{"id":29310,"date":"2021-08-08T14:06:03","date_gmt":"2021-08-08T14:06:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=29310"},"modified":"2021-08-08T18:56:56","modified_gmt":"2021-08-08T18:56:56","slug":"hermosamente-catulo-el-poeta-y-compositor-de-tangos-que-entendio-que-la-vida-es-una-herida-absurda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/08\/08\/hermosamente-catulo-el-poeta-y-compositor-de-tangos-que-entendio-que-la-vida-es-una-herida-absurda\/","title":{"rendered":"Hermosamente C\u00e1tulo <br><i> El poeta y compositor de tangos que entendi\u00f3 que la vida es una herida absurda<\/i>"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\">Si a la noche se la parte en dos mitades, algo m\u00e1gico va a suceder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el Boliche de Roberto, a\u00f1o 2002. Entre las mesas humosas, mojadas de vino espeso, el cantor Osvaldo Peredo \u2013de voz chiquita pero grande en matices\u2013 sali\u00f3 al ruedo. Por aquellos a\u00f1os, o\u00edrlo era como acariciarle la papada a Dios. Su manera de decir el tango, de masticar la historia para ofrecerla como un cuento, te llenaba la sangre de misterios. Baraj\u00f3 un largo repertorio: \u201cG\u00f3lgota\u201d, \u201cSin l\u00e1grimas\u201d, \u201cOlvido\u201d, \u201cPor una cabeza\u201d\u2026 pero de pronto, como entendiendo que todos los puchos del silencio estaban apagados, entorn\u00f3 los p\u00e1rpados, llev\u00f3 sus manos al pecho, y cant\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lastima, bandone\u00f3n,<br>mi coraz\u00f3n,<br>tu ronca maldici\u00f3n maleva\u2026<br>Tu l\u00e1grima de ron<br>me lleva<br>hasta el hondo bajo fondo<br>donde el barro se subleva.<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 se yo\u2026 llor\u00e9. Yo ten\u00eda 24 a\u00f1os, y sin querer, llor\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni bien termin\u00f3 el tango, un parroquiano \u2013sabiendo de mi llanto\u2013 se arrim\u00f3 a la mesa y me dijo esto que jam\u00e1s olvidar\u00e9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Sab\u00e9s qu\u00e9 pasa pibe\u2026 Despu\u00e9s de <em>La \u00faltima curda, <\/em>el Diluvio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Meses despu\u00e9s, hojeando notas y libros de tango, zumb\u00e1ndome la frase en el o\u00eddo, comprend\u00ed que, aquel Diluvio tuvo nombre y fecha: Revoluci\u00f3n Libertadora. Septiembre de 1955. Y que <em>La \u00faltima curda<\/em> (An\u00edbal Troilo-C\u00e1tulo Castillo, 1956) quiz\u00e1 fue el \u00faltimo latido de ese coraz\u00f3n (de ese tango canci\u00f3n) que apag\u00f3 sus luces, y con \u00e9l, toda una \u00e9poca dorada.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"LA ULTIMA CURDA Tango Polaco Roberto Goyeneche cantando, Leopoldo Federico en Bandoneon (subtitulos)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bTYZ_UEOD-4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>El Polaco y un Leopoldo Federico endiablado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ese d\u00eda y para siempre, la po\u00e9tica de Ovidio C\u00e1tulo Castillo me obsesiona. \u00a1Vaya nombres! Ovidio, por el poeta latino de <em>Las metamorfosis<\/em>; C\u00e1tulo (Catulo), por el de Verona que le cant\u00f3 a aquella Lesbia que pudo ser Clodia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierta vez compar\u00e9 a C\u00e1tulo con San Agust\u00edn de Hipona, y es que todo o casi todo lo hizo: \u201cRecorr\u00ed en 27 a\u00f1os toda la escala docente del Conservatorio Municipal de M\u00fasica hasta llegar a ejercer su direcci\u00f3n. Soy autor de algunos tangos empecinados inexplicablemente con el \u00e9xito. Estuve y estoy con lo popular por gestaci\u00f3n, frecuentaci\u00f3n y devoci\u00f3n por el pueblo y sus aut\u00e9nticos voceros. Fui amigo de ladrones y compadres de aver\u00eda por coincidencia geogr\u00e1fica y voluntad de aprendizaje del comprender al hombre. Pas\u00e9 una infancia de miseria en el exilio de Valpara\u00edso. Estudi\u00e9 viol\u00edn con el maestro Cianciarullo. Fui profesional de boxeo y realic\u00e9 78 combates. Llev\u00e9 mi propia orquesta a Europa. La pe\u00f1a Pacha Camac de Boedo me tuvo entre sus religionarios. Soy secretario de sadaic y reviento de orgullo taura por saberme en Buenos Aires\u2026\u201d. Y m\u00e1s; fue periodista, escribi\u00f3 obras de cine, teatro y TV; ensayos y libros: <em>Danzas Argentinas<\/em> (1947), <em>Un Teatro Argentino para la Nueva Argentina<\/em> (1953), <em>Prostibulario<\/em> (1967), la novela <em>Amalio Reyes: un hombre<\/em>, (1970); fund\u00f3 MAPA, y fue hijo del poeta y dramaturgo Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Castillo, sembrador de toda una cultural nacional con sede en Boedo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29315 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-2-Papa-entre-nosotros-por-Catulo-Castillo-293x300.jpg\" alt=\"\" width=\"752\" height=\"770\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-2-Papa-entre-nosotros-por-Catulo-Castillo-293x300.jpg 293w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-2-Papa-entre-nosotros-por-Catulo-Castillo-768x787.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-2-Papa-entre-nosotros-por-Catulo-Castillo.jpg 803w\" sizes=\"auto, (max-width: 752px) 100vw, 752px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_85059\" class=\"wp-caption aligncenter\" aria-describedby=\"caption-attachment-85059\">\n<figcaption id=\"caption-attachment-85059\" class=\"wp-caption-text\">Pap\u00e1 entre nosotros. Por C\u00e1tulo Castillo (archivo L. Kaller)<\/figcaption>\n<\/figure>\n<h3>Abandona la composici\u00f3n, entra en el misterio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombr\u00e9 a su padre. \u00c9l muere en 1937, C\u00e1tulo tiene 31 a\u00f1os y ya la vida ha comenzado a pesarle. \u00bfC\u00f3mo continuar sin sus consejos?, o sigue cultivando la composici\u00f3n (son suyas, entre otras, las m\u00fasicas de <em>Organito de la tarde<\/em>, <em>Papel picado<\/em>, <em>Acuarelita de arrabal<\/em>, <em>El aguacero<\/em>, <em>Coraz\u00f3n de papel<\/em>, <em>Silbando<\/em> y <em>Viejo ciego<\/em> (en dupla compositiva con Sebasti\u00e1n Piana), o se deja llevar por ese impulso virgen que ahora lo tarasconea. C\u00e1tulo es intr\u00e9pido: abandona la composici\u00f3n, elije escribir letras de tango.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, la poes\u00eda, como las mejores revoluciones, est\u00e1 obligada a inventar nuevos mundos. Pero, \u00bfc\u00f3mo alcanzar un color distintivo entre tanta policrom\u00eda? Al parecer, la \u00fanica certeza es comenzar a probarse \u201ccopiando\u201d f\u00f3rmulas. As\u00ed nacen <em>Bichito de luz <\/em>y <em>Caminito del taller<\/em>, letras que, si bien \u201ccaminan\u201d en el ambiente tanguero, todav\u00eda no las siente propias, su sensaci\u00f3n es haberlas arrancado del cancionero del viejo Contursi o de una p\u00e1gina de Evaristo Carriego.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29316 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"708\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1-203x300.jpg 203w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1-694x1024.jpg 694w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1-768x1133.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1-1041x1536.jpg 1041w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-3-Catulo-Castillo-Jose-Barcia-Jose-Gobello-Enrique-Delfino-1388x2048-1.jpg 1388w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_85060\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" aria-describedby=\"caption-attachment-85060\">\n<figcaption id=\"caption-attachment-85060\" class=\"wp-caption-text\">C\u00e1tulo, junto a Enrique Delfino, Jos\u00e9 Gobello y Jos\u00e9 Barcia (archivo AGN)<\/figcaption>\n<\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">1941, C\u00e1tulo se encierra en su cuarto antes de intentar otra letra de tango, lee unos versos de Vicente Huidobro: \u201cInventa nuevos mundos y cuida tu palabra;\/ el adjetivo, cuando no da vida, mata\u201d. Se arroja sobre la p\u00e1gina en blanco, suelta unas l\u00edneas, borronea, rompe papeles, intenta una y otra vez, y cuando menos se lo espera, hace diana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pared\u00f3n,<br>tinta roja en el gris del ayer,<br>tu emoci\u00f3n de ladrillo feliz<br>sobre mi callej\u00f3n<br>con un borr\u00f3n<br>pint\u00f3 la esquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, todo es posible. Deja el borrador de \u201cTinta roja\u201d, y se inventa un nuevo paisaje. A mano alzada escribe: <em>\u00a1Barrio de Belgrano!\u00a1Caser\u00f3n de tejas! \u00bfTe acord\u00e1s, hermana, de las tibias noches sobre la vereda?; <\/em>otra vez hace diana.<\/p>\n<p>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Pd35wbdfm9Y<\/p>\n<p><em>Caser\u00f3n de tejas<\/em> por Mar\u00eda Gra\u00f1a, Franco Luciani, Esteban Morgado, en vivo, 2018<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de la d\u00e9cada del \u201840 y hasta 1975 la obra de C\u00e1tulo gana en espesor, es una obra s\u00f3lida, pr\u00e1cticamente sin ripios. En ella hay de todo y para todxs: invent\u00f3 una saga: <em>La \u00faltima curda<\/em>, <em>El \u00faltimo farol<\/em>, <em>El \u00faltimo cafiolo<\/em>, <em>El \u00faltimo caf\u00e9<\/em>; cuando quiso escribir con la mano de Disc\u00e9polo, nos regal\u00f3: <em>Desencuentro<\/em>, <em>Tortura<\/em>, <em>\u00bfY a m\u00ed, qu\u00e9?<\/em>; en el tango <em>Domani<\/em> llev\u00f3 al paroxismo las rimas encadenas; en <em>Mar\u00eda<\/em> todo el imaginario nerudiano de <em>20 poemas de amor y una canci\u00f3n desesperada<\/em>. Y como si eso no bastara, escribi\u00f3 piezas de ra\u00edz folcl\u00f3rica, y hasta una operita de canciones infantiles.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">C\u00e1tulo bifronte<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me gusta pensarlo as\u00ed, a la manera de Jano (el Dios de los dos rostros); es decir, un corpus de su obra mira y vive dentro del imaginario popular del barrio, centrado en la intimidad de su cotidiano, donde no hay culpas ni quejas, todo es caricia. Su relaci\u00f3n con \u00e1rboles, calles, patios, objetos, es una relaci\u00f3n entra\u00f1able, llena de apego y sentido de pertenec\u00eda. Si cae una l\u00e1grima ser\u00e1 celebratoria y tendr\u00e1 la melancol\u00eda dulce de lo eterno. En esta \u00f3rbita se inscriben no s\u00f3lo <em>Tinta roja<\/em> y <em>Caser\u00f3n de tejas<\/em>; tambi\u00e9n asoman <em>Patio m\u00edo<\/em>, <em>Patio de la morocha<\/em>, <em>Caf\u00e9 de los Angelitos<\/em>, <em>La calesita<\/em>, <em>Milonga del Mayoral<\/em>, entre tantas canciones, sin olvidar esta belleza: <em>El trompo azul<\/em>.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Susana Rinaldi - El trompo azul\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/cdfoQQ_hAPo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p><em>El trompo azul<\/em> por la Tana Rinaldi (1973)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa o\u00edste? \u00a1Cu\u00e1nta vida celebrada en lo simple! La prosopopeya del trompo a escala de hermano. El zumbido en la palma de la mano de las chicas del barrio, esto es, un trompo como extensi\u00f3n de una mano que quiere ser caricia o cosquilla, y en el pudor de ese gesto que no se anima: la antesala del amor. \u00a1Qu\u00e9 sensibilidad la de este hombre! para venir a decirnos que el sonido del trompo arranc\u00e1ndole un silbido al agua, es \u201cla poes\u00eda del grillo del zanj\u00f3n\u201d. \u00a1Y cu\u00e1nto de sabio en este s\u00edmil!: \u201cm\u00e1s la tierra girando alucinada, como un trompo gigante de la nada nos traicion\u00f3, llev\u00e1ndose al conf\u00edn, la esquina y el jazm\u00edn, la luna y tu mirada\u201d. Ahora, te pido que guardes el trompo (yo ya lo hice); nos espera el patio, \u00bfcu\u00e1l?; \u00a1ese! el \u201cde la ropita colgada, de la barra que silbaba, y el sabalaje brav\u00edo\u201d; que, en la voz de Aida luz, toma dimensi\u00f3n de patio de extramuros, sencillito, \u00edntimo, con cielo de parra y mate curado.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"aida luz - patio mio\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ncRVd90n_M4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p><em>Patio m\u00edo<\/em> por Aida luz y la orquesta de Pichuco (1953)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro rostro de C\u00e1tulo, el otro corpus, maneja un lenguaje que se repliega en s\u00ed mismo. Ac\u00e1 tampoco hay culpas ni quejas (ese es el juego). Es el hombre aturdido, embotado en su propia ci\u00e9naga; el que ya no pide calle, s\u00f3lo una mesa de bodeg\u00f3n frente a un triste ventanal, o un cuarto de hotel sin nadie. Ya entendi\u00f3 que \u201cla vida es una herida absurda\u201d, y que la \u00fanica salida se dar\u00e1 \u201ccorri\u00e9ndole un tel\u00f3n al coraz\u00f3n\u201d, pero a veces \u201cni el tiro del final te va salir\u201d, por eso ser\u00e1 mejor \u201cla copa del alcohol hasta el final\u201d, hasta so\u00f1ar que llega el abrazo de su amigo-hermano (un tal Homero Manzi) que, de tanto \u201cpensar la vida, tiraba madrugas por los ojos\u201d como el viento de esa voz de mujer \u201cque silba la tortura del final\u201d.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"UNA CANCION - (TROILO CASAL)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/HAJbnWocGF0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p><em>Una canci\u00f3n<\/em> por Jorge Casal y la orquesta de Pichuco (1953)<\/p>\n<h3>Un in\u00e9dito<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00e1tulo \u2013como Disc\u00e9polo y Manzi\u2013 tampoco quiso dar el salto a la poes\u00eda de libro editada, cre\u00eda, tal vez, que su \u00fanico pa\u00eds en verso era la canci\u00f3n. Y, sin embargo, dejo en la soledad de sus cajones algunos poemas sueltos, in\u00e9ditos, que gravitan en torno a cuatro de sus mayores obsesiones: el hombre, los bares, los mares, los puertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted se\u00f1or<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted no ha estado nunca sentado en un caf\u00e9,<br>viendo caer el agua detr\u00e1s de un ventanal;<br>ausente de la vida y la muerte. Si usted<br>no ha estado nunca, solitario en un bar<br>de una ciudad remota con un nombre en ingl\u00e9s,<br>los bolsillos vac\u00edos, y una ausencia total<br>de rumbos, de esperanzas\u2026 Pensando<br>que todo es in\u00fatil y enga\u00f1oso. Y que todo es banal\u2026<br>Si usted no ha contemplado los barcos que se van,<br>dej\u00e1ndole un paisaje que se muere de gris,<br>y ese par de maletas, que aunque se ven, no est\u00e1n,<br>tapadas por los r\u00f3tulos: Londres, Berl\u00edn, Par\u00eds\u2026<br>es porque tiene un alma pura. De celof\u00e1n,<br>y que, a pesar de todo, nunca ha sido feliz\u2026<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29318 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-283x300.jpg\" alt=\"\" width=\"402\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-283x300.jpg 283w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-967x1024.jpg 967w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-768x813.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-1450x1536.jpg 1450w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/FOTO-DE-PORTADA-CATULO-CASTILLO-scaled-1-1934x2048.jpg 1934w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dium<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuentan que, adem\u00e1s, era brujo, m\u00e9dium. \u00c9l mismo comparti\u00f3 la experiencia del tango <em>Mensaje<\/em>. Brevemente: muerto Disc\u00e9polo, Tania le entrega una melod\u00eda de Enrique. C\u00e1tulo la guarda en un bolsillo de su saco y la olvida. Pasan los meses. Una noche sue\u00f1a que Enrique le dicta una letra, un \u201cmensaje\u201d, se despierta y de un tir\u00f3n la escribe. Recuerda aquel viejo papel olvidado en un saco, revisa, encuentra, coteja letra y melod\u00eda, pr\u00e1cticamente todo coincide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00fasicos amigos de C\u00e1tulo me han referido que dominaba la hipnosis y sanaba; pero lo m\u00e1s enigm\u00e1tico es la historia de la medallita (que dicen) llevaba en el pecho. La misma presagiaba una fecha: 19 de octubre de 1975; ese d\u00eda (no otro), entr\u00f3 en el silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00e9sar Tiempo (poeta y sabio, amigo \u00edntimo), dijo una vez: \u201cC\u00e1tulo ten\u00eda la alegr\u00eda de los santos\u201d. Le creo. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3><strong>Mat\u00edas Mauricio<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Editado por <b><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/b><\/strong><\/h3>\n<h3><strong>Publicado por <a href=\"https:\/\/www.elcohetealaluna.com\/hermosamente-catulo\/\">El Cohete a la Luna<\/a>, 28 de febrero de 2021<\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Tiempo (poeta y sabio, amigo \u00edntimo), dijo una vez: \u201cC\u00e1tulo ten\u00eda la alegr\u00eda de los santos\u201d. Le creo. 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