{"id":35106,"date":"2022-02-15T13:02:49","date_gmt":"2022-02-15T13:02:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=35106"},"modified":"2022-02-15T13:08:06","modified_gmt":"2022-02-15T13:08:06","slug":"cuatro-decadas-y-los-beneficios-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/02\/15\/cuatro-decadas-y-los-beneficios-sociales\/","title":{"rendered":"Cuatro d\u00e9cadas \u00bfy los beneficios sociales?"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">El Informe preparado para el Fondo Monetario Internacional y titulado <a href=\"https:\/\/bit.ly\/34WoXaY\"><em>Crouching Beliefs, Hidden Biases: The Rise and Fall of Growth Narratives<\/em><\/a>, por Reda Cherif, Marc Engher y Fuad Hasanov (noviembre 2020), es un esquema que sirve para la historia del pensamiento econ\u00f3mico que caracteriz\u00f3 a la instituci\u00f3n durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. El estudio sigui\u00f3 las \u201cnarrativas de crecimiento\u201d utilizadas en 4620 informes de la mayor parte de pa\u00edses del FMI, entre 1978 y 2019. Una formidable cantidad de fuentes sobre temas econ\u00f3micos, provenientes de profesionales, acad\u00e9micos y pol\u00edticos. Metodol\u00f3gicamente se identifican cuatro \u201cclusters\u201d o grupos de \u201cnarrativas\u201d, o sea, de ideas\/pensamientos que han sido hegem\u00f3nicos en distintos momentos. Y la cantidad o frecuencia de esas ideas da cuenta de los conceptos que se movilizaron en mayor o menor medida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35107 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/FMI-296x300.png\" alt=\"\" width=\"334\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/FMI-296x300.png 296w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/FMI.png 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 334px) 100vw, 334px\" \/>El primer grupo de ideas, a fines de la d\u00e9cada de 1970 e inicios de la de 1980, est\u00e1 identificado con conceptos\/temas relativos a las \u201cestructuras econ\u00f3micas\u201d, que asocia t\u00e9rminos como servicios, industria, manufactura, agricultura y construcci\u00f3n. La referencia es clara a la \u00e9poca del <em>keynesianismo<\/em>, un tipo de pol\u00edticas econ\u00f3micas que destacan al Estado interventor y el \u00e9nfasis en el consumo como determinante para el desarrollo (a menudo confundidas con el \u201cdesarrollismo\u201d en Am\u00e9rica Latina). Esas ideas perdieron fuerza al iniciarse la d\u00e9cada de 1980. El segundo grupo, todav\u00eda insignificante hasta mediados de la d\u00e9cada de 1980, creci\u00f3 en a\u00f1os posteriores, pero est\u00e1 asociado a las \u201cprivatizaciones\u201d y la \u201cliberaci\u00f3n\u201d de mercados sin restricciones. Aqu\u00ed la referencia del informe, sin usar el t\u00e9rmino, describe al neoliberalismo en despegue durante aquellos a\u00f1os. El tercer grupo de ideas, que tom\u00f3 fuerza durante la d\u00e9cada de 1990 y alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo alrededor de la \u201cprivatizaciones\u201d y la \u201cliberaci\u00f3n\u201d de mercados\u201c, se identifica abiertamente con el \u201c<a href=\"https:\/\/elordenmundial.com\/que-fue-el-consenso-de-washington\/\">Consenso de Washington<\/a>\u201d (WC) y con una serie de t\u00e9rminos asociados: reformas estructurales, instituciones, gobernanza, transparencia, competencia, competitividad, inversi\u00f3n extranjera directa (IED). El dec\u00e1logo del WC se tuvo como determinante para el crecimiento sostenido, coincidiendo con la transici\u00f3n hacia econom\u00edas de mercado en los pa\u00edses de Europa del Este y la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Y el cuarto \u201ccluster\u201d aparece en la d\u00e9cada de 2000, asociado a un conjunto de t\u00e9rminos que antes nunca se utilizaron: desigualdad, acceso a la financiaci\u00f3n, corrupci\u00f3n, hacer negocios, entorno empresarial, \u201cinfraestructura\u201d y hasta \u201cinversi\u00f3n p\u00fablica\u201d; de modo que el crecimiento econ\u00f3mico sugiere una amplia gama de propuestas, que incluyen el \u201cestado de derecho\u201d y tambi\u00e9n \u201cabordar la desigualdad\u201d. El informe lo denomina \u201cConstelaci\u00f3n de Washington\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35115 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Capture-Neoliberalismo-vs-neopopulismo-207x300.jpg\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Capture-Neoliberalismo-vs-neopopulismo-207x300.jpg 207w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Capture-Neoliberalismo-vs-neopopulismo.jpg 323w\" sizes=\"auto, (max-width: 273px) 100vw, 273px\" \/><\/p>\n<h5 class=\"gb-volume-title\" dir=\"ltr\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.google.fr\/books\/edition\/Neoliberalismo_vs_Neopopulismo\/iHJPEAAAQBAJ?hl=fr&amp;gbpv=1&amp;dq=inauthor:%22Gabriel+Loza+Teller%C3%ADa%22&amp;printsec=frontcover\">Neoliberalismo vs. Neopopulismo: Un falso dilema<\/a><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tema especial del informe realiza un brochazo sobre la pol\u00edtica industrial, como \u201cla narrativa olvidada\u201d. Hasta inicios de la d\u00e9cada de 1980 formaba parte del lenguaje econ\u00f3mico y se advert\u00eda la necesidad del Estado interventor en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica industrial. Pas\u00f3 luego a ser una tesis controvertida. Y la sabidur\u00eda com\u00fan de los economistas profesionales pas\u00f3 a considerar que una buena pol\u00edtica de crecimiento debe hacer frente a las \u201cfallas del gobierno\u201d, ya que son pocas las \u201cfallas del mercado\u201d. En otras palabras, limitar la intervenci\u00f3n del Estado para dar paso a la libertad de los mercados. A principios de la d\u00e9cada de 1990 la \u201cnarrativa\u201d de la industrializaci\u00f3n cay\u00f3 en el olvido y literalmente desapareci\u00f3 en la d\u00e9cada de 2000; aunque desde 2012 la frecuencia sobre esa idea parece aumentar, pero sigue absolutamente baja.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24467 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-neoliberalismo-AL-300x184.png\" alt=\"\" width=\"439\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-neoliberalismo-AL-300x184.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-neoliberalismo-AL.png 329w\" sizes=\"auto, (max-width: 439px) 100vw, 439px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Informe en referencia no explica el contexto hist\u00f3rico en el que surgieron las \u201cnarrativas\u201d, ni ubica la dimensi\u00f3n social que merecer\u00edan. Para utilizar una simplificaci\u00f3n bastante com\u00fan, ejemplifica c\u00f3mo las ideas dominantes en una \u00e9poca son las de sus \u201cclases dominantes\u201d. En estricto rigor comprueba que, durante las cuatro d\u00e9cadas estudiadas, Am\u00e9rica Latina no dio origen a las \u201cnarrativas\u201d del FMI, aunque sus ideas dominaron desde la d\u00e9cada de 1980. Haciendo honor a su dependencia cultural, esas ideas han sido repetidas hasta nuestros d\u00edas, como consignas insustituibles para la modernizaci\u00f3n y el crecimiento, por aquellos economistas, pol\u00edticos e intelectuales identificados con las elites empresariales y las oligarqu\u00edas latinoamericanas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35111 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-300x233.png\" alt=\"\" width=\"467\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-300x233.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-768x596.png 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina.png 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 467px) 100vw, 467px\" \/><\/p>\n<p class=\"nova-legacy-e-text nova-legacy-e-text--size-m nova-legacy-e-text--family-sans-serif nova-legacy-e-text--spacing-none nova-legacy-e-text--color-inherit\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/figure\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina_fig1_280622898\">La crisis del neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina<\/a>, por <a class=\"nova-legacy-e-link nova-legacy-e-link--color-inherit nova-legacy-e-link--theme-decorated\" href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/profile\/Emiliano-Lopez-3\" rel=\"noopener\">Emiliano L\u00f3pez<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u201crecetas\u201d provenientes del FMI no respondieron a las realidades latinoamericanas, pero fueron impuestas a trav\u00e9s de gobiernos funcionales al capital transnacional. La aplicaci\u00f3n del dec\u00e1logo del WC arras\u00f3 con institucionalidades, derechos laborales, recursos ambientales, bienes y servicios p\u00fablicos, para beneficiar, casi exclusivamente, a las elites econ\u00f3micas y empresariales, como lo han destacado economistas y cient\u00edficos sociales del sector cr\u00edtico latinoamericano. La renegociaci\u00f3n de la deuda de Argentina con el FMI, lograda hace poco por el presidente Alberto Fern\u00e1ndez, volvi\u00f3 a comprobar la perniciosa conducci\u00f3n del gobierno de Mauricio Macri con sujeci\u00f3n a la \u201cteor\u00eda\u201d econ\u00f3mica hegem\u00f3nica. Sin embargo, los informes de resultados del propio FMI y m\u00e1s a\u00fan los de instituciones como PNUD, OIT y, sobre todo, la CEPAL, demuestran las nefastas secuelas sociales que han dejado en Am\u00e9rica Latina esas mismas \u201cideas\u201d y \u201cnarrativas\u201d, que han sido acogidas sin beneficio de inventario. Incluso Chile, considerado el pa\u00eds del \u00e9xito neoliberal, no pudo escapar a la precarizaci\u00f3n de las condiciones sociales de la mano de los privatizadores y \u201canarco-capitalistas\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35112 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina-295x300.jpg\" alt=\"\" width=\"519\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina-295x300.jpg 295w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina-1007x1024.jpg 1007w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina-768x781.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina-1510x1536.jpg 1510w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/America-Latina.jpg 1752w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son cuatro d\u00e9cadas perdidas para la promoci\u00f3n del desarrollo con bienestar social en Am\u00e9rica Latina. En cambio, los gobiernos que han buscado levantar modelos de econom\u00edas sociales inspirados en principios de justicia social, redistribuci\u00f3n de la riqueza e implantaci\u00f3n de los intereses nacionales sobre los privados, encontraron oposiciones permanentes a sus prop\u00f3sitos. Y a pesar de semejantes experiencias, desde 2017 Ecuador volvi\u00f3 a guiarse por las \u201cnarrativas\u201d del mercado libre, el retiro del Estado, la flexibilidad laboral y el privilegio empresarial, suscribi\u00f3 un nuevo \u201cacuerdo ampliado\u201d con el FMI en marzo de 2019 (<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/03\/25\/7605\/\" rel=\"bookmark\">Ejes del acuerdo de Ecuador con el FMI<\/a>) y sobre esa base avanza, desde 2021, en la consolidaci\u00f3n de una segunda \u201c\u00e9poca plutocr\u00e1tica\u201d, comparable con la que caracteriz\u00f3 al pa\u00eds entre 1916-1925.<\/p>\n<h4>Juan J. Paz y ni\u00f1o Cepeda para La Pluma<\/h4>\n<h4>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/h4>\n<h4>Fuente: <strong><a href=\"https:\/\/www.historiaypresente.com\/cuatro-decadas-y-los-beneficios-sociales\/\">Historia y Presente \u2013 blog<\/a>, 14 de febrero de 2022<\/strong><\/h4>\n<h3>Juan J. Paz-y-Mi\u00f1o Cepeda para La Pluma, Ecuador, 25 de marzo de 2019<\/h3>\n<p><strong>Visita la red del colectivo&nbsp;<a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica<\/a>, el&nbsp;nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativos<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son cuatro d\u00e9cadas perdidas para la promoci\u00f3n del desarrollo con bienestar social en Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":35110,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[17345,17347,17344,13744,17349,9023],"coauthors":[257],"class_list":["post-35106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-historia-del-pensamiento-economico","tag-ideas-pensamientos","tag-informe-fondo-monetario-internacional-fmi","tag-juan-j-paz-y-mino-cepeda-2","tag-keynesinismo-privatizaciones-y-liberacion-de-mercados","tag-politica-abya-yala-mundo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35106"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35127,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35106\/revisions\/35127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35106"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=35106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}