{"id":37316,"date":"2022-04-17T12:24:38","date_gmt":"2022-04-17T12:24:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=37316"},"modified":"2022-04-17T12:40:51","modified_gmt":"2022-04-17T12:40:51","slug":"entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/04\/17\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/","title":{"rendered":"Entre la puta guerra y la maldita degradaci\u00f3n de las Fuerzas Militares"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">El 11 de febrero de 2022, la revista CAMBIO ha hecho p\u00fablica unas conversaciones del Mayor General Hernando Herrera D\u00edaz, comandante de la Sexta Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito Nacional, por cierto removido del cargo el pasado lunes, en la cual reconoce la alianza con narcotraficantes para enfrentar las disidencias de las Farc en el Cauca, \u201cEs la puta guerra\u201d ha dicho el general como argumento justificatorio; sin embargo este evento noticioso se suma a una cadena de acontecimientos que en los \u00faltimos 50 a\u00f1os han venido evidenciando la \u201cmaldita\u201d degradaci\u00f3n de las Fuerzas Militares Colombianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la revista CAMBIO, \u201cEn reuni\u00f3n de comandantes de la Brigada 29 del Ej\u00e9rcito Nacional, el general Jorge Hernando Herrera D\u00edaz admiti\u00f3 su relaci\u00f3n con la banda de Los Pocillos que administra un corredor por el que fluyen 150 toneladas de coca\u00edna al a\u00f1o, el 15 por ciento del consumo mundial.\u201d (Cambio, 2021, P 1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n pone en evidencia el reportaje de la revista CAMBIO, como en estas reuniones \u201cel general explica c\u00f3mo funciona la organizaci\u00f3n criminal de Los Pocillos, admite sus reuniones con ellos y las justifica como estrategia contra las disidencias de Gentil Duarte, que a\u00fan intentan tomar el control del corredor del r\u00edo Micay. \u201cEsa es la puta guerra\u201d, concluye el general frente a su relaci\u00f3n con el grupo narcotraficante.\u201d (Cambio, 2021, p 1)<\/p>\n<figure id=\"attachment_37319\" aria-describedby=\"caption-attachment-37319\" style=\"width: 501px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37319\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/general-300x115.jpg\" alt=\"\" width=\"501\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/general-300x115.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/general-768x294.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/general.jpg 778w\" sizes=\"auto, (max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-37319\" class=\"wp-caption-text\">El general Jorge Hernando Herrera D\u00edaz en su puesto de mando en el Cauca. Cr\u00e9dito: Archivo particular<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las declaraciones del general Herrera D\u00edaz arrojan elementos probatorios a la ya conocida pr\u00e1ctica de emparentamiento con la criminalidad de las Fuerzas Militares en los territorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro trabajo de campo como Corporaci\u00f3n Arco Iris en los territorios urbanos y rurales del suroccidente y noroccidente del pa\u00eds nos ha permitido constatar como la presencia de los grupos narco paramilitares se da en espacios donde la presencia de las Fuerzas Militares y de polic\u00eda es intensa, mientras que su intenci\u00f3n de combatirlas es casi nula, al respecto la voz de uno de los l\u00edderes sociales del suroccidente nos ejemplifica esta situaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harrison Moreno, de las comunidades afro de Buenaventura, se\u00f1ala la aparici\u00f3n de otros actores armados, como \u201cLos Pelusos\u201d y las \u201cAutodefensas Gaitanistas\u201d, y nos introduce en un tema nuevo que vale la pena destacar. Los \u201cespacios sin gobierno\u201d en zonas urbanas, especialmente en Buenaventura y Tumaco (en Tumaco, la tasa de homicidios supera las 70 por 100.000 habitantes, mientras en el resto del pa\u00eds es de 25\/100.000); son territorios apropiados por bandas armadas con fusiles y otras armas de largo alcance, que roban, secuestran, atracan y extorsionan a la poblaci\u00f3n con total indiferencia de la Fuerza P\u00fablica: en Tumaco hay 1.000 soldados y 2.000 polic\u00edas, incluido el ESMAD. (Pedraza, 2021)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La anterior cita est\u00e1 contenida en nuestro informe \u201cViolencia en el suroccidente colombiano: una barbarie que no cesa (2021), el cual contiene detalles y reflexiones que arrojan luz sobre este contexto de coexistencia de las Fuerzas Armadas con los actores criminales narco paramilitares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de alianzas y conexiones configuran un orden de poder desp\u00f3tico y tir\u00e1nico por fuera de la legalidad que cierra las garant\u00edas constitucionales asfixiando la vivencia efectiva de la democracia, la presencia de la institucionalidad civil y de las fuerzas militares no supone en estos territorios la expansi\u00f3n del Estado de derecho y la ampliaci\u00f3n de las garant\u00edas constitucionales, por el contrario, legitima y valida su cierre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este desborde de la legalidad expresa una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de una actuaci\u00f3n desviada de uno o alguno de los agentes estatales, configura un cierre del orden constitucional como Estado de derecho, anula las garant\u00edas como relaci\u00f3n cotidiana para los ciudadanos. Las pr\u00e1cticas alineadas con una profunda contrainsurgencia anticomunista y desbordes o pr\u00e1cticas degradadas de alianza con los actores narco paramilitares, son una constante en la doctrina e historia de las Fuerzas Militares Colombianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuerzas militares colombianas se configuran de manera \u201cprofesional\u201d a partir de 1907 con la creaci\u00f3n de la Escuela militar del ej\u00e9rcito nacional y en 1909 la Escuela Superior de Guerra. Vendr\u00edan luego en la d\u00e9cada del 20\u2019 un conjunto de misiones alemanas y chilenas que le imprimir\u00edan una estructura y doctrina definida desde el paradigma militar prusiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido de esta doctrina est\u00e1 dado por la esencia ideol\u00f3gica del absolutismo y su desprecio a los Estados Democr\u00e1ticos. Su lema es \u201cLa guerra es el orden universal de Dios\u201d, las fuerzas militares son construidas como estamento de \u00e9lite por encima de la sociedad, al respecto el mayor Gonzalo Berm\u00fadez Rosi (1997) afirma, \u201cEs de anotar que en el esquema prusiano se estimul\u00f3 el ingreso a la academia militar de la m\u00e1s rancia aristocracia criolla y las capas de la peque\u00f1a burgues\u00eda\u201d (Rosi,1997). Si bien la concepci\u00f3n prusiana impulsa la ret\u00f3rica de unas fuerzas militares profesionales, no politizadas ni deliberantes, en la pr\u00e1ctica esto es un formalismo que esconde su peso en la coalici\u00f3n de poder hegem\u00f3nica en cada ciclo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas primeras d\u00e9cadas del siglo XX en Colombia, de la academia militar, surgen unas fuerzas militares como \u00e9lite de poder, no subordinadas al poder civil, sino como factor estructurante y decisivo en la configuraci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda guerra mundial (1939-1945), trae un alineamiento total de Colombia con EE. UU., el cual hace una presencia activa en las escuelas de formaci\u00f3n de la oficialidad de las fuerzas militares colombianas, en el marco de la guerra de Corea (1950-1953), en la cual Colombia env\u00eda contingentes de combate, se desplaza la hegemon\u00eda de la oficialidad y doctrina corporativista-falangista-fascista y se hace hegem\u00f3nica la doctrina del enemigo interno y la seguridad nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Previo a 1970, podr\u00edamos concluir que el eje de configuraci\u00f3n de las fuerzas militares colombianas era centralmente ideol\u00f3gico-reaccionario, falangista-fascista en su primer ciclo antes de la segunda guerra mundial y anticomunista posteriormente; pero a mediados del 70\u2019 traer\u00eda un cambio definitivo en la mentalidad y composici\u00f3n de las FFMM, este se da a partir de su degeneraci\u00f3n moral alrededor del narcotr\u00e1fico. Inicialmente en torno a la llamada bonanza marimbera en Colombia, acaecida entre 1975 y 1980, para posteriormente ser un actor central en la configuraci\u00f3n del narcoestado colombiano alrededor de la coca\u00edna. Pero seamos justos, no fue un viraje de lumpenizaci\u00f3n solo de las fuerzas militares, fue el conjunto de la \u00e9lite econ\u00f3mica y pol\u00edtica colombiana quien funcionaliza la droga como nuevo factor central de la reproducci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, para las Fuerzas Armadas Colombianas, el anticomunismo pasa a ser ret\u00f3rica para estimular la continuidad y justificaci\u00f3n de la guerra, sin embargo, su fondo estrat\u00e9gico y de inter\u00e9s desde entonces, ha sido su articulaci\u00f3n como eslab\u00f3n en la cadena agroindustrial de la coca\u00edna y su creciente participaci\u00f3n en el negociado del presupuesto de defensa, el cual no es auditable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo de gobierno de Turbay Ayala coloca al ej\u00e9rcito en el centro como herramienta de represi\u00f3n contra el movimiento social y pol\u00edtico de izquierda, sin embargo el alto desprestigio alcanzado, lleva al poder a reordenar su estrategia hacia la \u201cguerra de baja intensidad\u201d, en la cual el n\u00famero de asesinatos pol\u00edticos se incrementa, as\u00ed como las desapariciones, sin embargo son los escuadrones \u201cparamilitares\u201d, o mejor, los militares travestidos de civiles anticomunistas, los ejecutores directos. La danza de sangre contra los movimientos civiles y pol\u00edticos de oposici\u00f3n, se da en conexi\u00f3n activa de los militares con los factores centrales del narcotr\u00e1fico, las transnacionales y el conjunto del empresariado; emerge as\u00ed el fen\u00f3meno del paramilitarismo, el cual no puede ser explicado por fuera de la estructura de doctrina y operacionalidad de las fuerzas militares, como bien concluye los diversos fallos de Tribunales de Justicia y paz, liderado por el magistrado Rub\u00e9n Dar\u00edo Pinilla (Pinilla, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta nueva trama de una oficialidad y fuerzas militares alineadas en el exterminio f\u00edsico de la oposici\u00f3n pol\u00edtica no es m\u00e1s que la constante desde su creaci\u00f3n, una pulsi\u00f3n permanente por obrar en la ilegalidad, ya desde la conspiraci\u00f3n y el golpe, ya desde el asesinato o la desaparici\u00f3n. Pero su debut magistral en la ilegalidad lo consiguen, en su intenso esfuerzo por garantizar la existencia de los cultivos de coca y su posterior exportaci\u00f3n, as\u00ed la teatralidad de la erradicaci\u00f3n o la incautaci\u00f3n sean un componente coreogr\u00e1fico central. El ropaje colorido y sus condecoraciones no logra borrar su esencia de aparato criminal al servicio de la reproducci\u00f3n del orden del narco capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar como el r\u00e9gimen pol\u00edtico u orden de poder en Colombia responde a una pr\u00e1ctica esc\u00e9nica, en la cual existe una legalidad democr\u00e1tica formal, sin embargo las fuerzas militares crean espacio-tiempos territoriales donde se cierran las garant\u00edas y se configura una regulaci\u00f3n tir\u00e1nica en la cual la violaci\u00f3n del derecho a la vida es el centro, podr\u00edamos definirlo como un orden de poder bifronte, de dos caras, desde una se construye legitimidad\u00a0 y hegemon\u00eda, mientras que con la otra est\u00e1 la disciplina y \u201cordena\u201d las anomal\u00edas sist\u00e9micas, es decir el disfrute real de los derechos civiles y pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de estas alianzas perversas y tir\u00e1nicas en las regiones soportadas por la convivencia c\u00f3mplice de las Fuerzas militares con el narco paramilitarismo, ha sido una constante en todo el siglo XX y el transcurso del XXI. Pero hay tres eventos importantes por rese\u00f1ar, los cuales, al haber ocurrido tanto en las ciudades como en importantes municipios, han dejado una huella de mayor rastro: uno es el genocidio de la uni\u00f3n patri\u00f3tica UP; la operaci\u00f3n Ori\u00f3n en el a\u00f1o 2002; el reciente paro c\u00edvico nacional, veamos a continuaci\u00f3n cada uno de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El genocidio al Partido pol\u00edtico Uni\u00f3n Patri\u00f3tica fue una de las claras formas en c\u00f3mo opera el Ej\u00e9rcito, y el Estado en confluencia con grupos paramilitares y narcotraficantes, un plan de exterminio como est\u00e1 comprobado que se elaboraban desde las propias Fuerzas Militares para acabar y eliminar las bases de organizaci\u00f3n entre ellos la \u201cOperaci\u00f3n C\u00f3ndor\u201d (1985), el \u201cPlan Baile Rojo\u201d (1986), el \u201cPlan Esmeralda\u201d (1988), \u201cPlan Golpe de gracia\u201d y \u201cPlan Retorno\u201d (1993) (Todos estos confirmados por la Corte Interamericana de Derecho Humanos en el fallo de 2016 contra el Estado colombiano por el Genocidio de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica), concebidos para socavar las estructuras de direcci\u00f3n nacional del movimiento y asesinar o secuestrar a sus dirigentes elegidos a las corporaciones p\u00fablicas (Quiroga 2003, 137), para lograr estos fines se aplic\u00f3 la estrategia de la conformaci\u00f3n y crecimiento de grupos paramilitares que actuaban bajo el amparo oficial.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-37327 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Victimas-300x232.jpeg\" alt=\"\" width=\"434\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Victimas-300x232.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Victimas.jpeg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 434px) 100vw, 434px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos grupos se especializaron en el empleo de m\u00e9todos de tortura y de tratamientos crueles practicados p\u00fablicamente en el contexto de masacre planificadas como forma de aterrorizar a la poblaci\u00f3n, y prevenirla acerca de las implicaciones que ten\u00eda su simpat\u00eda hacia los militantes de izquierda. Las masacres como espect\u00e1culos de terror tuvieron como resultado el aislamiento social de los sobrevivientes, o el desplazamiento de quienes se negaban a abandonar las regiones.<a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftn1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se legitim\u00f3 el accionar paramilitar por medio de decretos y la legalidad que permit\u00edan a civiles la utilizaci\u00f3n y el porte de armas, la pol\u00edtica Nacional permiti\u00f3 la creaci\u00f3n de cooperativas de seguridad como \u201cLas Convivir\u201d con el pretexto de tener que enfrentar a las guerrillas, lo que realmente genero este tipo de cooperativas armadas fueron decenas de asesinatos en la regi\u00f3n del Urab\u00e1, desplazamiento forzado, y persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por estos hechos sucedidos en este nefasto episodio de nuestra historia, el hoy senador Iv\u00e1n Cepeda asevero en esos momentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cPor todas estas razones, el genocidio contra la UP se ha convertido en uno de los factores m\u00e1s poderosos de la clausura de una salida pol\u00edtica al conflicto armado en Colombia. Para muchos sectores, su perpetraci\u00f3n ha ratificado que los procesos democr\u00e1ticos en Colombia se estrellan inmediatamente con la barrera de la violencia sistem\u00e1tica y el homicidio pol\u00edtico como \u00fanicas v\u00edas para resolver los conflictos sociales. La suerte que corrieron miles de miembros de la UP, y esto suele olvidarse en el debate sobre la naturaleza del conflicto armado en Colombia, es el mayor argumento que tienen quienes desconf\u00edan de la acci\u00f3n pol\u00edtica legal.\u201d<\/em>\u00a0(Cepeda, 2006)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Operaci\u00f3n Ori\u00f3n, realizada en el a\u00f1o 2002 tuvo como objetivo un desbordante operativo militar para desalojar a las milicias populares de la comuna 13 de Medell\u00edn. Sobre este evento los actores comunitarios y paramilitares han denunciado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Narraci\u00f3n de los pobladores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHab\u00eda una casa grande donde era la sede de operaciones de los paramilitares, ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, todos tres se reun\u00edan a coordinar como iba a ser la estrategia, los paramilitares empezaron a llegar desde la monta\u00f1a y la fuerza p\u00fablica ven\u00eda desde abajo, encerrando a las milicias.\u201d<a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftn2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan cuenta Juan Esteban Vel\u00e1squez, vicepresidente de la Junta de Acci\u00f3n Local (JAL) de la Comuna 13, \u201cOri\u00f3n fue un anillo, autodefensas por un lado y Fuerza P\u00fablica por otro para lograr encerrar a la poblaci\u00f3n y que no se permitiera la huida de nadie\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026..A eso de las 02:00 a.m. las autodefensas atacaron la periferia, sacaron a toda la gente que viv\u00eda en la parte alta y le prendieron fuego a todos esos ranchos, ellos supon\u00edan que todas esas casas eran escondederos de la guerrilla. Despu\u00e9s de todo eso fue que se meti\u00f3 el Ej\u00e9rcito\u201d<a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftn3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las versiones comunitarias son corroboradas por las\u00a0<\/strong>declaraciones de los paramilitares en los tribunales de Justicia y Paz. Declaraciones de Diego Fernando Murillo alias \u201cDon Berna\u201d lo ejemplifican, al respecto el peri\u00f3dico el Tiempo<a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftn4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[4]<\/a>\u00a0narr\u00f3 las declaraciones de Don Berna de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pie y con su mano derecha levantada que tapaba un pend\u00f3n blanco de la Fiscal\u00eda como fondo del l\u00fagubre sal\u00f3n del Metropolitan Correctional Center en Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dijo sin titubear. Y en m\u00e1s de dos ocasiones reiter\u00f3 la presunta alianza en el operativo que desterr\u00f3 a guerrilleros del Eln y las Farc de los 23 barrios que componen la Comuna 13 de Medell\u00edn en octubre de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del juramento, Alias \u2018Don Berna\u2019 dio detalles de la supuesta alianza. Asegur\u00f3 que el enlace fue Elkin Loaiza, alias \u2018El Negro\u2019 y quien era comandante de su Bloque el Cacique Nutibara. Dijo que \u2018El Negro\u2019 se reuni\u00f3 meses antes de la Operaci\u00f3n Ori\u00f3n con los militares y comandantes para planear el operativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUn d\u00eda me llam\u00f3 y me dijo que todo estaba listo para la operaci\u00f3n con los hombres del Cacique y que despu\u00e9s de que se recuperara el \u00e1rea, ellos se iban a replegar para evitar problemas con la poblaci\u00f3n civil\u201d, dijo \u2018Don Berna\u2019.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inmenso arsenal probatorio del Tribunal de Justicia y Paz de Medell\u00edn, el cual, con base en versiones de los postulados a beneficios de dicha ley, concluyo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa operaci\u00f3n Ori\u00f3n es otra clara muestra de este entramado de relaciones, pues constituy\u00f3 una operaci\u00f3n concertada entre el Ej\u00e9rcito Nacional al mando del General Mario Montoya Uribe, la Polic\u00eda Nacional al mando del General Leonardo Gallego Castrill\u00f3n y el Bloque Cacique Nutibara, al mando de Diego Fernando Murillo Bejarano. As\u00ed se desprende de la versi\u00f3n de Luis Adri\u00e1n Palacio Londo\u00f1o, alias Diomedes 132 y el propio Diego Fernando Murillo, quien admiti\u00f3 que la operaci\u00f3n fue concertada con la Fuerza P\u00fablica porque era la \u00fanica zona de la ciudad de Medell\u00edn que el Bloque Cacique Nutibara no hab\u00eda podido capturar, dominar y controlar\u201d.<a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftn5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paro nacional de 2021 fue una clara prueba del desborde tir\u00e1nico y emparentamiento de la fuerza p\u00fablica con actores paramilitares, la respuesta de la polic\u00eda como est\u00e1 registrado en las decenas de videos en redes sociales fue disparar indiscriminadamente contra manifestantes en todas las ciudades junto a civiles armados (Paramilitares), los protocolos de contenci\u00f3n civil fueron obviados y reaccionaron desde la \u201cdoctrina\u201d, hecha mentalidad asesina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desborde autoritario y la convivencia con el narco paramilitarismo en las ciudades en estos eventos ha tra\u00eddo un alto costo en la legitimidad de las Fuerzas Militares, estaban en la ciudad, espacio que el poder ha intentado mantener desde la ficci\u00f3n de la legalidad democr\u00e1tica, en la ciudad su actuaci\u00f3n ha sido registrada, convirti\u00e9ndose en p\u00fablica y notoria, diferente a las regiones rurales donde este mismo tipo de pr\u00e1cticas son reiteradas, pero quedan en el silencio y la impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de conclusi\u00f3n, en un an\u00e1lisis de lo ocurrido en los \u00faltimos d\u00edas, se observa que no solo han emergido en los medios de comunicaci\u00f3n casos como el del Mayor General Jorge Hernando Herrera D\u00edaz. Los coroneles en retiro Robinson Gonz\u00e1lez del R\u00edo (condenado en el pasado por casos extrajudiciales o falsos positivos) y Harry Leonardo G\u00f3mez Tabares (excomandante del Batall\u00f3n Boyac\u00e1 con sede en Pasto) fueron enviados en los d\u00edas pasados a\u00a0 la c\u00e1rcel \u201cpor presuntamente integrar un grupo narcotraficante en el departamento de Nari\u00f1o\u201d (El Espectador, 2022, P\u00e1rr. 2), grupo al servicio del Clan del Golfo denominado \u201cLa Cordillera\u201d, al parecer el Coronel en retiro del R\u00edo, brindaba orientaci\u00f3n y asesoramiento armado y log\u00edstico a alias Matamba, m\u00e1ximo l\u00edder de la \u2018Cordillera Sur\u2019; adem\u00e1s de tener acusaciones en su contra por ser presuntamente el \u201cl\u00edder de una red de oficiales y suboficiales activos y retirados que habr\u00edan sacado armas de largo alcance de distintos batallones del Ej\u00e9rcito para vend\u00e9rselas a grupos al margen de la ley\u201d (El Espectador, 2022, P\u00e1rr. 8), su principal cliente era el Clan del Golfo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, Tabares recib\u00eda un dineral por parte de alias Matamba, para trasladar tropas por las rutas para que los cargamentos se movieran libremente hacia el territorio del Pac\u00edfico y con destino a Estados Unidos y Europa (Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n , 2022).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, est\u00e1 tambi\u00e9n implicado el general retirado del ej\u00e9rcito Leonardo Alfonso Barrero, designado con el alias El Padrino, de acuerdo con Blu Radio, el coronel retirado hac\u00eda parte del grupo \u201cLa Cordillera\u201d desde el 2019, el ex alto mando militar recib\u00eda \u00f3rdenes directamente de alias Matamba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si nos devolvemos al 2019, el jefe del Estado Mayor del Comando de Reclutamiento y Control Reservas Coronel del Ej\u00e9rcito Elkin Alfonso Argote, un comandante activo del Ej\u00e9rcito Nacional de Colombia fue sorprendido por la Fiscal\u00eda cuando se desarroll\u00f3 el operativo para capturar a Miguel Antonio Bastidas Bravo, alias \u201cG\u00e1rgola\u201d capo y l\u00edder de La Constru, estructura criminal que surge tras la desmovilizaci\u00f3n de los paramilitares del Frente Sur de Putumayo (InSight Crime, 2019). Al parecer el alto mando del Ej\u00e9rcito amparaba al narcotraficante, lo escond\u00eda en unidades militares y el criminal se desplazaba en veh\u00edculos oficiales del Ej\u00e9rcito por Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s pol\u00edticas de defensa y de seguridad que hayan, si no hay una reacci\u00f3n de justicia determinante contra la fuerza p\u00fablica y sus v\u00ednculos con narcotraficantes, el fracaso de los planes estrat\u00e9gicos ser\u00e1 visible al no contrarrestar el problema del narcotr\u00e1fico y la violencia en los territorios que, se ha desbordado, continuar\u00e1 el ciclo de violencia en los territorios, el ciclo de predecesores del narcotr\u00e1fico y el ciclo de predecesores de coroneles y mayores de la fuerza p\u00fablica en el pa\u00eds, finalmente todos son fichas que se pueden reemplazar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n es que si, de forma hipot\u00e9tica, desaparecieran todas las estructuras ilegales del suroccidente y solo permaneciera en el territorio la fuerza p\u00fablica, seguramente el cultivo, el procesamiento, el tr\u00e1fico y embarque de coca\u00edna no desaparecer\u00edan; simplemente seria absorbido por el \u00fanico y hegem\u00f3nico actor prevaleciente (la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito y la armada) (CNAI, 2020, p\u00e1g. 57)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo anterior ya no sorprende, pero s\u00ed indigna el tab\u00fa con que se aborda el problema de las Fuerzas Militares en el pa\u00eds, son una casta intocada, sin transparencia\u00a0 ni control, lo cual las ha sumido en una crisis de moralidad y degradaci\u00f3n desde la d\u00e9cada del 70, antes eran un revoltijo ideol\u00f3gico afincados en doctrinas fascistas, falangistas y de seguridad nacional, desde entonces son una m\u00e1quina efectista sin referente moral, son una pragm\u00e1tica en acci\u00f3n para quien no importan los medios con tal de concretar sus fines, los cuales se reducen a anticomunismo y las rentas del territorio. Es urgente que los debates por la paz visibilicen la urgencia de la transformaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n y control ciudadano de las Fuerzas Militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Diario El tiempo, 23 de junio 2009.<\/li>\n<li>Peri\u00f3dico de la Urbe. Consultado en: http:\/\/delaurbe.udea.edu.co\/2015\/08\/18\/la-operacion-orion-antes-durante-y-despues\/<\/li>\n<li>Revista Cambio Colombia: \u201cEsta es la puta guerra\u201d: General reconoce alianza con narcotraficantes para enfrentar disidencias de las Farc. 12 de febrero, 2022.<\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Tribunal Superior Del Distrito Judicial de Medell\u00edn, Sala de Conocimiento de Justicia y Paz, veinticuatro de septiembre de dos mil quince. Acta No. 004 Magistrado Ponente Rub\u00e9n Dar\u00edo Pinilla Cogollo.2015<\/li>\n<li>(2020). Violencia en el Suroccidente Colombiano: Una Barbarie que No Cesa. Bogot\u00e1: Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris.<\/li>\n<li>El Espectador. (15 de Feb de 2022). El Espectador. Obtenido de https:\/\/www.elespectador.com\/judicial\/coronel-r-gonzalez-del-rio-a-prision-mientras-es-investigado-por-nexo-con-narcos\/<\/li>\n<li>El Espectador. (2 de Feb de 2022). El Espectador. Obtenido de https:\/\/www.elespectador.com\/judicial\/capturan-al-coronel-r-gonzalez-del-rio-por-supuestos-vinculos-con-narcotrafico\/<\/li>\n<li>Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n . (15 de Feb de 2022). Noticias \u2013 Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n Obtenido de https:\/\/www.fiscalia.gov.co\/colombia\/noticias\/carcel-para-coronel-en-retiro-robinson-gonzalez-del-rio-por-presunto-asesoramiento-armado-a-la-estructura-cordillera-sur-del-clan-del-golfo\/<\/li>\n<li>InSight Crime. (5 de JUL de 2019). InSight Crime. Obtenido de https:\/\/es.insightcrime.org\/noticias\/noticias-del-dia\/aliados-en-el-poder-la-explicacion-delascenso-de-la-constru-en-colombia\/<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuentes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftnref1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a>\u00a0Un caso ilustrativo de estas estrategias fue la masacre de Segovia. El 11 de noviembre de 1988, 40 integrantes de la UP fueron asesinados p\u00fablicamente en la plaza central del municipio de Segovia, Antioquia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftnref2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a>\u00a0L\u00edderes comunitarios Vieira, Katherine. K\u00e1bala y El Perro narran lo que fue la Operaci\u00f3n Ori\u00f3n. https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Pf4YWBsb3qU&amp;t=503s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftnref3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a>\u00a0Peri\u00f3dico de la Urbe. Consultado en: http:\/\/delaurbe.udea.edu.co\/2015\/08\/18\/la-operacion-orion-antes-durante-y-despues\/<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftnref4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[4]<\/a>Diario El tiempo, 23 de junio 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.sur.org.co\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares\/#_ftnref5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[5]<\/a>Tribunal Superior Del Distrito Judicial de Medell\u00edn, Sala de Conocimiento de Justicia y Paz, veinticuatro de septiembre de dos mil quince.\u00a0 Acta No. 004 Magistrado Ponente Rub\u00e9n Dar\u00edo Pinilla Cogollo.2015<\/p>\n<p><strong>Observatorio del Conflicto y el Post Conflicto<\/strong> \/ <a href=\"https:\/\/www.arcoiris.com.co\/2022\/03\/entre-la-puta-guerra-y-la-maldita-degradacion-de-las-fuerzas-militares-2\/\">Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris<\/a><\/p>\n<p>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es urgente que los debates por la paz visibilicen la urgencia de la transformaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n y control ciudadano de las Fuerzas Militares.<\/p>\n","protected":false},"author":1070,"featured_media":37320,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[18360,12289,18363,18365,13716,2279,454,18362,18361],"coauthors":[18364],"class_list":["post-37316","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-victimas-y-victiomarios","tag-conflicto-armado","tag-corrupcion-fuerzas-militares","tag-fuerzas-militares-narco-paramilitarismo-convivencia-complice","tag-las-comunidades-en-resistencia","tag-luchas-y-resistencias","tag-terrorismo-de-estado","tag-tierra-arrazada","tag-tierra-territorio-y-soberania"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1070"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37316"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37328,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37316\/revisions\/37328"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37316"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=37316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}