{"id":28444,"date":"2021-07-10T13:11:09","date_gmt":"2021-07-10T13:11:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=28444"},"modified":"2021-07-10T13:31:55","modified_gmt":"2021-07-10T13:31:55","slug":"carmen-bohorquezfrancisco-de-miranda-precursor-de-las-independencias-de-la-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/07\/10\/carmen-bohorquezfrancisco-de-miranda-precursor-de-las-independencias-de-la-america-latina\/","title":{"rendered":"Francisco de Miranda, precursor de las independencias de la Am\u00e9rica Latina<br><i>Un libro de Carmen Boh\u00f3rquez<\/i>. Libro libre"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-size: large;\">Prefacio<\/span><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El drama de un precursor es el de ser un incomprendido: sus contempo-r\u00e1neos no entienden su mensaje. En cuanto a sus lejanos descendientes, \u00e9stos terminan por olvidar al hombre cuyas ideas forman ya parte del patrimonio com\u00fan.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-28447 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Capture-Carmen-Bohorquez-Francisco-Miranda-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"335\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Capture-Carmen-Bohorquez-Francisco-Miranda-204x300.jpg 204w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Capture-Carmen-Bohorquez-Francisco-Miranda.jpg 349w\" sizes=\"auto, (max-width: 335px) 100vw, 335px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La gloria del Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar (1783-1830) ha eclipsado la de su compatriota, el revolucionario Francisco de Miranda (1750-1816). Probablemente era inevitable. Pero la imagen del disc\u00edpulo ha contri-buido tambi\u00e9n y sobre todo, a enturbiar la del maestro. No obstante, es necesario reconocer igualmente que la faceta aventurera y novelesca de \u00e9ste ha contribuido a multiplicar las ambig\u00fcedades y las incertidumbres. El famoso juicio de Bonaparte: \u00abUn Quijote que no est\u00e1 loco\u00bb, le calza como un guante, y no obra mucho en su favor el que se le atribuya el m\u00e9rito de haber recibido los favores \u00edntimos de la emperatriz Catalina de Rusia.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Tratemos de resumir su biograf\u00eda. S\u00fabdito del rey de Espa\u00f1a, nacido en Venezuela, se hace militar. Luego de haber participado como soldado espa\u00f1ol en la guerra de independencia de los Estados Unidos, deserta de este ej\u00e9rcito. De seguidas, dedica lo esencial de su vida adulta a viajar, desde los Estados Unidos a Rusia, pasando por Turqu\u00eda, Suecia, etc. Su brillante cultura y un don de gentes excepcional le abren todas las puertas, en tanto que el gobierno espa\u00f1ol intenta infructuosamente hacerlo arrestar. Miranda trata de interesar, a su turno, a Inglaterra y a Francia en la independencia de su patria. Sin embargo, ambas potencias piensan m\u00e1s en utilizar a este hombre para lograr sus propios designios que en <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">t<\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">rabajar en favor de la libertad. Convertido en general de la Revoluci\u00f3n Francesa, conoce el fracaso y la prisi\u00f3n. Posteriormente, falla dos veces en su intento de liberar su patria por las armas. De regreso en Caracas, a los sesenta a\u00f1os, luego de cuarenta de ausencia, Miranda representa quiz\u00e1s una figura emblem\u00e1tica, pero dif\u00edcilmente logra dialogar con los revolucionarios locales. Finalmente, ser\u00e1 derrotado sin brillo por la contrarrevoluci\u00f3n espa\u00f1ola y morir\u00e1 en prisi\u00f3n. Si su encanto fue irresistible en los salones; sobre los verdaderos campos de batalla, debi\u00f3 enfrentarse a obst\u00e1culos de todo tipo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El Miranda general franc\u00e9s tiene su nombre grabado en el Arco de Triunfo de l\u2019Etoile (Par\u00eds). En 1924, es tema de una obra cl\u00e1sica Miranda y la Revoluci\u00f3n Francesa, publicada en franc\u00e9s por el venezolano Caracciolo Parra P\u00e9rez; obra que fue reeditada en Caracas en 1989, con ocasi\u00f3n del Bicentenario de la Revoluci\u00f3n. A pesar de esto, no se puede decir que este personaje sea conocido y reconocido en Francia. Los parisienses de su tiempo lo llamaban \u00abel peruano\u00bb, tal vez porque ve\u00edan a la Am\u00e9rica espa\u00f1ola a trav\u00e9s de Les Indes Galantes de Rameau (1735). M\u00e1s extra\u00f1a-mente a\u00fan, la venerable Biograf\u00eda universal de Michaud (1823) contin\u00faa haci\u00e9ndolo nacer en Per\u00fa y le atribuye un imaginario acuartelamiento en Guatemala. Nuestros diccionarios actuales son menos fantasiosos, pero ponen el \u00e9nfasis en sus fracasos y no se ocupan de aprehender la medida del personaje.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En realidad, el Francisco de Miranda m\u00e1s importante es aquel que se vio a s\u00ed mismo como ciudadano de Venezuela y de la Am\u00e9rica del Sur en su conjunto. Aunque nos leg\u00f3 archivos considerables y ha sido objeto de numerosas obras, han sido fundamentalmente los acontecimientos de su vida personal y pol\u00edtica los que han retenido la atenci\u00f3n, sin que, por otra parte, se hayan disipado todos los misterios. Carmen Boh\u00f3rquez, profesora de filosof\u00eda, graduada en varias universidades, en su pa\u00eds, en los Estados Unidos (Ann Arbor, Michigan) y en Francia (Par\u00eds III-Sorbonne Nouvelle), se dio cuenta de que el pensamiento pol\u00edtico de Miranda no hab\u00eda sido estudiado como se merec\u00eda. Por ello, con una resoluci\u00f3n y un m\u00e9todo del cual sus amigos son testigos, se dedic\u00f3 al an\u00e1lisis de la inmensa bibliograf\u00eda existente tanto en Venezuela como en Europa, hasta culminar con la defensa en Par\u00eds de una tesis de doctorado. Al hacerlo, logr\u00f3 disipar ciertas oscuridades biogr\u00e1ficas, en particular, las relaciones de su h\u00e9roe con la francmasoner\u00eda. Tratar v\u00e1lidamente este tema implicaba seguir paso a paso todas las etapas de la vida de este.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El \u00abPrecursor\u00bb no lleg\u00f3 jam\u00e1s a exponer su pensamiento de manera sistem\u00e1tica, pero fue el primero, o el principal entre los primeros, en reunir firmemente voluntad de independencia y republicanismo, en mantener un discurso identitario suramericano, y todo ello con conciencia conti-nental. En su concepci\u00f3n, el nombre de Colombia, del cual es creador, deb\u00eda designar a la Am\u00e9rica del Sur en su totalidad. Para esta \u00e9poca, la mayor parte de los criollos se contentaban con una posici\u00f3n defensiva que tomaba como blanco a los \u00abpeninsulares\u00bb, a los nativos de Espa\u00f1a que ven\u00edan a apoderarse de los buenos puestos administrativos, as\u00ed como de las ricas herederas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Con mucha finura, Carmen Boh\u00f3rquez analiza las etapas de la formaci\u00f3n de esta conciencia americana en un suramericano que fue el \u00fanico en lograr participar, con las armas en la mano, en las tres grandes revoluciones que se sucedieron en ese medio siglo. Y en cada oportunidad, combatiendo del lado de la libertad. Este libro no disimula la ficci\u00f3n de un discurso binario que ve en la tiran\u00eda espa\u00f1ola la fuente de todos los males y en su aniquilaci\u00f3n, la superaci\u00f3n de todos los obst\u00e1culos a la felicidad de los americanos. La generaci\u00f3n a la que pertenece Miranda no ten\u00eda casi conciencia de todo lo que le deb\u00eda a Espa\u00f1a como tal, e incluso a la Espa\u00f1a de la \u00abIlustraci\u00f3n\u00bb que se va desarrollando al lado de la antigua, a\u00fan dominada por el s\u00edmbolo de la Inquisici\u00f3n. Es as\u00ed como esta buena fil\u00f3sofa pone en evidencia las contradicciones de un pensamiento seg\u00fan el cual \u00abel pueblo es fuente de inspiraci\u00f3n y, al mismo tiempo, el gran enemigo a temer\u00bb. A Miranda, que es blanco, le cuesta conciliar las diversas herencias culturales. Paradigmas de la libertad, los indios de carne y hueso no son llamados en lo inmediato a convertirse en actores pol\u00edticos. En tanto que frente a la terrible cuesti\u00f3n de la esclavitud de los negros, el bloqueo es total. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero Carmen Boh\u00f3rquez sabe mostrar de manera convincente los m\u00e9-ritos excepcionales de Miranda como difusor de ideas. Hombre de la Ilustraci\u00f3n que compara sin cesar autores y sistemas pol\u00edticos, Miranda ha le\u00eddo todo y ha visto todo. Su cultura, sus conocimientos son excep-cionales, sobre todo, aunque no \u00fanicamente, en el campo de lo estric-tamente pol\u00edtico. Y estos tesoros no los guarda s\u00f3lo para s\u00ed. Desde 1785 escribe en la prensa anglosajona. Difunde luego el texto prof\u00e9tico de un jesuita exiliado, Viscardo. M\u00e1s tarde, publica un peri\u00f3dico en espa\u00f1ol en Londres,<\/span><\/span><\/span> <span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: serif;\"><span style=\"font-size: large;\">El Colombiano. Se hace de una inmensa biblioteca y permite que la disfruten numerosos hispanoamericanos. Su influencia es notable, por ejemplo, sobre el joven Bernardo O\u2019Higgings, el padre de la patria chilena. De hecho, su rol de propagandista es imposible de cuantificar.El historiador Fran\u00e7ois-Xavier Guerra ha acu\u00f1ado esta f\u00f3rmula: \u00abLa vida de Miranda es como un resumen de la \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n y de aquella de la Revoluci\u00f3n, con sus cualidades y sus contradicciones\u00bb. Este libro ser\u00e1 entonces una excelente evocaci\u00f3n del viejo continente en esa \u00e9poca, al tiempo que constituye una introducci\u00f3n muy necesaria a la realidad de ese Nuevo Mundo al que nos cuesta tanto ver sin los<\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> anteojos europeos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Marie-C\u00e9cile B\u00e9nassy<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Profesora de la Universidad Par\u00eds III<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Coleccio%CC%81n-Bicentenario-Carabobo-9-Boho%CC%81rquez-Carmen-Francisco-de-Miranda.pdf\"><span style=\"color: #0a0a0a;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><strong>Leer libro completo formato PDF<\/strong><\/span><\/span><\/a> <\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jTsxhQfh3bk\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En realidad, el Francisco de Miranda m\u00e1s importante es aquel que se vio a s\u00ed mismo como ciudadano de Venezuela y de la Am\u00e9rica del Sur en su conjunto.<\/p>\n","protected":false},"author":590,"featured_media":28443,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,218,219],"tags":[10515,13701,13696,13702,10491,725,13700],"class_list":["post-28444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","category-mundo","category-libros-libres","tag-america-latina-abya-yala","tag-caralina-de-rusia","tag-carmen-bohorquez-2","tag-contrarrevolucion-espanola","tag-francisco-de-miranda","tag-memoria-historica","tag-precursor-de-las-independicas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/590"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28444"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28473,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28444\/revisions\/28473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28443"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}