{"id":33523,"date":"2021-12-31T15:41:21","date_gmt":"2021-12-31T15:41:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=33523"},"modified":"2021-12-31T15:46:39","modified_gmt":"2021-12-31T15:46:39","slug":"2021-en-colombia-el-ano-en-que-se-hizo-visible-el-terrorismo-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/12\/31\/2021-en-colombia-el-ano-en-que-se-hizo-visible-el-terrorismo-de-estado\/","title":{"rendered":"2021 en Colombia  el a\u00f1o en que se hizo visible el Terrorismo de Estado"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c!Nos est\u00e1n matando, que lo sepa el mundo!\u201d<br \/>Consigna coreada durante el Paro Nacional de 2021<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33532 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/prensaco03-300x174.jpg\" alt=\"\" width=\"431\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/prensaco03-300x174.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/prensaco03.jpg 686w\" sizes=\"auto, (max-width: 431px) 100vw, 431px\" \/>Mural popular construido en Medell\u00edn<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estado y las clases dominantes de Colombia, que constituyen el bloque de poder contrainsurgente, se han valido de una serie de falacias para ocultar el car\u00e1cter terrorista del Estado en este pa\u00eds, consolidado como tal desde hace d\u00e9cadas. La primera de las falacias, repetida hasta el cansancio, se autocomplace se\u00f1alando que Colombia es una sociedad democr\u00e1tica donde existe un Estado social de derecho lo cual, adem\u00e1s, estar\u00eda ratificado por la Constituci\u00f3n de 1991. En esa misma direcci\u00f3n se afirma que la democracia colombiana es estable, de vieja data, y no sufrido los embates antidemocr\u00e1ticos del \u201cpopulismo\u201d (l\u00e9ase de izquierda). Se sostiene que en este pa\u00eds existe una separaci\u00f3n de poderes, libertad de prensa, respeto a las libertades individuales, todo posible por la preservaci\u00f3n irrestricta de la propiedad privada. En segundo lugar, se se\u00f1ala que las fuerzas militares han sido respetuosas del orden constitucional y han enfrentado m\u00faltiples guerras de las que han salido victoriosas. Esta falacia ha cobrado fuerza en los \u00faltimos cinco a\u00f1os a ra\u00edz de la firma del acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esto se agrega que esas fuerzas armadas son pulcras y, como instituci\u00f3n, est\u00e1n formadas por m\u00e1rtires que sacrifican su vida por preservar los bienes de los colombianos y, cuando mucho, en su interior han existido unas cuantas manzanas podridas que se han desviado y han cometido cr\u00edmenes o se han aliado con paramilitares y asesinos, pero esas son acciones aisladas e individuales que no comprometen a la entidad castrense, que siempre ha respetado los derechos humanos. Incluso, de los miembros de esas fuerzas militares, en una campa\u00f1a oficial que circula a lo largo y ancho del pa\u00eds, se dice que \u201clos h\u00e9roes si existen\u201d y que son ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas falacias, entre muchas otras, han sido la carta de presentaci\u00f3n del Estado colombiano ante el resto del mundo y han sido efectivas, porque a nivel internacional se les asum\u00eda como ciertas. Y hablamos en pasado, porque si alguna importancia han tenido los acontecimientos de este 2021 que termina, radica en que este a\u00f1o se hizo visible ante la faz del mundo el terrorismo de Estado a la colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa es que se haya hecho visible y otra cosa es que no existiera. El terrorismo de Estado no surgi\u00f3 de repente en este 2021, puesto que ha sido una pr\u00e1ctica recurrente en los \u00faltimos 75 a\u00f1os, como lo hemos soportado en forma directa o indirecta de m\u00faltiples maneras (asesinatos, desapariciones, torturas, bombardeos, expulsi\u00f3n de poblaci\u00f3n, conversi\u00f3n de sectores sociales, \u00e9tnicos y pol\u00edticos en enemigos internos, anticomunismo abierto y disfrazado, persecuci\u00f3n judicial, linchamiento medi\u00e1tico por los grandes poderes de la desinformaci\u00f3n, exilio\u2026), pero eso nunca adquiri\u00f3 relieve ante la retina de la mayor\u00eda de la sociedad colombiana y, mucho menos, fue visto fuera del pa\u00eds. Algunas de esas pr\u00e1cticas terroristas no solo han sido legitimadas por sectores de la sociedad colombiana (los \u201ccolombianos de bien\u201d), sus intelectuales, sus periodistas a sueldo, sino que las denuncias que se hac\u00edan sobre ese terrorismo de Estado quedaban circunscritas a determinados activistas y militantes pol\u00edticos, dentro y fuera del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ciertas ocasiones de los \u00faltimos a\u00f1os algunas de esas pr\u00e1cticas terroristas (asesinato de sindicalistas, \u201cfalsos positivos\u201d \u2012denominaci\u00f3n creada a prop\u00f3sito para ocultar la magnitud de los asesinatos de Estado) fueron denunciadas y sobre las mismas se ha adquirido cierto conocimiento entre sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica de Europa. Pero estas pr\u00e1cticas genocidas no siempre han sido analizadas como la manifestaci\u00f3n del terrorismo de Estado, considerado de manera estructural e inscritas en un conjunto de doctrinas y pr\u00e1cticas contrainsurgentes, que son permanentes, sistem\u00e1ticas, propias de la l\u00f3gica de la doctrina de la seguridad nacional, el anticomunismo y el enemigo interno, forjadas en Estados Unidos y asumidas plenamente por el bloque de poder contrainsurgente en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El terrorismo de Estado en este pa\u00eds ha sido tan \u201cexitoso\u201d que se ha convertido en un servicio de exportaci\u00f3n, porque la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito colombianos capacitan (es decir, ense\u00f1an su experticia en pr\u00e1cticas terroristas encubiertas con la ret\u00f3rica de la seguridad) a m\u00e1s de quince estados en el mundo. Tambi\u00e9n otra variable que indica el \u201c\u00e9xito reconocido\u201d de esas pr\u00e1cticas terroristas es la exportaci\u00f3n de mercenarios (civiles y militares) a distintos lugares del mundo, algo que tambi\u00e9n se hizo visible en este 2021 con el asesinato del presidente de Hait\u00ed, tema del que hablamos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ha sucedido en este 2021 resquebraja las falacias erigidas y ha desnudado el car\u00e1cter terrorista del Estado colombiano, como se muestra con dos acontecimientos que examinamos brevemente: el paro nacional y el asesinato del presidente de Hait\u00ed.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33528 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-denuncia-Terrorismo-de-Estado-en-Bogota-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"251\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-denuncia-Terrorismo-de-Estado-en-Bogota-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-denuncia-Terrorismo-de-Estado-en-Bogota.jpg 314w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/>Denuncia del terrorismo de Estado en Colombia, Madrid, Espa\u00f1a<\/h6>\n<h3><strong><em>El paro nacional<\/em><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 2021 ha sido el a\u00f1o del extraordinario paro nacional, la protesta social m\u00e1s importante en toda la historia colombiana por su duraci\u00f3n, extensi\u00f3n geogr\u00e1fica y la diversidad de sectores sociales que participaron. Este paro estall\u00f3 por razones de larga, mediana y corta duraci\u00f3n. En lo inmediato fue resultado de la acumulaci\u00f3n de agravios durante el 2020, por el confinamiento, la represi\u00f3n del r\u00e9gimen del subpresidente Iv\u00e1n Duque y porque el manejo de la pandemia mostr\u00f3 la dimensi\u00f3n de la desigualdad y la injusticia existentes en el pa\u00eds. Como factor represivo el antecedente inmediato fue la masacre del 9 y 10 de septiembre de 2020 en las calles de Bogot\u00e1 y Soacha, cuando la polic\u00eda masacr\u00f3 a 13 personas, entre ellas un ciudadano venezolano. Esa protesta se cerr\u00f3 brutalmente, con la legitimaci\u00f3n que le proporcion\u00f3 el subpresidente quien se disfraz\u00f3 de polic\u00eda y se hizo presente en uno de los CAI (Centro de Atenci\u00f3n [Asesinato] Inmediato) que hab\u00eda sido atacado por la multitud enardecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mediano plazo el paro se inscribe en un ciclo amplio de protesta que se remite a lo acontecido en el pa\u00eds en los \u00faltimos diez a\u00f1os, y en el que han participado diversos sectores sociales, aunque con movilizaciones particulares en la mayor parte de los casos. Dentro de esas protestas se destacan la movilizaci\u00f3n de estudiantes (La Mane en 2011, 2017 y 2018), de campesinos (Paro Agrario de 2013), de ind\u00edgenas (diversas mingas y paros regionales en el sur del pa\u00eds) y un primer intento general de paro (noviembre de 2019), que fue aplazado por la irrupci\u00f3n de la pandemia. Esta inconformidad, latente en diversos sectores de la poblaci\u00f3n, ha estado relacionada con el impacto del neoliberalismo y la firma de tratados leoninos de libre comercio, cuyas consecuencias directas las vive y siente la poblaci\u00f3n que ha soportado empeoramiento de sus condiciones de existencia. En el largo plazo, el paro se relaciona con grandes movimientos urbanos de protesta que se han dado en Colombia, y sobre los cuales puede tomarse como punto de partida \u2012no porque haya sido el primero, sino el m\u00e1s significativo\u2012 la insurrecci\u00f3n popular a nivel nacional el 9 de abril de 1948, Y se\u00f1alamos este hito, porque el paro del 2021 ha sido predominantemente urbano, una caracter\u00edstica que debe ser destacada, porque esa variable explica en gran medida la visibilizaci\u00f3n del terrorismo de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La brutal respuesta estatal a la justa y legitima protesta de sectores plebeyos del mundo urbano ha evidenciado dos cosas. De una parte, las miserias y desigualdades de las ciudades, grandes y peque\u00f1as, de Colombia, en donde se reproduce la desigualdad estructural existente entre campo y ciudad, en la que una exigua minor\u00eda vive como es sus guetos urbanos invertidos (para ricos), como si habitara en los barrios opulentos de las ciudades del primer mundo, mientras millones de colombianos sobreviven en medio de la espantosa miseria, precarizaci\u00f3n laboral, desempleo, informalidad y rebusque diario. De otra parte, esa desigualdad se mantiene y reproduce, entre otras razones, con la fuerza bruta del Estado colombiano, cuya presencia en las zonas m\u00e1s pobres del pa\u00eds, incluyendo las ciudades, se reduce a los batallones militares, estaciones de polic\u00eda, CAIs\u2026 sin que tenga presencia social, porque no hay ni hospitales, ni escuelas, ni parques, ni empresas estatales que brinden empleo y ayuden a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La represi\u00f3n ha sido el pan cotidiano en las zonas pobres del pa\u00eds, incluyendo sus ciudades, que significa que, sobre todo, los j\u00f3venes de ambos sexos sufran el acoso, la persecuci\u00f3n, la estigmatizaci\u00f3n, la violencia sexual\u2026 No obstante, hasta el Paro predominaba una imagen dominante de esa violencia estatal y paraestatal (puesto que recurre a grupos y sicarios paramilitares para \u201climpiar\u201d los barrios de \u201cgentes indeseables\u201d): era marginal y, en alguna medida, se justificaba entre las clases medias del mundo urbano como necesaria para contener la inseguridad, o para enfrentar al movimiento insurgente en las zonas agrarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta antes del estallido del paro se pensaba que el Estado colombiano solo era represor de la insurgencia en el campo, pero se supon\u00eda que las fuerzas militares eran unas mansas palomas en las ciudades, donde no se viv\u00eda lo que soportan diariamente los campesinos, que est\u00e1n sometidos a la dictadura de las fuerzas militares y sus \u00e9mulos paramilitares. Antes del paro, muchos colombianos de las clases medias urbanas pensaban que la violencia institucional era algo marginal y distante, porque se hab\u00edan acostumbrado a ver nuestra guerra por televisi\u00f3n. Los bombardeos, masacres, torturas, violaciones, desapariciones\u2026 aparec\u00edan como lejanos y aceptables para muchos de esos sectores, como el costo que deb\u00edan pagar los que se revelaban con las armas en la mano. Pero, ni en las curvas, imaginaban que algo de eso pudiera verse en las ciudades. Y repetimos, no es que eso no se viviera en las ciudades, sino que eso lo soportaban los pobres en sus barrios y eso ten\u00eda poco inter\u00e9s para los habitantes de barrios de clase media y para los ricos y poderosos sencillamente no exist\u00eda y no importaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hete aqu\u00ed, que comienza el paro y de inmediato emerge n\u00edtida la represi\u00f3n estatal, utilizando los mismos mecanismos del terrorismo oficial que siempre ha usado en Colombia. Y esos mecanismos de represi\u00f3n se hacen m\u00e1s visibles en la medida en que el paro se radicaliza y profundiza. Al final, la represi\u00f3n deja un saldo de uno 80 colombianos asesinados a mansalva por las balas del Estado colombiano. Hay centenares de heridos, decenas de desaparecidos, fueron violadas una veintena de mujeres. En los barrios de ricos aparecen civiles armados que, protegidos por la polic\u00eda, le disparan a la gente y esos mismos individuos se presentan como la expresi\u00f3n genuina de los \u201ccolombianos de bien\u201d que act\u00faan para defender sus intereses de esos intrusos, indios, negros y pobres, que osaron mancillar sus lujosos barrios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de desinformaci\u00f3n mienten, como es su costumbre, sobre lo que est\u00e1 sucediendo, pero esta vez a diferencia de lo ocurrido siempre, quedan en rid\u00edculo y se descubren sus mentiras, porque emergen canales de comunicaci\u00f3n populares y, a trav\u00e9s, de celulares y redes sociales se difunden fotos y videos sobre la criminalidad oficial y el genocidio en marcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos mensajes nos muestran que en nuestro pa\u00eds se replican los m\u00e9todos israelitas de represi\u00f3n, con el uso de armas letales en manifestaciones, el empleo de helic\u00f3pteros en los barrios de pueblos y ciudades para balear a la gente, el disparo a mansalva a la cara de quienes protestan (muy al estilo chileno e israel\u00ed) para causarles da\u00f1o y dejarlos ciegos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia sucedi\u00f3 un poco lo del c\u00e9lebre cuento del escritor guatemalteco Augusto Monterroso que dice \u201cCuando despert\u00f3, el dinosaurio todav\u00eda estaba all\u00ed\u201d. En efecto, gran parte del pa\u00eds despert\u00f3 y el terrorismo de Estado segu\u00eda all\u00ed, nunca se hab\u00eda ido, lo que pasaba es que no se le hab\u00eda querido mirar, en una especie de disonancia cognitiva de tipo colectivo. Ahora, se le ve\u00eda cara a cara, y no solo dentro de Colombia, sino fuera del pa\u00eds. Hasta el punto de que un organismo tan inane y parcializado a favor de los grandes poderes, como es la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU, en un estudio dado a conocer hace dos semanas declar\u00f3:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201centre el 28 de abril y el 31 de julio de este a\u00f1o recibi\u00f3 denuncias de\u00a063 personas muertas durante las movilizaciones\u00a0de protesta que comenzaron a finales de abril con el Paro Nacional. El 76% de las muertes se debieron a heridas de bala. [\u2026] \u00a0Adem\u00e1s, hubo individuos armados que atacaron a los manifestantes, a veces\u00a0con armas de fuego, ante la pasividad de las fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las muertes documentadas se suman reportes de\u00a060 casos de violencia sexual\u00a0presuntamente a manos de la polic\u00eda. Hasta el momento, la ONU ha verificado 16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El informe dedica un rengl\u00f3n aparte a la\u00a0criminalizaci\u00f3n y estigmatizaci\u00f3n de los manifestantes, a menudo a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, a quienes se relaciona con actos vand\u00e1licos o actos de terrorismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Oficina tambi\u00e9n manifiesta preocupaci\u00f3n por las agresiones a defensores de derechos humanos y periodistas que han documentado los acontecimientos\u201d. [Disponible en: https:\/\/news.un.org\/es\/story\/2021\/12\/1501462]<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 hasta la Oficina dirigida por Michelle Bachelet, que antes hab\u00eda justificado el Terrorismo de Estado en Colombia, haya hecho este tipo de declaraciones pone de presente la manera como se ha erosionado a nivel internacional la imagen de la supuesta democracia colombiana. Y la imagen que va quedando es la que se ajusta a la realidad que sufrimos la mayor parte de los colombianos que habitamos en este pa\u00eds: un r\u00e9gimen terrorista, contrainsurgente, que recurre a todos los m\u00e9todos (militares, judiciales, medi\u00e1ticos\u2026) para mantener las desigualdades y privilegios de una minor\u00eda insignificante, cuyos representantes son los mismos que en el \u00e1mbito pol\u00edtico gobiernan a este pa\u00eds desde hace doscientos a\u00f1os.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33531 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid-300x148.jpg\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid-300x148.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid-1024x506.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid-768x379.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid-1536x759.jpg 1536w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Protesta-de-colombianos-en-Madrid.jpg 1960w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/>Marcha de denuncia del terrorismo de Estado en Colombia, Madrid septiembre 12 de 2021.<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, como en el caso del Estado terrorista de Israel, el colombiano no se le queda atr\u00e1s y no solo niega los se\u00f1alamientos de la ONU, sino que, adem\u00e1s, dice que esa instancia interviene en pol\u00edtica y con su condena mancilla el honor de prestigiosas instituciones nacionales (como ser\u00edan la polic\u00eda, el Esmad y las fuerzas armadas) a las cuales exalta como ejemplo de patriotismo. Por esta v\u00eda de rechazo y negacionismo hay una confirmaci\u00f3n del terrorismo de Estado que ha salido a la luz p\u00fablica en este 2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo est\u00e1n matando\u201d fue el mensaje sint\u00e9tico con el que se denunci\u00f3 a nivel internacional el Terrorismo de Estado colombiano. Y ese mensaje, como no hab\u00eda sucedido en la historia reciente de nuestro pa\u00eds, cal\u00f3 en diversos \u00e1mbitos fuera de Colombia y fue amplificado en distintos escenarios deportivos, art\u00edsticos, diplom\u00e1ticos durante el 2021. Una clara se\u00f1a de que el terrorismo de Estado colombiano empez\u00f3 a ser afrontado fuera de nuestras fronteras, lo cual puede considerarse como un importante avance, en t\u00e9rminos de clarificaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33533 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-jorge-Ivan-del-valle-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"253\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-jorge-Ivan-del-valle-226x300.jpg 226w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-jorge-Ivan-del-valle.jpg 352w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/>Jorge Iv\u00e1n del Valle, nadador profesional, aprovech\u00f3 una competencia en Estados Unidos y arremeti\u00f3 contra el Gobierno colombiano con un mensaje exhibido sobre su cuerpo, en el que dice En Colombia estamos siendo masacrados.<\/h6>\n<h3><strong>Asesinato del presidente de Hait\u00ed<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 7 de julio de 2021 fue asesinado en su residencia Jovenel Mo\u00efse, el presidente de Hait\u00ed. Los asesinos materiales formaban parte de un comando transnacional de mercenarios. Inmediatamente se conoci\u00f3 del crimen comenz\u00f3 a circular la noticia a nivel mundial, siendo el hecho m\u00e1s destacado el de la composici\u00f3n de ese grupo de mercenarios, la mayor parte de nacionalidad colombiana Esa era la primera sorpresa del hecho, y la segunda que no se trataba de cualquier tipo de mercenarios, sino que muchos de ellos hab\u00edan pertenecido al Ej\u00e9rcito Nacional de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde luego, no fue la primera vez ni tampoco ser\u00e1 la \u00faltima en que militares colombianos se alistan para realizar una operaci\u00f3n de terrorismo internacional, porque eso lo vienen haciendo desde hace varios a\u00f1os, en la medida en que la experticia contrainsurgente y criminal de los cuerpos armados del Estado colombiano ha sido valorado de manera positiva en el mercado internacional de los mercenarios, alentado por diversos pa\u00edses del mundo, empezando por los Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esos antecedentes de sicariato organizado, el caso de Hait\u00ed mostr\u00f3 ante el mundo el car\u00e1cter de las fuerzas represivas del Estado colombiano, porque eso mismo que ellos le hicieron al Presidente de Hait\u00ed, con todo el sadismo del caso (recurriendo a la tortura, por ejemplo) es lo que realizan con absoluta impunidad en nuestro pa\u00eds desde hace 75 a\u00f1os en campos y ciudades, como se ratific\u00f3 durante el Paro Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos cuantos datos son reveladores del comportamiento y caracter\u00edsticas de esas fuerzas militares: algunos de los mercenarios que participaron en el crimen del presidente de Hait\u00ed hab\u00edan sido condecorados por sus grandes logros contrainsurgentes en Colombia, e incluso uno de los que fue abatido hab\u00eda recibido honores por sus hechos de guerra [Ver foto adjunta]. Otro de los milicos-mercenarios estaba siendo investigado por su responsabilidad directa en los cr\u00edmenes estatales que se conocen como \u201cfalsos positivos\u201d y otro es primo hermano de Rafael Guar\u00edn, Consejero de Seguridad del gobierno del subpresidente Iv\u00e1n Duque. Estos datos ponen de presente el nexo entre el Estado colombiano, sus fuerzas armadas, el mercenarismo internacional y el crimen de un presidente del continente. Todo ello es una puesta en escena del terrorismo internacional a la colombiana, que se hizo visible para ciertos sectores de nuestro continente y del mundo.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33534 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-Mauricio-Jose-Romero-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"403\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-Mauricio-Jose-Romero-300x213.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Capture-Mauricio-Jose-Romero.jpg 512w\" sizes=\"auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px\" \/>Sargento primero del Ej\u00e9rcito en retiro Mauricio Javier Romero, mercenario colombiano que fue abatido en Hait\u00ed. Aqu\u00ed es condecorado en Colombia por sus grandes servicios de criminalidad contrainsurgente.<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas dos caracter\u00edsticas, que los mercenarios fueran colombianos y militares suscita preguntas de fondo: \u00bfPor qu\u00e9 militares colombianos participaron en el asesinato de un presidente en ejercicio? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n guarda la formaci\u00f3n contrainsurgente del ej\u00e9rcito colombiano con este tipo de cr\u00edmenes? \u00bfQu\u00e9 dice Estados Unidos de su participaci\u00f3n en este crimen, si se tiene en cuenta que en la Escuela de las Am\u00e9ricas se prepararon siete de los militares colombianos que asesinaron al presidente de Hait\u00ed? \u00bfEntre las grandes cosas que ense\u00f1an los Estados Unidos en esa escuela del crimen oficial, acaso no se instruye en c\u00f3mo dar golpes de Estado y matar presidentes? \u00bfQu\u00e9 v\u00ednculos existen entre el Estado colombiano y los organizadores intelectuales de ese crimen, cuando se sabe que uno de ellos, residente en Miami, el venezolano Antonio Intriago, aparece en una foto con Iv\u00e1n Duque cuando este \u00faltimo estaba en campa\u00f1a electoral?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nexos se hacen m\u00e1s sospechosos al tener conocimiento de los m\u00faltiples planes organizados desde Colombia (como el de la Operaci\u00f3n Gede\u00f3n) para matar al presidente Venezolano y al saber que uno de los organizadores del magnicidio de Jovenel Mo\u00efse es un venezolano, radicado en Miami y due\u00f1o de CTU Security, una empresa de mercenarios. Para completar, existen muchas pruebas, incluyendo fotograf\u00edas, que demuestra los nexos entre Antonio Enmanuel Intriago, propietario de la empresa radicada en Miami que contrat\u00f3 a los mercenarios que asesinaron al presidente de Hait\u00ed, con altos mandos del uribismo, que controla al Estado colombiano.\u00a0\u00a0<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-33537 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/duquetrick.jpg 1170w\" sizes=\"auto, (max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/>Iv\u00e1n Duque muy sonriente en compa\u00f1\u00eda de Antonio Intriago, uno de los organizadores del magnicidio del presidente de Hait\u00ed.<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todos estos elementos, y muchos otros que apenas se conocen, no queda duda de que el Terrorismo de Estado que se ha impuesto en Colombia ya no opera solamente a nivel interno, sino que se ha convertido en una exportaci\u00f3n no tradicional del pa\u00eds, como lo atestigua el crimen del presidente de Hait\u00ed, uno de los hechos m\u00e1s vergonzosos del 2021, donde fue clara la participaci\u00f3n directa de mercenarios de las fuerzas armadas del Estado colombiano, adiestradas en los Estados Unidos. Eso ya no se puede ocultar, por mucho que la Revista Semana haya tratado de limpiar la cara de los sicarios del Ej\u00e9rcito colombiano, a quienes incluso, como claro ejemplo de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica del mundo al rev\u00e9s del que hablaba Eduardo Galeano, presentan como \u201cv\u00edctimas inocentes\u201d, simples turistas.\u00a0 \u00a1S\u00ed, los sicarios del ej\u00e9rcito colombiano disfrutaban de las playas del Caribe, mientras preparaban el crimen del presidente del pa\u00eds m\u00e1s pobre del continente!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni las peores manipulaciones medi\u00e1ticas podr\u00e1n negar jam\u00e1s este crimen, al que est\u00e1 vinculado directamente el terrorismo de Estado <em>Made in Colombia<\/em> y ahora producto de exportaci\u00f3n para desgracia de nuestro pa\u00eds y de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<h4>Ren\u00e1n Vega Cantor, Especial para La Pluma, 31 de diciembre de 2021<\/h4>\n<h4>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/h4>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni las peores manipulaciones medi\u00e1ticas podr\u00e1n negar jam\u00e1s este crimen, al que est\u00e1 vinculado directamente el terrorismo de Estado Made in Colombia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":21058,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216],"tags":[16649,16654,450,4734,2622,16653,9407,16652,419,8276,382,16656,16650,16651,1321,345,16648,11018],"coauthors":[1194],"class_list":["post-33523","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","tag-accion-policial","tag-asesinato-de-jovenel-moise","tag-asesinatos-selectivos","tag-bloque-de-poder-contrainsurgente","tag-clases-dominantes","tag-firma-acuerdo-de-paz","tag-fuerzas-de-seguridad","tag-grupos-terroristas","tag-ivan-duque","tag-manipulaciones-mediaticas","tag-nuestra-america","tag-paro-nacional-2021","tag-proceso-paz-colombia","tag-protesta-social","tag-renan-vega-cantor","tag-revueltas-logicas","tag-terrorismo-de-estado-made-in-colombia","tag-violencia-policial"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33523"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33739,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33523\/revisions\/33739"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33523"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=33523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}