{"id":3407,"date":"2018-11-24T02:34:24","date_gmt":"2018-11-24T02:34:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=3407"},"modified":"2018-11-24T12:47:52","modified_gmt":"2018-11-24T12:47:52","slug":"los-desafios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/11\/24\/los-desafios\/","title":{"rendered":"Los desaf\u00edos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1664 size-full\" title=\"Juan Diego Garc\u00eda\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Capture-Juan-Diego-GarciaBis.jpg\" alt=\"\" width=\"72\" height=\"75\" \/><\/span>Cualquier proyecto pol\u00edtico que signifique superar el atraso, las formas actuales de la dependencia y la pobreza de las mayor\u00edas sociales en Latinoam\u00e9rica y el Caribe supone afrontar enormes desaf\u00edos que van m\u00e1s all\u00e1 de cualquier proyecto simplemente reformista, es decir que tan solo se proponga disminuir la enorme deformaci\u00f3n estructural de sus econom\u00edas, las formas primitivas de su orden pol\u00edtico y la superaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n, consciente o inconsciente de inferioridad frente a las culturas del Occidente avanzado \u2013las metr\u00f3polis- y que convierte el sentimiento nacional en una suerte de caricatura casi siempre grotesca de los elementos que expresan la comunidad nacional.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.ecured.cu\/images\/6\/6c\/America_Latina.png\" alt=\"Archivo:America Latina.png\" width=\"485\" height=\"536\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todos estos desaf\u00edos deben estar debidamente considerados en una agenta de desarrollo efectivo, un desarrollo que supere las simples reformas de los gobiernos populares y que en la pr\u00e1ctica\u00a0 no es otra cosa que la siempre deseada revoluci\u00f3n, es decir, un cambio radical (que vaya a las ra\u00edces) de todas las instancias en las que se desenvuelve la vida cotidiana, ligadas profundamente al pasado y determinantes del futuro. No existe una clase dirigente burguesa capaz de llevar a cabo esta empresa porque de hacerlo afectar\u00eda de lleno sus propios intereses de clase parasitaria, dilapidadora y ladrona, cuya suerte depende en tantas formas precisamente de la actual manera de estar vinculados org\u00e1nicamente con las metr\u00f3polis. Otros deben entonces asumir la tarea de la emancipaci\u00f3n nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los reformismos del pasado, los denominados \u201cdesarrollismos\u201d, cumplieron sin duda un papel positivo en muchos aspectos pero solo consiguieron cambiar las formas de esa dependencia: ya no se importan tantas mercanc\u00edas de escaso valor agregado, ahora se producen en casa, en muchas ocasiones por empresas extranjeras o en alianza de \u00e9stos con empresarios nacionales. Menos a\u00fan se sale del atraso mediante las pol\u00edticas neoliberales de las d\u00e9cadas recientes que en modo alguno responden a necesidades propias, pues no son m\u00e1s que ajustes a las nuevas necesidades del capital internacional en el marco de la presente y violenta Tercera Revoluci\u00f3n Industrial. Neoliberales son, en lo fundamental, pr\u00e1cticamente todos los gobiernos de la\u00a0 regi\u00f3n, as\u00ed que en ausencia de un agente social que asuma los desaf\u00edos del desarrollo en las filas de la burgues\u00eda criolla, corresponde a las clases subalternas encontrar qui\u00e9n de entre los suyos puede asumir tal reto hist\u00f3rico y, de manera particular, qu\u00e9 forma de organizaci\u00f3n est\u00e1 en condiciones de asumir el papel de vanguardia del proceso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Naturalmente que los interrogantes tradicionales de qu\u00e9 clase, qu\u00e9 partido, qu\u00e9 formas de participaci\u00f3n de las mayor\u00edas sociales y sobre todo c\u00f3mo asaltar los cielos, ni pueden desentenderse del pasado (que deja tantas lecciones en todos los sentidos) ni menos a\u00fan fallar en la b\u00fasqueda de soluciones nuevas, efectivas y sobre todo eficaces. El desaf\u00edo supondr\u00eda al menos satisfacer las siguientes tareas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Impulsar un proyecto de desarrollo econ\u00f3mico que suponga superar la condici\u00f3n de simples proveedores de materias primas y mano de obra barata a los mercados metropolitanos, o sea, imponerse la tarea de superar los actuales desequilibrios estructurales y llevar a cabo \u2013en las condiciones de hoy- \u00a0la industrializaci\u00f3n\/modernizaci\u00f3n que jam\u00e1s se realiz\u00f3 o se hizo a medias. Algunos de los objetivos de esa industrializaci\u00f3n ser\u00e1n los cl\u00e1sicos (fabricaci\u00f3n de bienes de producci\u00f3n, sobre todo) pero igualmente un empe\u00f1o decidido en alcanzar el dominio de las nuevas tecnolog\u00edas (cibern\u00e9tica, nanotecnolog\u00edas, nuevos productos, energ\u00edas alternativas, etc.) para establecer un v\u00ednculo de naturaleza diferente a la actual con el mercado mundial y as\u00ed ganar un nicho particular en ese complicado tejido econ\u00f3mico.\u00a0 Nada de esto significa que desaparezcan las crisis c\u00edclicas del sistema capitalista ni las contradicciones inherentes a la naturaleza del sistema, pero sin duda que no solo mejorar\u00edan notoriamente las condiciones de vida de las mayor\u00edas y dar\u00edan al pa\u00eds m\u00e1s autonom\u00eda y posibilidades reales de ejercer la soberan\u00eda nacional, sino que un tal desarrollo de las fuerzas productivas ser\u00e1 requisito indispensable para la construcci\u00f3n de un orden nuevo, no capitalista, cuyos perfiles por ahora no ser\u00e1n m\u00e1s que especulaciones, en el mejor sentido del t\u00e9rmino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un tal proyecto supone cambios dr\u00e1sticos en muchos aspectos. En el consumo, por ejemplo, las nuevas prioridades que enfaticen en el ahorro pueden tener impactos inc\u00f3modos sobre todo para los sectores medios (y algunos asalariados) que ahora gozan de ciertos beneficios y privilegios si se les compara con las mayor\u00edas pobres de estos pa\u00edses. Har\u00e1 falta un compromiso general, democr\u00e1ticamente alcanzado para generar un prop\u00f3sito nacional de suficiente entidad que permita al menos a una generaci\u00f3n asumir los cambios en el consumo, aceptar las normas de una nueva disciplina laboral acorde a los desaf\u00edos y sobre todo que no resulte presa f\u00e1cil tanto de las muchas medidas de acoso y bloqueo exterior (totalmente opuesto a estos proyectos emancipadores) como de las actuaciones internas de todos aquellos que siempre se han beneficiado de la dependencia y del atraso y de los \u2013no pocos, por desgracia- que terminan identific\u00e1ndose con la clase dominante en detrimento de sus propios intereses. Ya se sabe, no faltan nunca quienes a\u00f1oran las cadenas\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">De entre esas mayor\u00edas sociales a las cuales un cambio de estas dimensiones interesa sobremanera, sin duda que las masas asalariadas (las tradicionales y las modernas, que ya son mayor\u00eda) constituyen el n\u00facleo decisivo para ganar en las urnas, y resultan indispensables en cualquiera de las dem\u00e1s alternativas que se impongan, sobre todo por su movilizaci\u00f3n y apoyo cotidianos en cada centro de trabajo, en cada instituci\u00f3n educativa, en cada barrio y vereda, o sea, all\u00ed en donde las gentes hacen a diario un nuevo pa\u00eds o \u2013 como hoy- lo padecen. El sujeto dirigente \u2013la vanguardia en t\u00e9rminos tradicionales- puede ser un partido o un frente amplio de partidos y organizaciones que demuestren capacidad sobre todo para recoger las experiencias, formular el programa, indicar los cambios t\u00e1cticos en el desarrollo de los acontecimientos, interpretar los signos del inmediato acontecer y elaborar la consigna adecuada; vanguardia para marchar al frente superando el viejo dilema de no estar demasiado adelante en consignas y propuestas,\u00a0 perdiendo el contacto con las mayor\u00edas sociales, ni mucho menos rezagadas de ellas, que son en \u00faltima instancia las verdaderas creadoras del proceso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No hay nada definitivo al respecto y el pasado solo es una referencia a tomar siempre con sentido cr\u00edtico. En este continente hasta quienes encarnan las formas m\u00e1s duras de la represi\u00f3n, los militares, en no pocos casos han protagonizado cambios muy importantes y han salido de los cuarteles para romper el nudo gordiano del atraso y la opresi\u00f3n nacional. Basta recordar a generales como Plutarco El\u00edas Calles y L\u00e1zaro C\u00e1rdenas en M\u00e9xico, Jacobo \u00c1rbenz en Guatemala, Juan Velasco Alvarado en Per\u00fa, Juan Domingo Per\u00f3n en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Omar Torrijos en Panam\u00e1 y m\u00e1s recientemente, Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 20 de noviembre de 2018<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Menos a\u00fan se sale del atraso mediante las pol\u00edticas neoliberales de las d\u00e9cadas recientes que en modo alguno responden a necesidades propias, pues no son m\u00e1s que ajustes a las nuevas necesidades del capital internacional en el marco de la presente y violenta Tercera Revoluci\u00f3n Industrial<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[65,1681,1675,1680,47,1255,1677,114,1678,1682,1676,199,1679],"coauthors":[760],"class_list":["post-3407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abya-yala","tag-abya-yala","tag-atrazo","tag-dependencia","tag-desafios","tag-economia","tag-juan-diego-garcia","tag-latinoamerica-caribe","tag-neoliberalismo","tag-occidnte","tag-opresion","tag-pobresa","tag-politica","tag-reto-historico"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3407"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3451,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407\/revisions\/3451"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3407"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}