{"id":30977,"date":"2021-10-01T12:37:21","date_gmt":"2021-10-01T12:37:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=30977"},"modified":"2021-10-01T21:48:43","modified_gmt":"2021-10-01T21:48:43","slug":"la-esperanza-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/10\/01\/la-esperanza-de-la-paz\/","title":{"rendered":"Colombia: la esperanza de la paz y el proceso electoral"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se cumplen cinco a\u00f1os de la firma del Acuerdo de Paz entre la insurgencia armada y el gobierno colombiano el balance no puede ser m\u00e1s negativo y las esperanzas de alcanzar la paz parecen m\u00e1s lejanas que nunca. De hecho, todo parece indicar que corresponder\u00e1 al nuevo gobierno que surja de las pr\u00f3ximas elecciones (2022) retomar el Acuerdo y llevarlo a buen t\u00e9rmino, siempre y cuando por supuesto no gane esos comicios la extrema derecha (Uribe V\u00e9lez) y se consiga comprometer en este prop\u00f3sito a una parte decisiva de la clase dominante y a importantes sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica que ven con desd\u00e9n y displicencia c\u00f3mo el Acuerdo no solo se incumple totalmente sino que cada d\u00eda que pasa se confirma la estrategia gubernamental de&nbsp;\u201chacer trizas\u201d lo pactado en La Habana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-8494 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Paz-en-entredichoBis.jpg\" alt=\"\" width=\"419\" height=\"243\">En un proceso electoral ya en marcha resulta entonces conveniente conocer las propuestas de la izquierda (Petro) y del denominado centro (\u00bfGaviria?) para retomar el Acuerdo y hacerlo realidad. Desde esta perspectiva el centro y la izquierda tendr\u00edan que formular las estrategias que permitan superar los actuales obst\u00e1culos pues no basta con la voluntad pol\u00edtica de hacerlo por importante que ello sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer obst\u00e1culo serio es precisamente que en la pr\u00e1ctica ese Acuerdo no es un compromiso de Estado y cada gobierno lo asume a conveniencia, tal como se puede registrar con la actual administraci\u00f3n del derechista Duque. Para dar satisfacci\u00f3n a este requisito es indispensable entonces que la clase dominante, el poder efectivo detr\u00e1s del gobierno, acuerde llevar a cabo las reformas acordadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa aceptar reformas importantes en la utilizaci\u00f3n de la tierra y los recursos naturales (agua, minerales, bosques, etc.) con cambios nada desde\u00f1ables en el actual modelo econ\u00f3mico neoliberal; significa igualmente aceptar la reforma del sistema pol\u00edtico y de participaci\u00f3n ciudadana para democratizar y modernizar el actual, caracterizado por su primitivismo e imposici\u00f3n violenta de la voluntad de minor\u00edas sobre la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cumplir con lo pactado en La Habana supone tambi\u00e9n resolver el problema del narcotr\u00e1fico mediante alguna f\u00f3rmula de legalizaci\u00f3n del consumo (como se ha hecho en otros pa\u00edses) y encontrar formas alternativas de utilizaci\u00f3n de los psicotr\u00f3picos. No menos importante es dar un nuevo impulso a la Comisi\u00f3n de la Verdad, uno de los pocos puntos que ha avanzado a pesar de todas las limitaciones impuestas, un escenario que cumple con la necesaria labor de catarsis colectiva, tan necesaria luego de m\u00e1s de medio siglo de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo evidente es que estos puntos (los m\u00e1s destacados del Acuerdo) afectan de lleno a sectores claves del poder econ\u00f3mico del pa\u00eds: grandes terratenientes y ganaderos, empresas transnacionales de la miner\u00eda y la agroindustria, banqueros y empresarios de diversos sectores que facilitan el fluido del dinero ilegal (un porcentaje nada desde\u00f1able&nbsp; de las divisas del pa\u00eds proviene precisamente del narcotr\u00e1fico y es posible que al menos medio mill\u00f3n de personas tenga un v\u00ednculo directo o indirecto con estas actividades). Un nuevo gobierno de progreso y paz que se proponga hacer real el Acuerdo tiene que conseguir que se produzca en el seno de la clase dominante un pacto b\u00e1sico para impulsar los cambios. Si esto no es factible solo queda que un gobierno nuevo, con fuerte respaldo social, est\u00e9 en condiciones de imponer las reformas, entre otros motivos porque ninguno de los puntos del Acuerdo de Paz afecta la naturaleza burguesa del orden social; ninguno de ellos se puede calificar de socialista o nada similar. En realidad, se trata tan solo de modernizar y sobre todo de democratizar las condiciones b\u00e1sicas del orden social del pa\u00eds.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30979 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Elites-y-crimen-organizado-en-Colombia.jpg\" alt=\"\" width=\"417\" height=\"316\"><a href=\"https:\/\/es.insightcrime.org\/investigaciones\/elites-crimen-organizado-colombia-introduccion\/\">\u00c9lites y crimen organizado en Colombia<\/a><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imponer las reformas a las fuerzas sociales y pol\u00edticas que hasta ahora han conseguido que el Acuerdo de Paz sea todav\u00eda m\u00e1s una ilusi\u00f3n que una realidad requiere entonces alcanzar una legitimidad suficiente que nace del apoyo social mayoritario y convertirlo de hecho en un compromiso de Estado (formalmente ya lo ser\u00eda, aunque tan solo en el papel). Pero nada de esto tiene visos de realidad si no cuenta con el respaldo decisivo de los cuarteles, con los cuales el nuevo gobierno del progreso habr\u00eda de negociar unos cambios radicales en su conformaci\u00f3n y funcionamiento, pues sin ellos militares y polic\u00edas seguir\u00edan siendo uno de los factores claves para que las medidas gubernamentales no puedan hacerse realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pactar las reformas posibles con el conjunto de la gran burgues\u00eda criolla ser\u00eda el camino menos dram\u00e1tico aunque suponga por supuesto recortes importantes en el alcance que tengan las reformas (en la reforma agraria, por ejemplo). Imponer los cambios en lugar de negociarlos &nbsp;supone escenarios m\u00e1s complejos pues aunque esa clase dominante pierda el gobierno, mantendr\u00e1 intacto el control de los principales resortes de la econom\u00eda, la propiedad de los medios masivos de comunicaci\u00f3n&nbsp; (y manipulaci\u00f3n) y otros factores que conforman el poder real, sin olvidar que esa burgues\u00eda criolla tendr\u00e1 siempre el respaldo de las potencias metropolitanas del capitalismo de forma directa o a trav\u00e9s de las llamadas \u201cinstituciones internacionales\u201d que son en el fondo instrumentos claves de las pol\u00edticas imperialistas (OMC, BM, FMI, y similares).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-11964 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/La-burguesia-llama-paz-al-silencio-de-los-explotados.jpg\" alt=\"\" width=\"321\" height=\"303\">A juzgar por la experiencia de estos a\u00f1os pasados que arrojan un balance tan negativo para el Acuerdo de Paz, una parte decisiva del devenir de una pol\u00edtica de reformas en el pa\u00eds debe empezar entonces no solo por la derrota pol\u00edtica de la extrema derecha sino sobre todo por su desarme, haciendo bueno el principio seg\u00fan el cual solo el Estado tiene el monopolio de las armas. El paramilitarismo, como el brazo armado de la extrema derecha, tiene que ser desmantelado y en esa tarea resulta indispensable el compromiso cierto de militares y polic\u00edas. No es tarea f\u00e1cil pero tampoco es imposible. Conseguir la paz con los grupos de izquierda que a\u00fan est\u00e1n alzados en armas ser\u00e1 bastante f\u00e1cil si se inicia el proceso de cumplir con lo pactado en La Habana. Todos ellos han manifestado su disposici\u00f3n a abandonar la lucha armada si se consiguen reformas como las pactadas con las FARC-EP. Es muy dudoso que los cuarteles no dispongan de suficiente informaci\u00f3n sobre el paramilitarismo de forma que les resulte posible avanzar en su desmantelamiento. Desarmada la extrema derecha ser\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil avanzar en la superaci\u00f3n social y pol\u00edtica de estas corrientes violentas, aunque para ello sea necesario un esfuerzo educativo y pedag\u00f3gico que probablemente requiera de una o dos generaciones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-10518 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/de-que-paz-estan-hablandoBis1.jpg\" alt=\"\" width=\"363\" height=\"149\"><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes aspiren a conseguir el gobierno en Colombia en 2022, superando la actual coyuntura, seguramente han de impulsar muchos m\u00e1s cambios que los propuestos en el Acuerdo de Paz, pero sin duda que \u00e9stos tienen ya un enorme valor y abrir\u00edan el camino a procesos de transformaci\u00f3n de mayor impacto para hacer de este pa\u00eds andino una naci\u00f3n moderna y democr\u00e1tica que supere la pesadilla de la guerra permanente en la que ha vivido pr\u00e1cticamente desde consigui\u00f3 su independencia de Espa\u00f1a.<\/p>\n<h4>Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 1 de septiembre de 2021<\/h4>\n<h4><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En realidad, se trata tan solo de modernizar y sobre todo de democratizar las condiciones b\u00e1sicas del orden social del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":30978,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[4004,10454,15322,15324,15325,1255,15320,1172],"coauthors":[760],"class_list":["post-30977","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-acuerdo-de-paz-farc-ep-gobierno","tag-asesinatos-de-lideres-sociales","tag-centro-izquierda","tag-derechos-fundamentales","tag-implementacion-acuerdo-de-paz","tag-juan-diego-garcia","tag-pacto-de-la-habana","tag-paz-con-justicia-social"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30977"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30977\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31015,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30977\/revisions\/31015"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30977"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=30977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}