{"id":29204,"date":"2021-08-04T11:38:23","date_gmt":"2021-08-04T11:38:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=29204"},"modified":"2021-08-04T11:38:27","modified_gmt":"2021-08-04T11:38:27","slug":"el-arco-minero-esta-destruyendo-el-caura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/08\/04\/el-arco-minero-esta-destruyendo-el-caura\/","title":{"rendered":"El Arco Minero est\u00e1 destruyendo el Caura"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Blanco D\u00e1vila, especialista en turismo ecol\u00f3gico y actualmente director de la revista <a href=\"https:\/\/www.exploraprojects.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><i>Explora<\/i><\/a>, conoci\u00f3 las pr\u00edstinas riberas del r\u00edo Caura hace 25 a\u00f1os. Hab\u00eda sido contratado como asesor ambiental por Bernardo Kr\u00f6ning, un empresario alem\u00e1n-venezolano que dirig\u00eda el grupo Cacao Travel y que estaba fundando la primera posada tur\u00edstica de la zona: Casa Tropical, en el pueblo de Trincheras.<\/p>\n<p class=\" wp-image-29205 aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29205 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Caura-featu-768x576-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Caura-featu-768x576-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Caura-featu-768x576-1.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Diez mil a\u00f1os tiene la presencia humana en el Caura. En los \u00faltimos veinte, la extensi\u00f3n de la miner\u00eda est\u00e1 arrasando la salud y la cultura de sus comunidades ancestrales. Foto: Alberto Blanco D\u00e1vila<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras dos d\u00e9cadas organizando expediciones y conociendo cada rinc\u00f3n de sus saltos y selvas de verde profundo, Blanco D\u00e1vila lleva tres a\u00f1os sin volver al r\u00edo: ya no es seguro. Mucho menos pr\u00edstino: en menos de una d\u00e9cada, explica, alrededor de cinco mil mineros se han asentado en la cuenca para explotar oro. Casa Tropical ya no recibe turistas curiosos desde Caracas y el extranjero: hace poco, la posada \u2014donde ahora vive una pareja de ex empleados\u2014\u00a0 fue tomada temporalmente por sesenta miembros del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), la guerrilla marxista colombiana que controla vastas partes del territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Caura es el tercer r\u00edo m\u00e1s caudaloso de Venezuela: inicia en el sudoeste de Bol\u00edvar, en el parque nacional Jaua-Sarisari\u00f1ama, y desemboca en el Orinoco al cabo de 723 kil\u00f3metros. Tambi\u00e9n es la cuenca que genera m\u00e1s agua en Venezuela. Dice Blanco D\u00e1vila que \u201ctodav\u00eda hay lugares que son totalmente pr\u00edstinos, donde ning\u00fan ser humano ha puesto un pie\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caura es un \u00abmega laboratorio\u201d: all\u00ed se ha registrado m\u00e1s del 35 % de las especies biol\u00f3gicas del pa\u00eds y un 60 % de las de Guayana.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAproximadamente, y un c\u00e1lculo conservador, hay unas 500 especies de aves de las m\u00e1s de 1.400 que hay en Venezuela, unas 40 de anfibios, 60 de reptiles, m\u00e1s de 180 de mam\u00edferos y unas 3.000 plantas vasculares, cerca del 80 por ciento de todas las plantas end\u00e9micas del Escudo Guayan\u00e9s\u201d, dice Blanco D\u00e1vila. De hecho, seg\u00fan <a href=\"http:\/\/ve.scielo.org\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0084-59062008000100007\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">un estudio bot\u00e1nico<\/a> de 2008, hay al menos 56 especies end\u00e9micas restringidas a la cuenca del r\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hoy, el Caura est\u00e1 contaminado de mercurio. La miner\u00eda en la cuenca empez\u00f3 a muy baja escala hace dos d\u00e9cadas, en el Yuruani, un tributario del Caura. Eso comenz\u00f3 a cambiar con proyectos para legalizar la miner\u00eda artesanal, como Misi\u00f3n Piar. Y en 2016 lleg\u00f3 el Arco Minero del Orinoco: un \u00e1rea para la explotaci\u00f3n minera de mayor envergadura que Suiza o Panam\u00e1, considerada ilegal por la Asamblea Nacional leg\u00edtima, y que se ha transformado en un territorio violento sin regulaci\u00f3n alguna, gobernado por bandas criminales, grupos guerrilleros y traficantes de oro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de 2020, por decreto oficial y sin consultar a los pueblos ind\u00edgenas locales o estudiar el impacto ambiental en el \u00e1rea (como requieren los art\u00edculos 120 y 129 de la Constituci\u00f3n), el Ministerio de Desarrollo Minero Ecol\u00f3gico agreg\u00f3 parte del Caura y otros r\u00edos al \u00e1rea de explotaci\u00f3n. Desde entonces, el paisaje fluvial ha sido salpicado por balsas mineras \u2014que eliminan residuos con agua y dragan el lecho del r\u00edo en busca de oro y diamantes\u2014 incluso fuera del \u00e1rea delimitada por el decreto. Por ello, en mayo, los habitantes del pueblo de Maripa salieron a protestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHace 15 a\u00f1os se pod\u00eda considerar la cuenca m\u00e1s pr\u00edstina de toda Venezuela y una de las m\u00e1s pr\u00edstinas de todo el mundo entero\u201d, dice Blanco D\u00e1vila, pero hoy el mercurio contamina desde Maripa \u2014cercano a la desembocadura del Caura en el Orinoco\u2014 hasta el Salto Par\u00e1 (donde el r\u00edo comienza a conocerse como Merevari). \u201cLos impactos de este tipo de explotaci\u00f3n son enormes y no mitigables\u201d, dice <a href=\"https:\/\/www.cinco8.com\/perspectivas\/como-pais-petrolero-tenemos-una-obligacion-en-mitigar-el-cambio-climatico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Alejandro \u00c1lvarez Iragorry<\/a>, bi\u00f3logo y coordinador de la organizaci\u00f3n de derechos ambientales y humanos Clima 21, \u201cpueden ser considerados en algunos casos como a perpetuidad\u201d.<\/p>\n<h2><b>Un r\u00edo envenenado<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diversos grupos \u00e9tnicos hacen vida en el Bajo Caura, un \u00e1rea poblada desde al menos hace diez mil a\u00f1os seg\u00fan registros arqueol\u00f3gicos: principalmente, desplaz\u00e1ndose por la cuenca, los yekuana (de la familia ling\u00fc\u00edstica caribe) y sanema (de la familia ling\u00fc\u00edstica yanomami) como tambi\u00e9n los hoti o joti (sin relaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica con ning\u00fan otro grupo) que han permanecido m\u00e1s aislados del mundo criollo. Tambi\u00e9n, en menor cantidad, hay comunidades kari\u00f1a, guahibo y pem\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, en los pueblos de Trincheras y Aripao hay comunidades afrovenezolanas: descendientes de esclavos que llegaron a Angostura (hoy Ciudad Bol\u00edvar) tras escapar de las plantaciones de Esequibo y Demerara en el siglo XVIII, en ese entonces parte de la Guayana Neerlandesa, hoy Guyana. All\u00ed, en 1758, las autoridades coloniales espa\u00f1olas les conceder\u00edan la libertad y tierras para vivir. \u201cLos aripae\u00f1os tienen una cultura afroind\u00edgena, diferente a la de otras comunidades afrovenezolanas\u201d, explica Karina Estra\u00f1o, miembro del Laboratorio de Ecolog\u00eda Humana del Centro de Antropolog\u00eda del IVIC, \u201ctienen v\u00ednculos familiares muy antiguos con pueblos caribes, principalmente los kari\u00f1as, y sus patrones de vida est\u00e1n fuertemente arraigados en los ciclos naturales de la cuenca del r\u00edo Caura. En este sentido, son navegantes expertos, pe scadores y peque\u00f1os agricultores\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29213 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Destruccio-Arco-Minero-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Destruccio-Arco-Minero-300x190.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Destruccio-Arco-Minero-1024x649.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Destruccio-Arco-Minero-768x487.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Destruccio-Arco-Minero.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<h5>El desastre que est\u00e1 dejando el Arco Minero es irreversible.Foto: Alberto Blanco D\u00e1vila<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como su sustento son las aguas del r\u00edo y sus peces (de hecho, yekuana significa \u201cgente de r\u00edo\u201d en su lengua), el mosaico multicolor de pueblos que habita en el Caura ha tenido que sufrir los efectos del mercurio en la cuenca, vertido desde las minas donde se usa para separar el oro de otros minerales<b>. <\/b>\u201cTodo lo que vive en el r\u00edo est\u00e1 envenenado\u201d, dice Blanco D\u00e1vila, \u201clos ind\u00edgenas est\u00e1n enfermos y lo que come todo el mundo all\u00ed\u201d. Seg\u00fan el ecologista, hasta se han reportado casos de la enfermedad de Minamata, un s\u00edndrome neurol\u00f3gico grave y permanente causado por envenenamiento de mercurio.<\/p>\n<blockquote>\n<p>En 2012, antes del Arco Minero, Fundaci\u00f3n La Salle y la UDO encontraron que 92 % de las mujeres yekuana y sanema ten\u00edan una exposici\u00f3n al mercurio muy superior al l\u00edmite recomendado por la OMS, y 36,8 % pod\u00edan tener hijos con des\u00f3rdenes neurol\u00f3gicos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, a pesar del dr\u00e1stico incremento de la explotaci\u00f3n minera, no ha habido evaluaciones. \u201cPero dado que la contaminaci\u00f3n por mercurio es acumulativa, y las \u00e1reas explotadas en la Caura han incrementado\u201d, explica \u00c1lvarez Iragorry, \u201ces v\u00e1lido considerar que en este momento los efectos de la miner\u00eda se hayan incrementado de manera muy importante\u201d.<\/p>\n<h2><b>La invasi\u00f3n del Caura<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El turismo internacional se desvaneci\u00f3 del Caura hace varios a\u00f1os. Con este, se desvanecieron los trabajos de motoristas, artesanos, marineros, cocineros y gu\u00edas baqueanos que sustentaban a las comunidades del \u00e1rea. Adem\u00e1s, la depredaci\u00f3n minera ha generado \u201cuna econom\u00eda perversa que destruye todos los procesos econ\u00f3micos tradicionales\u201d, dice \u00c1lvarez Iragorry. Esto ha llevado a que los productos comercializados se midan por el \u201cpatr\u00f3n oro\u201d (es decir, usando el oro como moneda) adem\u00e1s de a una erupci\u00f3n de prost\u00edbulos, bares y libre expendio de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29206 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Capture-Caura-paisaje-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Capture-Caura-paisaje-300x191.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Capture-Caura-paisaje.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 830px) 100vw, 830px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_7433\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"text-align: justify;\">\n<figcaption>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/figcaption>\n<\/figure>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">A la izquierda, el salto Par\u00e1 y el bosque del Caura tal como debe ser. A la derecha, un paisaje impactado por la miner\u00eda. Foto: Alberto Blanco D\u00e1vila<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace varios a\u00f1os, los capitanes ind\u00edgenas de la zona junto a la organizaci\u00f3n ind\u00edgena Kuyujani (que agrupa 54 comunidades yekuana y sanema) han denunciado un sistema de \u201cneoesclavitud\u201d. Esta explotaci\u00f3n ha agravado las relaciones ancestrales de las dos etnias, pues tradicionalmente los sanema han sido dependientes de los yekuana: ahora, los sanemas sirven de caleteros que cargan insumos para los campamentos, subordinados a los mineros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, los ind\u00edgenas del Caura se han visto forzados a formar parte de la precaria econom\u00eda minera. \u201cLa mayor\u00eda de los ind\u00edgenas locales no est\u00e1n trabajando a voluntad\u201d, dice Blanco D\u00e1vila, \u201co los matan o se mueren de hambre\u201d. Tambi\u00e9n, la situaci\u00f3n ha causado un realineamiento demogr\u00e1fico debido a la incursi\u00f3n masiva de mineros criollos, brasile\u00f1os, colombianos y guyaneses adem\u00e1s de grupos paramilitares, bandas criminales y guerrilleros de la FARC disidente y el ELN que han tomado \u00e1reas enteras.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre este abanico mafioso, dice Blanco \u00c1lvarez, est\u00e1 la complicidad de miembros de las Fuerzas Armadas: \u201cTodo debe pasar por los militares, hay puntos de control muy fuertes en zonas del r\u00edo\u201d, dice, \u201ces una cadena que empieza desde el escal\u00f3n m\u00e1s bajo: el hoti o el sanema, luego los yekuana, todos los grupos mafiosos y paramilitares y arriba, en la punta de la pir\u00e1mide, el general que tiene control de esa zona. Y arriba de \u00e9l: las altas esferas del gobierno en Caracas\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p>La violencia del Alto Caura se ha ido desplazando a lo largo de toda la cuenca, explica Karina Estra\u00f1o. \u201cSon conocidas las masacres y desapariciones de ind\u00edgenas en la mina El Silencio\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl sur es como otro pa\u00eds: eso es un territorio feudal, donde ni los gobernadores tienen palabra\u201d, dice Blanco D\u00e1vila, \u201cAll\u00ed los que mandan son los generales, que son como reyes. Y los grandes perdedores son las culturas ind\u00edgenas del sur del Orinoco\u201d.\u00a0<\/p>\n<h2><b>Etnocidio en el Caura<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grupos ind\u00edgenas del Caura hab\u00edan \u201csabido mantener un equilibrio: nunca hab\u00edan tenido un contacto y transculturaci\u00f3n tan directo y fuerte con los criollos como los pem\u00f3n, y la politiquer\u00eda nunca hab\u00eda entrado tan arriba en el Caura\u201d, dice Blanco D\u00e1vila. Lo mismo pasa con la cacer\u00eda, que antes se hac\u00eda estrictamente por subsistencia y basada en un \u201cconocimiento ancestral y de sabidur\u00eda sobre la selva: qu\u00e9 animales matar, qu\u00e9 animales no matar, saber distinguir que una danta est\u00e1 embarazada y por tanto no pueden matarla. Pero el equilibrio ambiental de los ind\u00edgenas se ha desmoronado en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cExiste un grave riesgo de etnocidio en la cuenca del Caura, que se cierne sobre las poblaciones ind\u00edgenas y afrodescendientes\u201d, afirma Estra\u00f1o, usando el t\u00e9rmino desarrollado por el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Robert Jaulin en su libro <i>La paz blanca<\/i> (1970) sobre los bar\u00ed del Catatumbo, que eran hostigados por misioneros capuchinos y compa\u00f1\u00edas petroleras por igual. All\u00ed, Jaulin redefinir\u00e1 el concepto de \u201cetnocidio\u201d como la exterminaci\u00f3n de una cultura sin necesariamente exterminar su gente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29207 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/sanema-1024x768-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"833\" height=\"625\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/sanema-1024x768-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/sanema-1024x768-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/sanema-1024x768-1.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 833px) 100vw, 833px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_7435\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<figcaption>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">El impacto en las comunidades ind\u00edgenas es total: extinci\u00f3n cultural, trabajo forzado, enfermedades y hasta matanzas. Foto: Alberto Blanco D\u00e1vila<\/h5>\n<\/figcaption>\n<\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa miner\u00eda los ha hecho dejar todas sus actividades ancestrales, ya no te construyen un bongo\u201d, dice Blanco \u00c1vila, \u201cla cester\u00eda yekuana \u2014su simbolog\u00eda, su valor ornamental, su cosmovisi\u00f3n\u2014 se est\u00e1 perdiendo\u201d. Ahora, \u201cno encuentras ning\u00fan yekuana que sepa de cester\u00eda\u201d, explica el ecologista, recalcando que los artefactos culturales del grupo son de alta sofisticaci\u00f3n, con patrones geom\u00e9tricos uniformes y de color.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n est\u00e1 sucediendo una p\u00e9rdida epistemol\u00f3gica de etnobot\u00e1nica y etnozoolog\u00eda: \u201cLes preguntas los nombres de las palmas y es raro que te respondan: si saben, deben ser de una comunidad muy aislada o muy ancianos\u201d, cuenta Blanco D\u00e1vila. \u201cSus estilos de vida tradicionales y tradiciones, su cultura, sus cosmovisiones: todo ha sido alterado por la llegada de estos grupos criminales\u201d. Esta disrupci\u00f3n masiva del orden cultural de los yekuana, sanema y otros grupos ha significado a su vez un incremento de prostituci\u00f3n, alcoholismo y drogas, directamente relacionado a las nuevas comunidades mineras y redes econ\u00f3micas: \u201cMuchos ind\u00edgenas est\u00e1n hoy alcoholizados\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, recuenta, el estilo de vida pescador de Trincheras y Aripao \u2014\u201clos \u00fanicos pueblos negros del sur del Orinoco\u201d\u2014 se ha visto interrumpido por la incursi\u00f3n minera: \u201cTodos tienen que trabajar para los mineros, los militares y los guerrilleros\u201d. \u201cLas culturas de los grupos ind\u00edgenas y afroind\u00edgenas del Caura se basan en una relaci\u00f3n profunda con la naturaleza. No hay separaci\u00f3n entre el ser humano y el ambiente\u201d, explica Estra\u00f1o, siendo el r\u00edo \u201cel eje que articula todas las acciones\u201d, lo cual implica culturalmente el cuidado y respeto de este y de la vida silvestre de sus aguas y selvas. Pero ahora, \u201ccon la irrupci\u00f3n de la miner\u00eda, se ha impuesto una nueva concepci\u00f3n de la naturaleza: como objeto de uso y saqueo\u201d. As\u00ed, el tradicional entendimiento espacial se est\u00e1 viniendo abajo.<\/p>\n<h2><b>La lucha por el territorio<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reserva forestal del Caura, con una superficie de cinco millones de hect\u00e1reas, fue creada en 1968 por el gobierno de Ra\u00fal Leoni. En 2017, se le sumar\u00edan dos millones de hect\u00e1reas m\u00e1s al ser transformada en un parque nacional por el gobierno de Maduro. Pero la realidad dista de los decretos. \u201cTenemos la mejor legislaci\u00f3n de Latinoam\u00e9rica sobre el tema ambiental\u201d, dice Blanco D\u00e1vila, \u201cpero son parques nacionales en papel porque no se cumple ninguna normativa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl \u00e1rea establecida como Parque Nacional Caura se superpone en un espacio muy peque\u00f1o del Arco Minero del Orinoco\u201d, dice \u00c1lvarez Iragorry, \u201cpero la resoluci\u00f3n 0010 de marzo de este a\u00f1o, que autoriza el uso de balsas mineras, es contraria a una importante cantidad de normas legales ambientales venezolanas, incongruentemente ignoradas por el propio gobierno\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, la creaci\u00f3n del parque nacional fue rechazada por los ind\u00edgenas de la cuenca, explica Estra\u00f1o, pues no fueron consultados, violando el derecho de autodeterminaci\u00f3n y creando una situaci\u00f3n contradictoria con el derecho territorial que les asegura la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste derecho no representa un derecho de propiedad tal como es entendido por las naciones occidentales\u201d, dice \u00c1lvarez Iragorry, \u201ces el derecho a vivir en un territorio de acuerdo a sus reglas y costumbres ancestrales, sin interferencia externa y tomando decisiones aut\u00f3nomas respecto a las actividades que se lleven a cabo all\u00ed\u201d. Pero, a pesar de la normativa legal establecida por la Constituci\u00f3n de 1999 y por la Ley de Demarcaci\u00f3n y Garant\u00eda del H\u00e1bitat y Tierras de los Pueblos Ind\u00edgenas de 2001, los ind\u00edgenas jam\u00e1s han recibido el control de estos ni han visto la formalizaci\u00f3n de los territorios demarcados. \u201cLos yekuana, sanema y hoti hicieron todos los trabajos para lograr la demarcaci\u00f3n de sus territorios\u201d, explica Estra\u00f1o, \u201cpero no hubo respuesta de las autoridades\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2013 la Asociaci\u00f3n Civil Afrodescendientes de Aripao naci\u00f3 para demarcar las tierras utilizadas por la comunidad. En 2016 solicit\u00f3 formalmente la ocupaci\u00f3n colectiva del territorio, bas\u00e1ndose en el esquema tradicional del uso de tierras de la poblaci\u00f3n. Adem\u00e1s inici\u00f3 el proceso de titularizaci\u00f3n colectiva del bosque comunitario de Suapure, protegido por un Acuerdo de Conservaci\u00f3n con la ONG Phynatura. Las autoridades no han respondido.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2><b>El retorno de la malaria<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, la malaria tambi\u00e9n ha causado estragos en el \u00e1rea. \u201cLa deforestaci\u00f3n ocasionada por la miner\u00eda de oro a cielo abierto abre una especie de laguna donde se usa mercurio para poder amalgamar el oro\u201d, dice Mar\u00eda Eugenia Grillet, bi\u00f3loga especializada en ecolog\u00eda de insectos e individuo de n\u00famero de la Academia de Ciencias. \u201cEl minero est\u00e1 creando h\u00e1bitats acu\u00e1ticos para que los mosquitos vectores se reproduzcan\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en campamentos, conformados por un \u201crancho provisional de cuatro palos con bolsas de pl\u00e1stico, casi sin paredes y durmiendo con hamacas en plena selva\u201d, dice Grillet, los mineros quedan expuestos a las picadas. De hecho, las investigaciones de la bi\u00f3loga han arrojado que un incremento de la deforestaci\u00f3n, para la explotaci\u00f3n minera, favorece la malaria.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u201cUna disminuci\u00f3n de \u00e1rea de bosque de 1.02 por ciento, que son miles de hect\u00e1reas, ha significado un incremento de la malaria de 746 por ciento\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCon el bosque que se ha perdido\u00bb, dice la investigadora, \u00abpuedes establecer una relaci\u00f3n inversa de aumento de la malaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el gobierno ha abandonado las pol\u00edticas sanitarias mientras que personas de todo el pa\u00eds, forzadas por la crisis econ\u00f3mica, se han establecido en el sur del Orinoco por la explotaci\u00f3n minera. De all\u00ed, una vez que produc\u00edan ganancias, volv\u00edan a sus tierras de origen: llevando al par\u00e1sito de la malaria en su sangre. Por ello, \u201cla malaria se ha mudado un poco m\u00e1s al norte porque el pa\u00eds no tiene una pol\u00edtica de monitoreo y vigilancia\u201d, dice Grillet. La OMS ubica <a href=\"https:\/\/www.caracaschronicles.com\/2020\/12\/09\/venezuela-threatens-latin-americas-efforts-for-eradicating-malaria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">m\u00e1s de la mitad<\/a> de los casos de malaria del continente americano en Venezuela, que en 1961 hab\u00eda erradicado la enfermedad en su territorio.<\/p>\n<h2><b>Un crimen ambiental<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl 80 por ciento del agua potable de Venezuela est\u00e1 al sur del Orinoco\u201d, explica \u00c1lvarez Iragorry, \u201cla destrucci\u00f3n de la cuenca del Caura es un crimen ambiental que afectar\u00e1 la calidad de vida y potencial de desarrollo de toda la regi\u00f3n\u201d. El Caura desemboca en el Orinoco, llevando los sedimentos y metales pesados hacia el Mar Caribe y su islas. \u201cEsto significa el envenenamiento por mercurio de peces que son consumidos por poblaciones ribere\u00f1as y caribe\u00f1as\u201d, dice, \u201cy tambi\u00e9n de otras m\u00e1s alejadas, que consumen peces a trav\u00e9s del comercio\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Para Blanco D\u00e1vila, un futuro minero no es viable: \u201ctoda miner\u00eda es destructiva en todos los aspectos, no existe la miner\u00eda ecol\u00f3gica\u00bb.\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSon dos t\u00e9rminos que no pueden estar juntos, eso es imposible\u201d. Adem\u00e1s, considera que se necesitar\u00e1 mucha voluntad, autoridad y valent\u00eda para acabar el problema: \u201cse mueve tanta mafia, dinero y cosas all\u00ed que es bastante dif\u00edcil erradicar eso: pero s\u00ed se puede\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-29208 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"833\" height=\"556\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/rio-1024x683-1.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 833px) 100vw, 833px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_7436\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\">\n<figcaption>\n<h5>El futuro del Caura solo puede pasar por su preservaci\u00f3n mediante la investigaci\u00f3n, la protecci\u00f3n verdadera y el ecoturismo. Foto: Alberto Blanco D\u00e1vila<\/h5>\n<\/figcaption>\n<\/figure>\n<p>\u201cEl futuro del Caura est\u00e1 en un turismo controlado, responsable, \u00e9tico y que vaya de la mano de las comunidades locales, empresarios y el gobierno\u201d, afirma, \u201cuna relaci\u00f3n simbi\u00f3tica\u201d.<\/p>\n<h4 class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Tony Frangie Mawad <\/b><\/span><\/span><\/span><\/h4>\n<h4 class=\"western\" align=\"left\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/span><\/strong><\/h4>\n<h3 class=\"western\" align=\"justify\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\">Publicado por <\/span><\/span><\/strong><a href=\"https:\/\/www.cinco8.com\/periodismo\/el-arco-minero-esta-destruyendo-el-caura\/\"><strong><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><span lang=\"zxx\"><u><b>CINCO 8<\/b><\/u><\/span><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/a><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La extracci\u00f3n de oro en la cuenca que genera m\u00e1s agua en Venezuela significa contaminaci\u00f3n con mercurio, malaria, caza masiva, esclavitud y etnocidio<\/p>\n","protected":false},"author":922,"featured_media":29215,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[9,1],"tags":[1408,14364,14363,14367,14357,14375,14377,14372,14359,14374,14356,14368,14353,14371,14370,14369,14379,14378,14354,14373,14360,14376,14366,13849,14352],"coauthors":[14344],"class_list":["post-29204","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-de-la-naturaleza","category-sin-categoria","tag-cambio-climatico","tag-caura-mega-laboratorio-riqueza-fauna-y-flora","tag-comunidades-ancestrales-en-peligro","tag-comunidades-karina","tag-contaminacion-con-mercurio","tag-crimen-ambiental","tag-culturas-indigenas-del-sur-del-orinoco","tag-depredacion-minera","tag-esclavitud-y-etnocidio","tag-etnocidio-en-el-caura","tag-extraccion-de-oro","tag-guahibo-y-pemon","tag-impacto-ambiental-y-sociocultural","tag-invasion-del-caura","tag-los-oti","tag-los-yekuana-y-sanema","tag-masacres-y-desapariciones-de-indigenas","tag-mina-dl-silencio","tag-patrimonio-cultural-y-natural","tag-sistema-de-neoesclavitud","tag-soberania-nacional-2","tag-tony-frangie-mawad","tag-un-rio-envenenado","tag-venezuela-abya-yala-2","tag-violacion-de-derechos-a-la-consulta-previa-comunidades-indigenas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/922"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29204"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29216,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29204\/revisions\/29216"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29215"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29204"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=29204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}