{"id":31218,"date":"2021-10-12T12:24:55","date_gmt":"2021-10-12T12:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=31218"},"modified":"2021-10-12T12:27:05","modified_gmt":"2021-10-12T12:27:05","slug":"una-venganza-bailable-el-baile-novela-corta-de-irene-nemirovsky-sobre-una-adolescente-y-los-nuevos-ricos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/10\/12\/una-venganza-bailable-el-baile-novela-corta-de-irene-nemirovsky-sobre-una-adolescente-y-los-nuevos-ricos\/","title":{"rendered":"<i>Una venganza bailable<\/i> <br>El baile, novela corta de Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky sobre una adolescente y los nuevos ricos"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">La infancia, ese estado de gracia en la mayor\u00eda de los humanos, puede acaudalar serios tropiezos y sentimientos mal\u00e9volos o de fastidio frente a los progenitores. Quiz\u00e1 se puedan acarrear miedos y otras aprensiones, incluso si la infancia ha sucedido en un ambiente de comodidades y riquezas, o, como pudiera ser obvio, con mayor raz\u00f3n si transcurri\u00f3 en medio de dificultades y desventuras a granel. Quiz\u00e1 no sea un asunto de clase, en exclusiva. La escritora Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky, ucraniana y devenida francesa, odi\u00f3 con \u00e1cido rencor a su madre, mujer balad\u00ed, apegada al dinero y a los placeres de cama con otros sujetos distintos a su marido, un millonario que, adem\u00e1s, se jugaba su fortuna en el azar de los casinos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-31224 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices-300x251.jpg\" alt=\"\" width=\"498\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices-300x251.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices-1024x858.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices-768x643.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices-1536x1287.jpg 1536w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Anos-felices.jpg 1960w\" sizes=\"auto, (max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">Nacida en Kiev, una ciudad que en tiempos de los zares tuvo cotidianos pogromos contra la juder\u00eda, la muchacha, que fue criada por un aya, cultiv\u00f3 un odio enfermizo hacia su madre, como se dijo, una vacua se\u00f1ora que tem\u00eda a la vejez y se representaba en la hija una suerte de negaci\u00f3n de su juventud y la declinaci\u00f3n de la feminidad, con un agregado: la obsesi\u00f3n compulsiva por mirarse casi todo el tiempo al espejo en busca de arrugas y otros avisos perentorios de la decadencia f\u00edsica.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La hija, que desde ni\u00f1a aprendi\u00f3 franc\u00e9s, adem\u00e1s de otras lenguas como el finland\u00e9s, el ingl\u00e9s, el polaco y el idish, acumul\u00f3 una aversi\u00f3n sangu\u00ednea contra su mam\u00e1, de la que siempre quiso vengarse. Y esa vindicta ser\u00eda en el plano de la ficci\u00f3n, como acaece con la novela corta <em>El baile<\/em> (tambi\u00e9n en otras como <em>J\u00e9zabel<\/em>), en la que una adolescente es capaz de arrojar por la borda la superficialidad y arribismo de su madre, posuda y desde\u00f1osa, que cree que con el dinero puede comprarse todo, hasta el reconocimiento interesado de la clase aristocr\u00e1tica y de alto turmequ\u00e9 en Francia.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">El baile, una noveleta de alto voltaje, es un retrato de los ricos emergentes, en este caso a trav\u00e9s de la familia Kampf. El matrimonio \u2014compuesto por Alfred y Rosine\u2014 tiene una hija de catorce a\u00f1os, Antoinette, con institutriz inglesa, con profesora de piano, pero relegada por su madre, que expresa un trato rudo y hasta despectivo por la muchacha. Habitan en un departamento de lujo, con amplios salones, l\u00e1mparas colgantes de fino cristal, criados y unas ganas de reconocimiento social de parte de otros sectores encopetados, que eran ricos tradicionales, y no como los Kampf, que, de golpe, consiguieron dinero en negocios burs\u00e1tiles.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-31220 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/El-baile-irene-Nemisrovstky-187x300.jpg\" alt=\"\" width=\"241\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/El-baile-irene-Nemisrovstky-187x300.jpg 187w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/El-baile-irene-Nemisrovstky.jpg 229w\" sizes=\"auto, (max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" data-carousel-extra=\"{&quot;blog_id&quot;:41662148,&quot;permalink&quot;:&quot;https:\\\/\\\/spitaletta.wordpress.com\\\/2021\\\/10\\\/10\\\/una-venganza-bailable\\\/&quot;}\">\n<figure class=\"aligncenter\"><\/figure>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La obra, con una versatilidad en la caracterizaci\u00f3n de personajes, de situaciones tirantes, de peque\u00f1os di\u00e1logos, muy contundentes, y de reflexiones y pensamientos, adem\u00e1s de intencionalidades y resentimientos en especial de la chica, es una muestra del enorme talento de la escritora que muri\u00f3 en un campo de concentraci\u00f3n (Auschwitz) en 1942. Est\u00e1 atravesada por las mentalidades de su tiempo, en la d\u00e9cada del veinte, con sutilezas en las referencias musicales, literarias, de vestuario, que se engarzan y engastan para crear una joya.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La se\u00f1ora Kampf, que piensa m\u00e1s en apariencias que en esencias, tiene la idea de atraer a sectores sociales muy distinguidos mediante una fiesta, un baile, con doscientas invitaciones. Se aspira a que sea un baile sensacional, con platos exquisitos, entradas de delicia, licores, orquesta y otras atracciones tanto gastron\u00f3micas como de ornamentaci\u00f3n y gala. \u201cSe bailar\u00e1 en los dos salones y en la galer\u00eda\u201d, dice la do\u00f1a, y habr\u00e1 canastillas con flores y un bar con variedad de bebidas. Un baile pomposo.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">Y, por supuesto, la chiquilla no podr\u00e1 asistir al baile, se tendr\u00e1 que quedar en la pieza de la ropa blanca, como tampoco podr\u00e1 participar su institutriz. Esas son las indicaciones, mejor dicho, las \u00f3rdenes de la engre\u00edda se\u00f1ora Kampf. Y no hay tut\u00eda. Ser\u00e1 como dice y planea la mandona, que amenaza incluso con no celebrar los quince a\u00f1os de su hija Antoinette. La madre est\u00e1 imbuida, hipnotizada, en estado ext\u00e1tico por la fiesta que va a dar, a la que espera lleguen gentes muy estiradas. Tarea en la que, desde luego, tambi\u00e9n est\u00e1 embarcado el se\u00f1or Kampf.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La chica, \u201cuna jovencita alta y plana\u201d, que seguro ya sent\u00eda los p\u00e1lpitos de la sexualidad reci\u00e9n desenroscada, hab\u00eda adquirido, quiz\u00e1 por la negatividad de su madre, una animadversi\u00f3n por las personas mayores (recu\u00e9rdese que sucede en los tiempos en que a los ni\u00f1os y adolescentes se les prohib\u00eda mezclarse en asuntos de adultos). La madre, la se\u00f1ora Rosine, la mantiene \u201cseca\u201d de rega\u00f1os y cr\u00edticas, o porque no sabe coger los cubiertos, o porque no se endereza, o porque s\u00ed o porque no.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">Antoinette, en edad de los despertares, ya so\u00f1aba con caricias, con ser una mujer amada. Tal vez sobre ella influ\u00edan las lecturas, como las de novelas como <em>Il Piacere<\/em>, de Gabriel D\u2019Anunzzio, o como Romeo y Julieta, y poco le importaba la voz de su mam\u00e1 que le echaba en cara que no se olvidara de que \u201cahora somos ricos\u201d y le hac\u00eda advertencias de que no fuera a contar a los criados sobre el pasado que era poco prometedor.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">En esta novela corta sobre la adolescencia de una ni\u00f1a en cierto modo maltratada por su mam\u00e1, ya se advierten en la protagonista, Antoinette, los cambios de personalidad de esa edad, los catorce a\u00f1os, cuando se inician transformaciones hormonales, f\u00edsicas y mentales y cuando se encienden los deseos. Adem\u00e1s, es un tiempo de rebeliones contra la autoridad, sea paterna, materna o de la escuela.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La chica, que se siente acosada y cercada por su madre, ver\u00e1, de pronto, en un evento social de su propia casa la oportunidad de desquite. La novelista muestra su habilidad en abordar aspectos de la alta sociedad parisina mediante las tarjetas de visita o las cartas de invitaci\u00f3n que la se\u00f1ora Kampf debe enviar. As\u00ed sabemos incidencias de varios de los doscientos convocados al baile. As\u00ed, con sutileza, se puede saber de los estirados que son, por ejemplo, el se\u00f1or y la se\u00f1ora Ostier D\u2019Arrachon (\u201ccon dos erres, Antoinette\u201d) y se conocen famas de algunos que han sido estafadores, o de se\u00f1oras de baja cama, de gigol\u00f3s y de gentecitas encumbradas que han comprado t\u00edtulos nobiliarios.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">El baile es una novela sobre los \u201ca\u00f1os felices\u201d, tiempos de posguerra en Europa y Estados Unidos, en los que ya hay nuevos ritmos festivos como el charlest\u00f3n, y donde en las altas alcurnias se baila el tango en salones en penumbra. Y est\u00e1 en boga una estrella de la canci\u00f3n, la actuaci\u00f3n y la danza como la francesa Josephine Baker, de origen afroamericano, en d\u00edas en que a\u00fan no se vislumbran muchas se\u00f1ales de la conflagraci\u00f3n mundial que llegar\u00e1 m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p id=\"inline-ad-3\" class=\"inline-ad-slot\" data-adtags-width=\"600\" data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-31222 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Irene-Nemirovski-236x300.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"526\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Irene-Nemirovski-236x300.jpg 236w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Irene-Nemirovski-806x1024.jpg 806w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Irene-Nemirovski-768x976.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Irene-Nemirovski.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">En momentos de desesperaci\u00f3n, Antoinette se siente acorralada, fastidiada, sin afectos. Se siente \u201cmiserable y sola como un perro extraviado\u201d. \u201cLos muy ciegos e imb\u00e9ciles no ve\u00edan que ella era mil veces m\u00e1s inteligente, m\u00e1s refinada, m\u00e1s profunda que toda esa gente que osaba criarla y educarla. Nuevos ricos groseros e incultos\u201d, son parte de los planteamientos que se hace la chica frente a sus padres e institutores.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">La muchacha, en sus estados de soledad y tensiones, quiere morirse y comienza a despreciar, o, por lo menos, a cuestionar v\u00edrgenes y creencias religiosas. Se siente prisionera, despreciada, vestida como criada para que en la calle no pongan ojos conquistadores y concupiscentes sobre ella. Su aversi\u00f3n por la madre va en crescendo.<\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><em>El baile<\/em> es una pieza en que la tensi\u00f3n va aumentando en tanto se acerca el momento cumbre de la gran fiesta, y en el que se van narrando con suficiencia los preliminares, la actitud de los criados, la presencia de los m\u00fasicos, las distintas viandas y entremeses. La tirante relaci\u00f3n madre-hija tendr\u00e1 un desenlace que puede semejar una tormenta, un cataclismo, una marejada. Las palabras finales de <em>El baile<\/em>, sin embargo, son una manifestaci\u00f3n de lo inevitable, de lo consumado con sabrosas relamidas y sin nada de sentimentalismos.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\" data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-31223 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/los-anos-felices-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/los-anos-felices-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/los-anos-felices.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/>Baile en los a\u00f1os locos y felices<\/h6>\n<h4 data-adtags-visited=\"true\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, <em>(Escrito en Medell\u00edn el 9 de octubre de 2021).<\/em><\/h4>\n<h4><strong><b>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/b><\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\">\u00a0<\/p>\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped\">\n<ul class=\"blocks-gallery-grid\" data-carousel-extra=\"{&quot;blog_id&quot;:41662148,&quot;permalink&quot;:&quot;https:\\\/\\\/spitaletta.wordpress.com\\\/2021\\\/10\\\/10\\\/una-venganza-bailable\\\/&quot;}\">\n<li class=\"blocks-gallery-item\">\u00a0<\/li>\n<\/ul>\n<\/figure>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En momentos de desesperaci\u00f3n, Antoinette se siente acorralada, fastidiada, sin afectos. Se siente \u201cmiserable y sola como un perro extraviado\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":31223,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[15488,15484,15480,15482,15490,15481,15485,15489,15486,519,15483],"coauthors":[265],"class_list":["post-31218","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","tag-apariencia-esencias","tag-infancia-tropiezos-sentimientos","tag-irene-nemirovsky","tag-kiev-paris-auschwitz","tag-los-anos-felices","tag-novela-corta","tag-noveleta-de-alto-voltaje","tag-rebeliones-contra-la-autoridad","tag-reflexiones-intencionalidades-y-resentimientos","tag-reinaldo-spitaletta","tag-relacion-madre-hija"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31218","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31218"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31218\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31225,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31218\/revisions\/31225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31218"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=31218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}