u00edculos de consumo y de bienes de producci\u00f3n sino tambi\u00e9n un pa\u00eds decisivo en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s avanzada, compitiendo con \u00e9xito con Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n. Hasta pa\u00edses de capacidad econ\u00f3mica menos decisiva han hecho avances considerables en este aspecto. La tecnolog\u00eda ya no es monopolio del capitalismo occidental de tal manera que el nuevo orden que va reemplazando el tradicional avanza con bases s\u00f3lidas generando m\u00e1rgenes de autonom\u00eda e independencia nacional y regional que hace algunos a\u00f1os parec\u00edan una utop\u00eda inalcanzable.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39090 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mundomultipolar-300x220.jpg\" alt=\"\" width=\"573\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mundomultipolar-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mundomultipolar-768x564.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mundomultipolar.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 573px) 100vw, 573px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El dominio estadounidense y europeo de la pol\u00edtica mundial tambi\u00e9n se resquebraja como puede comprobarse en el actual conflicto en Ucrania; a excepci\u00f3n de algunos gobiernos del mundo perif\u00e9rico la gran mayor\u00eda de estos gobiernos \u2013empezando por China pero tambi\u00e9n por India, que juntas representan algo as\u00ed como la mitad de la poblaci\u00f3n mundial- \u00a0si bien no apoyan la intervenci\u00f3n militar rusa y abogan por salidas diplom\u00e1ticas y acuerdos entre las partes, est\u00e1n lejos de unirse al coro de los gobiernos europeos y estadounidense que intervienen directamente en el conflicto y tienen una enorme responsabilidad en la generaci\u00f3n y desarrollo de ese conflicto b\u00e9lico. La mayor\u00eda de los gobiernos del resto del planeta -Latinoam\u00e9rica, el mundo \u00e1rabe o africano- con se\u00f1aladas excepciones, no ven esa como su guerra y aunque la lamentan tampoco secundan las sancionen con las que Occidente busca castigar a Rusia. Pr\u00e1cticamente todos \u2013hasta gobiernos como el colombiano, tan sometido a los dictados de Occidente- aunque formalmente acogen algunas de esas sanciones, las burlan en la pr\u00e1ctica por el impacto negativo que tendr\u00edan en sus econom\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Inclusive la ampliaci\u00f3n de la OTAN, vista como un triunfo de Washington, tiene tambi\u00e9n otra lectura pues los pa\u00edses como Alemania y Francia, aunque formalmente apoyan las medidas contra Putin en la pr\u00e1ctica proceden de forma tal que buscan siempre salvar sus intereses nacionales ya que Rusia no solo es un gran mercado para sus productos sino una fuente de materias primas y energ\u00eda muy complicado de sustituir; lo mismo sucede con varios pa\u00edses del \u00e1rea oriental o del norte del Viejo Continente, muy dependientes del mercado ruso, sin olvidar el estrat\u00e9gico rol de Turqu\u00eda que hace todo lo posible por alcanzar un equilibrio en sus relaciones con Rusia y las potencias occidentales. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, una mayor presencia europea dentro de la OTAN resta poder a la hegemon\u00eda que hasta ahora ha ejercido Estados Unidos en su seno. No faltan las voces en los gobiernos europeos llamando a la moderaci\u00f3n y sugiriendo que solo la diplomacia ofrece salidas ventajosas para todos. La idea de unas fuerzas armadas europeas, aunque se presenta como un \u201creforzamiento\u201d de la OTAN no deja de dar alientos a quienes en realidad buscan alcanzar una relaci\u00f3n menos dependiente de Washington (Francia lo ha buscado siempre, desde De Gaulle); apenas debe sorprender que medidas contra el gobierno ruso o no se cumples, o se cumplen a medias o se lo hace formalmente pero siempre con matices que terminan por hacerlas in\u00fatiles.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_39186\" aria-describedby=\"caption-attachment-39186\" style=\"width: 562px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-39186\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Europa-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"562\" height=\"399\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Europa-300x213.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Europa-768x544.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Europa.jpg 790w\" sizes=\"auto, (max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-39186\" class=\"wp-caption-text\">Europa<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El impacto del conflicto en la econom\u00eda estadounidenses (y mundial) ya es evidente y refuerza las voces de quienes piden no solo que se busque una salida r\u00e1pida de esa guerra sino que van m\u00e1s all\u00e1, pues se\u00f1alan la necesidad de buscar maneras civilizadas para alcanzar un nuevo orden internacional en el cual, aunque las leyes del mercado no dejan de ser crueles y despiadadas (tan inspiradas en el darwinismo social) al menos podr\u00edan impedir nuevas hecatombes. La Sociedad de las Naciones no consigui\u00f3 impedir la Segunda Guerra Mundial y la actual Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas resulta impotente frente a la actual evoluci\u00f3n de los conflictos y ante los riesgos de una guerra nuclear si la pugna de las grandes potencias actuales no se consigue controlar. Estados Unidos tendr\u00eda que empezar por reconocer que ya no es la potencia hegem\u00f3nica del planeta; aceptar que el bloque de los llamados pa\u00edses BRICS \u2013China, en particular, pero tambi\u00e9n India y Brasil, en algunos aspectos- pronto ser\u00e1n (si ya no lo son) una competencia invencible en el duro juego del mercado mundial. Washington tendr\u00eda que aceptar que en esta competencia funcione solo \u201cla fr\u00eda l\u00f3gica\u201d del beneficio, resultado de un juego civilizado entre oferta y demanda, tal como lo predica la econom\u00eda burguesa, excluyendo la agresi\u00f3n a los competidores en cualquiera de sus formas (militar, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, etc.). Los capitalistas europeos deber\u00edan buscar igualmente f\u00f3rmulas que lleven a ese nuevo orden mundial en el cual pueda el Viejo Continente hacer equilibrios similares, pac\u00edficos y civilizados, para alcanzar las distancias necesarias con Estados Unidos y afianzar nuevas relaciones con las potencias emergentes (China, en particular). Entre otros motivos porque militarmente, Occidente no saldr\u00eda bien librado en una guerra con esas nuevas potencias; la \u00e9poca del colonialismo f\u00e1cil termin\u00f3 hace tiempos. Hacerle el juego a Washington en la guerra de Ucrania (que en realidad va estrat\u00e9gicamente contra China) no contribuye a ese necesario nuevo orden mundial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La oportunidad del mundo perif\u00e9rico (los pa\u00edses pobres y dependientes del planeta) de utilizar la competencia entre las grandes potencias para conseguir ventajas en provecho de sus propios proyectos nacionales es evidente. En el caso de Latinoam\u00e9rica, la posici\u00f3n de gobiernos como el mexicano o las propuestas de Argentina y de Lula en Brasil pueden dar la pauta de los pasos que se deben dar para conseguir que ese nuevo orden mundial excluya la agresi\u00f3n (que estos pa\u00edses han padecido desde siempre), que no se les utilice como carne de ca\u00f1\u00f3n en las disputas de los poderosos (ya se sabe, <em>\u201ccuando los elefantes pelean sufre el pasto\u201d<\/em>), que se pueda conseguir un mundo de relaciones en que prime el mutuo beneficio, al menos en la medida en que el capitalismo lo permita.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39185 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"523\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano-300x212.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano-1024x724.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano-768x543.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano-1536x1086.jpg 1536w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/proberbio-africano.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Juan Diego Garc\u00eda para la Pluma, 4 de junio de 2022<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacerle el juego a Washington en la guerra de Ucrania (que en realidad va estrat\u00e9gicamente contra China) no contribuye a ese necesario nuevo orden mundial.<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":39184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[7386,19199,19198,19200,17125,3522,379],"coauthors":[760],"class_list":["post-39179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-capitalismo-usa-ue","tag-china-usa-europa-japon","tag-industrias-militares-monopolio-belico","tag-investigacion-cientifica-nuevas-tecnologias","tag-juan-diego-garcia-2","tag-usa-hegemonia-mundial","tag-usa-china"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39179"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39182,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39179\/revisions\/39182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39179"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=39179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}