{"id":28929,"date":"2021-07-26T10:01:28","date_gmt":"2021-07-26T10:01:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=28929"},"modified":"2021-07-26T10:04:18","modified_gmt":"2021-07-26T10:04:18","slug":"colombia-el-pais-mas-peligroso-para-defender-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/07\/26\/colombia-el-pais-mas-peligroso-para-defender-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Colombia, el pa\u00eds m\u00e1s peligroso para defender la naturaleza"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Una carta firmada por doce investigadores colombianos, y publicada el 16 de julio en la revista <em>Science<\/em>, reiter\u00f3 lo obvio: el uribismo significa un retraso en materia medioambiental y de justicia social para Colombia. La prueba es que la decisi\u00f3n de no ejecutar los Acuerdos de Paz ha empujado a cientos de campesinos y excombatientes, que se quedaron esperando apoyo para comercializar sus productos, hacia el cultivo il\u00edcito y la deforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-28930 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ambiental-1-696x451-1-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"585\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ambiental-1-696x451-1-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ambiental-1-696x451-1-292x190.jpg 292w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ambiental-1-696x451-1.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 585px) 100vw, 585px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong><span style=\"font-size: small;\">Gonzalo Cardona (derecha de la foto) fue un f\u00e9rreo defensor del loro orejiamarillo y coordinador de la reserva Proaves en el municipio de Roncesvalles, Tolima. Fue asesinado el pasado 11 de enero. Foto Proaves<\/span><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta, titulada <em>Undermining Colombia peace and enviroment,<\/em> tambi\u00e9n se\u00f1ala que la administraci\u00f3n Duque se ha concentrado en perseguir m\u00e1s a estos peque\u00f1os productores que a las industrias que realmente est\u00e1n arrasando con grandes extensiones de selva. Y que esto, sumado a que cualquier intento de implementar pol\u00edticas a favor del desarrollo sostenible se cae en el Congreso, retrocede al pa\u00eds a mucho antes del 2016, cuando las posibilidades de proteger su biodiversidad ni estaban sobre la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que no es solo Colombia, sino que el resto del mundo todav\u00eda no parece haber escogido entre vivir constantemente amenazado por el cambio clim\u00e1tico o las pandemias, y vivir. Pero, averg\u00fcenza que un territorio extremadamente rico en especies de aves, de anfibios y reptiles; con la mayor concentraci\u00f3n de p\u00e1ramos productores de agua dulce en el planeta, tambi\u00e9n sea donde m\u00e1s asesinan ambientalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no es solo la violencia. Falta un a\u00f1o para las elecciones y el reflector pol\u00edtico todav\u00eda no apunta o indaga en lo fundamental: propuestas para construir una Colombia sostenible. En cambio, la explotaci\u00f3n indiscriminada, as\u00ed resulte en la aniquilaci\u00f3n de un r\u00edo como el Cauca, se ha confundido con crecimiento econ\u00f3mico, y cambiar esa mentalidad, curiosamente, no le llama la atenci\u00f3n al presidente m\u00e1s joven e \u2018innovador\u2019 de la historia nacional.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ambientalistas y turismo<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son poco alentadoras las cifras sobre el riesgo que corren los ambientalistas colombianos. No hay un registro oficial, y solo hasta el 2020, Global Witness alert\u00f3 que 64 defensores hab\u00edan sido asesinados en el 2019, convirtiendo a Colombia, ese a\u00f1o, en el pa\u00eds m\u00e1s peligroso para cuidar la naturaleza. Sin embargo, en el 2021 a la lista se sumaron dos homicidios m\u00e1s: el de Gonzalo Cardona, el guardi\u00e1n del loro orejiamarillo, y el de Fernando Vela, que se dedicaba a la conservaci\u00f3n del \u00e1guila harp\u00eda en Caquet\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos, a pesar de ser figuras visibles, fueron baleados, lo que env\u00eda un claro mensaje de represi\u00f3n. Y de impunidad, porque es evidente que para la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n que dirige Francisco Barbosa, que est\u00e1 m\u00e1s preocupada en perseguir a los miembros de la Primera L\u00ednea, no hay af\u00e1n de encontrar culpables. Tambi\u00e9n esta violencia, como lo advierte la carta en <em>Science<\/em>, se ha recrudecido por la falta de implementaci\u00f3n del Proceso de Paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00e1sicamente, en los territorios que los ambientalistas reclaman para la protecci\u00f3n de especies, entraron nuevos actores armados, desde el 2018, a disputarse rutas de narcotr\u00e1fico o tierras para monocultivo y ganader\u00eda extensiva. De hecho, Vela (que fue encontrado muerto el pasado 3 de julio) ya hab\u00eda comprado, con aportes a su fundaci\u00f3n Romi Kumu, 700 hect\u00e1reas para una reserva natural que estaban destinadas a la ganader\u00eda. Sin embargo, esta iniciativa, as\u00ed como la siembra de 13 mil \u00e1rboles para restaurar corredores ecol\u00f3gicos en el Amazonas y la publicaci\u00f3n de un proyecto ilustrado sobre fauna de Colombia qued\u00f3 en suspenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es que las amenazas contra los ambientalistas, y tambi\u00e9n contra l\u00edderes y lideresas sociales que reclaman los derechos del territorio, profundiza m\u00e1s el retraso, porque las comunidades pierden oportunidades de desarrollo. En 2016, la observaci\u00f3n de aves fue uno de los planes m\u00e1s promocionados por Procolombia porque la paz transmit\u00eda seguridad a los extranjeros que buscaban empaparse de la naturaleza que hab\u00eda aislado el conflicto. Hoy, esa promesa es dif\u00edcil de cumplir cuando hasta Estados Unidos les da 17 razones a los turistas para no viajar a Colombia.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>Dos mam\u00edferos acu\u00e1ticos<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fauna es el otro damnificado. El tr\u00e1fico de especies ex\u00f3ticas tiene cifras realmente alarmantes; en mayo del a\u00f1o pasado la Polic\u00eda report\u00f3 que hab\u00eda incautado m\u00e1s de trece mil animales salvajes con los que se hab\u00eda comercializado. Y este a\u00f1o, deja un sinsabor el caso de Julieta, una manat\u00ed que a mediados de este mes fue rescatada de ahogarse en una red de pesca en Santa Marta, para que, a los pocos d\u00edas de ser liberada fuera cazada en el municipio de Pueblo Viejo, Magdalena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manat\u00ed, <em>Trichechus manatus<\/em>, es una especie de mam\u00edfero herb\u00edvoro y acu\u00e1tico vulnerable. Su caza en Colombia lo ha llevado casi a desaparecer del r\u00edo Magdalena, ya que, su poblaci\u00f3n cada d\u00eda se hace m\u00e1s peque\u00f1a y las enfermedades hereditarias no demoran en matar a las cr\u00edas. Adem\u00e1s, la ganader\u00eda extensiva de esta regi\u00f3n le ha restado ecosistemas importantes, por lo que el manat\u00ed, un animal que puede alcanzar una tonelada, llega a morir ahogado por su peso cuando queda atrapado en una laguna que empieza a secarse, y ya no puede flotar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este final tan lamentable sucede porque el valle del Magdalena no est\u00e1 acondicionado para soportar el pastoreo de miles de vacas, cuyo peso va compactando la tierra y cambiando su calidad h\u00eddrica. Lo parad\u00f3jico es que mientras el n\u00famero de estos animales disminuye, el de los hipop\u00f3tamos que introdujo Pablo Escobar y que hace a\u00f1os escaparon al Magdalena medio est\u00e1 en aumento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista de que es imposible regresarlos a \u00c1frica porque morir\u00edan al no estar adaptados, los campesinos de Doradal han propuesto que se los deje criar con la finalidad de vender su carne. Pero ni para esa propuesta (la menos cruel), el mismo Gobierno que no ha perdido la oportunidad de nombrar el carriel como patrimonio cultural, se ha pronunciado. Probablemente, est\u00e1 esperando a que el n\u00famero de los hipop\u00f3tamos crezca lo suficiente como para entregarle su erradicaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n a un privado.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Interminable lista<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hace falta hablar sobre el riesgo que corren los humedales en Bogot\u00e1, como el Capellan\u00eda, en la localidad de Fontib\u00f3n, que cada a\u00f1o va desapareciendo por cuenta de los proyectos inmobiliarios y la construcci\u00f3n de la Avenida Longitudinal de Occidente, ALO. Y del fracking que subrepticiamente va tramit\u00e1ndose en el Congreso y que promete contaminar fuentes h\u00eddricas del p\u00e1ramo de Santurb\u00e1n. O de c\u00f3mo los esquemas de las basuras no han podido implementar un modelo de reciclaje eficiente. Y c\u00f3mo el glifosato que se le roc\u00eda a la coca o el fipronil con el que se espantan a las plagas est\u00e1n matando insectos polinizadores de los que depende la comida que llega a la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lista, en la que no puede sobrar el gol que Iv\u00e1n Duque le marc\u00f3 a las movilizaciones del 2019 al no implementar el Acuerdo de Escaz\u00fa, podr\u00eda ser m\u00e1s extensa, interminable, pero estas preocupaciones las han registrado mejor las 230 organizaciones que desde hace m\u00e1s de un mes se declararon en Paro Ambiental. Por lo que vale la pena pensar el papel del medioambiente y de la protecci\u00f3n de la naturaleza en las pr\u00f3ximas elecciones legislativas y presidenciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Propuestas como el cambio de una matriz energ\u00e9tica, construir una seguridad alimentaria, frenar el calentamiento global y la contaminaci\u00f3n del agua, y despenalizar el cultivo de la marihuana y la coca para aprovechamiento de los campesinos que han sido v\u00edctimas de la violencia, deben estar en el radar durante los pr\u00f3ximos debates, as\u00ed las candidaturas que lucen de alternativas o que son maestros del entretenimiento, pueden aclarar si est\u00e1n pensando realmente en el futuro, o si su objetivo es condenar a una de las zonas m\u00e1s biodiversas del planeta al retraso.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Pablo Arciniegas<\/b><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Fuente: <\/span><\/span><\/strong><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"http:\/\/semanariovoz.com\/colombia-el-pais-mas-peligroso-para-defender-la-naturaleza\/\">Semanario Voz<\/a>, 25 de julio de 2021<br><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una carta en la revista Science confirma que el incumplimiento de la paz ha puesto en riesgo a la naturaleza.<\/p>\n","protected":false},"author":915,"featured_media":28931,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[14122,14117,5120,14119,14118,14120,14121,14124,14123],"coauthors":[14116],"class_list":["post-28929","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-de-la-naturaleza","tag-acuerdo-de-escazu","tag-acuerdo-de-paz","tag-asesinato-de-lideres-sociales","tag-colombia-sostenible","tag-gonzalo-cardona","tag-loro-orejiamarillo","tag-medio-ambiente-naturaleza","tag-pablo-arciniegas","tag-revista-science"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/915"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28929"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28929\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28933,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28929\/revisions\/28933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28929"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=28929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}