{"id":31196,"date":"2021-10-10T13:03:38","date_gmt":"2021-10-10T13:03:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=31196"},"modified":"2021-10-10T13:09:21","modified_gmt":"2021-10-10T13:09:21","slug":"la-lengua-no-tiene-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/10\/10\/la-lengua-no-tiene-corazon\/","title":{"rendered":"La lengua no tiene coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Imagino lo que sufrir\u00e1 cada ma\u00f1ana Karen Abudinen al escudri\u00f1ar en el <i>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola (DLE)<\/i> las palabras <b>abudab\u00ed<\/b> (natural de Abu Dabi) y <b>abuelastro<\/b> (abuelo adoptivo). Se supone que el espacio entre ambas corresponde al verbo <b>abudinar<\/b>, inventado en Colombia por alg\u00fan perverso que solicit\u00f3 su registro en los archivos oficiales del idioma. La exministra puede respirar tranquila y dedicar su tiempo a defenderse de los graves cargos de desviaci\u00f3n de fondos que la asedian, pues el verbo que la desquicia no figura en el DLE y seguramente no figurar\u00e1 nunca. Pero no porque los lexic\u00f3grafos se hayan acobardado ante su exigencia de repudiar el t\u00e9rmino, sino porque los diccionarios no tienen coraz\u00f3n: registran lo que la gente acoge, por cruel que fuere, y desde\u00f1an lo que los hablantes no utilizan, por bonito que parezca.<\/p>\n<p><blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"550\" data-dnt=\"true\"><p lang=\"es\" dir=\"ltr\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/hashtag\/RAEconsultas?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw\">#RAEconsultas<\/a> Documentamos las formas \u00ababudinar\u00bb y \u00ababudinear\u00bb en textos de redes sociales como verbos de reciente creaci\u00f3n, usados en el habla popular de Colombia con el sentido de \u2018robar, estafar\u2019.<\/p>&mdash; RAE (@RAEinforma) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/RAEinforma\/status\/1433009169938931717?ref_src=twsrc%5Etfw\">September 1, 2021<\/a><\/blockquote><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que se consuele misi\u00e1 Abudinen, hace tres a\u00f1os un se\u00f1or de apellido Chapero amenaz\u00f3 con demandar a la Academia si no borraba la definici\u00f3n del sustantivo com\u00fan chapero: \u201chomosexual masculino que ejerce la prostituci\u00f3n\u201d. Pese a que la Defensor\u00eda del Pueblo espa\u00f1ola lo apoy\u00f3, el t\u00e9rmino persiste en el Diccionario pues, simplemente, la gente sigue emple\u00e1ndolo. De malas. Pero no es el \u00fanico. Varios apellidos de pol\u00edticos colombianos figuran en el Diccionario. Duque es un t\u00edtulo nobiliario; lleras es sin\u00f3nimo de pedregales y pastrana significa una cosa \u201cburda o mal hecha\u201d y tambi\u00e9n \u201cmentira fabulosa\u201d (juro que es verdad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Abudinar<\/b> no alcanzar\u00e1 tanto honor ni tanta indignidad porque no pasa de ser un invento artificial y, apostar\u00eda yo, ef\u00edmero. La lengua es un r\u00edo lento, veleidoso e inclemente cuya corriente no es f\u00e1cil enmendar ni modificar. M\u00e1s de mil a\u00f1os de vida tiene el espa\u00f1ol y hay palabras que habitan desde entonces en sus dep\u00f3sitos. <b>Queso<\/b> aparece escrito por primera vez hace 1.040 a\u00f1os y <b>perro<\/b> (palabra de origen ignoto) desde el siglo XII. El vocablo <b>vallenato<\/b> tard\u00f3 m\u00e1s de un siglo en entrar al Diccionario, pero ah\u00ed est\u00e1 desde 2017 y ah\u00ed se queda. Las palabras solo acatan a los hablantes, no a las oficinas de cabildeo, las iglesias, las ONG, la Defensor\u00eda del Pueblo, las cartas de protesta y ni siquiera los gustos de los acad\u00e9micos. Por eso su vida es extra\u00f1a y fascinante. <b>Esculcar<\/b> (registrar, buscar), verbo normal en el altiplano cundiboyacense, desapareci\u00f3 de Espa\u00f1a hacia 1650. El primer diccionario de la Academia lo defin\u00eda en 1732 como \u201cvoz antigua y sin uso\u201d. Antigua, s\u00ed. Pero no en desuso, pues en Colombia la seguimos conjugando.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-31201 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Capture-karenabudini-300x160.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Capture-karenabudini-300x160.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Capture-karenabudini.jpg 690w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/>La RAE ya document\u00f3 las palabras \u2018abudinar\u2019 y \u2018abudinear\u2019 como robar o estafar en Colombia<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los delirantes tiempos de las redes sociales, las mentiras, el sentimentalismo populista, el delique y otras yerbas han tra\u00eddo una relaci\u00f3n enfermiza con la realidad. Algunos prefieren negarla: Trump insiste en que no hubo una asonada en el Capitolio de Washington. Otros, exagerarla: hay quienes consideran violencia sexual todo comentario negativo sobre el aspecto f\u00edsico de una persona; afirmar que es gorda o pecosa constituir\u00eda casi un delito. Muchos camuflan la realidad con palabras blandas: <b>prepagos<\/b>. Todos intentan alterar la lengua creyendo ingenuamente que as\u00ed modifican las situaciones descritas, como si no mencionar a los chaperos en el Diccionario hiciera desaparecer la prostituci\u00f3n masculina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s dram\u00e1tico en esta huida de la realidad es el llamado lenguaje inclusivo extremo, que retuerce la milenaria estructura del espa\u00f1ol para embutir el g\u00e9nero femenino en las frases. Est\u00e1 demostrado que, en casi todos los idiomas, cuando, por ejemplo, se habla de los ciudadanos o los campesinos est\u00e1n incluidas t\u00e1citamente las ciudadanas y las campesinas. Expresarlo por duplicado sobra, aburre y agobia. En todo caso, aunque la soluci\u00f3n fuera destrozar la lengua para cambiarla, no se afectar\u00eda la realidad, que sigue siendo terca, injusta y cruel. Afirma por eso un hist\u00f3rico informe de la Academia Espa\u00f1ola: \u201cLas situaciones de igualdad o desigualdad en hombres y mujeres son independientes de las opciones gramaticales\u201d. No hay que confundir lo ideal con lo real, ni las soluciones de lenguaje con los remedios sociales. \u201cLas palabras influyen en la percepci\u00f3n de la realidad pero no en la realidad misma\u201d, se\u00f1ala el fil\u00f3filo \u00c1lex Grijelmo. Las v\u00edctimas no pierden su condici\u00f3n de v\u00edctimas, s\u00e9anlo de falsos positivos o de masacres.<\/p>\n<h4>Daniel Samper Pizano<\/h4>\n<h4><strong><b>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/b><\/strong><\/h4>\n<h4>Fuente: <a href=\"https:\/\/losdanieles.com\/daniel-samper-pizano\/la-lengua-no-tiene-corazon\/\">Los Danieles<\/a>, 3 de octubre de 2021<\/h4>\n<p><strong>Art\u00edculo relacionado:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2021-09-13\/abudinear-o-abudinar-un-termino-enfrenta-a-una-politica-colombiana-con-la-rae-por-su-apellido.html\">Real Academia Espa\u00f1ola: \u2018Abudinear\u2019 o \u2018abudinar\u2019: un t\u00e9rmino enfrenta a una pol\u00edtica colombiana con la RAE por su apellido<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLas palabras influyen en la percepci\u00f3n de la realidad pero no en la realidad misma\u201d, se\u00f1ala el fil\u00f3filo \u00c1lex Grijelmo.<\/p>\n","protected":false},"author":968,"featured_media":31202,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[15470,15469,15472,15473],"coauthors":[15468],"class_list":["post-31196","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","category-editoriales-y-opiniones","tag-diccionario-de-la-lengua-espanola-dle","tag-karen-abudinen","tag-misia-abudinen","tag-novedades-del-castellano"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/968"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31196"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31205,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196\/revisions\/31205"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31196"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=31196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}