{"id":32396,"date":"2021-11-29T13:01:59","date_gmt":"2021-11-29T13:01:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=32396"},"modified":"2021-11-29T13:08:34","modified_gmt":"2021-11-29T13:08:34","slug":"proceso-fallido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/11\/29\/proceso-fallido\/","title":{"rendered":"Colombia: Proceso fallido"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente la firma del ex presidente Santos en el Acuerdo de Paz no compromet\u00eda a la clase dominante que \u00e9l se supone que representaba al acordar la paz con una parte de la guerrilla colombiana. Esta ser\u00eda probablemente la principal raz\u00f3n para el balance tan pobre que se puede registrar hoy, a cinco a\u00f1os de la solemne firma del Acuerdo. Si el gobierno de entonces prometi\u00f3 unas reformas que no hab\u00edan sido acordadas con los principales centros del poder real del pa\u00eds, hubiese sido un verdadero milagro que las hubiese podido cumplir. Santos no ten\u00eda entonces el apoyo pol\u00edtico necesario de quienes tienen el poder real en el pa\u00eds y le hab\u00edan elevado a la presidencia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32391 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"390\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/firma-acuerdos-de-Paz.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, a su gobierno le quedaba ya muy poco tiempo y el nuevo presidente, Duque, ya hab\u00eda anunciado que \u201char\u00eda trizas\u201d ese acuerdo. Y en la pr\u00e1ctica lo ha cumplido. De lo acordado \u2013ya muy recortado y desdibujado- queda casi todo por realizar y en la coyuntura actual, de cara a unas elecciones decisivas para el cambio de gobierno en 2022, resta tan solo la esperanza de que un nuevo gobierno reformista asuma ese pacto y proceda con realismo a cumplirlo aunque solo sea parcialmente; si gana la derecha se mantendr\u00e1 o profundizar\u00e1 la estrategia actual y este Acuerdo de Paz ser\u00e1 uno m\u00e1s de los muchos que el gobierno colombiano ha firmado e incumplido en el pasado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32478 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/hacer-trizas-la-paz-300x203.jpg\" alt=\"\" width=\"468\" height=\"317\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/hacer-trizas-la-paz-300x203.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/hacer-trizas-la-paz-220x150.jpg 220w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/hacer-trizas-la-paz.jpg 488w\" sizes=\"auto, (max-width: 468px) 100vw, 468px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de carecer de ese respaldo pol\u00edtico Santos no ten\u00eda el apoyo parlamentario indispensable, ni contaba tampoco con el poder Judicial (b\u00e1sicamente partidario de la derecha) ni menos a\u00fan con el cuerpo de funcionarios indispensables (sobre todo en sus niveles superiores) para hacer real lo pactado. De esto \u00faltimo debe destacarse el rol de las fuerzas armadas y de polic\u00eda que en esta ocasi\u00f3n, m\u00e1s que apoyar el Acuerdo aparecen como un elemento disociador, desconfiable, resultado de sus v\u00ednculos nada desde\u00f1ables con la violencia que se pretende superar; sobre todo las ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes \u2013llamada aqu\u00ed \u201cfalsos positivos\u201d- no menos que sus v\u00ednculos con el paramilitarismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, asumiendo que Santos hubiese tenido la intenci\u00f3n real de cumplir con lo pactado lo cierto es que no ten\u00eda ni el respaldo pol\u00edtico indispensable de la clase dominante ni instrumentos m\u00ednimos institucionales para impulsar el cambio. Ni pod\u00eda, o como algunos afirman ni tampoco quer\u00eda realmente, pues su intenci\u00f3n era\u00a0 tan solo adelantar algunas concesiones menores pero dejando el orden social intacto, el mismo orden que es el generador de la insurgencia armada. Tal como los gobiernos de este pa\u00eds han procedido siempre en circunstancias similares.<\/p><figure id=\"attachment_32475\" aria-describedby=\"caption-attachment-32475\" style=\"width: 448px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/unperiodico.unal.edu.co\/pages\/detail\/que-ha-pasado-con-la-implementacion-del-acuerdo-final-de-paz\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32475\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/FOTO_1-12_ABRIL-ACUERDOS_DE_PAZ-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"297\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/FOTO_1-12_ABRIL-ACUERDOS_DE_PAZ-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/FOTO_1-12_ABRIL-ACUERDOS_DE_PAZ-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/FOTO_1-12_ABRIL-ACUERDOS_DE_PAZ.jpg 750w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32475\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/unperiodico.unal.edu.co\/pages\/detail\/que-ha-pasado-con-la-implementacion-del-acuerdo-final-de-paz\/\">La implementaci\u00f3n del Acuerdo Final de Paz ya ven\u00eda con problemas<\/a><\/dd><br \/><dd class=\"wp-caption-dd\">Cr\u00e9dito: Archivo particular<\/figcaption><\/figure><p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobernante actual, el se\u00f1or Duque, ha cumplido casi al pie de la letra aquello que prometi\u00f3 en campa\u00f1a de volver trizas lo pactado, y m\u00e1s all\u00e1 de las formas indispensables y de las declaraciones de rigor lo cierto es que ha cumplido en lo fundamental la promesa. De lo pactado en La Habana y de lo firmado luego en Bogot\u00e1 queda una versi\u00f3n muy limitada en sus alcances (si se cumpliesen) y una aplicaci\u00f3n muy reducida de lo que qued\u00f3 luego de los mil recortes a que ha sido sometido el Acuerdo. Santos tampoco tuvo un apoyo decidido de la opini\u00f3n p\u00fablica, una parte importante de la cual vive ahora en las ciudades, sin la sensibilidad necesaria por los problemas del campesinado y que percibe, en porcentajes nada desde\u00f1ables, la lucha guerrillera como una suerte de \u201cguerra lejana\u201d que apenas les afecta. La sistem\u00e1tica campa\u00f1a de manipulaci\u00f3n y control de la opini\u00f3n p\u00fablica adelantada por la derecha y apoyada plenamente por los medios masivos de comunicaci\u00f3n en manos de grandes empresarios nacionales y extranjeros produjo el triunfo del NO en el plebiscito que deb\u00eda refrendar lo acordado con la insurgencia, si bien superando al SI por un porcentaje m\u00ednimo (rondaba el 1%\u00a0 de los votos emitidos) en un pa\u00eds que registra desde hace m\u00e1s de medio siglo una abstenci\u00f3n superior al 50% del censo electoral. Otra muestra m\u00e1s del nulo valor que su poblaci\u00f3n da a las instituciones. Si todo esto afect\u00f3 a Santos, a Duque le ha servido de justificante para adelantar su estrategia de \u201chacer trizas\u201d lo pactado. Hay sin embargo otros indicadores que sugieren que el apoyo al cambio es mayoritario ya que pr\u00e1cticamente todos los puntos claves del Acuerdo de Paz coinciden con las reivindicaciones populares manifestadas en los masivos movimientos de protesta de este y de a\u00f1os anteriores en Colombia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32480 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/El-deseo-de-hacer-triza-la-Paz-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/El-deseo-de-hacer-triza-la-Paz-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/El-deseo-de-hacer-triza-la-Paz.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el nuevo gobierno que salga de las elecciones en 2022 tiene la intenci\u00f3n de cumplir con el Acuerdo de Paz (adem\u00e1s de otras reformas indispensables reivindicadas mayoritariamente por la ciudadan\u00eda) tendr\u00eda que buscar que esa clase dominante acepte de buena gana la realizaci\u00f3n de esas reformas o, en caso contrario, dotarse de los instrumentos suficientes para imponerlas en nombre de las mayor\u00edas que le lleven al poder. Adem\u00e1s de ganar la presidencia tiene que asegurar apoyos suficientes en el resto de los poderes del Estado (Legislativo y Judicial) y proceder a cambios substanciales en el aparato burocr\u00e1tico, decisivo para que las medidas aprobadas se puedan llevar a cabo. Y entre estas reformas se destaca la remodelaci\u00f3n de los entes de la justicia y, por supuesto, la transformaci\u00f3n a fondo del cuerpo militar y policial que siempre ha sido la carta final con la cual la clase dominante consigue derrotar a los gobiernos reformistas que afectan sus intereses.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32481 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Gaitan-Galan-Petro-300x238.jpg\" alt=\"\" width=\"442\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Gaitan-Galan-Petro-300x238.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Gaitan-Galan-Petro-768x609.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Gaitan-Galan-Petro.jpg 828w\" sizes=\"auto, (max-width: 442px) 100vw, 442px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No andan muy descaminados quienes ya est\u00e1n llamando la atenci\u00f3n sobre el riesgo de un magnicidio para impedir el triunfo de la izquierda en las pr\u00f3ximas elecciones; no ser\u00eda la primera vez en la historia reciente de Colombia. Sucedi\u00f3 en 1948 con el asesinato de Gait\u00e1n, un nacionalista reformador que ganar\u00eda las elecciones contra los candidatos de la burgues\u00eda criolla; o con Gal\u00e1n en 1989, un liberal reformista que tambi\u00e9n ten\u00eda asegurado el triunfo en las elecciones presidenciales del a\u00f1o siguiente \u00a0contra los candidatos del r\u00e9gimen y fue asesinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El balance del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC-EP no puede ser m\u00e1s decepcionante y permite reflexionar sobre los retos que tiene un gobernante reformista que pueda ganar las elecciones en 2022, no solo para darle cumplimiento a este Acuerdo sino para adelantar las muchas otras reformas que est\u00e1 solicitando un porcentaje mayoritario de la poblaci\u00f3n; tiene que intentar ganar el mayor espacio posible en las instituciones, poderes del Estado y en el cuerpo de funcionarios, del cual resultan decisivos los cuarteles para impedir que por medio de la violencia una minoritaria clase dominante consiga impedir el cambio. Tal objetivo est\u00e1 lejos de ser imposible; la izquierda tiene que consolidar el actual movimiento de protesta, darle mayor organizaci\u00f3n y elevar su nivel de consciencia pol\u00edtica; ampliar sus apoyos populares incluyendo sectores de las clases medias (mediano y peque\u00f1o empresariado) y hacer llegar el mensaje del cambio tambi\u00e9n a los cuarteles pues la inmensa mayor\u00eda de polic\u00edas y militares son gentes del pueblo y de sectores medios a los cuales el cambio tambi\u00e9n les favorece. Tiene que ser posible que en el futuro inmediato en las escuelas de la polic\u00eda de Colombia no se elogie al Tercer Reich ni se disfrace a sus miembros de Adolf Hitler como sucedi\u00f3 la semana pasada; tiene que ser posible un d\u00eda en que el ej\u00e9rcito se limite a defender la integridad territorial del pa\u00eds y la polic\u00eda sea garante de un orden p\u00fablico destinado a proteger a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32482 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"451\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Resistencia-768x514-1.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 451px) 100vw, 451px\" \/><\/p>\n<p>Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 27 de noviembre de 2021<\/p>\n<p>Editado por Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El balance del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC-EP no puede ser m\u00e1s decepcionante&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":32482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[923,5814,16088,1255,16093,2279,16155,345],"coauthors":[760],"class_list":["post-32396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-calentamiento-global","tag-farc-ep-proceso-de-paz","tag-firma-acuerdo-de-paz-5-aniversario","tag-juan-diego-garcia","tag-juan-manuel-santos-timochenko","tag-luchas-y-resistencias","tag-proceso-de-paz-fallido","tag-revueltas-logicas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32396"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32489,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32396\/revisions\/32489"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32396"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=32396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}