{"id":32344,"date":"2021-11-25T14:00:23","date_gmt":"2021-11-25T14:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=32344"},"modified":"2021-11-25T14:04:06","modified_gmt":"2021-11-25T14:04:06","slug":"todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/11\/25\/todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo\/","title":{"rendered":"Todo para el pueblo, pero sin el pueblo"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monarcas absolutos de Europa, durante la \u00e9poca del despotismo ilustrado (segunda mitad del siglo XVIII) y con el prop\u00f3sito de preservar el Antiguo R\u00e9gimen, decidieron impulsar pol\u00edticas para el progreso material de la naci\u00f3n, pero acompa\u00f1adas con beneficios sociales. Serv\u00edan al pueblo, pero no permitieron ning\u00fan acceso al poder. La frase que les identific\u00f3 fue: \u201cTodo para el pueblo, pero sin el pueblo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32362 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/maf4-300x150.gif\" alt=\"\" width=\"386\" height=\"193\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-32363 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo-300x52.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"52\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo-300x52.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo.jpg 482w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><br \/>Los triunfos de las revoluciones burguesas europeas y la instauraci\u00f3n del capitalismo, no trajeron nuevos beneficios sociales, porque durante largas d\u00e9cadas los trabajadores tuvieron p\u00e9simos salarios, jornadas extenuantes y carec\u00edan de derechos laborales. Sin embargo, las constantes y crecientes luchas obreras durante el siglo XIX, obligaron a cambios y los Estados comenzaron a intervenir para garantizar derechos m\u00ednimos a los trabajadores. Solo as\u00ed progresaron los salarios, fueron disminuidas las jornadas, mejoraron las condiciones de vida. Entre las diversas naciones destac\u00f3 Alemania, bajo Otto von Bismarck, el \u201cCanciller de Hierro\u201d (1871-1890), quien, al mismo tiempo que combati\u00f3 al socialismo y al movimiento obrero, busc\u00f3 el apoyo de los trabajadores al Reich implantando, por primera vez en el mundo, el sistema de seguro de enfermedad (1883), de accidentes (1884) y de jubilaciones y pensiones (1889), financiado con aportes de patronos, obreros y Estado. Parad\u00f3jicamente fue acusado de \u201csocialista\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32364\" aria-describedby=\"caption-attachment-32364\" style=\"width: 447px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32364\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sindicalismo-clasiste-y-lucha-revolucionaria.jpg\" alt=\"\" width=\"447\" height=\"335\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-32364\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/prensapcv.wordpress.com\/2016\/02\/16\/sindicalismo-clasista-y-lucha-revolucionaria-i\/\">Sindicalismo clasista y lucha revolucionaria<\/a>. Organizaciones obreras y sindicales<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_32365\" aria-describedby=\"caption-attachment-32365\" style=\"width: 452px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32365\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/revolucio\u0301n-rusa-696x220-1-300x95.png\" alt=\"\" width=\"452\" height=\"143\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/revolucio\u0301n-rusa-696x220-1-300x95.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/revolucio\u0301n-rusa-696x220-1.png 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 452px) 100vw, 452px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-32365\" class=\"wp-caption-text\">Octubre de 1917 \u2013 La revoluci\u00f3n socialista<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, la <a href=\"https:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/octubre-de-1917-la-revolucion-socialista\/\">Revoluci\u00f3n Rusa<\/a> (1917) y la instauraci\u00f3n del primer Estado socialista de la historia contempor\u00e1nea, lograron un progreso humano sin precedentes en el gigante pa\u00eds. El temor a una revoluci\u00f3n similar fue cortado por los totalitarismos en Italia y Alemania. En EEUU la crisis de los a\u00f1os 30 fue solucionada por Franklin D. Roosevelt a trav\u00e9s del New Deal que implant\u00f3 un Estado social, con amplios beneficios para los trabajadores, que incluy\u00f3 la seguridad social. Pero fue la experiencia de la II Guerra Mundial la que determin\u00f3 el paso de los pa\u00edses europeos a la construcci\u00f3n de los Estados de Bienestar que caracterizaron su progreso econ\u00f3mico y el mejoramiento de la vida para las poblaciones.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32366\" aria-describedby=\"caption-attachment-32366\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/franklin_delano_roosevelt_new.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32366 size-medium\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/franklin_delano_roosevelt_new-300x300.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/franklin_delano_roosevelt_new-300x300.webp 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/franklin_delano_roosevelt_new-150x150.webp 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/franklin_delano_roosevelt_new.webp 382w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32366\" class=\"wp-caption-text\">Franklin Delano Roosevelt , el hombre del New Deal<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esencia se trat\u00f3 de un consenso entre clases sociales para edificar la <em>econom\u00eda social de mercado<\/em>, basada, principalmente, en fuertes capacidades reguladoras del Estado, impuestos redistributivos de la riqueza, servicios universales p\u00fablicos y gratuitos en educaci\u00f3n, medicina y seguridad social, importantes derechos laborales, garant\u00edas a las empresas privadas, protecci\u00f3n al desarrollo industrial. Se foment\u00f3 as\u00ed una conciencia colectiva para mantener y avanzar los esenciales beneficios de inter\u00e9s com\u00fan, es decir, aprovechados tanto por patronos como por trabajadores. Los pa\u00edses europeos del norte incluso desarrollaron econom\u00edas identificadas como \u201csocialismo n\u00f3rdico\u201d. Las desregulaciones a partir de la d\u00e9cada de 1980 y particularmente las que llegaron tras el derrumbe del socialismo de tipo sovi\u00e9tico, alteraron muchos de los pasados logros y por eso se habl\u00f3 del agotamiento o fin de los Estados de Bienestar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32367\" aria-describedby=\"caption-attachment-32367\" style=\"width: 477px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32367\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Miguel-Alandia-La-educacion-1960-Monumento-a-la-Revolucion-Nacional-La-Paz.-300x256.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Miguel-Alandia-La-educacion-1960-Monumento-a-la-Revolucion-Nacional-La-Paz.-300x256.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Miguel-Alandia-La-educacion-1960-Monumento-a-la-Revolucion-Nacional-La-Paz.-768x656.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Miguel-Alandia-La-educacion-1960-Monumento-a-la-Revolucion-Nacional-La-Paz..jpg 922w\" sizes=\"auto, (max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-32367\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/pedroquerejazu.wordpress.com\/2015\/02\/19\/miguel-alandia-pantoja\/\">Miguel Alandia<\/a>, \u201cLa educaci\u00f3n\u201d, Monumento a la Revoluci\u00f3n Nacional, Fresco Mural, La Paz. Bolivia.\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en Am\u00e9rica Latina los procesos siguieron otros caminos. La \u00e9poca colonial no trajo beneficios sociales, a pesar de las monarqu\u00edas absolutas. La construcci\u00f3n de las rep\u00fablicas se bas\u00f3 en econom\u00edas primario-exportadoras y Estados olig\u00e1rquicos. Hubo escasos y aislados cambios para afectar esas formas de dominaci\u00f3n largamente mantenidas por las oligarqu\u00edas. Reci\u00e9n a partir de la Constituci\u00f3n Mexicana de 1917 los Estados comenzaron a regular el trabajo asalariado y a imponer derechos laborales y colectivos, a distintos ritmos, en los diversos pa\u00edses. Con el avance del siglo XX los primeros gobernantes en atender la \u201ccuesti\u00f3n social\u201d son los populistas cl\u00e1sicos. Pero tras la II Guerra Mundial y la expansi\u00f3n de la guerra fr\u00eda, en Am\u00e9rica Latina las elites econ\u00f3micas juzgaron como \u201ccomunistas\u201d todo tipo de reclamos o adelantos sociales, que en Europa se conquistaban por los Estados de bienestar. De modo que en la regi\u00f3n no se cultivaron formas de consenso de clases, sino que se agudizaron los disensos y la conflictividad estructural. Dado el sistema presidencialista de la regi\u00f3n, los pueblos han confiado en alg\u00fan presidente \u201csalvador\u201d, capaz de arreglar la econom\u00eda y conducir al bienestar. Pero cada vez que alg\u00fan gobierno ha intentado las reformas sociales, ha recibido las indetenibles reacciones de las elites del poder, que impiden cualquier alteraci\u00f3n al disfrute de su riqueza y a su control o influencia sobre el poder pol\u00edtico. Hist\u00f3ricamente, esto es lo que explica las radicales reacciones contra las izquierdas, los movimientos sociales y contra los gobernantes del primer ciclo progresista en la regi\u00f3n durante el siglo XXI, sobre los cuales se lanzaron todos los dardos legales e institucionales para perseguirlos, proscribirlos, deslegitimarlos y desprestigiarlos, a fin de que nunca se repita un fen\u00f3meno parecido.<br \/>\u00a0<br \/>El consenso de clases en los pa\u00edses europeos ha tomado nuevas expresiones en el presente y se habla de \u201cEl Nuevo Bienestar\u201d, sobre todo tras la dram\u00e1tica experiencia de la pandemia Covid-19. En Europa, a nadie se le ocurre desmontar derechos laborales para favorecer la \u201ccompetitividad\u201d empresarial y peor a\u00fan privatizar servicios como educaci\u00f3n, medicina y seguridad social. Tampoco achicar Estados al punto de suprimir el sistema de impuestos que garantiza el sostenimiento de los recursos para las obras y servicios de beneficio colectivo. Existe una mentalidad generalizada al respecto de estos temas, que arrastra tambi\u00e9n a los empresarios, a pesar de la penetraci\u00f3n de las ideas neoliberales que tambi\u00e9n ha ocurrido. En Am\u00e9rica Latina poco se conoce de los avances hacia el Nuevo Bienestar, un asunto que ilustra caminos posibles para la regi\u00f3n, donde predomina el ideal de una econom\u00eda de tipo estadounidense. En Italia, por ejemplo, el pasado 18 de noviembre (2021) se aprob\u00f3 el \u201csubsidio \u00fanico para ni\u00f1os\u201d, una\u00a0asignaci\u00f3n mensual de hasta 175 euros, que desciende a 85 para los hijos adultos de entre 18 y 21 a\u00f1os. Lo recibir\u00e1n las familias en funci\u00f3n del n\u00famero de hijos, la presencia de discapacitados, los ingresos y trabajo de ambos padres (<a href=\"https:\/\/pazymino.us7.list-manage.com\/track\/click?u=c3e3bed0077c1d7adb5463ee7&amp;id=181a758ea3&amp;e=03c89497f2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/bit.ly\/3x9pNeu<\/a>). Se trata de un \u201cbono\u201d que en Am\u00e9rica Latina ser\u00eda visto como un acto \u201cpopulista\u201d m\u00e1s o menos despreciable. Y, adem\u00e1s, es una verdadera renta universal para todas las familias con hijos, para lo cual se ha destinado una suma inicial de 20 mil millones de euros. Otros pa\u00edses como Alemania y Francia tienen subsidios similares. Y los pa\u00edses n\u00f3rdicos incluyen una serie de \u201cbonos\u201d para casa, estudios, etc., nada raros en el resto de Europa. Son pol\u00edticas de bienestar que entre los latinoamericanos con gobiernos empresariales-neoliberales se consideran como \u201cgastos\u201d excesivos del Estado, que solo debe achicarse. Desde luego, el \u201cNuevo Bienestar\u201d se basa en fuertes impuestos, que ahora apuntan a las grandes corporaciones y fortunas, que recientemente fueron acordados por la Uni\u00f3n Europea, con prop\u00f3sitos redistributivos.<br \/>\u00a0<br \/>El problema latinoamericano de fondo es que la regi\u00f3n carece de elites empresariales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas dispuestas al consenso de clases para apuntar la creaci\u00f3n de econom\u00edas sociales de bienestar. Las elites empresariales, cuyo trasfondo clasista sigue influido por la vieja mentalidad olig\u00e1rquica, a la que se unen las consignas neoliberales que lucen a \u201cmodernas\u201d, son incapaces de comprender los mecanismos que hacen posible la edificaci\u00f3n de econom\u00edas sociales. Basan su competitividad, modernizaci\u00f3n y progreso en la afectaci\u00f3n de derechos laborales, sociales y ambientales. Pugnan por las mayores flexibilidades posibles sobre las relaciones de trabajo. Se resisten al pago de impuestos. Pretenden privatizar todos los bienes y servicios p\u00fablicos, para convertirlos en negocios particulares, sin importar que con ello se aprovechan de la propiedad socialmente erigida, ni que se arrasa con logros ya alcanzados en materia de educaci\u00f3n, medicina o seguridad social. La incapacidad de comprensi\u00f3n sobre los or\u00edgenes de la riqueza y la pobreza, les induce a considerar las manifestaciones sociales de descontento como obra de masas violentas y turbas peligrosas. En esas condiciones, la conflictividad social sigue latente y no es posible prever cu\u00e1ndo estallar\u00e1 ni qu\u00e9 profundidad tendr\u00e1. Solo es posible considerar que all\u00ed hay un proceso hist\u00f3rico de cambio social definitivo en marcha e indetenible.<\/p>\n<h4>Juan J. Paz y Mi\u00f1o Cepeda para la Pluma<\/h4>\n<h4><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/h4>\n<h4><strong>Publicado por <a href=\"http:\/\/www.historiaypresente.com\/todo-para-el-pueblo-pero-sin-el-pueblo\/\">Blog Historia y presente<\/a>, 22 de noviembre de 2021<br \/><\/strong><\/h4>\n<h4><strong>Visita la red del colectivo\u00a0<a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica<\/a>, el\u00a0nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativos<\/strong><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las pol\u00edticas de bienestar que est\u00e1n implementando distintos pa\u00edses europeos \u2013con fuertes impuestos y prop\u00f3sitos redistributivos- se considerar\u00edan en Latinoam\u00e9rica como atributos excesivos del Estado, en la mirada de los gobiernos empresariales-neoliberales.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":32368,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10515,16073,16079,16076,13744,16077,2279,725,16074,16078,844,16075,345],"coauthors":[257],"class_list":["post-32344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-america-latina-abya-yala","tag-economia-paradigmas","tag-gobiernos-empresariales-neoliberales","tag-instauracion-capitalismo","tag-juan-j-paz-y-mino-cepeda-2","tag-luchas-y-resistenciad","tag-luchas-y-resistencias","tag-memoria-historica","tag-monarcas-absolutos_despotismo","tag-politicas-de-bienestar","tag-politicas-economicas","tag-revoluciones-burguesas-europeas","tag-revueltas-logicas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32344"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32370,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32344\/revisions\/32370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32368"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32344"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=32344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}