{"id":32202,"date":"2021-11-20T14:19:32","date_gmt":"2021-11-20T14:19:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=32202"},"modified":"2021-11-20T14:19:59","modified_gmt":"2021-11-20T14:19:59","slug":"nadaistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/11\/20\/nadaistas\/","title":{"rendered":"Nada\u00edstas"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los nada\u00edstas parecieran no haber comprendido el Primer Manifiesto que escribi\u00f3 Gonzalo Arango. All\u00ed se dice: \u2018No dejaremos una fe intacta, ni un \u00eddolo en su sitio\u2019.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32203 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Los-nadai\u0301stas-1000x616-c-default-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"401\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Los-nadai\u0301stas-1000x616-c-default-300x185.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Los-nadai\u0301stas-1000x616-c-default-768x473.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Los-nadai\u0301stas-1000x616-c-default.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Dar\u00edo Lemos, Eduardo Zalamea, Eduardo Escobar, Juan Manuel Roca y Jotamario Arbel\u00e1ez, frente al Planetario en Bogot\u00e1, 1972. Foto \u00a9 Rogelio Daravi\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2010 publiqu\u00e9 <em><a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/co\/literatura-contemporanea\/81562-ebook-adios-a-los-proceres-9789588618449\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Adi\u00f3s a los pr\u00f3ceres<\/strong><\/a><\/em>, un libro de relatos donde arremeto, desde la iron\u00eda y el escepticismo, contra los h\u00e9roes de la independencia colombiana. Sospech\u00e9 que me iban a destrozar \u2013los bolivarianos, los santanderinos, los nari\u00f1\u00f3logos que siguen siendo legi\u00f3n en la Colombia patri\u00f3tica de todos los d\u00edas\u2013 por haberme atrevido a escribir semejante blasfemia. Para mi sorpresa, no pas\u00f3 nada. A principios de 2021, publiqu\u00e9 <em><strong><a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/co\/tematicas\/235274-libro-la-sombra-de-orion-9789585581524\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La sombra de Ori\u00f3n<\/a><\/strong><\/em>, una novela sobre la desaparici\u00f3n forzada y el modelo narcoparamilitar que se ha instalado en Medell\u00edn, y en la que cuestiono a la sociedad de esta ciudad por su indolencia c\u00f3mplice frente a estos flagelos que la roen desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tem\u00ed que me amenazar\u00edan o, al menos, me insultar\u00edan. Pero tampoco pas\u00f3 nada. Hace unas semanas, en cambio, publiqu\u00e9 <a href=\"https:\/\/diariocriterio.com\/valoracion-de-jaime-jaramillo-escobar-columna-de-pablo-montoya\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">una breve columna sobre el poeta Jaime Jaramillo Escobar,<\/a> donde hice una valoraci\u00f3n personal no muy laudatoria de lo suyo, y se levant\u00f3 la polvareda. Me llegaron agravios, comentarios virulentos, ataques de una intensidad inesperada. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido?, me pregunt\u00e9. Deduje, por un lado, que en este pa\u00eds se leen m\u00e1s columnas de peri\u00f3dico que libros. Y, por el otro, que se trataba de la reacci\u00f3n del clan nada\u00edsta por haber tocado a uno de sus \u00eddolos.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jico comportamiento el suyo. Parecieran no haber comprendido el Primer Manifiesto que escribi\u00f3 Gonzalo Arango. All\u00ed se dice: <em>\u201cNo dejaremos una fe intacta, ni un \u00eddolo en su sitio\u201d<\/em>. Estimulados por aquel profeta, record\u00e9moslo, los nada\u00edstas irrumpieron en la parroquial y militarista Colombia de los a\u00f1os cincuenta con gran esc\u00e1ndalo. Un esc\u00e1ndalo basado en la poes\u00eda y tambi\u00e9n en una serie de ideas que muchos tomaron como anarquistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis Antonio Restrepo, en su cr\u00edtica del movimiento, las considera como una<em> \u201cmezcla de anarquismo y un existencialismo de clich\u00e9\u201d<\/em>. Fueron revolucionarios y rebeldes, o al menos as\u00ed se autoproclamaron, y enfrentaron al establecimiento de aquellos a\u00f1os que ol\u00eda a gorras de soldadesca, a rosarios de sacrist\u00eda y a burocracia plomiza. Desde un principio, se dieron a tirar pedos qu\u00edmicos para aterrorizar a escribas cat\u00f3licos. Eran igualmente incendiarios, y fue muy sonada la quema de libros que hicieron en Cali en que <em>Mar\u00eda<\/em>, de Jorge Isaacs, fue uno de los libros repudiados.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijeron, as\u00ed mismo, que sus maestros eran Sartre y Camus. Pero no creo que estos, al leer <em>Mar\u00eda<\/em>, la hubieran arrojado a las llamas. Los nada\u00edstas estaban tan obnubilados con sus peroratas que no entendieron la maravillosa lecci\u00f3n de estilo, la obra maestra del romanticismo de Hispanoam\u00e9rica, la \u00fanica gran novela del siglo XIX colombiano. Por tal motivo, entre otros, Rafael Guti\u00e9rrez Girardot los llam\u00f3 analfabetas. Con estas hogueras p\u00fablicas, empero, supieron enlazarse, qui\u00e9n lo iba a esperar, con un procurador y embajador de la extrema derecha colombiana que tambi\u00e9n quem\u00f3 op\u00fasculos literarios contrarios a sus criterios de caverna. Y acaso sea necesario se\u00f1alar que eso de definirse como revolucionarios y rebeldes a la vez es indicio de no haber entendido del todo el pensamiento de Camus.<\/p>\n<p><blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"550\" data-dnt=\"true\"><p lang=\"es\" dir=\"ltr\">Un homenaje al poeta nada\u00edsta Jaime Jaramillo Escobar (X504) <a href=\"https:\/\/t.co\/T5OmCrfXFZ\">https:\/\/t.co\/T5OmCrfXFZ<\/a> a trav\u00e9s de <a href=\"https:\/\/twitter.com\/diariocriterio?ref_src=twsrc%5Etfw\">@diariocriterio<\/a><\/p>&mdash; Yira Rodr\u00edguez D\u00edaz (@YiriR) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/YiriR\/status\/1436409235127029769?ref_src=twsrc%5Etfw\">September 10, 2021<\/a><\/blockquote><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el movimiento naci\u00f3 en Medell\u00edn y los nada\u00edstas estaban en contra, seg\u00fan Juan Manuel Roca, <em>\u201cde la literatura de fonda antioque\u00f1a que viv\u00eda en el rezago costumbrista\u201d<\/em>, se creer\u00eda que leyeron a Tom\u00e1s Carrasquilla para desmontarlo, pues era uno de los exponentes m\u00e1s visibles de esa literatura. Eduardo Escobar confes\u00f3 alguna vez, con arrepentimiento tard\u00edo, no haberlo le\u00eddo en esos a\u00f1os en que ellos se la pasaron diciendo que eran similares a la generaci\u00f3n <em>Beat<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, entre unos y otros hay la misma distancia, en calidad literaria y altura musical, que entre Anc\u00f3n y Woodstok. De todas formas, los nada\u00edstas pensaban que el escritor de Santo Domingo era un viejo rezandero. Por supuesto que lo era, y fue un reaccionario lamentable en sus \u00faltimos a\u00f1os, y es hasta cierto punto comprensible que tales j\u00f3venes revoltosos hayan desairado a Carrasquilla. Pero eso no significa que su obra no sea una de las mejores logradas del panorama narrativo colombiano del siglo XX. Para ellos, este autor, como Isaacs, tampoco merec\u00eda su acatamiento y lo arrojaron al cuarto de rebrujo de sus anatemas.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nada\u00edstas, en principio, fueron iconoclastas como pocos lo hab\u00edan sido en la Colombia bobalicona, gris\u00e1cea y agresiva que les correspondi\u00f3. Felipe Agudelo, citado por Roca en los comentarios no muy devotos de su poes\u00eda, ha formulado una definici\u00f3n simp\u00e1tica: <em>\u201cEl nada\u00edsmo fue una escisi\u00f3n del catolicismo que m\u00e1s tarde regresar\u00eda a sus or\u00edgenes\u201d<\/em>. En esta perspectiva, no demoraron en tornarse id\u00f3latras. Y de esos id\u00f3latras tristes que solo adoran a las estatuas de su capilla. Prueba de ello es la manera como responden, rasg\u00e1ndose sus vestiduras e inflamados, cuando alguien se atreve a cuestionar a alguno de los suyos.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero s\u00ed que leyeron a Fernando Gonz\u00e1lez. El fil\u00f3sofo de Envigado les ense\u00f1\u00f3 a estar a la ofensiva y a la defensiva, es decir, a la enemiga. No hab\u00eda otro modo de sobrevivir, en tanto que literatos de los nuevos tiempos, en una ciudad tan comercialmente roma como Medell\u00edn. Y tambi\u00e9n aprendieron de \u00e9l la admiraci\u00f3n excesiva hacia al caudillo militar. Como Fernando Gonz\u00e1lez, que escribi\u00f3 una loa al dictador Juan Vicente G\u00f3mez, Gonzalo Arango le rindi\u00f3 pleites\u00eda a Rojas Pinilla y m\u00e1s tarde a Carlos Lleras Restrepo,<em> \u201cel poeta de la acci\u00f3n\u201d<\/em>, seg\u00fan su definici\u00f3n preclara. De hecho, y eso dicen los historiadores, esta adhesi\u00f3n de Arango al presidente del Frente Nacional provoc\u00f3 el fin del movimiento.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os que duraron, como nada\u00edstas o lo parecido a eso que fueron despu\u00e9s, escribieron algunos poemas notables. <a href=\"https:\/\/diariocriterio.com\/murio-el-poeta-nadaista-jaime-jaramillo-escobar-x504\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">X-504 quiz\u00e1s sea el que escribi\u00f3 los m\u00e1s dignos de encomio<\/a>. Jaime Espinel tram\u00f3 unos cuentos sugestivos y atravesados de humor y juegos con el lenguaje. Arango es llamativo, desde el punto de vista de la sociolog\u00eda de la literatura, por el Manifiesto, y algunas de sus cr\u00f3nicas son plausibles. Am\u00edlcar Osorio hizo un hermoso libro de poes\u00eda sobre arte y museo. Eduardo Escobar, tan caudillesco como Arango (y ah\u00ed est\u00e1n verbigracia sus columnas sobre \u00c1lvaro Uribe), es el autor de algunos ensayos propios para estar en una buena antolog\u00eda de este g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, lo m\u00e1s importante de los nada\u00edstas es que sacaron la poes\u00eda de los cen\u00e1culos de la aristocracia filol\u00f3gica y politiquera y la llevaron a las calles, a las plazas, a los parques, y la volvieron juvenilmente irreverente cuando en Colombia ella, la poes\u00eda, parec\u00eda estar condenada a la diplomacia y a los escritorios de los abogados. Aunque valga la pena precisar que, para algunos, y ah\u00ed est\u00e1 Juan Gustavo Cobo Borda que sabe del asunto, toda esta agitaci\u00f3n tuvo que ver m\u00e1s con la far\u00e1ndula y las relaciones sociales que con la literatura.\u00a0<\/p>\n<p><blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"550\" data-dnt=\"true\"><p lang=\"es\" dir=\"ltr\">En 1969, el poeta Gonzalo Arango visit\u00f3 la Boquilla, un pueblo de pescadores cerca de Cartagena. Al llegar, not\u00f3 que todos le dec\u00edan &quot;docto cachaco&quot;. Gonzalo, algo disgustado, les dijo que no era doctor, a lo que una de las vecinas respondi\u00f3: &quot;Aqu\u00ed todos los cachacos son docto&quot;. <a href=\"https:\/\/t.co\/Qx88Bo2AzV\">pic.twitter.com\/Qx88Bo2AzV<\/a><\/p>&mdash; Orlando Deavila Pertuz (@OrlandoDeavilaP) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/OrlandoDeavilaP\/status\/1461318279780179975?ref_src=twsrc%5Etfw\">November 18, 2021<\/a><\/blockquote><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, en esta suerte de balance subjetivo \u00bfd\u00f3nde queda Jotamario? Siempre he tenido la impresi\u00f3n de que la labor de publicista de su tribu ha sido m\u00e1s eficaz que su poes\u00eda. Y con esto supongo que azuzar\u00e9, hasta el delirio, su vieja condici\u00f3n de camorrista. Lo que s\u00ed es cierto es que Jotamario escribi\u00f3 que yo me hab\u00eda pifiado por haber escrito lo que escrib\u00ed sobre Escobar. X-504, proclam\u00f3, es <em>\u201cense\u00f1a del movimiento nada\u00edsta y orgullo de la poes\u00eda colombiana\u201d<\/em>. Por lo tanto, quien se meta con \u00e9l correr\u00e1 el riesgo de recibir improperios y condenaciones. Y, adem\u00e1s, como si fuera el juez obsoleto de un tribunal de justicia literaria, Jotamario pide mi retractaci\u00f3n. Retractaci\u00f3n que, en algo, evoca a otras que ocurrieron en \u00e9pocas tan oscuras como vergonzosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, qu\u00e9 desenga\u00f1o: tanta bataola y mot\u00edn para terminar prosternados ante blasones de poes\u00eda nacional.\u00a0Se\u00f1ores de la nada, de esa nada que agoniza desde hace a\u00f1os si es que ya no ha muerto, si la poes\u00eda tiene como prop\u00f3sito, en cualquier parte del mundo, volverse pend\u00f3n y gallardete, y festejarse con himno y pandereta, entonces habr\u00e1 que revisar aquella cl\u00e1usula del Manifiesto de Arango. Pues nada m\u00e1s ajeno a la poes\u00eda, o al menos a la m\u00e1s genuina, que la reverencia a las estatuas de m\u00e1rmol, de cobre o de papel.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32206 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"381\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo-768x429.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Capture-nadaismo.jpg 973w\" sizes=\"auto, (max-width: 381px) 100vw, 381px\" \/><\/p>\n<h4>Pablo Montoya<\/h4>\n<h4><strong><b>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/fr\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/b><\/strong><\/h4>\n<h4>Fuente: <a href=\"https:\/\/diariocriterio.com\/nadaistas-columna-pablo-montoya\/\">Criterio, Columna Pablo Montoya<\/a>, 18 de noviembre de 2021<\/h4>\n<p class=\"wp-block-preformatted\"><a href=\"https:\/\/diariocriterio.com\/valoracion-de-jaime-jaramillo-escobar-columna-de-pablo-montoya\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">En contexto: Valoraci\u00f3n de Jaime Jaramillo Escobar, por Pablo Montoya<\/a><\/p>\n<p class=\"wp-block-preformatted\">Pue<a href=\"https:\/\/diariocriterio.com\/orion-nunca-mas-columna-de-pablo-montoya\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">de leer tambi\u00e9n de Pablo Montoya: \u00a1Ori\u00f3n: nunca m\u00e1s!<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los nada&iacute;stas parecieran no haber comprendido el Primer Manifiesto que escribi&oacute; Gonzalo Arango. All&iacute; se dice: &lsquo;No dejaremos una fe intacta, ni un &iacute;dolo en su sitio&rsquo;. &nbsp; Dar&iacute;o Lemos, Eduardo Zalamea, Eduardo Escobar, Juan Manuel Roca y Jotamario Arbel&aacute;ez, frente al Planetario en Bogot&aacute;, 1972. Foto &copy; Rogelio Daravi&ntilde;a. 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