{"id":27880,"date":"2021-06-19T17:25:56","date_gmt":"2021-06-19T17:25:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=27880"},"modified":"2021-06-19T17:25:56","modified_gmt":"2021-06-19T17:25:56","slug":"la-gremializacion-de-la-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/06\/19\/la-gremializacion-de-la-juventud\/","title":{"rendered":"La gremializaci\u00f3n de la juventud"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde el 28 de abril, todos los d\u00edas, m\u00faltiples y diversas movilizaciones de masas se han registrado en el territorio colombiano.\u00a0A veces, dando lugar\u00a0a enfrentamientos violentos con las fuerzas de polic\u00eda, con el resultado de decenas de\u00a0muertos y centenares de heridos y desaparecidos.\u00a0Para algunos\u00a0se trata fundamentalmente de una nueva manifestaci\u00f3n de la juventud descontenta. Mir\u00e1ndolo m\u00e1s de cerca, sin embargo, se observa un estallido social mucho m\u00e1s complejo\u00a0con implicaciones pol\u00edticas m\u00e1s profundas, las cuales se tratan de ocultar precisamente con aquella mirada simplificadora.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_27882\" aria-describedby=\"caption-attachment-27882\" style=\"width: 531px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27882\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"531\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud-768x514.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/gremializacion-de-la-juventud.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 531px) 100vw, 531px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-27882\" class=\"wp-caption-text\">Contagio radio, 19 de mayo de 2021 (Tomado v\u00eda Twitter)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es ya un lugar com\u00fan decir que las ocurridas durante este mes de mayo son movilizaciones de la juventud. No es tan exacto. Se constata en muchos casos una participaci\u00f3n m\u00e1s rica y heterog\u00e9nea. Sobre todo si se hace la diferencia entre las multitudinarias demostraciones convocadas por el Comit\u00e9 Nacional en las jornadas llamadas de Paro y las m\u00faltiples manifestaciones autoconvocadas cada d\u00eda a lo largo y ancho del territorio. La protesta y el descontento, adem\u00e1s, tienen otras expresiones diferentes a la toma de las calles. Pero puede aceptarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Otro lugar com\u00fan, en cambio, es menos convincente. Es aquel que reduce la juventud a los estudiantes y confunde lo que podr\u00eda ser un movimiento juvenil con un movimiento estudiantil. Y de all\u00ed deduce lo que deber\u00edan ser sus demandas; las propias, seg\u00fan se dice, de su naturaleza. Lo primero que se le ocurri\u00f3 al presidente Duque, por ejemplo, fue ofrecer matr\u00edcula cero para los estratos 1, 2, y 3, inicialmente para el segundo semestre de este a\u00f1o y luego para todo el 2022. Como quien arroja un hueso, para entretener y calmar la jaur\u00eda. Fue en vano. Se vio obligado a corregir y agreg\u00f3 tres ofertas m\u00e1s destinadas a los j\u00f3venes en general: subsidios para la promoci\u00f3n del empleo joven, el emprendimiento rural juvenil y el cr\u00e9dito de vivienda (para j\u00f3venes). Tambi\u00e9n fue en vano. La calma no lleg\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No es solamente una confusi\u00f3n producida por la est\u00fapida soberbia del mandatario. Se ha generalizado ya \u2013desde el 21N de 2019\u2013 inundando los medios de comunicaci\u00f3n y las conversaciones de los ciudadanos, hasta alcanzar la c\u00fapula de los partidos y de la intelectualidad. Forma parte, hoy por hoy, del imaginario social. Pero si no es tan cierto, \u00bfc\u00f3mo y por qu\u00e9 se fabric\u00f3?<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Apenas obvio\u2026<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El protagonismo de la juventud en las protestas, en principio, no es m\u00e1s que el reflejo de su protagonismo creciente en la sociedad. Por razones que, para empezar, son puramente cuantitativas. Como se sabe, Colombia se encuentra en una fase bastante avanzada de la transici\u00f3n demogr\u00e1fica. En comparaci\u00f3n con el censo de 2005, la poblaci\u00f3n mayor de 65 a\u00f1os ha pasado de ser el 6.3 por ciento del total a representar el 9.1; en cambio, los de 14 a\u00f1os o menos que constitu\u00edan el 30.7 por ciento en 2005, ahora s\u00f3lo son el 22.6 (1). No se trata solamente de que la proporci\u00f3n de ni\u00f1os se haga cada vez menor, sino que, por un tiempo, la proporci\u00f3n de \u201cj\u00f3venes\u201d va a ser cada vez mayor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En efecto, el grupo de la, llamada por el Dane, juventud (entre 14 y 28 a\u00f1os) representaba en 2018 un 26.1 por ciento; participaci\u00f3n superior, por cierto, no s\u00f3lo a la del 2005 sino a la que se hab\u00eda proyectado para ese mismo a\u00f1o seg\u00fan el Censo anterior (2). Ahora bien, seg\u00fan las recientes proyecciones con base en el Censo 2018, se calcula que este grupo de poblaci\u00f3n ascender\u00eda en 2021 a 12.666.317 j\u00f3venes. La mayor proporci\u00f3n, sobre el total de poblaci\u00f3n, se encuentra en departamentos de baja densidad que podr\u00edamos llamar perif\u00e9ricos, aunque algunos de la zona andina, mucho m\u00e1s poblados, cuentan con una proporci\u00f3n superior al promedio nacional, o sea que la magnitud es significativa tambi\u00e9n en n\u00fameros absolutos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No es pues un fen\u00f3meno rural o semiurbano. Al contrario, la proporci\u00f3n viene en creciente en varias ciudades, incluida Bogot\u00e1. Lo mismo que la cantidad. La proyecci\u00f3n mencionada nos dice que, en 2021, por ejemplo en Bogot\u00e1 este grupo de edad ascender\u00eda a 1&rsquo;943.906 j\u00f3venes sobre un total de 7&rsquo;834.167 habitantes. En Cali se calculan 531.369 y en Medell\u00edn, 636.440. Y esto sin contar los municipios de sus \u00e1reas metropolitanas. Es un fen\u00f3meno que acompa\u00f1a el proceso de urbanizaci\u00f3n, el cual ha sido precipitado en Colombia por el violento desplazamiento. La gran concentraci\u00f3n de j\u00f3venes, que no ha dejado de acentuarse durante lo corrido de este siglo, se encuentra pues en las principales ciudades. O mejor, en sus \u00e1reas metropolitanas, pues, adicionalmente, es un rasgo caracter\u00edstico de los procesos de conurbaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero el protagonismo responde tambi\u00e9n, sencillamente, a que, en su inmensa mayor\u00eda, forman parte de la poblaci\u00f3n subordinada y padecen igualmente sus miserias y las consecuencias de las pol\u00edticas neoliberales; de esa poblaci\u00f3n que hoy se encuentra en condiciones de extrema pobreza o que, estando acomodada anteriormente, ha visto disminuidos sus ingresos. Su edad no los excluye de tal condici\u00f3n; por el contrario, los convierte en sus representantes m\u00e1s visibles y activos. Al respecto cabe advertir, de una vez, que no se trata de \u201clos estudiantes\u201d. Si se toma el rango de edad entre 18 y 26 a\u00f1os, o sea, para 2021 un n\u00famero estimado de 7.718.714, la verdad es que la cobertura de la educaci\u00f3n superior no alcanza siquiera a la mitad. Es un poco dif\u00edcil hacer el c\u00e1lculo, dados los sorprendentes fen\u00f3menos de deserci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os, los cuales se acentuaron obviamente con la pandemia, pero b\u00e1stenos saber que el sistema de informaci\u00f3n del Ministerio de Educaci\u00f3n contabilizaba para el segundo semestre de 2019 un total de 2.396.250 estudiantes. Desde luego, la cobertura es mayor en las grandes ciudades (3).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un indicador de la situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de los j\u00f3venes es el nivel y evoluci\u00f3n del desempleo. Obviamente, si alguien aparece en las estad\u00edsticas es porque ha estado buscando empleo activamente, es decir que no es estudiante o si lo es no tiene la posibilidad de dedicarse a ello de tiempo completo. Como se sabe, las tasas de desempleo son mucho mayores en la llamada \u201cprovincia\u201d, es decir fuera de Bogot\u00e1 y unas pocas grandes capitales; adem\u00e1s, en la zona semiurbana o rural, habr\u00eda que considerar los fen\u00f3menos de subempleo o desempleo disfrazado; sin embargo, en las ciudades la situaci\u00f3n es tambi\u00e9n preocupante. En general, seg\u00fan el Dane, la tasa de desempleo de los j\u00f3venes viene creciendo desde 2015 cuando estuvo alrededor de 16,2 por ciento, a enero-marzo de 2021 cuando alcanz\u00f3 23,9 porciento. \u2013Con un significativo contraste: para las mujeres la tasa fue de 31,3 por ciento mientras que para los hombres fue de 18,5 por ciento\u2013. Esto significa, en este a\u00f1o, un total de desocupados j\u00f3venes de aproximadamente un mill\u00f3n seiscientos mil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La particularidad de los j\u00f3venes, dentro del conjunto del pueblo, y sobre la cual se ha escrito mucho \u00faltimamente, consiste en la dolorosa sensaci\u00f3n que han denominado como \u201cno futuro\u201d, recordando la popular pel\u00edcula colombiana. Varias son las respuestas presentadas frente a esta angustia y que pueden preverse hacia el futuro. Algunas deplorables, pero otras promisorias. En todas se percibe el abandono definitivo de la resignaci\u00f3n. Al mismo tiempo se constata como la caracter\u00edstica m\u00e1s protuberante de este periodo hist\u00f3rico la descomposici\u00f3n y explosividad urbanas. En cierta forma, el traslado de la conflictividad social de los espacios rurales a los urbanos. Desde luego, no se trata de la desaparici\u00f3n en aquellos sino de un relevo del protagonismo y de un cambio en su naturaleza. Descomposici\u00f3n y explosividad est\u00e1n estrechamente ligadas y el primer grupo poblacional arrastrado por esta mezcla en ascenso es la juventud. La cuesti\u00f3n del futuro introduce entonces un ingrediente enriquecedor. La misma juventud puede encontrar alguna forma de canalizaci\u00f3n, pol\u00edtica o no pero claramente constructiva (4).<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El \u201cdivino tesoro\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La categor\u00eda \u201cJuventud\u201d no se refiere, evidentemente, a un grupo etario. M\u00e1s all\u00e1 de la caracterizaci\u00f3n psicosocial y afectiva propia de la disciplina denominada sicolog\u00eda evolutiva, la sociolog\u00eda, desde hace mucho tiempo insiste en la connotaci\u00f3n cultural que tiene, hasta el punto de no dudar en atribuirla, como construcci\u00f3n social, a la \u00e9poca moderna, particularmente en la segunda mitad del siglo XX. Tiene que ver, naturalmente, con la expansi\u00f3n del aparato educativo y la prolongaci\u00f3n de la vida escolar. Un espacio vital se abre, entre la adolescencia y el mundo del trabajo. Un espacio que antiguamente no exist\u00eda. Salvo en los v\u00e1stagos de las familias de la nobleza, en donde pod\u00eda contemplarse una etapa de \u201cpreparaci\u00f3n\u201d para las funciones de mando; por el contrario, el ni\u00f1o del campo o de las ciudades era vinculado r\u00e1pidamente al trabajo. En las ni\u00f1as cuyo destino, como se sabe, aun en la nobleza, era el matrimonio, es evidente la inexistencia de esta etapa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">L<\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">as investigaciones hist\u00f3ricas y antropol\u00f3gicas lo corroboran. Aunque era ya tan reconocido como hecho evidente que ni siquiera merec\u00eda estudio, los acontecimientos del mayo del 68 le dieron un aliento adicional al tema en el discurso euroc\u00e9ntrico. Puede recordarse el libro ya cl\u00e1sico de Margaret Mead \u201cCultura y compromiso\u201d publicado en 1970 donde trata de explicar como una forma contempor\u00e1nea de relaci\u00f3n intergeneracional que denomina prefigurativa, el \u201cdesaf\u00edo de la juventud\u201d, como se dec\u00eda entonces. A Touraine, por su parte, encontr\u00f3 en el movimiento estudiantil, que ten\u00eda enfrente, el punto de partida de su enfoque de los \u201cnuevos movimientos sociales\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No obstante, aun en la \u00e9poca moderna conservan pertinencia las diferencias de clase social. Como nos lo recuerda M. Sagrera: \u00a1Es que los pobres no pueden darse el lujo de ser j\u00f3venes! (5). Por eso, en el imaginario social, fortalecido por las industrias culturales y los grandes medios de comunicaci\u00f3n, la juventud no deja de asociarse con un grupo social, de ciertas edades claro est\u00e1, pero tambi\u00e9n estudiantil, de clase media y urbano. Es decir, para el capitalismo, es considerada fundamentalmente como grupo de consumo, como nicho de mercado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Otra cosa es que, al mismo tiempo, durante toda esta historia, este grupo, en todos los pa\u00edses, tambi\u00e9n haya sido movimiento social, particularmente combativo y radical, lleno de ideales alternativos y motor principal de las transformaciones en el campo cultural. Como parte del movimiento popular; a veces diferenciado, como din\u00e1micos agrupamientos intelectuales o, m\u00e1s claramente como movimiento estudiantil (6), y otras veces incorporado en el seno de otros movimientos sociales, incluido, por supuesto, el de los trabajadores. He ah\u00ed un punto de partida adecuado para entender los cambios que se est\u00e1n presentando no s\u00f3lo en Colombia sino en todo el mundo.<\/span><\/p>\n<h3>La din\u00e1mica de un levantamiento popular<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La \u00faltima raz\u00f3n por la cual la juventud ha resultado ser la protagonista es tan obvia que se pasa por alto. Lo que estamos viviendo en Colombia, con sus antecedentes en noviembre de 2019 y en septiembre del a\u00f1o pasado, es un levantamiento popular que ha cubierto todo el territorio nacional y se ha prolongado m\u00e1s de un mes. Muchas y diversas han sido sus expresiones, con motivaciones (\u00bfobjetivos?) que cambian de importancia, altern\u00e1ndose, y con actores sociales que entran y salen y se involucran en unas u otras formas de expresi\u00f3n. Como hab\u00eda ocurrido hace dos a\u00f1os, el punto de partida fue la convocatoria a un paro nacional cuyo objetivo, en cierta forma reiteraci\u00f3n de las exigencias pendientes desde entonces, era la negociaci\u00f3n de un \u201cpliego de emergencia\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En Colombia, sin embargo, la denominaci\u00f3n de Paro Nacional no se refiere, como en otros pa\u00edses, a una declaratoria de huelga general, pese a ser convocado por organizaciones sindicales. Es una jornada de protesta de un d\u00eda cuya fuerza se demuestra en la amplitud y calidad de las movilizaciones, principalmente urbanas, y s\u00f3lo a partir de ellas podr\u00eda esperarse una par\u00e1lisis de la actividad econ\u00f3mica. Pero, nuevamente, las razones de la protesta \u2013y de la rabia\u2013 fueron tan poderosas que la din\u00e1mica social se desbord\u00f3; continu\u00f3 en los d\u00edas siguientes, haciendo de la toma de las calles \u2013y de las carreteras\u2013 un ejercicio permanente de protesta. Con un salto cualitativo. A diferencia de las ocasiones anteriores, se encontr\u00f3 en los llamados \u201cbloqueos\u201d, que son operaciones de destacamentos, una forma apropiada de lucha. En los pa\u00edses del Cono Sur se les llama \u201ccortes de v\u00edas\u201d; hace veinte a\u00f1os, en Argentina, por las caracter\u00edsticas descritas, se habl\u00f3 del movimiento de los \u201cpiqueteros\u201d. Una forma de lucha que, dada la certeza de que se prolongar\u00eda en el tiempo, dio a la protesta las caracter\u00edsticas de resistencia. Pues bien, en estas circunstancias, en este tipo de lucha, es evidente que son los j\u00f3venes quienes tienen las mejores condiciones para encarnar la vanguardia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dos rasgos fundamentales, a tono con lo dicho anteriormente, deben subrayarse. El primero tiene que ver con la ruptura de las fronteras entre el estudiante y el trabajador. Es cierto que en lo m\u00e1s fuerte y persistente de las manifestaciones predomina la juventud; pero, contrariamente a lo que repiten los medios y se vuelve como una inercia del pensamiento en los adultos que miran, no es ya la \u201ccl\u00e1sica\u201d movilizaci\u00f3n de los \u201cestudiantes universitarios\u201d, sino una categor\u00eda nueva de \u201ctrabajadores-estudiantes\u201d no s\u00f3lo porque muchos son en s\u00ed mismos ambas cosas, o son j\u00f3venes desempleados, sino porque as\u00ed se sienten todos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ello remite al segundo rasgo. Tambi\u00e9n en contradicci\u00f3n con las \u201cinercias del pensamiento\u201d, no es cierto que el \u00e9nfasis de la rabia y las exigencias de estos j\u00f3venes est\u00e9 puesto en la Educaci\u00f3n Superior y sus problemas (aunque, claro, tambi\u00e9n han estado entre sus demandas), en realidad se preocupan por su futuro; al igual que toda la multitud, denuncian la amenaza de la reforma tributaria y todo el conjunto de reformas y pol\u00edticas que, como se sabe, tiene que ver con las condiciones sociales de la poblaci\u00f3n, en general. Para sorpresa de muchos observadores, en su necedad, esto ser\u00eda un asunto \u201csindical\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La incomprensi\u00f3n acerca de la din\u00e1mica de este levantamiento no se detiene ah\u00ed. Como queda sugerido en lo antes dicho, entre los analistas de todas las clases, hay una suerte de obsesi\u00f3n por precisar \u201clos objetivos\u201d. Obsesi\u00f3n que no permite entender la din\u00e1mica y la complejidad de la explosi\u00f3n social. En efecto, una palabra que hemos usado repetidamente es \u201crabia\u201d; habr\u00eda que a\u00f1adirle desilusi\u00f3n y escepticismo, pero sobre todo asco. Y seguramente odio, aunque ya no sea de buen recibo en estos tiempos de paz, amor y reconciliaci\u00f3n M\u00e1s que objetivos lo que hay son blancos. Uno de ellos, por supuesto, es el Esmad. Resulta insulso entonces agregar que se busca una reforma de la Polic\u00eda. Y sobra decirlo: el principal objeto del odio es Duque (y su mentor). Tampoco viene al caso interpretar que se busca su renuncia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Estos son los sentimientos que constituyen la sustancia del levantamiento. Son secundarios los objetivos. Y aunque los j\u00f3venes, por sus caracter\u00edsticas, probablemente sean los m\u00e1s proclives a expresarlo as\u00ed, tambi\u00e9n existen en los dem\u00e1s sectores populares. Desde luego, como esta din\u00e1mica social suele describir un ciclo, no faltar\u00e1n las buenas almas que finalmente logren convencer a los j\u00f3venes para que precisen y cuantifiquen sus objetivos a negociar.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La funcionalidad de los piropos envenenados<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como se dec\u00eda al principio, la reducci\u00f3n del levantamiento popular a una explosi\u00f3n juvenil, y de lo juvenil a lo estudiantil, termina siendo una operaci\u00f3n bastante conveniente para las alturas del poder y particularmente para el Gobierno. Para empezar, permite concentrar y simplificar los objetivos, despu\u00e9s de retirada la reforma tributaria, en lo educativo. Por otra parte, significa trazar la l\u00ednea divisoria en lo generacional, escamoteando lo social y econ\u00f3mico. El gobierno escoge as\u00ed los interlocutores v\u00e1lidos. Como si fuera poco, en ello parece contar con la ventaja de poder mostrar no pocos funcionarios \u201cj\u00f3venes\u201d: entre otros, un Ministro de Vivienda de 36 a\u00f1os, el reci\u00e9n nombrado Consejero de Paz con 32 a\u00f1os y la joya de la corona, una ministra afrocolombiana de 31 a\u00f1os, originaria de una de las regiones m\u00e1s azotadas por la pobreza y la violencia. El propio presidente apenas pasa los 42 a\u00f1os. En cambio, la absoluta mayor\u00eda del Comit\u00e9 Nacional de Paro ya supera los sesenta a\u00f1os. Nadie podr\u00eda decir entonces que el r\u00e9gimen pol\u00edtico en Colombia es \u201cadultoc\u00e9ntrico\u201d. Finalmente, logra que el conjunto de la poblaci\u00f3n quede excluido del conflicto. Dadas las enormes exigencias de la lucha, poco a poco tiende a volverse cierto que es un \u201cproblema de los j\u00f3venes\u201d. El tiempo corre a favor del Gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esto ha sido manejado eficazmente en el plano simb\u00f3lico. Hemos dicho que el protagonismo de la juventud forma parte ya del imaginario colectivo. Pero es reforzado una y otra vez por pol\u00edticos y analistas. Y no siempre con una carga negativa o de condena; al contrario, suele estar revestido de elogios. Los adultos que, atenazados por la angustia de la p\u00e9rdida del \u201cdivino tesoro\u201d, saludan la nueva generaci\u00f3n que \u00a1lograr\u00e1 lo que ellos no pudieron! Hasta el extremo de lo grotesco. Hace unos d\u00edas se convoc\u00f3 en Bogot\u00e1 a una demostraci\u00f3n que dio en denominarse la \u201ccuchimarcha\u201d (7). Aparte de la autodesvalorizaci\u00f3n que representaba para los adultos mayores que la convocaban, lo m\u00e1s grave era su autoexclusi\u00f3n, la declaraci\u00f3n abierta de que no se sent\u00edan involucrados en la protesta, en el enfrentamiento. El objetivo de la marcha era un llamado a la \u201csolidaridad con ellos\u201d, con los j\u00f3venes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La l\u00f3gica que van imponiendo, en este orden de ideas, y contra la cual valdr\u00eda la pena reaccionar, es la proliferaci\u00f3n de los \u201cmediadores\u201d. Gentes y organizaciones, que se colocan \u201cpor encima del bien y del mal\u201d, condenan la violencia \u201cvenga de donde viniere\u201d y por tanto se sienten con autoridad para \u201cayudar a que los j\u00f3venes y el gobierno comiencen a dialogar\u201d. Entre tanto, las razones de la protesta y la rabia contin\u00faan vigentes. Aunque el natural proceso de desgaste ya va debilitando la fuerza social, no puede descartarse un renacer inmediato con m\u00e1s fuerza. Pero hay algo m\u00e1s importante: los procesos organizativos y de articulaci\u00f3n que se han dado en los diversos puntos de resistencia anuncian, desde ya, hacia el pr\u00f3ximo futuro, un nuevo salto cualitativo.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Notas:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">1. Ver: www.dane.gov.co \/index.php\/estadisticas-por-tema\/demografia-y-poblacion\/censo-nacional-de-poblacion-y-vivenda-2018 <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">2. Ib\u00eddem. El Dane presenta tambi\u00e9n un grupo cuya clasificaci\u00f3n sorprende, el de \u201ceducaci\u00f3n superior\u201d (entre 18 y 26 a\u00f1os) cuya participaci\u00f3n igualmente creciente habr\u00eda llegado en 2018 a 16.0 por ciento.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">3. ESTAD\u00cdSTICAS &#8211; SNIES &#8211; Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional<a href=\"https:\/\/snies.mineducacion.gov.co\">https:\/\/snies.mineducacion.gov.co<\/a> \u203a<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">4. Algunas de estas reflexiones y de las que siguen fueron presentadas y desarrolladas en un Informe de Consultor\u00eda (interno y por tanto no publicado) para la organizaci\u00f3n Internacional \u201cTerre des hommes\u201d en agosto de 2019. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">5. Sagrera, M., El Edadismo. Editorial Fundamentos, Madrid, 1992<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">6. Esta \u00faltima forma fue la caracter\u00edstica de la segunda mitad del siglo XX. En 1971, en Colombia, frente a las tesis que consideraban el conjunto de los estudiantes como una fracci\u00f3n de clase (peque\u00f1oburguesa) o una categor\u00eda social, dec\u00edamos que su identidad social proven\u00eda justamente de su ser en movimiento, fuera del cual s\u00f3lo exist\u00eda una dispersi\u00f3n de individuos heterog\u00e9neos. Sin desconocer, claro, que un esfuerzo organizativo pod\u00eda convertirlos, a partir de ciertos intereses comunes, en una especie de gremio.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">7. En Colombia, tal vez desde los a\u00f1os setenta del siglo pasado, se acostumbra llamar cuchos y cuchas a los viejos y viejas. Generalmente en un tono de burla. Por ejemplo, a la mujer de edad que, a juicio de los machos j\u00f3venes, se viste y comporta como una muchacha, se le llama \u201ccuchibarbie\u201d.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">H\u00e9ctor-le\u00f3n Moncada S.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/ediciones\/item\/42663-la-gremializacion-de-la-juventud.html\">desde abajo<\/a>, 14 de junio de 2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/GfUOzpqusb0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<div id=\"watch7-content\" class=\"watch-main-col\">\n<div id=\"watch7-content\" class=\"watch-main-col\" style=\"text-align: center;\"><strong>Campamento resitencia en Bogot\u00e1, iniciativa de organizaci\u00f3n y construcci\u00f3n colectiva<\/strong><\/div>\n<div class=\"watch-main-col\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 12pt;\">En el marco del Paro Nacional, ante la sistem\u00e1tica violencia del Estado, en el Portal Am\u00e9ricas, hoy conocido como Portal Resistencia en Bogot\u00e1, pese a un ambiente hostil han logrado levantar el Campamento Resistencia, para resguardarse durante las manifestaciones. <\/span><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero hay algo m\u00e1s importante: los procesos organizativos y de articulaci\u00f3n que se han dado en los diversos puntos de resistencia anuncian, desde ya, hacia el pr\u00f3ximo futuro, un nuevo salto cualitativo.<\/p>\n","protected":false},"author":889,"featured_media":27884,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216,5],"tags":[10282,12068,13435,12943,13436,2359,13433,13437,13434],"coauthors":[13432],"class_list":["post-27880","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","category-editoriales-y-opiniones","tag-alvaro-uribe-velez-ivan-duque","tag-colombia-violencia-estructural","tag-desgaste-debilitamiento-fuerza-social","tag-esmad-escuadron-movil-antidisturbios","tag-hector-leon-moncada-s","tag-levantamiento-popular","tag-movilizaciones-de-masas","tag-piropos-envenenados","tag-protesta-y-descontento"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/889"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27880"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27886,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27880\/revisions\/27886"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27880"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=27880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}