{"id":30173,"date":"2021-09-01T15:58:49","date_gmt":"2021-09-01T15:58:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=30173"},"modified":"2021-09-01T17:06:38","modified_gmt":"2021-09-01T17:06:38","slug":"beatriz-sarlo-la-desertora-notas-sobre-el-pensamiento-colonial-e-imperial-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/09\/01\/beatriz-sarlo-la-desertora-notas-sobre-el-pensamiento-colonial-e-imperial-en-argentina\/","title":{"rendered":"Beatriz Sarlo, la desertora: notas sobre el pensamiento colonial (e imperial) en Argentina"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Lejos de mi pa\u00eds, como en casa<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ensayista Beatriz Sarlo (Buenos Aires, 1942) en una reciente entrevista (3-8-2021) realizada por el periodista Paulino Rodr\u00edguez del canal de TV por cable <em>La Naci\u00f3n +<\/em> declar\u00f3: \u201clas islas Malvinas son territorio brit\u00e1nico. [\u2026] Cuando la gente dice \u2018las Malvinas son argentinas\u2019 no se sientan ni un minuto a pensar si son argentinas, si no son argentinas, ni qu\u00e9 son las Malvinas. Galtieri mand\u00f3 militares a Malvinas y eso fue un acto nacional psic\u00f3tico. [\u2026] Reivindicando tierras que, aparentemente, fueron de la Argentina en la d\u00e9cada del 30 del siglo XIX\u2026 Es decir, cuando la Argentina a\u00fan no se llamaba Argentina. Cuando a\u00fan no estaba unificada como pa\u00eds. Cuando a\u00fan no ten\u00eda Constituci\u00f3n. Todav\u00eda hoy se agita eso cada vez que se quiere hacer cierta propaganda nacional\u201d.<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistamovimiento.com\/historia\/beatriz-sarlo-la-desertora-notas-sobre-el-pensamiento-colonial-e-imperial-en-argentina\/#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30176\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Beatriz-Sarlo-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Beatriz-Sarlo-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Beatriz-Sarlo.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><\/h3>\n<a href=\"https:\/\/www.ambito.com\/politica\/beatriz-sarlo\/las-malvinas-son-territorio-britanico-n5241345\">Beatriz Sarlo: \u00ab\u00a0Las Malvinas son territorio brit\u00e1nico\u00a0\u00bb<\/a>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30177 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Viajes.-De-la-Amazonia-a-Malvinas-175x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"501\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Viajes.-De-la-Amazonia-a-Malvinas-175x300.jpg 175w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Viajes.-De-la-Amazonia-a-Malvinas.jpg 292w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la primera vez que Beatriz Sarlo se manifiesta a favor de la ocupaci\u00f3n colonial brit\u00e1nica en las Islas Malvinas Argentinas. En uno de sus libros publicado, <em>Viajes. De la Amazonia a Malvinas<\/em> (2012: 175), en un cap\u00edtulo que ella titul\u00f3: \u201cUna extranjera en las islas\u201d, escribe: \u201cEntre los votantes, m\u00e1s de la mitad, casi un 70%, nombra su identidad como pueblo: isle\u00f1os de las Falklands (si se lo quiere traducir a una denominaci\u00f3n argentina: malvinenses). La nacionalidad argentina no aparece en estas opciones. Ser\u00eda extra\u00f1\u00edsimo que apareciera\u201d. En este libro, Sarlo se mueve como pez en el agua, con un registro que no es preciso ni busca serlo: por momentos se expresa como una cient\u00edfica, por momentos como una viajera amateur que se sorprende como una ni\u00f1a perdida en un territorio que parece desconocer: su propia Patria. Como suele ocurrir en otros libros de la autora \u2013y de autoras y autores ubicados en la corriente llamada \u201chistoria de las ideas en Argentina\u201d\u2013 esas divagaciones posmo-existencialistas son festejadas por los intelectuales. Ciertamente, son muy personales \u2013y superficiales\u2013 si uno las compara con las divagaciones de los autores y las autoras que admiran \u2013Jean Paul Sartre, Albert Camus o Simone de Beauvoir. Lo cierto es que al menos estos franceses estuvieron debajo de las bombas alemanas en la Segunda Guerra: esas vivencias les dan ciertos permisos para sus divagues. Por el contrario, Sarlo es una desertora, nunca ha querido luchar por los suyos: lejos y muy alto, desde su torre de marfil, mira y escribe sobre una tierra que ha abandonado hace mucho.<\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30178 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Capture-Malvinas-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Capture-Malvinas-300x193.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Capture-Malvinas-768x495.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Capture-Malvinas.jpg 780w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tengo yo divagues personales. Fui alumno de ella en la c\u00e1tedra Literatura Argentina II en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Para el programa de esa materia, Sarlo hab\u00eda elegido una serie de autores y autoras, todos reconocidos y desertores de los problemas argentinos: Jorge Luis Borges, Julio Cort\u00e1zar, Juan Jos\u00e9 Saer, Ezequiel Mart\u00ednez Estrada, Silvina Ocampo, entre tantos otros.<\/p>\n\n<h3><strong>Los Pichiciegos de Fogwill, lo que ley\u00f3 Sarlo y la lectura de Julio Cardoso<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30179 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Los-Pichiciegos-184x300.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Los-Pichiciegos-184x300.jpg 184w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Los-Pichiciegos-768x1253.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Los-Pichiciegos.jpg 878w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor Rodolfo Fogwill (Quilmes, 1941-2010) de alguna manera intent\u00f3 alertarnos sobre el problema de los desertores en su novela ambientada en la Guerra de Malvinas: <em>Los Pichiciegos<\/em> (1983). Sin embargo, Beatriz Sarlo ley\u00f3 el libro de una forma lineal. De all\u00ed que la propuso como \u201cla\u201d novela de la Guerra: \u201cproduce esta verdad de la Guerra de Malvinas\u201d al permitir comprender lo que \u201cuna guerra (no cualquier guerra, sino esta, la desencadenada por la aventura de Galtieri) hace con los hombres\u201d, al hundirlos en unas \u201ccondiciones de miseria simb\u00f3lica\u201d tales que, \u201cpara honrar a los ca\u00eddos y hacer justicia a los veteranos\u201d, solo ser\u00eda posible \u201cofrecerles un lugar como v\u00edctimas\u201d (Sarlo, 1994 y 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos: <em>Los Pichiciegos<\/em> cuenta la cotidianeidad de un grupo de desertores que intenta colocarse al margen de la guerra, se encierra en su propio b\u00fanker y desde ah\u00ed despliega estrategias para obtener calor, comida y seguridad. Transan lo que haya que transar, incluso aceptan marcar blancos para los ingleses a cambio de alimentos, porque entre ellos el colapso de todos los valores ha suprimido el horizonte donde la solidaridad, la dignidad, la lealtad y la traici\u00f3n, por ejemplo, hubieran podido distinguirse y tener alg\u00fan sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta, cineasta, escritor, artista y excombatiente Julio Cardoso (Buenos Aires, 1956-2017) le respondi\u00f3 a Sarlo sobre esa lectura del libro y de la guerra: \u201cLa lectura que Sarlo efect\u00faa de <em>Los Pichiciegos<\/em> nos presenta un \u2018teatro de la memoria\u2019 en cuyo escenario s\u00f3lo caben algunos actores muy precisos (los victimizados y solo ciertos victimarios), una sola dramaturgia de la guerra y del conflicto (la del general loco y su banda de criminales ambiciosos) y unas directivas de selecci\u00f3n muy severas acerca de qu\u00e9 relatos poseen un genuino \u2018efecto de verdad\u2019 y cu\u00e1les ser\u00edan nada m\u00e1s que el despreciable efecto de la adicci\u00f3n \u2018al alucin\u00f3geno del patriotismo desp\u00f3tico\u2019 (que, seg\u00fan su propia descripci\u00f3n, fue ingerido por la mayor parte del pueblo argentino, salvo ella y unos pocos m\u00e1s, naturalmente, quienes en la \u2018mayor soledad\u2019 se sent\u00edan \u2018extra\u00f1os en nuestro propio pa\u00eds\u2019). Palabras m\u00e1s, palabras menos, el guion propuesto por Sarlo es el que finalmente ha venido a ocupar las marquesinas de pr\u00e1cticamente todos los escenarios masivos de este 30\u00b0 aniversario, \u00fanica narraci\u00f3n con \u2018efecto de verdad\u2019 certificado por los administradores del saber. En algunos cines de estos d\u00edas se puede o\u00edr una conocida frase de Carl Jung: \u2018Debe haber m\u00e1s de una bisagra en el Universo\u2019. Y efectivamente, las hay. As\u00ed como son posibles otras lecturas de <em>Los Pichiciegos<\/em>, tambi\u00e9n hay teatros de la memoria que no eligen la victimizaci\u00f3n como n\u00facleo central de sus representaciones de la historia\u201d. Adem\u00e1s de esta percepci\u00f3n selectiva de Sarlo, Cardoso expone la lectura superficial que la ensayista tiene de <em>Los Pichiciegos<\/em>: \u201cFogwill ha dicho repetidas veces que \u2018Los pichiciegos no fue escrita contra la guerra, sino contra una manera est\u00fapida de pensar la guerra y la literatura. [\u2026] Contra las maneras equivocadas de nombrar y de convivir con nuestro destino\u2019. <em>Los Pichiciegos<\/em>, sigue Fogwill, \u2018podr\u00eda leerse como una alegor\u00eda del sistema cultural argentino\u2019\u201d (Cardoso, 2012).<\/p>\n\n<h3><strong>Notas sobre el pensamiento colonial \u2013e imperial\u2013 en Argentina<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30180 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/jauretche_arturo-los_profetas_del_odio_sexta_edicion-213x300.jpg\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/jauretche_arturo-los_profetas_del_odio_sexta_edicion-213x300.jpg 213w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/jauretche_arturo-los_profetas_del_odio_sexta_edicion.jpg 553w\" sizes=\"auto, (max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arturo Jauretche en 1948 se\u00f1alaba: \u201cEn las naciones coloniales, despojadas del poder pol\u00edtico directo y sometidas a las fuerzas de ocupaci\u00f3n extranjera, los problemas de la penetraci\u00f3n cultural pueden revestir menos importancia para el imperialismo, puesto que sus privilegios econ\u00f3micos est\u00e1n asegurados por la persuasi\u00f3n de la artiller\u00eda. La formaci\u00f3n de una conciencia nacional en ese tipo de pa\u00edses no encuentra obst\u00e1culos, sino que, por el contrario, es estimulada por la simple presencia de la potencia extranjera en suelo natal. [\u2026] Pero en las semicolonias que gozan de un estatus pol\u00edtico independiente decorado por la ficci\u00f3n jur\u00eddica, aquella colonizaci\u00f3n se revela esencial, pues no dispone de otra fuerza para asegurar la perpetuaci\u00f3n del dominio imperialista, y ya es sabido que las ideas, en cierto grado de su evoluci\u00f3n, se truecan en fuerza material. De este hecho nace la tremenda importancia de un estudio circunstanciado de la cultura argentina o pseudo argentina, forjada por un signo de dictadura espiritual olig\u00e1rquica\u201d (Jauretche, 1948: 146).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sarlo, Saer, Cort\u00e1zar, Borges, Mart\u00ednez Estrada, Ocampo, y otros tantos y otras tantas, nacieron en Argentina. No obstante, sus pensamientos, divagaciones, exploraciones y reflexiones se suspenden en el aire universal, sin techo ni suelo. Como sabemos, lo universal no es un espacio justamente universal, sino que es un constructo moderno situado en el Atl\u00e1ntico Norte (Di Vincenzo, 2020). En pocas palabras, para entrar en el pante\u00f3n universal hay que golpear la puerta de los literatos de la OTAN y firmar una suerte de papeles en donde se aceptan sus artificios, normas, reglas y dem\u00e1s mecanismos sofisticados, que les permiten seguir dominando el poder simb\u00f3lico de ese ficticio universo. Los historiadores de las ideas como Sarlo, con sus trabajos vinculados a los relatos, la performance, la teor\u00eda del discurso y las resignificaciones posibles de un texto, actuaron y act\u00faan desvirtuando las verdaderas discusiones. \u00bfPor qu\u00e9 afirmo esto? Porque, sin preocuparse en estudiar y reflexionar sobre las posibles respuestas a nuestros problemas hist\u00f3ricos m\u00e1s profundos, ellas y ellos \u2013soci\u00f3logos, historiadores, antrop\u00f3logos y fil\u00f3sofos\u2013 tambi\u00e9n fueron responsables del naufragio de nuestra regi\u00f3n durante buena parte del siglo XX. Desde el campo cient\u00edfico que obten\u00eda financiamiento de los diferentes Estados latinoamericanos encuentro muy pocos autores y autoras que hayan elaborado lecturas desde nuestra regi\u00f3n y para nuestra regi\u00f3n. Incluso observo que la producci\u00f3n desde el mundo de las ciencias sociales en esos a\u00f1os se ha dedicado especialmente a silenciar a autores y autoras que han elaborado estudios, investigaciones e intervenciones vinculadas a diferentes exploraciones te\u00f3ricas fundamentales para responder a nuestros problemas: el imperialismo brit\u00e1nico, franc\u00e9s o norteamericano, la integraci\u00f3n latinoamericana, las caracter\u00edsticas de nuestro sistema democr\u00e1tico, las distintas constituciones nacionales, los due\u00f1os de los medios de comunicaci\u00f3n o la discusi\u00f3n sobre el control los recursos naturales (Di Vincenzo, 2018).<\/p>\n\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>La realidad es m\u00e1s que la idea y el tiempo es m\u00e1s que el espacio<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30181 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-crimen-de-la-guerra-Alberdi-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"319\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-crimen-de-la-guerra-Alberdi-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-crimen-de-la-guerra-Alberdi-510x680.jpg 510w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-crimen-de-la-guerra-Alberdi.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 319px) 100vw, 319px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beatriz Sarlo afirma que la novela de Fogwill sobre un grupo de desertores es \u201cla novela de la Guerra de Malvinas\u201d. Obviamente, es su lectura del libro, es su idea. El programa radial <em>Malvinas Causa Central<\/em>, en el aire desde hace nueve a\u00f1os por radio Megaf\u00f3n UNLa, ha entrevistado a cientos de excombatientes: no he escuchado que ninguno de ellos se arrepienta de haber ido a luchar a Malvinas; tampoco he escuchado a nadie manifestarse a favor de la deserci\u00f3n, ni relatos de desertores. Al mismo tiempo, para Sarlo es m\u00e1s importante el espacio que el tiempo: un artificio ya conocido y empleado por el nazismo para justificar las invasiones de los a\u00f1os 1939-1940 en Austria, Polonia, Hungr\u00eda o Yugoslavia. Hitler afirmaba: \u201cDonde haya un alem\u00e1n est\u00e1 Alemania\u201d, una cl\u00e1sica l\u00f3gica imperial, invasora, agresiva (Alberdi, 1870). En la historia de Malvinas, antes de los ingleses hubo gauchos e indios nacidos en el territorio de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. Recordemos la l\u00ednea de continuidad que enlaza la soberan\u00eda ejercida por la Madre Patria Espa\u00f1a desde 1776, con sus 32 gobernadores, y la soberan\u00eda de las Provincias Unidas ejercida tras la Revoluci\u00f3n de Mayo desde 1810, por el derecho que ejercen las naciones occidentales desde los tiempos romanos llamado de <em>Utis possidetis iure<\/em>. Este derecho afirma que las antiguas posesiones coloniales pasaban a ser parte del territorio de las naciones independizadas (Di Vincenzo, 2020b). Luego, la continuaci\u00f3n del dominio, por la tradici\u00f3n de los t\u00edtulos jur\u00eddicos de Espa\u00f1a a favor de las Provincias Unidas, otorgaba el derecho a disponer, administrar y gobernar a todas las Islas del Atl\u00e1ntico Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido es indispensable desenmascarar la operaci\u00f3n de desmalvinizaci\u00f3n que ejerce Beatriz Sarlo cuando intenta vilipendiar y denigrar a nuestra tradici\u00f3n hisp\u00e1nica. Mu\u00f1oz Azpiri (1966: 39) en su monumental obra sobre la historia de las Malvinas deja una reflexi\u00f3n al respecto: \u201cNo consideramos a la historia de Espa\u00f1a como una indefinida sucesi\u00f3n de decadencias, ni aplicamos a su estudio un criterio calamitoso que impusieron las pautas iluministas y obedecieron con tal ceguedad los hispanoamericanos\u201d. Luego agrega: \u201cDebemos dejar de continuar utilizando m\u00f3dulos ideol\u00f3gicos herrumbrados, fruto de otras latitudes y otros intereses\u201d.<\/p>\n\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Beatriz Sarlo y la deserci\u00f3n de los intelectuales argentinos<\/strong><\/h3>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-30196 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/zola_montage_affiches-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"626\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/zola_montage_affiches-300x198.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/zola_montage_affiches-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/zola_montage_affiches.jpg 664w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u2018intelectuales\u2019 nacieron en Francia a fines del siglo XIX durante el <em>affaire<\/em> Dreyfus. Nacieron enfrentando al Estado franc\u00e9s: eran los portadores de la verdad, sin ataduras ideol\u00f3gicas, pero con los pies en su Patria; estaban comprometidos en salvar a su Naci\u00f3n. Luego, los Albert Camus, los Andr\u00e9 Malraux, los Andr\u00e9 Gide, y otros tantos y otras tantas, resistieron la ocupaci\u00f3n alemana, algunos con fusiles en las manos, otros con sus plumas. Beatriz Sarlo se infla el pecho cuando habla de estos franceses y afirma a viva voz: \u00a1yo soy una intelectual! Sin embargo, ni los intelectuales del <em>affaire<\/em> Dreyfus, ni los de la Segunda Guerra, desertaron. Beatriz Sarlo s\u00ed: ella ha abandonado a su Patria, no la reconoce como propia, ni siente responsabilidades por su Naci\u00f3n. Para entender mejor c\u00f3mo definir a Sarlo vale revisar la etimolog\u00eda de la palabra desertor. Seg\u00fan el <em>Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola<\/em>, la palabra desertar proviene del lat\u00edn desertare y significa \u201cabandonar las obligaciones\u201d, Tambi\u00e9n se la suele vincular con el t\u00e9rmino en lat\u00edn <em>desertoris<\/em>, que b\u00e1sicamente significa \u201cel que abandona\u201d y en el uso se aplic\u00f3 mucho en el sentido de quien \u201ctraiciona una causa\u201d \u2013muy empleado por Cicer\u00f3n. De <em>deser\u0115re<\/em> tenemos tambi\u00e9n desierto \u2013lugar abandonado\u2013 y desertar.<\/p>\n\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sarlo B (2012): <em>Viajes. De la Amazonia a Malvinas<\/em>. Buenos Aires, Seix Barral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cardoso J (2012): \u201cLos otros Pichiciegos\u201d. <em>Infonews<\/em>, 21-4-2012. http:\/\/malvinas30mvs.blogspot.com\/2013\/04\/los-otros-pichiciegos.html.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sarlo B (1994): \u201cNo olvidar la guerra\u201d. <em>Punto de Vista<\/em>, 49.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sarlo B (2012): \u201cEl patriotismo desp\u00f3tico\u201d. <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 27-1-2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jauretche A (1948): <em>Los profetas del odio y la yapa. La colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica<\/em>. Buenos Aires, Pe\u00f1a Lillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di Vincenzo F (2020): \u201cLos intelectuales del Atl\u00e1ntico Norte y su lectura de la pandemia. Loris Zanatta y otros Posmo-Coloniales de nuestro tiempo\u201d. <em>Viento Sur<\/em>, 6-6-2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di Vincenzo F (2018): \u201cLa colonizaci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Reflexiones acerca de una Historia Moderna y Contempor\u00e1nea para Latinoam\u00e9rica y el Caribe\u201d. <em>Viento Sur<\/em>, 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberdi JB (1870): <em>El crimen de la guerra<\/em>. Buenos Aires, Losada, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di Vincenzo F (2020b): \u201cUna Soberan\u00eda celeste, terrestre y mar\u00edtima. Reflexiones a 200 a\u00f1os de la toma de posesi\u00f3n de las Malvinas por las Provincias Unidas\u201d. <em>Megaf\u00f3n<\/em>, 10-11-2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mu\u00f1oz Azpiri JL (1966): <em>Historia completa de las Malvinas<\/em>. Buenos Aires, Oriente.<\/p>\n\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Notas<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.revistamovimiento.com\/historia\/beatriz-sarlo-la-desertora-notas-sobre-el-pensamiento-colonial-e-imperial-en-argentina\/#_ftnref1\">[1]<\/a> La entrevista completa puede observarse en la <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/beatriz-sarlo-las-malvinas-son-territorio-britanico-nid03082021\/\">p\u00e1gina web<\/a> del diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, y parte de ella en el art\u00edculo: \u201cEl verdadero pensamiento de Beatriz Sarlo sobre Malvinas\u201d, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 4-8-1921.<\/p>\n\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Facundo di Vicenzo<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Editado por <\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Publicado por : <a href=\"https:\/\/www.revistamovimiento.com\/historia\/beatriz-sarlo-la-desertora-notas-sobre-el-pensamiento-colonial-e-imperial-en-argentina\/\">Revista Movimiento,<\/a> 1 de septiembre de 2021<\/h4>\n<!-- \/wp:post-content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Beatriz Sarlo ha abandonado a su Patria, no la reconoce como propia, ni siente responsabilidades por su Naci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":942,"featured_media":30187,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[10452,14915,14916,14917,7044,14918,1449],"coauthors":[14914],"class_list":["post-30173","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","tag-argentina-abya-yala","tag-beatriz-sarlo","tag-facundo-di-vincenzo","tag-los-pichiciegos","tag-pensamiento-colonial","tag-rodolfo-fogwill","tag-verdad-historica"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/942"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30173"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30201,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30173\/revisions\/30201"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30173"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=30173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}