{"id":36231,"date":"2022-03-17T13:06:49","date_gmt":"2022-03-17T13:06:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=36231"},"modified":"2022-03-17T13:06:50","modified_gmt":"2022-03-17T13:06:50","slug":"cuanto-dano-nos-ha-hecho-rambo-influencias-de-la-moral-mercenaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/03\/17\/cuanto-dano-nos-ha-hecho-rambo-influencias-de-la-moral-mercenaria\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1nto da\u00f1o nos ha hecho Rambo? <i> Influencias de la moral mercenaria <\/i>"},"content":{"rendered":"\n\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin contar las balaceras, las trompadas, los gritos y los estruendos que el cine mercantil usa como \u201cCaballo de Troya\u201d, est\u00e9tico-ideol\u00f3gico, Rambo (todos los Rambos con sus estelas mercenarias) deja cicatrices culturales\u00a0que supuran\u00a0pus\u00a0doctrinaria dolorosa y peligrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la parafernalia de las musculaturas y los uniformes tapizados con armas de calibre diverso, pu\u00f1ales, cadenas y granadas\u2026 hierve un caldo ideol\u00f3gico pensado para excitar la libido guerrera de ciertos (y ciertas) consumidores de mercenarismo fan\u00e1tico. Pelean cargados con cientos de armas y con el cerebro intoxicado de odio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-36234 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Rambos-300x156.jpg\" alt=\"\" width=\"523\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Rambos-300x156.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Rambos.jpg 311w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed el nombre de Rambo es s\u00f3lo \u201cbot\u00f3n de muestra\u201d para aludir a un estereotipo que las m\u00e1quinas de guerra ideol\u00f3gica disfrazan como\u00a0espect\u00e1culo\u00a0en las aventuras audiovisuales de la violencia mercenaria. No haremos ahora tipolog\u00edas ni taxonom\u00edas de \u201ch\u00e9roes\u201d clich\u00e9, pero digamos que no revisten mucho ingenio los personajes ni mucha lucidez sus \u201caventuras\u201d como \u201csalvadores del mundo\u201d. Su reino es el para\u00edso de lo simpl\u00f3n donde cabalgan a sus anchas esos psic\u00f3patas exhibidos como \u201cmes\u00edas\u201d con metralletas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 hecho el da\u00f1o. Muchas generaciones en todo el planeta, profesan adoraci\u00f3n por esos\u00a0\u00eddolos\u00a0mass media\u00a0y sus\u00a0causas\u00a0mercachifles. Los n\u00fameros de audiencias son reflejo p\u00e1lido de las mareas emocionales que se agitan en sus \u201cfans\u201d. Ah\u00ed se mezclan las frustraciones, las mediocridades, las soledades\u2026 con las lecciones de clase que ense\u00f1an al \u201cp\u00fablico\u201d a odiar a los \u201cdistintos\u201d, que suelen ser \u201cmalos\u201d, y a disfrutar con su aniquilaci\u00f3n total a la sombra de una bandera con estrellas. Y mucho dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo se exacerba e histeriza cuando los escenarios b\u00e9licos se multiplican y se publicitan a mansalva. De donde menos se lo espera uno, aparecen los ciudadanos comunes \u201cuniformados\u201d. Personas comunes desempolvan sus vestuarios que son moda \u201cArmy\u201d, permanentemente, en no pocos cat\u00e1logos \u201cPr\u00eat-\u00e0-Porter\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-36235 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Army-Fashion-300x96.jpg\" alt=\"\" width=\"528\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Army-Fashion-300x96.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Army-Fashion-1024x327.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Army-Fashion-768x245.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Army-Fashion.jpg 1196w\" sizes=\"auto, (max-width: 528px) 100vw, 528px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se multiplican las publicidades y las ofertas para botas, calcetines, mochilas, sombreros, camisas y pantalones \u201cArmy Fashion\u201d. Telas camufladas, tel\u00e9fonos, antiparras y algunos dispositivos de visi\u00f3n nocturna que incitan a la aventura del espionaje sobre \u201clos otros\u201d, tal como sucede en las pel\u00edculas de acci\u00f3n militarizada y paramilitarizada. Algunos compran su \u201cJeep\u201d y lo camuflan con realismo para pasear por los barrios. Un Rambo personalizado habita en sus cabezas y corazones. El da\u00f1o est\u00e1 hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa empat\u00eda seudo-militar, cultivada en los reda\u00f1os de los afectos ideologizados, aguarda \u201cserenamente\u201d su \u201chora de la verdad\u201d cuando, al margen de las exhibiciones f\u00edlmicas, aparece en un noticiero, una fotograf\u00eda, una conversaci\u00f3n\u2026. la oportunidad de cierta \u201coperaci\u00f3n asalto\u201d en la subjetividad dispuesta a solidarizar con el mercenarismo aniquilador y, como m\u00ednimo, aceptar cualquier monstruosidad convertida en parte de los anhelos propios.<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/sylvester_stallone.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-36236 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/sylvester_stallone-225x300.webp\" alt=\"\" width=\"358\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/sylvester_stallone-225x300.webp 225w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/sylvester_stallone.webp 504w\" sizes=\"auto, (max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/a>Esa identidad con los \u201ccomandos de asalto\u201d tiene c\u00e1maras y micr\u00f3fonos imaginarios para la intimidad del Rambo mental que se hermana con los Rambos asalariados para el crimen. Hermandad psicol\u00f3gica macabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocurre tanto en los videojuegos como en los cines. Desde luego que la \u201crecepci\u00f3n\u201d tiene siempre marcas de clase, incluso cuando el receptor lo ignore. Los grados de da\u00f1o sobre la \u201crecepci\u00f3n\u201d tienen matices de calidad y cantidad muy diversos que van desde la\u00a0simpat\u00eda\u00a0simple hasta la asimilaci\u00f3n fan\u00e1tica que se convierte en propagandista de gustos y valores infiltrados para la proliferaci\u00f3n del \u201csentido com\u00fan\u201d que asume la necesidad de ej\u00e9rcitos, tipo Rambo, en todos los \u00f3rdenes sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y eso incluye a los Rambos sindicales, los Rambos eclesi\u00e1sticos, los Rambos acad\u00e9micos y los Rambos empresariales. Entre muchos otros conocidos en los escenarios de la lucha de clases. Conocidos y padecidos.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Brilla por su ausencia, o escasez, el instrumental cr\u00edtico democratizado, que deber\u00eda proveer la educaci\u00f3n p\u00fablica y gratuita, porque el da\u00f1o llamado Rambo ha alcanzado tambi\u00e9n al mundo docente, en las aulas y en las oficinas. Y as\u00ed como no prolifera el instrumental cr\u00edtico contra la manipulaci\u00f3n simb\u00f3lica, en el caso concreto de la moral mercenaria, tampoco prolifera la educaci\u00f3n para la cr\u00edtica cient\u00edfica contra la ofensiva ideol\u00f3gica burguesa en todos sus frentes agresivos y cotidianos. \u00bfA qu\u00e9 se debe? O son c\u00f3mplices o son ignorantes. Las dos opciones son horrendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la tasa promedio de \u201cconsumo\u201d medi\u00e1tico ha crecido con las \u201credes sociales\u201d se explica menos la ausencia del Estado en defensa de la integridad educativa y cultural de los pueblos. Se trata de un desamparo perverso, se lo vea como se lo vea. Se trata de una omisi\u00f3n de \u201clesa humanidad\u201d porque est\u00e1n involucrados sectores sociales muy fr\u00e1giles e indefensos. La totalidad de los ni\u00f1os y ni\u00f1as, por ejemplo. Que no son pocos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y todo es peor, y tiende a empeorar diariamente, porque contando con profesionales de la comunicaci\u00f3n y de la semi\u00f3tica; teniendo instituciones y recursos; viviendo bajo una guerra medi\u00e1tica sin precedentes&#8230; parecer\u00eda que nada ocurre y que Tirios y Troyanos est\u00e1n encantados con el\u00a0formateo\u00a0de cerebros bajo el estereotipo Rambo, en todas sus variedades. Inaceptable e imperdonable. Pero nadie escucha. Nadie asume las tareas ni las responsabilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie se toma en serio la amenaza del da\u00f1o intelectual sobre las cabezas de los pueblos ni el peligro estrat\u00e9gico militar impl\u00edcito en incubar mentalidades c\u00f3mplices de las invasiones mercenarias. Como si fuesen \u201cnaturales\u201d, nuestras, de los nuestros. \u00bfEs esto una exageraci\u00f3n? Ninguna comparada con los efectos t\u00f3xicos de los modelos imperiales metidos en nuestras casas y en nuestras cabezas. Basta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitamos la proliferaci\u00f3n de institutos de semi\u00f3tica, emancipados y emancipadores, vacunados contra la burocracia interna y externa. Ciencia de las apariencias dispuesta a desentra\u00f1ar el c\u00famulo de aberraciones que nos amenazan disfrazadas de \u201cdiversi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Institutos cuyos m\u00e9todos de intervenci\u00f3n y transformaci\u00f3n cultural no contengan virus mercantiles y s\u00ed contengan pasos espec\u00edficos para su autocr\u00edtica tanto como para la administraci\u00f3n de los presupuestos. Institutos para la defensa de la integridad y diversidad de las expresiones culturales y para la valoraci\u00f3n consensuada, y democr\u00e1tica, del discurso medi\u00e1tico, concesionado por el Estado para circular socialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitamos acci\u00f3n cient\u00edfica plural y democr\u00e1tica, que ponga por valor supremo la emancipaci\u00f3n de la inteligencia, la dignidad humana y el respeto inalienable para no ser m\u00e1s v\u00edctimas de la manipulaci\u00f3n simb\u00f3lica que hoy ejercen los poderes econ\u00f3micos e ideol\u00f3gicos. Urge. <\/p>\n<h4>Fernando Buen Abad Dom\u00ednguez para La Pluma, 16 de marzo de 2022<\/h4>\n<h4>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/h4>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Necesitamos acci\u00f3n cient\u00edfica plural y democr\u00e1tica, que ponga por valor supremo la emancipaci\u00f3n de la inteligencia, la dignidad humana y el respeto inalienable para no ser m\u00e1s v\u00edctimas de la manipulaci\u00f3n simb\u00f3lica<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":36233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[17848,17847,17851,17845,17850,17849,17844],"coauthors":[246],"class_list":["post-36231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-frustraciones-mediocridades-soledades","tag-idolos-mass-media","tag-manipulacion-simbolica","tag-maquinas-de-guerra-ideologica","tag-rambos-academicos-y-los-rambos-empresariales","tag-rambos-sindicales-rambos-eclesiasticos","tag-violencia-mercenaria"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36237,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36231\/revisions\/36237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36231"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=36231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}