{"id":2776,"date":"2018-11-05T18:39:26","date_gmt":"2018-11-05T18:39:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=2776"},"modified":"2018-11-05T18:39:26","modified_gmt":"2018-11-05T18:39:26","slug":"capitalismo-tecnologia-y-pulsion-de-la-muerte-las-selfies-suicidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/11\/05\/capitalismo-tecnologia-y-pulsion-de-la-muerte-las-selfies-suicidas\/","title":{"rendered":"Capitalismo, tecnolog\u00eda y pulsi\u00f3n de la muerte <br><i>Las selfies suicidas<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2491 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/aut_1389Bis.jpg\" alt=\"\" width=\"95\" height=\"70\" \/>La selfies son una de las derivaciones recientes de las innovaciones microelectr\u00f3nicas que son presentadas como una notable expresi\u00f3n de libertad individual. Uno de sus aristas perversas, y del capitalismo en general, es el incremento de muertes por las fotograf\u00edas extremas. Una investigaci\u00f3n realizada en los Estados Unidos registra 259 muertes en el mundo, ocasionadas por tomarse selfies en el per\u00edodo transcurrido entre 2011 y 2017. Esta cifra, que debe ser considerada como conservadora, indica la magnitud de lo que est\u00e1 ocurriendo con la utilizaci\u00f3n de esta \u201cnueva tecnolog\u00eda\u201d de la muerte. Vale la pena preguntarse que est\u00e1 detr\u00e1s de esta epidemia de suicidios, y qu\u00e9 relaci\u00f3n tienen con el capitalismo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.diez.hn\/csp\/mediapool\/sites\/dt.common.streams.StreamServer.cls?STREAMOID=MhNHe1Ljk0QXA8Npxb9Rv8$daE2N3K4ZzOUsqbU5sYsorp7ZpcdiKxiKIS3$3F356FB40xiOfUoExWL3M40tfzssyZqpeG_J0TFo7ZhRaDiHC9oxmioMlYVJD0A$3RbIiibgT65kY_CSDiCiUzvHvODrHApbd6ry6YGl5GGOZrs-&amp;CONTENTTYPE=image\/jpeg\" alt=\"Angela Nikolau, la hermosa gimnasta rusa de las \" width=\"551\" height=\"338\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><b> La tecnologia y la imposici\u00f3n del individualismo compulsivo <\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El capitalismo representa la imposici\u00f3n del individualismo compulsivo, entendido como la creencia ilusoria de que la sociedad no existe sino solo los seres individuales, como lo proclam\u00f3 Margaret Thatcher, uno de las vedettes del capitalismo realmente existente. De eso se deriva la suposici\u00f3n de que el individuo es el centro del mundo, y nada puede oponerse a sus designios de maximizaci\u00f3n de ganancias, acumulaci\u00f3n, superaci\u00f3n y ruptura de cualquier l\u00edmite. El individualismo ego\u00edsta, posesivo y hedonista es una caracter\u00edstica central de la ideolog\u00eda capitalista que se ha universalizado en nuestra \u00e9poca. Solo existe el <i>yo<\/i> y no el <i>nosotros, <\/i>lo cual quiere decir que mi existencia individual es m\u00e1s importante que cualquier grupo o colectivo humano y de eso se deriva que a diario se deba (de)mostrar que el yo (el individuo) es el centro del universo. No importan, o mejor no existen, los lazos sociales, ni v\u00ednculos de solidaridad, fraternidad o ayuda mutua. Eso es cosa del pasado, porque ahora, en el perpetuo presente en que se despliega el <i>yo, <\/i>solo vale y existe lo que haga un individuo, el que necesita mostrar a cada rato su presencia, porque de lo contrario se considera frustrado o incompleto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"progressiveMedia-image js-progressiveMedia-image aligncenter\" src=\"https:\/\/cdn-images-1.medium.com\/max\/1600\/1*fDugR2F9SFEZa5dqsWarLQ.jpeg\" width=\"470\" height=\"470\" data-src=\"https:\/\/cdn-images-1.medium.com\/max\/1600\/1*fDugR2F9SFEZa5dqsWarLQ.jpeg\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para hacerse notar, ahora el <i>yo<\/i> cuenta con dispositivos t\u00e9cnicos que se encargan de potenciar y difundir su presencia en el mundo; y el m\u00e1s poderoso de esos dispositivos t\u00e9cnicos es el celular, con todos sus variantes, o m\u00e1s precisamente la difusi\u00f3n de im\u00e1genes visuales que se hace a trav\u00e9s del smarphone, y que difunden de manera inmediata, instant\u00e1nea y directa todo cuanto hace una persona, hasta sus actos m\u00e1s privados, que ahora son puestos a la vista p\u00fablica, sin pudor alguno. Porque con la utilizaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas se pierde la idea de dignidad, de auto-estima, de respecto y se proclama que lo privado ya no existe, que cualquier acto de nuestra vida debe darse a conocer a los cuatro vientos, por medio de las fotos que un individuo se tome de s\u00ed mismo y difunda a trav\u00e9s de las redes inform\u00e1ticas. Lo que antes se consideraba de la esfera privada, y hasta de la intimidad de las personas (como su vida sexual) hoy debe compartirse con otros individuos, con la pretensi\u00f3n de demostrar que se es importante, y sus acciones individuales tienen reconocimiento y le confieren prestigio ante otros individuos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por eso, se ha impuesto una especie de voyerismo universal, sin cortapisas, en que se muestra y se exhibe lo que est\u00e9 referenciado con el <i>yo<\/i> y una forma expedita de lograrlo es a trav\u00e9s de las selfies, que apenas son tomadas se env\u00edan para que circulen por las redes y lleguen a los ojos de los amigos, conocidos o admiradores. El <i>me gusta <\/i>es el premio, de una banalidad risible, que al otro lado de la red se le atribuye a quien env\u00eda la \u00faltima foto (de hace unos segundos) de cuanta estupidez se le ocurre registrar. Quien tenga una mayor cantidad de \u201cme gusta\u201d y de seguidores en las redes es considerado una estrella. El problema es que esa sensaci\u00f3n es ef\u00edmera y requiere de estarse activando minuto a minuto, lo cual genera una terrible sensaci\u00f3n de frustraci\u00f3n, que debe ser superada con nuevas fotos, que aumentan la frustraci\u00f3n en una forma patol\u00f3gica, en un c\u00edrculo vicioso que no tiene fin. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><b> Las selfies mortales <\/b><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"entry-thumb td-animation-stack-type0-1 aligncenter\" title=\"selfies-mortal-2\" src=\"https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-696x392.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" srcset=\"https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-696x392.jpg 696w, https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-1068x601.jpg 1068w, https:\/\/360radio.com.co\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/selfie-mortal-2-746x420.jpg 746w\" alt=\"Selfies mortal\" width=\"542\" height=\"305\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como las fotos normales ya no son atractivas y se tornan mon\u00f3tonas, es necesario experimentar con algo inesperado y sorprendente, para evidenciar la centralidad del <i>yo<\/i>, y en consecuencia se debe acudir a experiencias extremas. Aqu\u00ed es donde las selfies adquieren un rol principal como indicadores de ese individualismo hedonista que caracteriza al capitalismo, y se basa en un principio impl\u00edcito: para el individuo, como para el capitalismo, no existen l\u00edmites, todo puede ser sorteado, sin importar los riesgos y peligros que se enfrenten, pero no con el deseo de una realizaci\u00f3n personal como tal y mucho menos en beneficio colectivo, sino porque eso es compensado con el consumo mercantilista del estr\u00e9s y de las emociones fuertes, un gran nicho de mercado en el capitalismo de nuestro tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Al final, el premio es lo que cuenta: que una selfie arriesgada le de cr\u00e9ditos al individuo que os\u00f3 desafiar hasta la muerte. Ese premio se expresa cuantitativamente en el crecimiento del n\u00famero de seguidores en Facebook, Instagran o cualquier red parecida, quienes, como robots amaestrados, solo atinan a escribir \u201cme gusta\u201d. Pero esa acci\u00f3n arriesgada no es placentera sino obsesiva, y requiere nuevos retos extremos, para demostrarse a s\u00ed mismo que se es importante y sobre todo que otros vean que si se es. Este comportamiento compulsivo aumenta la insatisfacci\u00f3n, porque ya no hay techo ni l\u00edmite que satisfaga el deseo obsesivo de mostrarse como alguien destacado, como una luminaria del espect\u00e1culo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este es un claro ejemplo de la <i>pulsi\u00f3n de la muerte<\/i>, que no se define solo por el deseo de morir, sino algo peor, seg\u00fan las palabras del escritor ingl\u00e9s Mark Fisher: \u201cencontrarse entre las garras de una compulsi\u00f3n tan poderosa que uno se vuelve indiferente a la misma muerte\u201d. Lo m\u00e1s tr\u00e1gico es la banalidad del contenido de esa pulsi\u00f3n, porque estamos hablando de personas que enfrentan la muerte, sin entender que esa posibilidad existe, por el deseo de figurar como los m\u00e1s arriesgados o intr\u00e9pidos, como sucede cuando se toma una selfie con una mano en la boca de un cocodrilo, al que otros sujetan, o en el piso 50 de un rascacielos, o se lanzan en un tren en marcha\u2026 Esa intrepidez es la clara demostraci\u00f3n de que el capitalismo ha generado la idea, reforzada con las tecnolog\u00edas microelectr\u00f3nicas, de que no existen l\u00edmites a lo que quieran hacer los sujetos aislados, porque todo puede ser posible con tal de alcanzar la fama y el reconocimiento. Y este comportamiento que origina un esp\u00edritu irresponsablemente suicida, es el mismo que caracteriza al capitalismo como un todo, puesto que se basa en la idea de que no existen l\u00edmites que impidan la acumulaci\u00f3n y el crecimiento econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con esa l\u00f3gica suicida se est\u00e1 destruyendo el planeta, se est\u00e1 alterando el clima y se est\u00e1 poniendo en riesgo la existencia de la humanidad, porque lo que s\u00ed es seguro es que as\u00ed vamos directamente hacia el abismo, hacia la muerte como especie, de la misma manera que le sucede al individuo que piensa que puede burlarse de la naturaleza y de las leyes f\u00edsicas, cuando se toma una selfie junto a un tibur\u00f3n, al borde de un precipicio, junto a un volc\u00e1n en erupci\u00f3n, subido en el techo de un tren o con una pistola apuntando a su propia cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En s\u00edntesis, el capitalismo y las tecnolog\u00edas microelectr\u00f3nicas que refuerzan el individualismo extremo, que enfatiza la centralidad exclusiva del <i>yo<\/i>, pretenden hacernos olvidar nuestro car\u00e1cter ef\u00edmero y perecedero, generando un insoportable esp\u00edritu de grandeza individual, de vanidad y egolatr\u00eda, que cree posible evadir la muerte, porque nos ha convertido en son\u00e1mbulos tecnol\u00f3gicos, al suponer que en el mundo solamente existe mi <i>yo<\/i> y mis selfies. Esta es la religi\u00f3n del <i>yo<\/i> que prometi\u00f3 el capitalismo, que se ha impuesto a nivel planetario y que cree posible sortear la muerte, aunque se muera en el intento.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Ren\u00e1n Vega Cantor para La Pluma, 5 de noviembre de 2018<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Publicado por <\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Rebeli\u00f3n<\/a> \/Periferia<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la religi\u00f3n del yo que prometi\u00f3 el capitalismo, que se ha impuesto a nivel planetario y que cree posible sortear la muerte, aunque se muera en el intento.<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[63,1318,1320,1317,1321,1315,1319],"coauthors":[1194],"class_list":["post-2776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-capitalismo","tag-individualismo-compulsivo","tag-individualismo-extremo","tag-pulsion-muerte","tag-renan-vega-cantor","tag-selfies","tag-selfies-mortales"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2776"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2776\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2781,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2776\/revisions\/2781"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2776"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}