{"id":29854,"date":"2021-08-23T14:44:52","date_gmt":"2021-08-23T14:44:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=29854"},"modified":"2021-08-23T14:44:54","modified_gmt":"2021-08-23T14:44:54","slug":"federico-garcia-lorca-luz-insurgencia-y-martirio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/08\/23\/federico-garcia-lorca-luz-insurgencia-y-martirio\/","title":{"rendered":"Federico Garc\u00eda Lorca: Luz, insurgencia y martirio"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"article-body\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En la madrugada del 18 de agosto de 1936, Federico Garc\u00eda Lorca fue asesinado por la espalda, junto al maestro republicano Di\u00f3scoro Galindo y a los banderilleros Francisco Galad\u00ed y Joaqu\u00edn Arcollas, en los alrededores de V\u00edznar, provincia de Granada. Hace ochenta y cinco a\u00f1os. Antonio Machado, su m\u00e1s claro antecesor po\u00e9tico, escribi\u00f3 su eleg\u00eda desgarrada:<\/p>\n<p><em>Se le vio, caminando entre fusiles,<\/em><br \/><em>por una calle larga,<\/em><br \/><em>salir al campo fr\u00edo,<\/em><br \/><em>a\u00fan con estrellas, de la madrugada.<\/em><br \/><em>Mataron a Federico<\/em><br \/><em>cuando la luz asomaba.<\/em><br \/><em>El pelot\u00f3n de verdugos no os\u00f3 mirarle la cara.<\/em><br \/><em>Todos cerraron los ojos;<\/em><br \/><em>rezaron: \u00a1ni Dios te salva!<\/em><br \/><em>Muerto cay\u00f3 Federico<\/em><br \/><em>-sangre en la frente y plomo en las entra\u00f1as-.<\/em><br \/><em>&#8230;Que fue en Granada el crimen sabed -\u00a1pobre Granada!-, en su Granada&#8230;<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_29855\" aria-describedby=\"caption-attachment-29855\" style=\"width: 586px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-29855\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"586\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Federico-Garcia-Lorca.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 586px) 100vw, 586px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-29855\" class=\"wp-caption-text\">En la madrugada del 18 de agosto de 1936, Federico Garc\u00eda Lorca fue asesinado por la espalda<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Lorca es reconocido, en el parnaso universal y en el aut\u00e9ntico Canon, por haber integrado, de manera genial, tendencias literarias como el simbolismo, futurismo y surrealismo en las creaciones po\u00e9ticas espa\u00f1olas y en el teatro, donde alcanz\u00f3 tambi\u00e9n la genialidad con sus c\u00e9lebres dramas <em>Bodas de Sangre<\/em>, <em>Yerma<\/em> y <em>La Casa de Bernarda Alba<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aut\u00e9ntico renacentista de la Generaci\u00f3n del 27, que fuera disc\u00edpulo del compositor Manuel de Falla, otro ilustre granadino, cuya maestr\u00eda le llev\u00f3 a perfeccionar sus dotes de pianista, iniciado en la m\u00fasica y en el canto por su madre, la maestra de escuela Vicenta Lorca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su breve y prol\u00edfica vida nos revela una intensidad desorbitada, inquietud a trav\u00e9s de la cual prodig\u00f3 su encanto singular, que fascin\u00f3 a nuestro Pablo Neruda, con quien compartir\u00eda horas magn\u00edficas en Buenos Aires y en Madrid. Durante 1930, despu\u00e9s de su periplo viajero en Nueva York y La Habana, Federico fue designado director del Teatro Universitario La Barraca, una de las primeras compa\u00f1\u00edas fundadas bajo el Ministerio de Educaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, inspirado en las ideas progresistas y laicas de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, que patrocinara Francisco Giner de los R\u00edos. Su principal tarea fue llevar el arte esc\u00e9nico a las \u00e1reas rurales de Espa\u00f1a, a esa infinidad de pueblos y villas donde, a finales del siglo XVI, floreciera el teatro popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras que escribi\u00f3 e hizo representar Federico en ese periodo, criticaban la sociedad burguesa y la decadencia de la Espa\u00f1a mon\u00e1rquica y clerical, que combat\u00eda al incipiente gobierno republicano con sus secuaces de sacrist\u00eda, cuartel y latifundio, alzando poco a poco la hidra destructora que iba aniquilar a m\u00e1s de un mill\u00f3n de espa\u00f1oles. Entre los primeros, como feroz premonici\u00f3n, caer\u00eda el granadino universal, un insurgente del arte, en cuyos \u00e1mbitos est\u00e9ticos desarroll\u00f3 temas como el homoerotismo, el feminismo y la libertad de pensamiento creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estalla la guerra civil, el 18 de julio de 1936, a ra\u00edz del levantamiento de las guarniciones de \u00c1frica, bajo el mando de un oscuro y desconocido oficial, Francisco Franco Bahamonde, nacido en El Ferrol, Galicia, Federico Garc\u00eda Lorca estaba en Madrid. Sus amigos y cercanos le instaron a permanecer en la capital, donde los republicanos controlaban la situaci\u00f3n. Federico insisti\u00f3 en marchar hacia su casa, en la Huerta de San Vicente, en Granada, coraz\u00f3n de la Andaluc\u00eda moz\u00e1rabe y gitana. Dijo que no ten\u00eda nada que temer, que era un poeta, amante de la vida y del arte, que carec\u00eda de enemigos. Fue una equivocaci\u00f3n tr\u00e1gica, el preludio de su martirologio. Antes de \u00e9l, los falangistas asesinaron a su cu\u00f1ado, Manuel Fern\u00e1ndez-Montesinos, a la saz\u00f3n alcalde republicano de Granada. A solicitud de sus familiares, Federico se refugia en casa de su amigo, el poeta Luis Rosales, miembro de la fat\u00eddica Falange Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, Ram\u00f3n Ruiz Alonso, diputado de la Confederaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Derechas Aut\u00f3nomas, ejecut\u00f3 la orden de arresto en contra de Garc\u00eda Lorca, desestimando la defensa que de \u00e9l hicieran los Rosales, encabezados por su madre, que amaba a Federico. Poco se sabe de los hechos cercanos a su captura. Ian Gibson, el principal estudioso y exegeta de Federico, relata que fue apresado, junto a otros tres republicanos, y se les llev\u00f3 a la Fuente Grande, entre V\u00edznar y Alfacar. Ruiz Alonso fue el primero en dispararle a Federico, seg\u00fan iba a jactarse con otros sicarios franquistas en bares y tugurios de Granada, resaltando su barbarie insolente con procaces insultos al granadino inmortal, como lo relata Ian Gibson en su monumental <em>Vida, Pasi\u00f3n y Muerte de Federico Garc\u00eda Lorca<\/em>, (Plaza &amp; Jan\u00e9s Editores, 1998, p\u00e1gina 553):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Parece que el poeta no muri\u00f3 enseguida y que hubo que rematarlo con un tiro de gracia, o varios, despu\u00e9s de que se incorporara gritando: \u00abtodav\u00eda estoy vivo\u00bb. Entre los asesinos iba Juan Luis Trescastro, el fanfarr\u00f3n machista y compinche de Ram\u00f3n Ruiz Alonso, que terminada la sangrienta faena alardear\u00eda aquella misma ma\u00f1ana en Granada, no solo de haber participado en la muerte de Garc\u00eda Lorca, sino de haberle \u00abmetido dos tiros en el culo por maric\u00f3n\u00bb. Poco antes de su muerte, Trescastro le dir\u00eda a su practicante: \u00abYo he sido uno de los que ha sacado a Garc\u00eda Lorca de la casa de los Rosales. Es que est\u00e1bamos hartos ya de maricones en Granada. A \u00e9l por maric\u00f3n y a la Zapatera por puta\u00bb. (Se refiere a Amelia Agustina Gonz\u00e1lez Blanco, joven sufragista y feminista, amiga de Lorca: Una mujer adelantada a su tiempo; incluso hoy d\u00eda estar\u00eda considerada como una mujer \u00abmuy moderna\u00bb. De hecho, hay dos personajes importantes en la obra esc\u00e9nica de Garc\u00eda Lorca inspirados en ella; una es la \u00abzapatera prodigiosa\u00bb y otra, Amelia, la hero\u00edna rebelde de \u00abLa Casa de Bernarda Alba\u00bb. En ambos casos representan a la mujer que quiere vivir sin ataduras, en plena libertad).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era la mentalidad de \u00abGracia y Justicia\u00bb, en versi\u00f3n granadina, y en absoluto habr\u00eda que descartar la posibilidad de que Lorca fuera torturado de esta o de otra manera antes de morir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El extenso y erudito relato de Ian Gibson concluye con un p\u00e1rrafo cuyo desenlace final, post mortem, sigue pendiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A finales de 1939, nueve meses despu\u00e9s de terminada la guerra \u00abincivil\u00bb (01.04.1939), la familia Garc\u00eda Lorca inici\u00f3 los tr\u00e1mites para que la muerte del poeta se pudiera inscribir oficialmente en el Registro Civil. Para completar los requisitos, dos funcionarios de la Audiencia juraron -no era verdad- haber visto el cad\u00e1ver del poeta al lado de la carretera de V\u00edznar a Alfacar, el 20 de agosto de 1936. El certificado de defunci\u00f3n, recurriendo a un eufemismo entonces habitual en tales documentos, dice que el poeta muri\u00f3 \u00aba consecuencia de heridas producidas por hechos de guerra\u00bb. Era como si Federico Garc\u00eda Lorca hubiera ca\u00eddo en el frente y no, vilmente asesinado, en la retaguardia granadina.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el octog\u00e9simo quinto aniversario de su muerte, el Grupo Insurgencia Cultural Latinoamericana ha levantado la figura de Federico Garc\u00eda Lorca como un s\u00edmbolo hist\u00f3rico en la lucha por la libertad de los pueblos. Se suceden los encuentros, recitales po\u00e9ticos, lecturas presenciales, publicaciones en diversos medios continentales, que culminar\u00e1n el 18 de agosto de 2021, con el Mitin Mundial de la Insurgencia Cultural. En estas instancias tambi\u00e9n se hace presente nuestra Sociedad de Escritores de Chile y la revista Cine y Literatura, a trav\u00e9s de sucesivas publicaciones que incluyen una vibrante cr\u00f3nica-ensayo del escritor argentino, Leonardo Herrmann, <em>El secreto del beso y el grito<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En uno de sus m\u00e1s recientes estudios, <em>Lorca y el mundo gay<\/em>, Ian Gibson sintetiza la figura trascendental del poeta granadino:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Federico Garc\u00eda Lorca fue un revolucionario cristiano y gay que no cre\u00eda en el Dios b\u00edblico. Un revolucionario con la misi\u00f3n de abogar, desde sus obras, por el amor total, el amor en todos sus matices, libre de puritanismos, de prohibiciones, de castigos, de infiernos. Los reaccionarios oyeron el mensaje, lo entendieron, lo despreciaron y lo condenaron. Les ofendi\u00f3 en lo m\u00e1s hondo. Y, llegado el momento, hicieron pagar al poeta su atrevimiento con la muerte, porque a estas alturas es innegable que, adem\u00e1s del odio al \u00abrojo\u00bb comprometido con la Rep\u00fablica, y de la envidia por su fama y sus triunfos, desempe\u00f1\u00f3 la homofobia un papel inequ\u00edvoco en el crimen de Granada. Crimen que, como dijo Pablo Neruda, consigui\u00f3 que la ciudad de la Alhambra volviera a la historia \u00abcon un pabell\u00f3n negro que se divisa desde todos los puntos del planeta\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Se le vio caminar&#8230;<\/em><br \/><em>Labrad amigos,<\/em><br \/><em>de piedra y sue\u00f1o, en la Alhambra,<\/em><br \/><em>un t\u00famulo al poeta,<\/em><br \/><em>sobre una fuente donde llore el agua,<\/em><br \/><em>y eternamente diga:<\/em><br \/><em>el crimen fue en Granada, \u00a1en su Granada!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay palabras pronunciadas por el poeta que hoy resultan premonitorias para su propio destino, para su inmortalidad est\u00e9tica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En todos los pa\u00edses la muerte es un fin. Llega y se corren las cortinas. En Espa\u00f1a, no. En Espa\u00f1a se levantan. Muchas gentes viven all\u00ed entre muros hasta el d\u00eda en que mueren y los sacan al sol. Un muerto en Espa\u00f1a est\u00e1 m\u00e1s vivo como muerto que en ning\u00fan otro sitio del mundo: hiere su perfil como el filo de una navaja barber<\/em>a.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Edmundo Moure para La Pluma<\/h4>\n<h4 class=\"western\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong><b>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/fr\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/b><\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/wsimag.com\/es\/cultura\/66689-federico-garcia-lorca\">W Cultura<\/a> el 19 de agosto de 2021<\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el octog\u00e9simo quinto aniversario de su muerte, el Grupo Insurgencia Cultural Latinoamericana ha levantado la figura de Federico Garc\u00eda Lorca como un s\u00edmbolo hist\u00f3rico en la lucha por la libertad de los pueblos.<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":29857,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[14718,14720,14719,5654,14722,14713,14721],"coauthors":[256],"class_list":["post-29854","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","tag-critica-sociedad-burguesa","tag-cuartel-y-latifundio","tag-decandencia-espana-monarquica-y-clerical","tag-edmundo-moure","tag-lorca-grandino-universal-insurgente-del-arte","tag-luz-insurgencia-y-martirio","tag-secuaces-de-sacristia"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29854"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29858,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29854\/revisions\/29858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29854"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=29854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}