{"id":32080,"date":"2021-11-14T13:43:16","date_gmt":"2021-11-14T13:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=32080"},"modified":"2024-01-16T11:47:31","modified_gmt":"2024-01-16T11:47:31","slug":"la-cop26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/11\/14\/la-cop26\/","title":{"rendered":"La COP26"},"content":{"rendered":"\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la primera vez ni ser\u00e1 seguramente la \u00faltima en que los gobiernos aprueban medidas para combatir el calentamiento global sin que tales acuerdos lleguen a concretarse. Esa parece ser la preocupaci\u00f3n que est\u00e1 provocando manifestaciones de protesta por todo el mundo, en especial de colectivos de j\u00f3venes y de grupos de ecologistas que respaldan sus exigencias en los an\u00e1lisis de las principales voces de la ciencia no menos que en las movilizaciones sociales de diversos colectivos, que van desde las comunidades rurales afectadas por la deforestaci\u00f3n, la miner\u00eda a cielo abierto, la construcci\u00f3n de infraestructuras o la agroindustria hasta los habitantes de las grandes urbes (en un mundo ya muy urbanizado) que se ahogan literalmente por la creciente poluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32082 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Clima1-300x207.png\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Clima1-300x207.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Clima1.png 429w\" sizes=\"auto, (max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n reside sin duda en saber por qu\u00e9 esas recomendaciones de la ciencia no son asumidas como tarea urgente por la mayor\u00eda de los gobiernos; cu\u00e1les son los motivos reales que obstaculizan las decisiones pol\u00edticas necesarias, y sobre todo qui\u00e9nes hacen uso de un poder evidentemente inmenso para evitar que las autoridades, nacionales e internacionales decidan, en nombre de la inmensa mayor\u00eda de la humanidad, qu\u00e9 producir y qu\u00e9 no producir de suerte que la actividad econ\u00f3mica no cause los da\u00f1os, tantas veces irreparables que seg\u00fan la ciencia est\u00e1n poniendo en riesgo la misma sobrevivencia de la especie humana o al menos el mundo tal como hoy lo conocemos.<\/p>\r\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32081 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-cop-26-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-cop-26-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-cop-26.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece evidente que la raz\u00f3n fundamental reside en aquellos que deciden realmente qu\u00e9 producir y qu\u00e9 no producir. En el actual orden capitalista la consideraci\u00f3n primera que dirige la conducta de los due\u00f1os del capital no es otra que asegurar ante todo los beneficios aunque ello signifique someter a los trabajadores a condiciones de explotaci\u00f3n salvaje y a imponer al medio natural un saqueo que lo deteriora, muchas veces sin posibilidades de recuperaci\u00f3n. Y en el mejor de los casos, descargando sobre la sociedad los altos costes que supone las tareas de intentar reparar el da\u00f1o causado. Este es un principio de la misma naturaleza del capitalismo que el actual modelo neoliberal asume sin limitaci\u00f3n alguna, convertido en el alma misma de la actividad econ\u00f3mica, en la \u00fanica forma \u2013afirman- \u00a0de asegurar el progreso. Es la manera como entienden la libertad, dejando al Estado tan solo la tarea de asegurar ese orden de cosas, as\u00ed sea mediante la represi\u00f3n m\u00e1s desmedida que no excluye formas contrarias\u00a0 al Estado de derecho burgu\u00e9s: en las metr\u00f3polis, las actuales manifestaciones de neofascismo de la derecha neoliberal m\u00e1s extrema y en la periferia del sistema \u2013el mundo pobre y \u201cdependiente\u201d- el renacimiento de nuevas formas de colonialismo que permiten a las transnacionales proceder literalmente como nuevos conquistadores del Nuevo Mundo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras esta correlaci\u00f3n mundial de fuerzas no experimente cambios significativos no parece probable que las recomendaciones de la ciencia y las <a href=\"https:\/\/cronicon.net\/wp\/cambio-climatico-un-debate-delicado-tema-tramposo\/\">solemnes proclamas del COP26<\/a> y de otras instancias similares pasen de eso, de buenas intenciones y poco m\u00e1s. Pero la crisis actual del modelo neoliberal en el mundo (por supuesto, con manifestaciones diferentes) impone al capital la necesidad de buscar soluciones. Y la cuesti\u00f3n medioambiental es una de las principales en la medida en que la decisi\u00f3n de qu\u00e9 producir y en qu\u00e9 condiciones no podr\u00eda seguir siendo tarea exclusiva de los empresarios, del capital, retornando a alguna forma de intervenci\u00f3n p\u00fablica, devolviendo al Estado muchas de las funciones que le han servido al sistema \u2013en el modelo keynesiano- no solo para impulsar la mejora de las condiciones generales de vida sino para establecer ciertos controles indispensables de modo que la desmedida ambici\u00f3n del empresario\u00a0 no termine por poner en riesgo al sistema mismo. Los principales centros del poder mundial y los gobiernos respectivos parece decantarse por esa b\u00fasqueda; tan solo los impulsores sin freno del modelo neoliberal insisten en mantener ese modelo sin cambio alguno (es casi siempre la llamada extrema derecha pol\u00edtica) mientras sectores sensatos del establecimiento sugieren la necesidad de introducir cambios, muchos de los cuales podr\u00edan resultar similares a las propuestas de la ciencia y de eventos como el COP26 y similares.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_32089\" aria-describedby=\"caption-attachment-32089\" style=\"width: 477px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-32089\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/0001-Protestas-COP26.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-32089\" class=\"wp-caption-text\">Protestas antes de la COP 26 en Glasgow. NICOLAS MAETERLINCK \/ Telam<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En Europa, por ejemplo, dos sectores de la gran empresa parecen apostar por orientaciones de este tipo: las energ\u00e9ticas y las del autom\u00f3vil, ambas muy importantes en el conjunto del sistema y ambas, por supuesto, contando con generosos recursos p\u00fablicos para la investigaci\u00f3n y en la inversi\u00f3n directa. Las llamadas energ\u00edas renovables (solares, e\u00f3licas, del hidr\u00f3geno y otras similares) como reemplazo del carb\u00f3n, el gas y el petr\u00f3leo no solo tienen un impacto muy significativo en la reducci\u00f3n del calentamiento global sino que permiten a La Uni\u00f3n Europea encontrar sustitutos a unos recursos muy escasos en el Viejo Continente. La energ\u00eda at\u00f3mica sigue siendo un tema de debate intenso porque si bien no contribuye al calentamiento global si tiene un impacto muy negativo en el medio ambiente con los residuos que se generan. Que sean lo gobiernos quienes impulsen tales proyectos pol\u00edtica y econ\u00f3micamente no parece preocupar a los ide\u00f3logos del actual modelo de capitalismo que hasta ayer sosten\u00edan aquello de que \u201cel Estado no es la soluci\u00f3n, es el problema\u201d. No es una conducta nueva del capital; lo ha hecho siempre que en las crisis requiere la ayuda p\u00fablica. Otro tanto sucede con la industria del auto tradicional que ahora apuesta por el\u00a0 coche el\u00e9ctrico o de hidr\u00f3geno, por supuesto contacto con generosas ayudas del Estado. De conseguirse esa reconversi\u00f3n se har\u00e1 respirable en buena medida el aire de las grandes ciudades. Que la inversi\u00f3n mayor (en investigaci\u00f3n y financiamiento) recaiga siempre sobre el Estado deber\u00eda llevar a recuperar el rol de lo p\u00fablico en la econom\u00eda. Se habr\u00e1 dado un paso importante si tan solo se consigue recuperar para el Estado controles decisivos sobre la producci\u00f3n y mucho mejor si superando el modelo neoliberal se recupera para lo p\u00fablico \u00e1reas de la econom\u00eda que este modelo regal\u00f3, literalmente, a la iniciativa privada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a la periferia del sistema (el mundo pobre del planeta) tampoco hay que descartar que algunas medidas limiten la acci\u00f3n empresarial que causa graves da\u00f1os a las comunidades y a la misma naturaleza. Pero, en todo, caso tales pol\u00edticas solo ser\u00e1n el fruto de gobiernos progresistas que consigan someter a su propia burgues\u00eda (tan servil y paniaguada) y establecer v\u00ednculos nuevos, de mutuo beneficio entre sus pa\u00edses y los poderes metropolitanos. Se trata de erradicar la deforestaci\u00f3n (en la Amazon\u00eda es dram\u00e1tica); de terminar con las formas inhumanas de la miner\u00eda a cielo abierto no menos que con la explotaci\u00f3n petrolera y de gas que someten a la miseria a las poblaciones y saquean recursos que deber\u00edan estar dirigidos al propio desarrollo de sus naciones; de dar un giro radical a la agricultura priorizando el mercado interno y buscando la soberan\u00eda alimentaria, limitando o eliminando \u2013si se puede- la actual agroindustria. Medidas como \u00e9stas \u00a0har\u00edan que los acuerdos del COP26 fuesen realistas y se pudiera controlar el calentamiento actual del planeta.<\/p>\r\n<h4>Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 10 de noviembre de 2021<\/h4>\r\n<h4><strong>Editado por <\/strong><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong>Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/a><\/h4>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230;dar un giro radical a la agricultura priorizando el mercado interno y buscando la soberan\u00eda alimentaria, limitando o eliminando la actual agroindustria.<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":32086,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[15854,7288,15955,15956,17125,14121,4332,15957],"coauthors":[760],"class_list":["post-32080","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-cop26","tag-danos-irreparables","tag-deforestacion-mineria-acielo-abierto","tag-explotacion-salvaje","tag-juan-diego-garcia-2","tag-medio-ambiente-naturaleza","tag-modelo-neoliberal","tag-nuevas-formas-de-colonialismo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32080"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61375,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32080\/revisions\/61375"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32080"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=32080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}