{"id":3372,"date":"2018-11-23T16:37:54","date_gmt":"2018-11-23T16:37:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=3372"},"modified":"2018-11-23T21:03:46","modified_gmt":"2018-11-23T21:03:46","slug":"corrupcion-y-anticorrupcion-flagelos-de-latinoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/11\/23\/corrupcion-y-anticorrupcion-flagelos-de-latinoamerica\/","title":{"rendered":"Corrupci\u00f3n y anticorrupci\u00f3n, flagelos de Latinoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"wtr-content\" data-bg=\"#FFFFFF\" data-fg=\"#1e73be\" data-width=\"8\" data-mute=\"0\" data-fgopacity=\"0.82\" data-mutedopacity=\"0.5\" data-placement=\"top\" data-placement-offset=\"0\" data-content-offset=\"0\" data-placement-touch=\"top\" data-placement-offset-touch=\"0\" data-transparent=\"\" data-touch=\"1\" data-comments=\"\" data-commentsbg=\"#ffcece\" data-location=\"page\" data-mutedfg=\"#f44813\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/foto-final_0001_img_20181030_150113.jpg\" alt=\"Guillermo Oglietti\" width=\"77\" height=\"77\" \/>La corrupci\u00f3n es el segundo oficio m\u00e1s antiguo del mundo y, al igual que el primero, es una quimera esperar que desaparezca. Genera ineficiencia, gasto p\u00fablico, desigualdad, es dif\u00edcil de definir, dif\u00edcil de medir y m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan de combatir. La vara con la que juzgamos la corrupci\u00f3n no mide igual a la que proviene del sector p\u00fablico de la que involucra al sector privado. La mejor categorizaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n la dio el economista argentino Aldo Ferrer<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>: existen dos grandes cepas de corrupci\u00f3n, la circunstancial, que adopta la forma de sobornos recibidos por funcionarios p\u00fablicos que utilizan en su propio provecho las potestades que les conceden sus cargos, y la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica, que tiene lugar cuando el aparato del Estado se pone al servicio de intereses contrarios a los del desarrollo y bienestar nacional. Por sist\u00e9mica entiende la acci\u00f3n de \u201cadoptar decisiones y pol\u00edticas que generan rentas privadas espurias, no necesariamente ilegales ni directamente redituables para quien las adopta, que perjudican el inter\u00e9s p\u00fablico\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/corrupcion.jpg\" alt=\"Corrupci\u00f3n y anticorrupci\u00f3n, flagelos de Latinoam\u00e9rica\" width=\"574\" height=\"287\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todas las fuerzas pol\u00edticas, sin excepci\u00f3n, utilizan la corrupci\u00f3n como bandera pol\u00edtica. Los liberales denuncian la corrupci\u00f3n circunstancial como ariete para combatir la propia existencia del Estado y ning\u00fan argumento es mejor que la evidencia palpable del funcionario corrupto en flagrancia para denostar al Estado. Para los progresistas, la bandera pol\u00edtica es la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica, esa que desde la legalidad aparente permite a los gobiernos hacer enormes transferencias que siempre pagan los m\u00e1s desfavorecidos y disfruta el sector beneficiario de turno, a veces de origen nacional, muchas veces no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los proyectos econ\u00f3micos desarrollistas, est\u00e1n afectados de la cepa circunstancial de la corrupci\u00f3n, porque todo proyecto desarrollista implica la participaci\u00f3n activa del Estado, lo que brinda oportunidades de corrupci\u00f3n a los funcionarios pillos. Los proyectos econ\u00f3micos liberales pueden reducir la corrupci\u00f3n circunstancial a medida que reducen el tama\u00f1o del Estado pero, en cambio, magnifican la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica. La crisis de Enron, la crisis financiera global de 2008, la crisis de la convertibilidad argentina, la de la deuda latinoamericana en los \u201980, la crisis de fuga de capitales, la crisis de las termitas fiscales latinoamericanas que permiten la evasi\u00f3n tributaria hacia guaridas fiscales, son ejemplos de casos de corrupci\u00f3n sist\u00e9mica, casos en los que cambios en la regulaci\u00f3n financiera o en las pol\u00edticas generaron grandes costos, como los rescates bancarios -que luego son distribuidos entre toda la ciudadan\u00eda-. Las pocas mediciones que existen de corrupci\u00f3n, casi exclusivamente realizadas por la ONG Transparenecia Internacional y el Banco Mundial tienen este marcado sesgo liberal y, como es de esperar, miden exclusivamente la corrupci\u00f3n circunstancial. La corrupci\u00f3n sist\u00e9mica, que seg\u00fan Aldo Ferrer es \u201cmucho m\u00e1s depredatoria que la segunda\u201d, la miden los ciudadanos en sus ingresos reducidos y los pa\u00edses en sus potencialidades desaprovechadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfPuede eliminarse la corrupci\u00f3n?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La corrupci\u00f3n es un delito penal, un delito que tiene como v\u00edctima a la sociedad. Te\u00f3ricamente es posible eliminar la corrupci\u00f3n pero, en la pr\u00e1ctica, como el costo para lograrlo es exorbitantemente alto, resulta un objetivo insensato. Lograr el \u2018delito cero\u2019, requiere de inversi\u00f3n en fuerzas de seguridad, en el sistema judicial, en instituciones de control de las fuerzas de seguridad, en tecnolog\u00eda, en prisiones, etc. y eso hace que el crimen cero sea impracticable para una sociedad democr\u00e1tica. Para una sociedad no democr\u00e1tica los costos econ\u00f3micos ser\u00edan menores pero, sin duda, a costa de un gran sacrificio en t\u00e9rminos de bienestar humano y libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las sociedades, entonces, deben tolerar cierto grado de delito y cada sociedad es responsable de definir cu\u00e1l es el nivel de crimen que desea tolerar, a sabiendas de que mientras m\u00e1s seguridad pretenda, m\u00e1s costos econ\u00f3micos y de bienestar tendr\u00e1 que asumir. Con la corrupci\u00f3n sucede lo mismo: en el imaginario aspiramos a la corrupci\u00f3n cero y en la pr\u00e1ctica sabemos que no es posible ni deseable porque los costos para lograrla ser\u00edan exorbitantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Disuadir el delito (no pasional) requiere combinar dos elementos, la probabilidad de condenar a los delincuentes -que depende del gasto en el aparato represivo- y la severidad de la sanci\u00f3n. Quienes apoyan la estrategia de aumentar las penas, lo que persiguen, en realidad, es conseguir el mismo nivel de disuasi\u00f3n ahorr\u00e1ndose los costos de aumentar la probabilidad de condena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando se trata de un crimen como la corrupci\u00f3n, el asunto no es tan sencillo, porque la corrupci\u00f3n es un delito vinculado a la acci\u00f3n del Estado y, al aumentar indiscriminadamente las penas se lograr\u00e1 menos corrupci\u00f3n, pero tambi\u00e9n una paralizaci\u00f3n del funcionamiento del Estado. La mayor penalidad no s\u00f3lo disuadir\u00e1 la corrupci\u00f3n sino tambi\u00e9n la actividad de los funcionarios honestos preocupados por los riesgos de ser condenados injustamente. Para ser claros: si la penalidad por hacer un acto de corrupci\u00f3n fuese la pena de muerte, pues no ser\u00e1 f\u00e1cil encontrar servidores p\u00fablicos que firmen un contrato, con lo que los niveles de ejecuci\u00f3n del presupuesto p\u00fablico ser\u00e1n muy bajos, al igual que el desempe\u00f1o del Estado y el de la econom\u00eda. Esto explica que la ret\u00f3rica contra la corrupci\u00f3n habitualmente sea la bandera de los partidos de oposici\u00f3n, y no del oficialismo, cuyo desempe\u00f1o depende precisamente de que no les tiemble demasiado el pulso a los funcionarios p\u00fablicos. Funcionarios demasiado preocupados por demostrar su inocencia a cada paso, no ser\u00edan los m\u00e1s eficaces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Uno de los mecanismos m\u00e1s eficaces para luchar contra el delito (y tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n) es, sin duda, invertir en moral. Inculcar valores morales a la sociedad a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, es un sistema m\u00e1s barato y de larga duraci\u00f3n, no tanto por su efectividad convirtiendo pillos -porque siempre habr\u00e1 personas ego\u00edstas sin escr\u00fapulos- sino porque el rechazo social les har\u00eda dif\u00edcil disfrutar de sus lucros. De todos modos, es dif\u00edcil esperar que esta inversi\u00f3n educativa tenga un impacto positivo en el corto plazo y, adem\u00e1s, en un sistema econ\u00f3mico desigual donde el principal factor de reconocimiento social es la riqueza, la \u00e9tica resultar\u00e1 subvertida por la codicia. No s\u00f3lo se requiere educaci\u00f3n, sino un sistema m\u00e1s igualitario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El control realizado por las instituciones democr\u00e1ticas es relevante para minimizar el delito de la corrupci\u00f3n, en particular, gracias a la justicia y el periodismo. \u201cEl hombre es bueno, pero si se lo vigila es mejor\u201d dec\u00eda el general Per\u00f3n, con raz\u00f3n. La independencia del poder judicial, de las instituciones constitucionales de contralor y de los medios de comunicaci\u00f3n es muy relevante por estos motivos; porque son instituciones de control y, si cualquiera de ellas es cooptada por alg\u00fan inter\u00e9s en particular, ya sea el poder ejecutivo o alg\u00fan poder econ\u00f3mico, engendrar\u00e1 m\u00e1s corrupci\u00f3n. La raz\u00f3n que explica el inter\u00e9s de los grandes poderes para cooptar la justicia y los medios de comunicaci\u00f3n es, precisamente, porque son las llaves para corromper f\u00e1cilmente al Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Eficiencia y corrupci\u00f3n\u00a0 <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfEs ineficiente la corrupci\u00f3n? En la d\u00e9cada del \u201990 una abultada literatura rescataba el papel \u2018eficiente\u2019 de la corrupci\u00f3n afirmando que era un mecanismo para \u2018lubricar\u2019 los r\u00edgidos engranajes del Estado. Es decir, se argumentaba que, como en los \u201970 las regulaciones eran muchas y el Estado grande, el soborno permit\u00eda agilizar los procesos y la \u2018tramitolog\u00eda\u2019, favoreciendo as\u00ed la eficiencia y el crecimiento econ\u00f3mico. El principal exponente de esta corriente dec\u00eda \u201cMientras que la corrupci\u00f3n habitualmente es desaprobada, podr\u00eda dar lugar a menores pagos salariales a los funcionarios p\u00fablicos que, si son bien supervisados, a\u00fan cumplir\u00e1n sus funciones sobre una base de tarifa por servicio. La compra de cargos p\u00fablicos, que usualmente es percibida como corrupci\u00f3n, en algunos casos ha funcionado muy bien\u201d (Tullock, 1996).<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sin embargo, Tullock no estaba en lo cierto. Al margen de esta moda acad\u00e9mica, canallescamente \u00fatil para justificar la corrupci\u00f3n extendida durante los masivos procesos de privatizaciones que tuvieron lugar desde los \u201980, el buen sentido com\u00fan sobrevive y existe un consenso generalizado de que la corrupci\u00f3n es una importante fuente de ineficiencia de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La corrupci\u00f3n es ineficiente porque provoca una asignaci\u00f3n ineficiente de recursos. Estudios emp\u00edricos y te\u00f3ricos muestran que el soborno no ayuda a acelerar los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos y que la corrupci\u00f3n empeora la cantidad y calidad de servicios p\u00fablicos, como la educaci\u00f3n y la salud. Suele observarse que los funcionarios corruptos crean nuevas regulaciones para conseguir m\u00e1s sobornos, contribuyendo a ralentizar la burocracia y el crecimiento. Es decir, a\u00fan si el soborno agilizase tr\u00e1mites, el efecto positivo ser\u00eda neutralizado por el aumento de las regulaciones (Jain, 2001)<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las empresas orientan sus inversiones hacia actividades que son rentables gracias a la corrupci\u00f3n distrayendo las inversiones de actividades que generar\u00edan mejores oportunidades de crecimiento. Tambi\u00e9n disminuye los niveles de inversi\u00f3n porque los emprendedores perciben que tendr\u00e1n que compartir con los corruptos un parte de su ingreso. Significa un desperdicio de talento humano, ya que tanto corruptos como corruptores tienen que dedicar esfuerzo a las actividades \u2018buscadoras de rentas\u2019 (rent-seekers) en lugar de orientarlas hacia actividades productivas. La corrupci\u00f3n representa un costo adicional para las empresas que disminuyen la competitividad y el crecimiento. Otro elemento de ineficiencia se da porque el gasto y la inversi\u00f3n p\u00fablicas, en presencia de corrupci\u00f3n, habitualmente se destina a las actividades en las que es m\u00e1s f\u00e1cil conseguir sobornos y no a las que resultan m\u00e1s convenientes para el pa\u00eds. La corrupci\u00f3n, asimismo, empeora la calidad y disminuye la cantidad de servicios p\u00fablicos brindados y de inversiones en infraestructura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La corrupci\u00f3n no s\u00f3lo genera ineficiencia, tambi\u00e9n genera desigualdad. Estudios emp\u00edricos hallan una relaci\u00f3n positiva entre la corrupci\u00f3n, la pobreza y la desigualdad. Tiene una relaci\u00f3n directa con la desigualdad similar a la de un impuesto regresivo. En el estudio de Transparencia Mexicana se concluye que los hogares mexicanos destinan el 6,9% de su ingreso al pago de sobornos, pero \u201cPara los hogares con ingresos de hasta 1 salario m\u00ednimo, la pr\u00e1ctica de la \u2018mordida\u2019 (soborno) en realidad representa un impuesto regresivo del 13.9% de su ingreso.\u201d Sin embargo, posiblemente los efectos m\u00e1s nocivos sobre la desigualdad sean derivados de impactos indirectos: la corrupci\u00f3n se traduce en un gasto social m\u00e1s ineficaz, menos crecimiento, peor educaci\u00f3n y servicios de salud etc., lo que repercute indirectamente en menores posibilidades para los m\u00e1s desfavorecidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Corrupci\u00f3n, fuga de capitales y globalizaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los pa\u00edses en desarrollo tambi\u00e9n deben agregar el costo que representa que una parte significativa del dinero birlado se traduzca en fuga de capitales, un fen\u00f3meno que es m\u00e1s intenso aun cuando se trata de corrupci\u00f3n sist\u00e9mica. Si el grueso del dinero obtenido con la corrupci\u00f3n fuese al mercado interno, el impacto macroecon\u00f3mico ser\u00eda menor. Los buenos indicadores macroecon\u00f3micos de guaridas fiscales, como Panam\u00e1, son el resultado de inversiones realizadas con fondos obtenidos como contrapartida del fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n, porque la huida del dinero corrupto se destina a inversiones reales o financieras en estos destinos opacos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La presencia de latinoamericanos en los Panam\u00e1 y Paradise Papers es llamativa: Mauricio Macri (presidente de Argentina), Joaquim Barbosa<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0(exjuez del Tribunal Supremo de Brasil que tuvo a su cargo la causa del \u2018mensalao\u2019 contra el PT), Hern\u00e1n B\u00fcchi (exministro de Hacienda de Pinochet), Agustin Edwards (due\u00f1o del peri\u00f3dico el Mercurio de Chile), H\u00e9ctor Magnetto (due\u00f1o del diario Clar\u00edn de Argentina), Tom\u00e1s y Jer\u00f3nimo Uribe (hijos del expresidente colombiano) y su exministro de justicia Roberto Hinestrosa Rey, Emilio Loyoza (exdirector de PEMEX), Keiko Fujimori y el exministro de su padre, Vladimiro Montesinos, junto a Pedro Kuczynski, Alan Garc\u00eda y Vargas Llosa. Las guaridas fiscales han florecido con la globalizaci\u00f3n, es decir, con la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica y la corrupci\u00f3n circunstancial, vinculadas a los nuevos negocios internacionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfEs Latinoam\u00e9rica corrupta? <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Responder esta pregunta requiere definir la corrupci\u00f3n antes de medirla. La definici\u00f3n de Transparencia Internacional (TI), que es \u201cel mal uso de un poder otorgado para obtener beneficios privados\u201d, apunta al sector p\u00fablico y la corrupci\u00f3n circunstancial, aunque incluye la corrupci\u00f3n del sector privado.<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Para el Banco Mundial (BM) corrupci\u00f3n es \u201cabusar de poderes p\u00fablicos para obtener beneficios privados\u201d e incluye \u201cpeque\u00f1as y grandes formas de corrupci\u00f3n, tanto como la \u2018captura\u2019 del Estado por parte de una \u00e9lite o inter\u00e9s privado\u201d (World Governance Indicators 2013). S\u00f3lo la definici\u00f3n del BM incluye el problema del corruptor privado y cierta dosis de corrupci\u00f3n sist\u00e9mica. Por ejemplo, no incluir\u00eda el caso de d\u00e9bitos bancarios indebidos (por cifras superiores a 500 millones de d\u00f3lares) realizada por una empresa propiedad de Eduardo Jurado, consejero del presidente Len\u00edn Moreno. Tampoco se incluir\u00edan las estafas financieras, como la que hizo Bernie Madoff por 64.800 millones de d\u00f3lares, ni la estafa de consecuencias globales vinculada a las hipotecas basura organizada por el sector financiero de EE. UU. que gener\u00f3 la crisis de 2008 y el rescate multimillonario de la banca global (unos 800 billones de d\u00f3lares en EE. UU. y 40 billones de euros en Espa\u00f1a) que terminar\u00e1n pagando todos los ciudadanos. La definici\u00f3n tampoco incluye como corrupci\u00f3n a decisiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica que generan grandes transferencias de ingresos entre grupos sociales, como la reducci\u00f3n o exenciones de impuestos a sectores o grupos favorecidos como la que hizo recientemente Ecuador,<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> ni la amnist\u00eda tributaria de 2016 en Argentina.<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Ninguna definici\u00f3n incluir\u00eda los procesos de estatizaci\u00f3n de la deuda privada externa que sufrieron, por ejemplo, Argentina y Ecuador en los \u201980<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> que traslad\u00f3 los costos del riesgo cambiario asumido por empresas privadas al resto de la ciudadan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfC\u00f3mo son los \u00edndices existentes?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La corrupci\u00f3n es dif\u00edcil de medir porque es un delito sin v\u00edctimas que lo denuncien, ya que las dos partes involucradas saldr\u00edan perjudicadas divulgando la informaci\u00f3n. La v\u00edctima es la sociedad. Casi una treintena de \u00edndices miden la corrupci\u00f3n desde los \u201990, cuando la globalizaci\u00f3n y las privatizaciones hicieron surgir la necesidad de controlar el problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La mayor\u00eda de los indicadores, como BM y TI, utilizan encuestas de opini\u00f3n o de percepci\u00f3n realizadas entre segmentos espec\u00edficos de la poblaci\u00f3n, especialmente expertos o integrantes extranjeros de la \u00e9lite de los negocios. En este sentido, los indicadores son metodol\u00f3gicamente d\u00e9biles porque el universo de la muestra est\u00e1 compuesto por individuos que pueden ser parte del problema, y es de esperar que no se obtengan respuestas honestas. Aun salvando este sesgo del respondente, los indicadores hacen una medici\u00f3n subjetiva de la corrupci\u00f3n: miden la percepci\u00f3n y no la corrupci\u00f3n real, lo que implica que no es posible obtener una medici\u00f3n en d\u00f3lares de la magnitud de la corrupci\u00f3n.<a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Los indicadores son muy cuestionados debido, entre otros problemas, a la dificultad de transformar los juicios personales en medidas cuantitativas, a que la \u2018percepci\u00f3n\u2019 subjetiva de los respondentes no se basa en la experiencia personal ni es independiente de los medios formadores de opini\u00f3n y a la falta de informaci\u00f3n relativa a la \u2018oscura metodolog\u00eda\u2019 sobre c\u00f3mo se agregan las diferentes encuestas en los \u00edndices compuestos (Malito, 2014). El colmo de un indicador de corrupci\u00f3n es que tambi\u00e9n lo sea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Distancia entre apariencia y realidad de la corrupci\u00f3n en la regi\u00f3n\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">De acuerdo al Indicador de corrupci\u00f3n del BM, Latinoam\u00e9rica es la segunda regi\u00f3n m\u00e1s corrupta del mundo, tras \u00c1frica del norte y el Medio Oriente. Un 44% de las empresas encuestadas afirma que la corrupci\u00f3n es una restricci\u00f3n may\u00fascula, frente al 55% de \u00c1frica del norte y Medio Oriente y un 40% de Asia del Sur (ver gr\u00e1fico) y 38% el \u00c1frica subsahariana. Las regiones desarrolladas se ubican con respuestas en torno a 23% y 11%.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sin embargo, la segunda columna, que muestra los resultados ante la pregunta de si los empresarios esperan entregar \u2018regalos\u2019 para conseguir contratos -una pregunta que nos acerca a la gran corrupci\u00f3n o corrupci\u00f3n centralizada- muestra que, de acuerdo a las respuestas obtenidas, con 20% declarando afirmativamente, Latinoam\u00e9rica es una de las m\u00e1s bajas del planeta, s\u00f3lo superada por los pa\u00edses de altos ingresos de la OCDE y pa\u00edses de altos ingresos No-OCDE.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La tercera columna muestra la respuesta de los empresarios ante la pregunta de si esperan pagar \u2018regalos\u2019 para conseguir que se hagan las cosas, una pregunta que nos aproxima a la corrupci\u00f3n peque\u00f1a del funcionario p\u00fablico intermedio o a la corrupci\u00f3n descentralizada. Curiosamente, con un 11%, Latinoam\u00e9rica pasa a ser la segunda regi\u00f3n menos corrupta del planeta, apenas superada por los pa\u00edses de alto ingreso de la OCDE.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El abrupto cambio de posiciones de Latinoam\u00e9rica en el ranking de acuerdo a cu\u00e1l sea el cuestionario presentado a las empresas, demuestra la poca fiabilidad que hemos de depositar en los indicadores de percepci\u00f3n de corrupci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un breve an\u00e1lisis nos permite entender que las respuestas que mejor reflejan la realidad latinoamericana son las que resultan en las dos \u00faltimas columnas. En efecto, las preguntas le obligan al respondente a especular sobre cu\u00e1l ser\u00e1 el costo que la corrupci\u00f3n le generar\u00e1 a su bolsillo, una pregunta mucho m\u00e1s precisa que la correspondiente a la primer columna, en la que s\u00f3lo se le pregunta si la corrupci\u00f3n le parece una gran restricci\u00f3n. Con la excepci\u00f3n del Sudeste asi\u00e1tico, que empeora en las dos \u00faltimas preguntas respecto a la primera, el resto de regiones mantiene, sin grandes variaciones, las posiciones en los rankings que surgen de las tres preguntas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El resultado puede deberse a diversas causas, entre ellas, el hecho de que la \u2018sensaci\u00f3n\u2019 de corru<\/span>pci\u00f3n es mucho mayor a la real. De ser este el caso, esto podr\u00eda deberse al \u00e9xito de los medios de comunicaci\u00f3n conservadores para imponer en la agenda p\u00fablica un tema, la corrupci\u00f3n, que impacta m\u00e1s en el imaginario que en los bolsillos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-21753 \" src=\"https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01.png\" sizes=\"auto, (max-width: 2061px) 100vw, 2061px\" srcset=\"https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01.png 2061w, https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01-500x337.png 500w, https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01-768x517.png 768w, https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01-970x653.png 970w, https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01-610x411.png 610w, https:\/\/www.celag.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/world-bank-survey-tabla-01-1080x727.png 1080w\" alt=\"La Corrupci\u00f3n seg\u00fan el Banco Mundial\" width=\"576\" height=\"388\" \/><\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La corrupci\u00f3n que m\u00e1s parece preocupar a los ciudadanos latinoamericanos en estos a\u00f1os de disputa entre modelos, que es la corrupci\u00f3n vinculada al funcionario p\u00fablico, al soborno grande o el peque\u00f1o, es el tipo de corrupci\u00f3n que resulta m\u00e1s \u00fatil para denostar la existencia del Estado y la historia reciente de una d\u00e9cada ganada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No podemos distinguir si esta preferencia ciudadana es aut\u00f3noma o construida por los medios de comunicaci\u00f3n conservadores que utilizan la corrupci\u00f3n como arma de destrucci\u00f3n pol\u00edtica. Como hemos visto, la corrupci\u00f3n real no puede medirse, s\u00f3lo se mide la \u2018percepci\u00f3n\u2019 subjetiva de corrupci\u00f3n, un elemento mucho m\u00e1s manipulable que la realidad misma. Algunos autores se\u00f1alan que los indicadores disponibles de la corrupci\u00f3n apuntan hacia los pa\u00edses en desarrollo: la corrupci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo, en comparaci\u00f3n con los desarrollados, en muchos casos no es tan profunda como lo muestran los \u00edndices de corrupci\u00f3n, que son cuestionables.\u00a0Lo que s\u00ed podemos distinguir es que el ariete de la corrupci\u00f3n ha sido utilizado como argumento cascada en toda la regi\u00f3n, sin excepci\u00f3n, para menguar las posibilidades electorales de los partidos progresistas protagonistas de la d\u00e9cada ganada. No debe negarse la existencia de la corrupci\u00f3n en Latinoam\u00e9rica, sino de entender que el \u00e9nfasis en la corrupci\u00f3n puede obedecer a intereses particulares que aprovechan la dificultad de medici\u00f3n, la opacidad de los indicadores disponibles y el sesgo de medici\u00f3n contrario al papel del Estado para inocular una percepci\u00f3n sobre la corrupci\u00f3n distinta de la real.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los latinoamericanos fuimos presa f\u00e1cil para creer que somos los m\u00e1s corruptos y que necesitamos gobernantes puros que no necesitan robar, porque son ricos como Macri y Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era o militares \u2018patriotas\u2019 como Bolsonaro. Lo que necesita la regi\u00f3n, por el contrario, es una agenda de investigaci\u00f3n desde una perspectiva que responda al inter\u00e9s regional, que permita tomar conciencia sobre el problema de la corrupci\u00f3n, en especial la sist\u00e9mica, como la cepa que, de la mano de la globalizaci\u00f3n, se ha transformado en m\u00e1s disfuncional para el desarrollo de Am\u00e9rica Latina. Una agenda propia es indispensable para evitar los perjuicios socioecon\u00f3micos de la corrupci\u00f3n y el flagelo antidemocr\u00e1tico de la agenda anticorrupci\u00f3n que nos viene dada.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Aldo Ferrer. Acerca de la corrupci\u00f3n. <a href=\"http:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/acerca-de-la-corrupcion\">http:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/acerca-de-la-corrupcion<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Tullock, G. (1996). Corruption theory and practice. Contemporary Economic Policy, Vol. 14, Issue 3, julio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Jain, A.K. (2001). Corruption. A review. Journal of economic surveys. Vol. 15. N\u00b01.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.miamiherald.com\/news\/business\/real-estate-news\/article69248772.html\">https:\/\/www.miamiherald.com\/news\/business\/real-estate-news\/article69248772.html<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Malito, D.V (2014). Measuring Corruption Indicators and Indices. EUI working paper RSCAS 2014\/13<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> La \u201cLey Org\u00e1nica para el Fomento Productivo, Atracci\u00f3n de Inversiones, Generaci\u00f3n de Empleo, y Estabilidad y Equilibrio Fiscal\u201d tiene un pomposo nombre que oculta una amnist\u00eda o perd\u00f3n fiscal estimado en entre 1,5% y 2,5% del PIB y una reforma tributaria regresiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Documentos filtrados sobre el \u2018blanqueo\u2019, como se denominan en Argentina las amnist\u00edas fiscales, permitieron saber que altos cargos del Gobierno y el propio hermano del presidente, Gianfranco Macri, blanquearon capitales por m\u00e1s de 116 mil millones de d\u00f3lares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Procesos en los que el Estado alent\u00f3 el endeudamiento externo del sector privado, y luego, cuando sobrevino la crisis cambiaria, el Estado asumi\u00f3 los perjuicios cambiarios nacionalizando toda o parte de la deuda privada. Ese proceso se produjo en Argentina con Domingo Cavallo como presidente del BCRA durante la dictadura militar en 1982 por 15.000 millones de d\u00f3lares, y en el Ecuador de Febr\u00e9s Cordero en 1983.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Existen indicadores objetivos que miden el nivel de corrupci\u00f3n bas\u00e1ndose en la recopilaci\u00f3n de datos judiciales, de auditor\u00edas espec\u00edficas o mediciones del contraste entre las infraestructuras y la inversi\u00f3n p\u00fablica involucrada. Estos indicadores no han sido los m\u00e1s desarrollados porque tienen, tambi\u00e9n, serias deficiencias. Por ejemplo, la inexistencia de causas penales puede reflejar pasividad de parte del Poder Judicial o Ejecutivo, mientras que, por el contrario, la abundancia de casos puede representar una activa pol\u00edtica de control de la corrupci\u00f3n. Las auditorias y mediciones son demasiado costosas y es dif\u00edcil que permitan comparaciones intertemporales o interregionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Samiul Parvez A. y G.M. Wali Ullah (2014) Global Corruption Hoax: Politicization of the Concept of Corruption and the Issues of Corruption Measurement Indices. Journal of Economics and Sustainable Development, vol. 5 n. 7.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Guillermo Oglietti<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.celag.org\/corrupcion-anticorrupcion-flagelos-latinoamerica\/?utm_source=CELAG+Newsletter&amp;utm_campaign=08419556d0-Resumen_de_noticias_CELAG_10_31_2018_9_9_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_bde750773e-08419556d0-52937199\">CELAG<\/a>, 15 de noviembre de 2018<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corrupci\u00f3n que m\u00e1s parece preocupar a los ciudadanos latinoamericanos en estos a\u00f1os de disputa entre modelos, que es la corrupci\u00f3n vinculada al funcionario p\u00fablico, al soborno grande o el peque\u00f1o, es el tipo de corrupci\u00f3n que resulta m\u00e1s \u00fatil para denostar la existencia del Estado y la historia reciente de una d\u00e9cada ganada.<\/p>\n","protected":false},"author":197,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[65,109,1658,146,1659,1660,1661],"coauthors":[1662],"class_list":["post-3372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abya-yala","tag-abya-yala","tag-america-latina","tag-corrupcion-anticorrupcion","tag-debates-economicos","tag-eficiencia-y-corrupcon","tag-fuga-de-capitales-y-globalizacion","tag-guillermo-oglietti"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/197"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3372"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3399,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions\/3399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3372"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}