{"id":27638,"date":"2021-06-09T23:43:17","date_gmt":"2021-06-09T23:43:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=27638"},"modified":"2021-06-10T02:12:04","modified_gmt":"2021-06-10T02:12:04","slug":"al-otro-lado-del-miedo-esta-el-pais-que-sonamos-mujeres-y-feministas-en-el-paro-nacional-del-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/06\/09\/al-otro-lado-del-miedo-esta-el-pais-que-sonamos-mujeres-y-feministas-en-el-paro-nacional-del-2021\/","title":{"rendered":"\u201c AL OTRO LADO DEL MIEDO EST\u00c1 EL PA\u00cdS QUE SO\u00d1AMOS\u201d: Mujeres y feministas en el Paro Nacional del 2021"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esta gran movilizaci\u00f3n se identifican claros signos del renacer y fortalecimiento de la protesta social y del protagonismo que han asumido varios sectores poblacionales. Los m\u00e1s visibles son los\/las j\u00f3venes: muchachos\/as de sectores populares, des-empleados, sin formaci\u00f3n acad\u00e9mica o con precaria instrucci\u00f3n para el trabajo y que proceden de hogares con m\u00faltiples precarie-dades; aquellos vinculados a la econom\u00eda informal y que tienen empleos mal remunerados, sin acceso a la seguridad social y es-casa estabilidad laboral; los politizados que cuentan con experiencia en organizaciones de base, estudiantiles y sindicales o en movimientos que promueven las identidades \u00e9tnicas, de g\u00e9nero, que defienden el medio ambiente y aquellos que se reincorporaron con el proceso de la Habana y que mantienen su filiaci\u00f3n pol\u00edtica con el partido y las organizaciones conformadas por varios de ellos. Un grupo no menos importante lo constituyen los milicianos de diferentes grupos armados, ya sea con ideolog\u00eda pol\u00edtica o con otros intereses.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-27653 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-pais-que-so\u00f1amos-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"484\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-pais-que-so\u00f1amos-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/el-pais-que-so\u00f1amos.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 484px) 100vw, 484px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No obstante, en este art\u00edculo nos interesa identificar los principales cambios y continuidades de la participaci\u00f3n de las mujeres en la \u201cexplosi\u00f3n social\u201d (1) que ha vivido Colombia, desde el 28 de abril de 2021. A ellas tambi\u00e9n las moviliza la rabia, la indigna-ci\u00f3n y el deseo de cambio que se expresa en esta coyuntura y, por eso, acompa\u00f1an \u201cla rebeld\u00eda y la resistencia del pueblo\u201d. Somos conscientes de que un sector importante de mujeres no ha parti-cipado del paro y ha desplegado su influencia en cargos de poder y medios de comunicaci\u00f3n para expresar su oposici\u00f3n a esta ex-plosi\u00f3n social. Varias de ellas defienden posturas conservadoras y tradicionales y contin\u00faan sosteniendo el statu quo, a pesar de sufrir las mismas discriminaciones de sus cong\u00e9neres. Esta contra movilizaci\u00f3n es fundamental para comprender el apoyo que tiene la represi\u00f3n que han sufrido los manifestantes por parte de la fuerza p\u00fablica, pero en esta oportunidad dedicamos atenci\u00f3n al activismo que emerge en apoyo al paro nacional y que ha generado gran expectativa en el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por lo anterior, se har\u00e1 \u00e9nfasis en los rasgos de ese protagonismo en las acciones colectivas que tienen lugar en el espacio p\u00fablico de diferentes ciudades del pa\u00eds y se presentar\u00e1n evidencias de la constituci\u00f3n de las mujeres y las feministas como un actor fundamental para la continuidad del paro. Aclaramos que las re-flexiones sociol\u00f3gicas que presentamos en este art\u00edculo incluyen las observaciones de sus autoras, algunas presentaciones p\u00fablicas realizadas en varios eventos acad\u00e9micos y percepciones y opiniones de 25 personas consultadas para esta indagaci\u00f3n, v\u00eda WhatsApp. Entre estas hay estudiantes universitarios\/as de pregrado, maestr\u00eda y doctorado en Cali y en el exterior (Espa\u00f1a, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra), adem\u00e1s de integrantes de todas las l\u00edneas de diferentes puntos de concentraci\u00f3n de Cali.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre los\/as profesionales consultados hay soci\u00f3logos\/as vinculados a ONG, el sector p\u00fablico, centros de investigaci\u00f3n y profesores\/as universitarios\/as que ejercen en Bogot\u00e1, Medell\u00edn, Cartagena y Cali; enfermeras, comunicadoras sociales, economistas, ingenieras ambientales, bi\u00f3logas, adem\u00e1s de personas dedicadas a diferentes oficios en Colombia y en el exterior. Varios de ellos\/as son activistas y est\u00e1n muy vinculados\/as a diferentes actividades del paro. Respecto a sus edades, algunos apenas llegan a la mayor\u00eda de edad mientras otros superan los 60 a\u00f1os y cuentan con una experiencia organizativa en sindicatos y otras organizaciones sociales, redes, alianzas y movimientos sociales. En este universo hay mujeres y varones cis g\u00e9nero, mujeres trans, lesbianas y hombres homosexuales. A todos\/as les agradecemos sus opiniones porque resultaron fundamentales para la comprensi\u00f3n de lo que ocurre en Colombia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las preguntas que respondieron los\/as entrevistados fueron:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">1) En la movilizaci\u00f3n de los \u00faltimos d\u00edas, las im\u00e1genes que circulan en las redes sociales muestran el protagonismo de las mu-jeres, \u00bfen su opini\u00f3n, en qu\u00e9 actividades se destacan m\u00e1s? 2) Si pudiera identificar algunos rasgos del liderazgo de las mujeres en el paro nacional, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan? 3) \u00bfc\u00f3mo la organizaci\u00f3n en la que participas est\u00e1 vinculada a las movilizaciones? 4) Solo para las feministas: \u00bfcu\u00e1les son las reivindicaciones o demandas de las mujeres que m\u00e1s se recogen en la explosi\u00f3n social de los j\u00f3ve-nes manifestantes? Sus respuestas fueron enviadas en audio o en mensajes de texto y se procesaron de forma artesanal, dado que la muestra no est\u00e1 configurada y atiende a intereses acad\u00e9micos por captar percepciones sobre la coyuntura, utilizando contactos personales de las investigadoras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El art\u00edculo est\u00e1 estructurado en tres partes. En la primera identificamos las principales intersecciones entre la utop\u00eda femi-nista que se expresa en el ciclo de protesta que viene desde 2019, que tiene ra\u00edces en la campa\u00f1a global contra el acoso sexual Me Too y la acci\u00f3n internacional contra el feminicidio Ni una m\u00e1s y la rebeld\u00eda juvenil que se ha expresado en la \u00faltima explosi\u00f3n social del mismo per\u00edodo (noviembre de 2019 y abril-mayo de 2020). En la segunda parte se describen los escenarios donde tie-nen protagonismo las mujeres durante esta movilizaci\u00f3n. Se re-salta la especificidad de sus repertorios de acci\u00f3n, sobre todo de aquellos que derivan de la experiencia organizativa de mujeres y feministas y que aprovechan el reconocimiento y el estatus de las madres. La tercera parte muestra la construcci\u00f3n de una hip\u00f3tesis de trabajo que resulta del an\u00e1lisis de esta coyuntura (abril-mayo de 2021) y de las conexiones que se pueden establecer con las movilizaciones de 2019 y 2020, en las que fue central la denuncia de las feministas para visibilizar la violencia contra las mujeres y, principalmente, el acoso, el abuso sexual y los feminicidios. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se presentan las principales conclusiones del trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>1. Intersecciones entre la utop\u00eda feminista y la rebeld\u00eda juvenil en la explosi\u00f3n social que deton\u00f3 el paro nacional en Colombia<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde sus inicios el movimiento feminista global se ha opuesto al militarismo porque lo considera el principal soporte del sistema patriarcal. En el caso colombiano esta oposici\u00f3n se expresa en la condena de la violencia sexual y otras pr\u00e1cticas de los militares que convierten el cuerpo de las mujeres en bot\u00edn de guerra; en su insistencia para que se reduzca el presupuesto militar y en el rechazo del reclutamiento forzado y del servicio militar obligatorio. Al tiempo, este movimiento ha respaldado los di\u00e1logos y la negociaci\u00f3n con actores armados, incluyendo la perspectiva de g\u00e9nero en los acuerdos de paz. Todas sus acciones para lograr estos objetivos les han permitido renovar y fortalecer el curr\u00edculo feminista, sobre todo en la explosi\u00f3n social que empieza en 2019 y se prolonga hasta el Paro Nacional de abril y lo corrido de mayo de 2021.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para la construcci\u00f3n de una sociedad en paz, democr\u00e1tica, justa y equitativa el movimiento feminista ha convocado a otros actores que tambi\u00e9n rechazan el belicismo y las pr\u00e1cticas asociadas a la militarizaci\u00f3n. Trabaja de la mano con las v\u00edctimas del conflicto armado, que exigen verdad, justicia y reparaci\u00f3n; con las organizaciones de afrocolombianos e ind\u00edgenas, que defien-den la autonom\u00eda en sus territorios; con las v\u00edctimas de violencia sexual, que reclaman justicia y seguridad para vivir sin miedo y disfrutar del espacio p\u00fablico. Con las dem\u00e1s organizaciones de mujeres se vincula para ampliar los derechos sexuales y re-productivos y para condenar el sexismo, la violencia contra las mujeres y la demanda por mayor seguridad para vivir sin miedo; eliminar la discriminaci\u00f3n basada en g\u00e9nero en el empleo y para ampliar la participaci\u00f3n pol\u00edtica formal, adem\u00e1s de exigir la ga-rant\u00eda de los derechos fundamentales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En concordancia con las solicitudes de otros manifestantes, para ellas es central la reducci\u00f3n de las brechas de desigualdad socioecon\u00f3mica y de los privilegios de clase, los \u00e9tnico-raciales y de g\u00e9nero, as\u00ed como la protecci\u00f3n del medio ambiente y la ri-queza cultural de nuestro pa\u00eds. Por ello, exigen al Gobierno que formule un plan nacional de rescate social y econ\u00f3mico de la juventud, que garantice los derechos a la educaci\u00f3n y la salud de calidad, a la vivienda y el empleo dignos, que desarrolle un modelo tributario progresivo y equitativo y que respete el acuer-do final para la terminaci\u00f3n del conflicto firmado en 2016. Ante la sistem\u00e1tica violaci\u00f3n de los derechos fundamentales por parte de la Fuerza p\u00fablica, exigen protecci\u00f3n para los ciudadanos que protestan y, por ello, proponen la desmilitarizaci\u00f3n de las ciuda-des, el desmonte del Esmad y la reforma civilista de la Polic\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Juntos\/as est\u00e1n elaborando pliegos en los barrios alrededor de las ollas comunitarias, en asambleas populares y otros espa-cios de di\u00e1logo, pero como actor pol\u00edtico aut\u00f3nomo reclaman la inclusi\u00f3n o la conciliaci\u00f3n de las reivindicaciones feministas hist\u00f3ricas. Por lo anterior, en sus acciones colectivas se vislumbra la fuerza y el \u00edmpetu de sus activistas, de organizaciones sociales, culturales y pol\u00edticas de diferentes sectores (estudiantes, artistas, populares-comunitarias, afrocolombianas e ind\u00edgenas, reincorporadas, feministas, profesionales, j\u00f3venes; de diversida-des sexuales y trans, defensoras de derechos humanos, consejeras territoriales, ediles, trabajadoras dom\u00e9sticas, v\u00edctimas del conflicto armado, trabajadoras sexuales, sindicalistas, adultas mayores, mujeres privadas de la libertad y discapacitadas, entre otras) que, sistem\u00e1ticamente, exigen cambios sociales, culturales y pol\u00edticos al Estado y a la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">As\u00ed mismo es evidente el apoyo y la solidaridad que han lo-grado las mujeres no organizadas para sostener acciones colectivas y participar en la protesta. En su an\u00e1lisis de este tipo de movilizaci\u00f3n Fraser (2009) encontr\u00f3 que lo que se inicia como un movimiento contracultural radical pasa, en la actualidad, a convertirse en un fen\u00f3meno social de masas de base amplia, que atrae a mujeres no organizadas pero que tambi\u00e9n moviliza inte-reses de clase, \u00e9tnicos, nacionalistas y de ideolog\u00eda pol\u00edtica. Para esta autora, las ideas feministas se han difundido con amplitud global desde los a\u00f1os 1970 y con particular fuerza en las \u00faltimas d\u00e9cadas, lo que ha sido facilitado por el internet y las redes so-ciales. As\u00ed, \u201cel efecto no s\u00f3lo fue el de ampliar enormemente las filas de activistas, sino tambi\u00e9n remodelar las percepciones l\u00f3gicas de la familia, el trabajo y la dignidad\u201d (p.96).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora bien, la negociaci\u00f3n que proponen las feministas con los dem\u00e1s manifestantes del Paro Nacional no ha sido f\u00e1cil. Los\/ as l\u00edderes tradicionales se resisten a incorporar sus demandas, bien porque las consideran radicales, peligrosas, desviacionistas, ut\u00f3picas, inmorales o porque, seg\u00fan ellos, son inapropiadas para el momento pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sin embargo, los sucesos de estos d\u00edas en Colombia revelan una interesante intersecci\u00f3n de temas que es-t\u00e1n siendo debatidos por varios actores, que refleja la influencia del feminismo en la construcci\u00f3n de esa agenda de negociaci\u00f3n y, sobre todo, en el modo en que se negocia con el Estado, se estructura un movimiento social diverso, incluyente, leg\u00edtimo y democr\u00e1tico. Esto es in\u00e9dito en el pa\u00eds y las evidencias permiten constatar esa novedad en el uso de repertorios con los que se manifiestan. Pero esto lo desarrollamos en el siguiente punto, donde se presentan evidencias del fortalecimiento de este actor pol\u00edtico clave en la explosi\u00f3n social que emerge en Colombia y que se constata por los medios de comunicaci\u00f3n y, principalmente, por las redes sociales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para retomar la reflexi\u00f3n sobre la intersecci\u00f3n de las agendas de feministas y de j\u00f3venes es preciso se\u00f1alar que las primeras tienen una amplia experiencia organizativa y han integrado en su proceso pol\u00edtico repertorios de acci\u00f3n y s\u00edmbolos que marcan un avance hacia una sociedad m\u00e1s equitativa y justa para la diversidad de hombres y mujeres en el pa\u00eds. Cuando gritan \u201clas mujeres no parimos ni forjamos hijas e hijos para la guerra\u201d, exigen ser tratadas como ciudadanas y denuncian que no son bot\u00edn de guerra, expresan su rechazo a la militarizaci\u00f3n de las ciudades y a la represi\u00f3n de la protesta. Antes denunciaban las violencias contra los cuerpos femeninos y feminizados en el marco del con-flicto armado y ahora se oponen a aquella que ejercen miembros del Esmad y la Polic\u00eda contra los manifestantes. Bajo esta idea demandan m\u00e1s seguridad y cuidado colectivo que se refleja en la consigna \u201cel Estado no me cuida, me cuidan mis amigas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Su marco de significado no ha variado, pero a este le han sumado varias insignias que las identifican, que son visibles en las marchas, los bloqueos, los plantones y concentraciones. El pa\u00f1uelo morado, el s\u00edmbolo de venus y las camisetas con alusiones a los derechos de las mujeres engalanan a las participantes de los espacios promovidos en el Paro Nacional. Estos s\u00edmbolos y el lenguaje incluyente se trasladan a murales, proyecciones y comunicados; lo que no es un dato menor, dado que estos guardan relaci\u00f3n con sus exigencias. Sus luchas por la justicia de g\u00e9nero, los derechos humanos y por una vida libre de violencias, etc. encajan y se sintonizan con las demandas de los\/as manifestantes responsables de la efervescencia social que hoy se expresa en las calles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este fortalecimiento de la agenda feminista tambi\u00e9n guarda relaci\u00f3n con su participaci\u00f3n en las movilizaciones nacionales de los \u00faltimos a\u00f1os, en especial las del 25 de noviembre de 2019 en varias ciudades del pa\u00eds, donde se hicieron virales los performances \u2018Un violador en tu camino\u2019 elaborado por LasTesis, un colectivo universitario chileno. Este escenario permiti\u00f3 visibilizar las violencias contra las mujeres, el miedo y la zozobra que sufren en la calle y el espacio p\u00fablico. As\u00ed mismo, puso en la agenda p\u00fablica sus necesidades y exigencias en torno a la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas diferenciadas y la creaci\u00f3n de instituciones p\u00fablicas que garanticen sus derechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora bien, las feministas saben \u201ccapotear\u201d las pr\u00e1cticas de estigmatizaci\u00f3n que han utilizado las \u00e9lites masculinas o aquellos grupos con poder para descalificar sus reivindicaciones y, en este momento, aportan esa experiencia a los manifestantes para que no desistan de sus ideales y contin\u00faen insistiendo en de-rrumbar los cimientos patriarcales que sostienen las inequidades, las injusticias y mantienen los privilegios de los varones, de los ricos y de los blancos. El feminismo parte de un proyecto emancipador m\u00e1s amplio, en el que la lucha contra las injusticias de g\u00e9nero est\u00e1 ligada a la lucha contra el racismo, el imperialismo, la homofobia y el clasismo, que exige transformar las estructuras profundas de la sociedad (Fraser, 2009). Por eso esperan que esta oportunidad aseste un golpe fuerte al patriarcado y empiezan a darlo al ampliar y cualificar su participaci\u00f3n como delegadas en los comit\u00e9s de paro y a partir de all\u00ed han integrado las demandas de g\u00e9nero al pliego general. En el punto 5 de este se incluy\u00f3 la \u201cNo discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero, diversidad sexual y \u00e9tnica\u201d. Sin embargo, como en otros espacios pol\u00edticos, en este est\u00e1n infrarrepresentadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para hacer frente a esta baja representatividad, cerca de 500 feministas de 173 organizaciones construyeron sus propuestas para aportar a la situaci\u00f3n social que atraviesa el pa\u00eds bas\u00e1ndose en los planteamientos de Nancy Fraser sobre la redistribuci\u00f3n, el reconocimiento, la representaci\u00f3n y la igualdad como medidas para proteger y garantizar una vida libre de violencias. Se\u00f1alan que el Comit\u00e9 de Paro \u201cno es suficiente para representar a las feministas\u201d (Pel\u00e1ez, 2021). Por ello, complementan y plantean demandas propias basadas en el di\u00e1logo, el fortalecimiento de la democracia y el cuidado de la vida. Dentro de sus exigencias se encuentra la negociaci\u00f3n con todas las fuerzas sociales y po-l\u00edticas del pa\u00eds, una renta b\u00e1sica universal que priorice a las mu-jeres, la reducci\u00f3n de las desigualdades y las brechas de g\u00e9nero, la justicia ante las violaciones de DDHH en el marco del Paro Nacional, especialmente violencias contra las mujeres y la refor-ma a la seguridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Situaci\u00f3n similar ocurri\u00f3 en noviembre de 2019 cuando se produjo un documento con enfoque de Derechos Humanos de mujeres diversas, que complementaba las demandas expuestas por el Comit\u00e9 de Paro. En este se exig\u00eda el acceso a los derechos humanos de forma diferencial para las mujeres, su participaci\u00f3n en la implementaci\u00f3n del acuerdo de paz firmado en 2016 y la eliminaci\u00f3n de las violencias sexuales y de g\u00e9nero (Gait\u00e1n, 2019).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>2. Tr\u00e1nsitos femeninos y feministas hacia nuevas formas de acci\u00f3n colectiva y repertorios de acci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde hace varios a\u00f1os las mujeres y las feministas exponen sus demandas con pr\u00e1cticas disruptivas, formas alternativas y contenidos que politizan la esfera privada y movilizan pr\u00e1cticas culturales, de cuidado y art\u00edsticas, que fortalecen sus apuestas como movimiento. En este paro esa riqueza de los repertorios de acci\u00f3n que est\u00e1n ensayando se ampl\u00eda para contribuir a la redefinici\u00f3n de espacios pol\u00edticos y a la transformaci\u00f3n de las instituciones tradicionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las mujeres y feministas que est\u00e1n en las principales ciuda-des son las que han tenido mayor eco en el desarrollo de accio-nes colectivas y en la construcci\u00f3n de agendas propias, dadas las condiciones geogr\u00e1ficas donde se desarrolla con mayor fuerza el paro nacional. Sin embargo, las mujeres rurales (ind\u00edgenas, afrodescendientes y campesinas) que hacen parte de los procesos so-ciales y comunitarios, tambi\u00e9n participan en esta coyuntura y se manifiestan en sus territorios y en las carreteras. Los liderazgos comunitarios tienen presencia sobresaliente de mujeres que han venido form\u00e1ndose en escuelas pol\u00edticas y de empoderamiento con enfoque feminista, por lo que cuentan con gran cualificaci\u00f3n para liderar en escenarios de di\u00e1logo y negociaci\u00f3n con actores institucionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todas ellas aportan en la organizaci\u00f3n de acciones colectivas que permiten aprovechar la estructura de oportunidades pol\u00edticas: gestionan apoyos y consiguen recursos, fortalecen o crean relaciones con aliados poderosos, hacen visibles las reivindica-ciones y exigencias del paro ante nuevas audiencias, toman la vocer\u00eda en los di\u00e1logos con el gobierno local y nacional, denuncian la victimizaci\u00f3n que sufren los manifestantes y contrarrestan la estigmatizaci\u00f3n de la que estos son objeto por parte de los medios tradicionales y las autoridades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A continuaci\u00f3n enunciamos los espacios de participaci\u00f3n m\u00e1s importantes en esta coyuntura, que involucran la creaci\u00f3n de acciones colectivas y repertorios de acci\u00f3n o la renovaci\u00f3n y ajuste de otros que permiten tejer alianzas y redes, entre la diversidad de organizaciones que conforman los movimientos feministas y de mujeres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>a) Soporte emocional y material. El trabajo de cuidado se traslada de la casa a la barricada<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La protecci\u00f3n de la vida de los j\u00f3venes de la primera l\u00ednea se ha convertido en una de las tareas fundamentales para las madres biol\u00f3gicas y para aquellas que asumen el maternaje, en el sentido propuesto por Sara Ruddick (1990), en Maternal Thinking. Toward a Politics of Peace para referirse a los cambios en la forma en que se vive la maternidad. En los puntos de concentraci\u00f3n, ellas asu-men sacrificios emocionales y exponen su propia vida por sus hijos y vecinos. Reconocemos que tambi\u00e9n hay padres cuidando a sus hijos, no obstante, es visible la autoridad que tienen las madres para organizar el trabajo de cuidado: cocinar, limpiar, ordenar, atender enfermos, dar \u00e1nimo, contener la angustia y la rabia, disminuir las tensiones, etc. Ellas deciden el men\u00fa del d\u00eda, definen tareas para la preparaci\u00f3n de los alimentos, distribuyen equitativa y oportunamente la comida y la hidrataci\u00f3n indispen-sable para los\/as muchachos\/as de la primera l\u00ednea. Tambi\u00e9n se encargan de la recolecci\u00f3n de alimentos e insumos m\u00e9dicos y proporcionan primeros auxilios para los lesionados durante los enfrentamientos con el Esmad y la Polic\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los medios resaltan su labor porque con estas tareas siguen representando los roles dom\u00e9sticos feminizados, que responden a las virtudes de obediencia, castidad y amor. Sin embargo, man-tener el fog\u00f3n, tomar decisiones para alimentar a los\/as manifes-tantes y proporcionarles confianza adquiere un sentido pol\u00edtico trascendental. Alrededor de la olla comunitaria se conversa sobre la vida nacional, se aconseja y se aprende sobre la situaci\u00f3n social y pol\u00edtica colombiana y de otros pa\u00edses. Estas ollas son impulsa-das por mujeres adultas y adultas mayores de barrios aleda\u00f1os y desarrollan una importante labor de contenci\u00f3n emocional con la palabra, los consejos, el llamado a la prudencia y la paciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>b) Maternidad politizada<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando nos referimos a la politizaci\u00f3n de la maternidad alu-dimos a la fuerza con la que act\u00faan las madres durante la protes-ta, aprovech\u00e1ndose de su estatus simb\u00f3lico y del reconocimiento que la sociedad les otorga. Sus acciones est\u00e1n orientadas a exigir el respeto por la vida, la b\u00fasqueda de los\/as desaparecidos\/as y la justicia para quienes fueron asesinados. Este rol es diferente al que expusimos en el punto anterior, porque aqu\u00ed la condici\u00f3n maternal no est\u00e1 referida, necesariamente, a las virtudes de abnegaci\u00f3n y sacrificio que se exigen a las mujeres, sino que se ha ido forjando en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, en algunos casos mientras politizan el dolor y hacen el duelo colectivo por las v\u00edctimas. En la consigna \u201cNo parimos, no sangramos, no sufrimos, para que el gobierno nos arrebate nuestra raz\u00f3n de ser\u201d se percibe bien esa politizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre las acciones emprendidas en este paro destaca la mar-cha de las madres y comadres de Cali y el Pac\u00edfico realizada en Cali. En esta participaron mujeres diversas, disidencias sexuales y de g\u00e9nero, acompa\u00f1adas de otros sectores sociales; emplearon sahumerios para armonizar, entonaron c\u00e1nticos, lanzaron manifiestos y se protegieron con m\u00e1ndalas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tambi\u00e9n sobresale su participaci\u00f3n en la primera l\u00ednea (v\u00e9ase Foto 1), identific\u00e1ndose como madres. Lo han hecho a partir de los atropellos y la violencia policial que sufren los y las j\u00f3venes en las barricadas. Los\/as j\u00f3venes se encapuchan, pero su papel es m\u00e1s de defensa que de confrontaci\u00f3n. En algunos carteles se reconoce su labor con la consigna: \u201cEl Estado no me cuida, me cuidan las madres de primera l\u00ednea\u201d, en estas acciones asumen un rol maternal de cuidado de la vida de los y las manifestantes sin que, necesariamente, tengan una filiaci\u00f3n familiar con ellos. Aunque se ha vuelto viral el caso de las madres de primera l\u00ednea del Portal de las Am\u00e9ricas en Bogot\u00e1, que usan escudos de madera para proteger a la multitud que participa de las manifestaciones, hay madres de primera l\u00ednea en varias ciudades.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-27639 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Capture-mam\u00e1s-primera-linea-300x293.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Capture-mam\u00e1s-primera-linea-300x293.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Capture-mam\u00e1s-primera-linea.jpg 397w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Foto 1. Las madres de la 1\u00aa l\u00ednea en Pasto. Foto tomada por Alberto Acevedo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>c) Mujeres en las primeras l\u00edneas, alineadas con la resistencia<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hay mujeres j\u00f3venes que hacen parte de la primera l\u00ednea y asumen los mismos roles de los varones. Dada la diferencia con la acci\u00f3n que emprenden las madres es importante aclarar que las j\u00f3venes de la primera l\u00ednea avanzan adelante en las marchas, est\u00e1n detr\u00e1s de las barricadas en los puntos de resistencia y se encargan de enfrentar los ataques de la Polic\u00eda y el Esmad. Esta l\u00ednea est\u00e1 conformada, sobre todo, por hombres pero las mujeres tambi\u00e9n participan en la construcci\u00f3n de barricadas, con los elementos que tienen a la mano; hacen labores de vigilancia y de protecci\u00f3n de los puntos, se arman de piedras, sostienen un escudo y repelen la acci\u00f3n del Esmad. En varios puntos toman la iniciativa y no esperan \u00f3rdenes, act\u00faan de acuerdo con las circunstancias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 12pt;\">d) \u201cSi tocan a una, respondemos todas\u201d No m\u00e1s violencias contra las mujeres<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como se\u00f1alamos en el primer punto, las acciones que las feministas emprenden en esta coyuntura est\u00e1n ligadas al ciclo de protestas que inici\u00f3 en 2019 cuando tuvieron gran protagonismo al denunciar los abusos de la Fuerza p\u00fablica, en los casos de una ni\u00f1a ind\u00edgena violada por varios soldados y el acoso y abuso sexual contra una mujer polic\u00eda por parte de sus superiores, entre otros. Tambi\u00e9n cuando volvieron virales las campa\u00f1as <em>Me Too y Ni una m\u00e1s o Ni una menos<\/em> que crearon una protesta global contra el acoso, el abuso sexual, el feminicidio y otras formas de violencia contra las mujeres, que a pesar de las denuncias segu\u00edan en aumento y sin justicia para las v\u00edctimas. En ese momento tom\u00f3 fuerza el performance que convocaba a m\u00e1s mujeres a dramatizar \u201cUn violador en tu camino\u201d. Una denuncia de la violencia sexual y su perpetuaci\u00f3n como pr\u00e1ctica machista auspiciada por el silencio estatal (\u201cEl Estado opresor es un macho violador\u201d) y la mojigater\u00eda de una sociedad que justifica el acoso sexual, por-que supuestamente las mujeres lo propician (\u201cEl patriarcado es un juez que nos juzga por nacer, y nuestro castigo es la violencia que no ves\u201d).<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el marco del paro nacional de 2021 las feministas retoman la <em>Canci\u00f3n sin miedo<\/em> de Vivir Quintana, que se ha convertido en un emblema del feminismo, y la acondicionan a cada contexto, se\u00f1alando hechos, nombres de v\u00edctimas y agrupaciones locales reconocidas. Esta canci\u00f3n se ha interpretado en diferentes lenguas, con voces de mujeres variopintas. Las frases de la canci\u00f3n se han convertido en consignas pegajosas que se repiten en todos los eventos para denunciar la desmesura con la que han actuado varios miembros de la Fuerza p\u00fablica. Las m\u00e1s reconocidas son \u201cHoy a las mujeres nos quitan la calma. Nos sembraron miedo, nos crecieron alas\u201d, \u201cCantamos sin miedo, pedimos justicia. Gri-tamos por cada desaparecida\u201d. \u201cQue resuene fuerte \u201c\u00a1nos queremos vivas!\u201d Que caiga con fuerza el feminicida\u201d, \u201cYa nada me calla, ya todo me sobra\u201d, \u201cSi tocan a una, respondemos todas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dada la brutalidad policial y la escasa investigaci\u00f3n de los casos de violencia contra las mujeres, las organizaciones de mu-jeres y feministas han elaborado recomendaciones para las manifestantes; han activado l\u00edneas telef\u00f3nicas y de WhatsApp (la violeta), protocolos, rutas seguras, pautas de autocuidado (Sisma Mujeres) etc., e imparten clases de defensa personal como una forma de protecci\u00f3n para las mujeres en espacios p\u00fablicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 12pt;\">e) El arte y cultura como potencia pol\u00edtica para la movilizaci\u00f3n de las mujeres<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde que se desencaden\u00f3 esta explosi\u00f3n social en Colombia se ha pasado progresivamente de las acciones colectivas tradicionales a las disruptivas, que utilizan el arte para hacer pedagog\u00eda, atraer aliados, convencer audiencias y mantener a la ciudadan\u00eda en las calles, sosteniendo como principios feministas al antimilitarismo, el pacifismo, el llamado al di\u00e1logo amplio y diverso y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas orientadas al fortalecimiento de la demo-cracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las mujeres han sido protagonistas en el desarrollo de actividades l\u00fadicas, recreativas, pedag\u00f3gicas y deportivas, que motivan a los ciudadanos a permanecer y acompa\u00f1ar a la primera l\u00ednea en los puntos de resistencia y a marchar por las ciudades arengando en contra del Gobierno y de la Fuerza p\u00fablica, principales oponentes de este estallido social. Se vinculan como gestoras culturales o participan en las obras de teatro, compiten en concursos de baile, dirigen juegos recreativos para ni\u00f1os y adultos, cuentan, cantan, imprimen consignas en camiseta, promueven discusiones pol\u00edticas y clases en la calle, etc.<\/span><span style=\"font-family: Calisto MT, serif;\"><span style=\"font-size: small;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El desarrollo de estas acciones les permite demostrar sus habilidades y destrezas, visibilizar su arte y adquirir un mayor reconocimiento en el \u00e1mbito social. Adem\u00e1s, buscan reivindicar desde lo simb\u00f3lico su competencia y el lugar que ocupan las mujeres en el espacio p\u00fablico como lugar privilegiado de la pol\u00edtica que se construye en contraste y oposici\u00f3n con lo privado (Castro, 2018). Esto es posible porque el movimiento feminista ha logrado politizar temas, espacios y modos de hacer que son considerados cotidianos para apropiarlos e incorporarlos al debate p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En este sentido las distintas acciones art\u00edsticas y culturales han dotado de potencia pol\u00edtica la acci\u00f3n de las mujeres, favoreciendo la producci\u00f3n de otros sentidos y la construcci\u00f3n de relaciones horizontales y de sororidad. En los puntos de concentraci\u00f3n se realizan clases de tejido, que unen a hombres y mujeres para dialogar alrededor del c\u00edrculo. Si bien esta es una pr\u00e1ctica feminizada, el traslado del acto privado a las calles es usado para protestar y tejer consignas feministas y de apoyo al paro. Desde aqu\u00ed se recupera la intervenci\u00f3n art\u00edstica como un acto pol\u00edtico en s\u00ed mismo, que trastoca los estereotipos tradicionales. El muralismo tambi\u00e9n ha sido usado en varias ciudades como forma de denuncia frente a las violencias sufridas, como es el caso del mural realizado en Bucaramanga que denunciaba \u201cEstado feminicida, ni perd\u00f3n ni olvido\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-27640 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/whatsapp-image-2021-05-24-at-11-10_5713788_20210524121751.jpg 716w\" sizes=\"auto, (max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Otra acci\u00f3n muy divulgada fue el performance de tres mujeres trans en Bogot\u00e1, a trav\u00e9s del baile Vogue, en la Plaza de Bol\u00edvar y varias estaciones de Transmilenio en apoyo al paro nacional. Este es un gesto subversivo en el que se desaf\u00edan las normas heteropatriarcales, al usar el baile como estrategia de lucha y resis-tencia bajo la presencia y desconcierto de polic\u00edas que se encontraban alrededor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En estos espacios tambi\u00e9n convergen las acciones de mujeres con identificaci\u00f3n \u00e9tnico-racial. Especialmente en Cali, las mujeres y hombres afrocolombianos, son actores clave de las movilizaciones en el oriente de la ciudad, que exigen mejores condiciones de vida. Las mujeres cantadoras del Pac\u00edfico alzan su voz durante las marchas refiri\u00e9ndose a los\/as j\u00f3venes muertos, desaparecidos\/as y los abusos sufridos en durante las protestas. As\u00ed mismo, participan de espacios de baile y performance para visibilizar las violencias en sus cuerpos. Por su parte, las muje-res ind\u00edgenas usan el tejido, los rituales de sanaci\u00f3n, la m\u00fasica y el baile andino como aporte a las diversas acciones desarrolladas. En la cotidianidad del espacio p\u00fablico apropiado durante el paro, ellas realizan rituales de protecci\u00f3n y m\u00e1ndalas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En Puerto Resistencia, la Loma de la Dignidad y otros puntos de concentraci\u00f3n han acondicionado bibliotecas populares con libros recolectados de la propia comunidad, hacen trueques y se dedican a la lectura colectiva como forma de resignificar los lugares donde estaban situados los CAI (Centro de Atenci\u00f3n Inmediata) de la Polic\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 12pt;\">f) \u201cSi no luchamos juntas nos matan por separado\u201d. Coordinaci\u00f3n, gesti\u00f3n y representatividad, mujeres en la tercera y cuarta l\u00ednea de resistencia<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las mujeres han asumido, progresivamente, espacios de representaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n en el paro nacional. Este cambio en los roles tradicionales se debe al largo proceso que han desarro-llado y al relevo generacional que ha tenido el feminismo en la lucha por los derechos pol\u00edticos y sociales de las mujeres a nivel nacional y latinoamericano, lo cual trae mayores compromisos, desarrollo de agendas y la inclusi\u00f3n de demandas en pliegos m\u00e1s amplios como los que est\u00e1 elaborando el Comit\u00e9 de Paro a nivel nacional. Como se\u00f1alaron varios\/as entrevistados, el \u00edmpetu de las j\u00f3venes rompe barreras, crea redes y forja lugares de participaci\u00f3n y representatividad en la toma de decisiones, a pesar de los obst\u00e1culos que todav\u00eda les imponen los l\u00edderes tradicionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En cuanto a coordinaci\u00f3n, tienen un papel fundamental en la organizaci\u00f3n de eventos, en la elaboraci\u00f3n de comunicados p\u00fablicos y de denuncia, el desarrollo de estrategias comunicativas y de difusi\u00f3n, gesti\u00f3n de recursos, entre otras. Son las cabezas visibles en cada punto de resistencia y aportan su gesti\u00f3n en espacios locales del Comit\u00e9 de Paro. Estas acciones dan cuenta que j\u00f3venes y adultas van copando espacios de gobernanza, que se est\u00e1n construyendo a nivel local. As\u00ed mismo, se destaca la acci\u00f3n de mujeres que desde su profesi\u00f3n y experticia apoyan la defensa de los derechos humanos y ponen en funcionamiento redes de apoyo psicosocial. Las primeras acompa\u00f1an el proceso de denuncia, seguimiento y sistematizaci\u00f3n de los casos de violaciones a DDHH; se encuentran en los puntos de concentraci\u00f3n y aportan a la protecci\u00f3n de las y los manifestaciones. Las segundas hacen parte de grupos mixtos y de mujeres que, como profesionales de trabajo social y psicolog\u00eda, crean canales virtuales y presenciales de acompa\u00f1amiento para hacer atenci\u00f3n en crisis y contenci\u00f3n emocional, con el objetivo de aportar a la situaci\u00f3n social que enfrenta el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esta tarea de gesti\u00f3n y coordinaci\u00f3n sobresale la labor de las colombianas en el exterior, que trabajan o est\u00e1n realizando estudios de postgrado. Aunque no pertenezcan a una organizaci\u00f3n social o tengan escasa formaci\u00f3n pol\u00edtica, los\/as migrantes constituyen un \u201cagente\u201d muy relevante para ampliar alianzas y redes internacionales que mantienen la vigilancia sobre el Estado colombiano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tal como comprobamos con las entrevistadas que residen en Alemania, Inglaterra, Italia, Estados Unidos, Espa\u00f1a y Brasil, entre los\/as colombianos\/as residentes en el exterior hay muchos colombianos comprometidos con el Paro Nacional. Su trabajo con las redes que han armado refuerza la transmisi\u00f3n de mensajes, el llamado a la organizaci\u00f3n, la solicitud de permiso a las autoridades locales para realizar plantones, concentraciones, marchas, foros, performances y expresiones art\u00edsticas y culturales, entre otras acciones que estimulan la movilizaci\u00f3n en Colombia. Han logrado comunicados p\u00fablicos de autoridades pol\u00edticas y acad\u00e9micas de los pa\u00edses donde residen, que denuncian la violaci\u00f3n de DDHH, la estigmatizaci\u00f3n de los j\u00f3venes. Ellas recopilan informaci\u00f3n y la divulgan casi en tiempo real a todos los lugares del planeta, asumen la vocer\u00eda y animan a los colombianos a \u201ccontinuar en la calle, a no desfallecer, a aumentar las fuerzas para resistir\u201d. Reconocen que sus acciones generan empat\u00eda con la resistencia que expresan los j\u00f3venes y propician la conmoci\u00f3n de los colombianos, que antes no ten\u00edan inter\u00e9s por la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-27641 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/118501182_lamona-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"516\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/118501182_lamona-300x223.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/118501182_lamona.jpg 740w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La \u201cMona\u201d. Foto tomada por BBC Mundo.<br \/>\nFuente: https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-57110382.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E<span style=\"font-size: 12pt;\">n Colombia las mujeres asumen la vocer\u00eda y representaci\u00f3n de los manifestantes en los puntos de resistencia, comparten sus demandas a los medios de comunicaci\u00f3n comunitarios, locales, nacionales e internacionales y llevan las exigencias colectivas a los espacios de di\u00e1logo con el gobierno local, regional y nacional. Ellas lideran un nuevo esquema pol\u00edtico-organizativo que prescinde de las estructuras jer\u00e1rquicas y verticales, cambi\u00e1ndolos por espacios democr\u00e1ticos y horizontales. En este sentido, se caracterizan por el trabajo colectivo, amplio y no centralizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un rasgo de esta vocer\u00eda es la que asumen las mujeres j\u00f3venes y que ha sido visible en varios eventos con funcionarios del Estado. Por ejemplo, en el foro \u201clos j\u00f3venes tienen la palabra\u201d, organizado por representantes a la C\u00e1mara de diferentes partidos en Cali, las mujeres negras fueron determinantes; tambi\u00e9n lo fueron en el encuentro con el Alcalde de Cali en el Coliseo Mar\u00eda Isabel Urrutia. All\u00ed una mujer sentenci\u00f3 que no se negociar\u00eda ese d\u00eda y alent\u00f3 a los participantes a retirarse y la reuni\u00f3n se interrumpi\u00f3. Si bien las vocer\u00edas se asumen de forma tranquila y bien argu-mentada, han aparecido posiciones radicales que sorprenden a los asistentes de los diferentes espacios de concertaci\u00f3n. Algunos funcionarios, empresarios y l\u00edderes de opini\u00f3n las han catalogado como violentas cuando no ceden la palabra, porque no hablan pausado y en tono bajo o no se dejan imponer el silencio. Es decir, el nuevo rol no est\u00e1 libre de prejuicios, sobre todo cuando su comportamiento no se ajusta a los estereotipos de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo anterior es un cambio sustancial en la figura de vocer\u00eda, al menos en los espacios comunitarios y locales donde logran ser delegadas para dialogar con actores institucionales. Se reconfi-guran los estereotipos tradicionales en los que las mujeres son participantes pasivas de reuniones y actividades p\u00fablicas. Es po-sible que esto ocurra m\u00e1s en el nivel local que en el central porque la mayor\u00eda de los espacios de representaci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1n ocupados por hombres, por ejemplo, en el Comit\u00e9 Nacional de En Colombia las mujeres asumen la vocer\u00eda y representaci\u00f3n de los manifestantes en los puntos de resistencia, comparten sus demandas a los medios de comunicaci\u00f3n comunitarios, locales, nacionales e internacionales y llevan las exigencias colectivas a los espacios de di\u00e1logo con el gobierno local, regional y nacio-nal. Ellas lideran un nuevo esquema pol\u00edtico-organizativo que prescinde de las estructuras jer\u00e1rquicas y verticales, cambi\u00e1ndo-los por espacios democr\u00e1ticos y horizontales. En este sentido, se caracterizan por el trabajo colectivo, amplio y no centralizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un rasgo de esta vocer\u00eda es la que asumen las mujeres j\u00f3venes y que ha sido visible en varios eventos con funcionarios del Estado. Por ejemplo, en el foro \u201clos j\u00f3venes tienen la palabra\u201d, orga-nizado por representantes a la C\u00e1mara de diferentes partidos en Cali, las mujeres negras fueron determinantes; tambi\u00e9n lo fueron en el encuentro con el Alcalde de Cali en el Coliseo Mar\u00eda Isabel Urrutia. All\u00ed una mujer sentenci\u00f3 que no se negociar\u00eda ese d\u00eda y alent\u00f3 a los participantes a retirarse y la reuni\u00f3n se interrumpi\u00f3. Si bien las vocer\u00edas se asumen de forma tranquila y bien argu-mentada, han aparecido posiciones radicales que sorprenden a los asistentes de los diferentes espacios de concertaci\u00f3n. Algunos funcionarios, empresarios y l\u00edderes de opini\u00f3n las han catalogado como violentas cuando no ceden la palabra, porque no hablan pausado y en tono bajo o no se dejan imponer el silencio. Es decir, el nuevo rol no est\u00e1 libre de prejuicios, sobre todo cuando su comportamiento no se ajusta a los estereotipos de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo anterior es un cambio sustancial en la figura de vocer\u00eda, al menos en los espacios comunitarios y locales donde logran ser delegadas para dialogar con actores institucionales. Se reconfi-guran los estereotipos tradicionales en los que las mujeres son participantes pasivas de reuniones y actividades p\u00fablicas. Es posible que esto ocurra m\u00e1s en el nivel local que en el central porque la mayor\u00eda de los espacios de representaci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1n ocupados por hombres, por ejemplo, en el Comit\u00e9 Nacional de paro la \u00fanica representante es Jennifer Pedraza, l\u00edder estudiantil, miembro de la Asociaci\u00f3n Colombiana de Representantes Estudiantiles ACREES. Bajo estas apreciaciones, la diversidad del movimiento feminista y de mujeres en Cali y a nivel nacional vienen transform\u00e1ndose e impactando de forma m\u00e1s amplia las estructuras patriarcales. En este momento de ebullici\u00f3n social, se visibilizan y fortalecen las apuestas de las mujeres como se ver\u00e1 en el siguiente apartado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>3. Crece y se fortalece el feminismo colombiano en el paro nacional. Reflexiones inconclusas<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este trabajo fue realizado a partir de la observaci\u00f3n directa y, sobre todo, del conocimiento de la trayectoria del movimiento de mujeres y feminista en Colombia y de los diferentes ciclos de acci\u00f3n colectiva en los que participan. Se aliment\u00f3 de las apreciaciones que proporcionaron las entrevistadas y de abundantes fuentes documentales (audios, videos, declaraciones) que circularon en las redes durante el desarrollo del paro. El an\u00e1lisis de esta informaci\u00f3n requiere un procesamiento m\u00e1s riguroso y quiz\u00e1s con la distancia que proporciona el tiempo, m\u00e1s adelante podamos confirmar algunas de las intuiciones que dejamos plas-madas en esta secci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sabemos que la sororidad entre feministas y mujeres se viene afianzado en Colombia, desde que luchan juntas para denunciar los efectos del conflicto armado en la vida y el cuerpo de las mujeres victimizadas por actores armados legales e irregulares. Sus caminos son concomitantes, pero mantienen la independencia en diferentes campos y todav\u00eda es visible la distancia en varias de sus apuestas. Mientras las primeras siguen reivindicando intereses estrat\u00e9gicos que modifiquen las estructuras culturales que sostienen el patriarcado. Las mujeres siguen atadas a la b\u00fasqueda de objetivos pr\u00e1cticos que mejoren sus condiciones de vida, las de sus familias y comunidades, sobre todo, y lo hacen apegadas a la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y sociales (Molineux, 2003), que siguen convirti\u00e9ndolas en sujetos carentes, o en clientes que requieren servicios de emergencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En este ciclo de protesta las une la denuncia por el incremen-to de los hechos asociados a la violencia contra las mujeres. La sistematicidad de los casos cometidos por la Fuerza P\u00fablica (militares y polic\u00edas) ha impulsado su \u201cjuntanza\u201d para exigir justicia, garant\u00edas para la vida y los DDHH. Un ejemplo fue la gran movilizaci\u00f3n en Popay\u00e1n producida por la indignaci\u00f3n de colectivas feministas y comunidad en general, despu\u00e9s del suicidio de una menor de edad que sufri\u00f3 una agresi\u00f3n sexual por uniformados de la Polic\u00eda. As\u00ed mismo, el movimiento de mujeres de Cali convoc\u00f3 a una rueda de prensa para referirse a las violencias contra las mujeres en el marco del paro nacional. En este espacio las v\u00edctimas denunciaron ante medios locales y nacionales la violencia y la represi\u00f3n vivida en la ciudad. Todo esto fue acompa\u00f1ado con acciones art\u00edsticas que reivindican la b\u00fasqueda de justicia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Feministas y mujeres combinan repertorios simb\u00f3licos y culturales, acuden al performance, que tiene gran repercusi\u00f3n cuan-do se hace de manera simult\u00e1nea y se vuelve viral en sus amplias redes sociales nacionales e internacionales, que se han converti-do en el principal medio de difusi\u00f3n para ampliar la conciencia social respecto a la violencia que se cierne sobre las mujeres, por el solo hecho de serlo. En ese sentido es fundamental destacar la continuidad que tiene esta reivindicaci\u00f3n con lo que aconteci\u00f3 en el mundo a partir de las denuncias emprendidas por artistas y deportistas en la campa\u00f1a<em> Me too y Ni una menos<\/em>, que permiti\u00f3 visibilizar y reconocer el acoso y el abuso sexual como pr\u00e1cticas masculinas que victimizan a mujeres de todas las clases sociales, etnias, religiones, edades, etc. Su cercan\u00eda y articulaci\u00f3n ha permitido una transici\u00f3n de los peque\u00f1os colectivos a un movimiento amplio y diverso donde confluyen mujeres de diversas caracter\u00edsticas sociol\u00f3gicas. Esto genera mayor ebullici\u00f3n en las protestas, potencialidad en sus exigencias generales y en las dife-renciadas, adem\u00e1s de las acciones de defensa y protecci\u00f3n de la vida de los j\u00f3venes, de la ciudadan\u00eda movilizada y en particular de las mujeres. Tambi\u00e9n se constata que, en medio de la explosi\u00f3n social, ellas contin\u00faan erosionando las formas tradicionales de pensar la pol\u00edtica y la funci\u00f3n de sus instituciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Luchas compartidas, logros parciales<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Durante un mes de protestas se han producido varios logros, conseguidos a partir del sostenimiento de la acci\u00f3n colectiva politizada, art\u00edstica y pac\u00edfica desde los\/as manifestantes: el retiro de la reforma tributaria, motivo principal de las protestas; se archiv\u00f3 el proyecto 010 de la reforma a la salud y dos altos funcionarios renunciaron, el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla y el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La difusi\u00f3n de la situaci\u00f3n nacional ha desencadenado una amplia solidaridad internacional expresada a nivel individual por colombianos\/as que viven fuera del pa\u00eds y a nivel colectivo por centrales sindicales europeas, congresistas estadounidenses, organismos internacionales de DDHH, el Vaticano, universidades, asociaciones acad\u00e9micas y dem\u00e1s actores pol\u00edticos que si-guen con detenimiento las violaciones de DDHH en el pa\u00eds. En este marco, las organizaciones feministas y de mujeres han gana-do habilidad para reunirse, acordar e incidir en los pliegos que se construyan para las negociaciones con el gobierno nacional, que posibiliten la participaci\u00f3n real y efectiva de las mujeres en tanto no se subordinan a simples espectadoras, sino a agentes con lide-razgo y disputa de poder, que se traduzcan en mejores condiciones de vida para las familias y las poblaciones m\u00e1s vulnerables que tienen un gran porcentaje de jefatura femenina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las demandas y exigencias hist\u00f3ricas del movimiento feminista y de mujeres empiezan a tener asiento en los espacios pol\u00edticos, empezando por la forma en que se nombran. El uso del lenguaje inclusivo en comunicaciones verbales y escritas de los puntos de resistencia y comit\u00e9s de paro se ha convertido en una oportunidad para el reconocimiento de las mujeres como actoras pol\u00edticas, que proponen, escriben y divulgan los pliegos. Acorde con esto hay una visibilizaci\u00f3n a nivel nacional e internacional de la situaci\u00f3n de los derechos humanos de las mujeres, que ha posibilitado la denuncia, seguimiento, sistematizaci\u00f3n y divulga-ci\u00f3n de documentos para constatar la sistematicidad de los casos en el marco de las protestas por parte de la Fuerza P\u00fablica. Las ONG y redes de DDHH presentan casos e informes detallados que evidencian un avance en el reconocimiento de las violencias, las diferencias en el marco de la protesta social y el llamado a la justicia de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Unido a lo anterior se ha activado una importante discusi\u00f3n acad\u00e9mica, pol\u00edtica y jur\u00eddica promovida por las universidades y en la que participan l\u00edderes\/as sociales, funcionarios\/as e investigadores\/as en foros, paneles y propuestas audiovisuales que buscan identificar la participaci\u00f3n de las mujeres y los\/as j\u00f3venes en los puntos de resistencia, reconocer las violencias diferencia-das sufridas en el paro y exponer el pliego de negociaci\u00f3n con el gobierno. As\u00ed mismo se perfilan an\u00e1lisis sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos para comprender el estallido social en el pa\u00eds, sus causas, oportunidades de di\u00e1logo, entre otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No obstante, esta intensa actividad, a un mes del inicio del paro nacional no hay una mesa de di\u00e1logo establecida entre los distintos actores, por ello persisten las exigencias de los\/as manifestantes hacia el gobierno nacional. Estas pasan por la desmilitarizaci\u00f3n de las ciudades, la reforma civilista a la polic\u00eda donde la vida sea una prioridad. Tambi\u00e9n se exige justicia frente a las graves violaciones de derechos humanos por parte de la Fuerza P\u00fablica; todo bajo la garant\u00eda de una vida libre de miedo y de violencias. Otro asunto importante que se suma a las exigencias del comit\u00e9 de paro y de las feministas es la renta b\u00e1sica universal, priorizando a las mujeres que sufren con m\u00e1s fuerza el desempleo y la desigualdad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Nota<\/strong><\/span>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">(1) \u201cexplosi\u00f3n social\u201d: Nos referimos a esta noci\u00f3n, acu\u00f1ada por Manuel Castells (2019), porque refleja el car\u00e1cter de la movilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea, que no corresponde propiamente a los movimientos articulados y en torno a proyectos que intentaban cambiar ciertas formas de las instituciones. Las acciones colectivas que presenciamos en el Paro Nacional reflejan el agotamiento de la gente, que se manifiesta de manera pac\u00edfica en algunos lugares, pero tambi\u00e9n con violencia limitada y, en otros casos, con violencia m\u00e1s extrema. Como reconoce Castells, en la protesta hay infiltrados y hay v\u00e1ndalos, pero lo esencial est\u00e1 en la movilizaci\u00f3n democr\u00e1tica, pac\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Referencias:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Castells, M. (2019). Intervenci\u00f3n en el seminario Explosiones sociales: una visi\u00f3n global. Santiago de Chile, en https:\/\/www.youtube.com\/ watch?v=h97emCUyMf0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Castro, A. (2018). El lugar del arte en las acciones pol\u00edticas feministas.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Configura\u00e7\u00f5es 22: 11-30.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Fraser, N. (2009). El feminismo, el capitalismo y la astucia de la histo-ria. New Left Review 56: 87-104.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Gait\u00e1n, L. (2019). Ninguna lucha vale m\u00e1s que la otra: las mujeres en el paro. En: https:\/\/pares.com.co\/2019\/12\/16\/ninguna-lucha-va-le-mas-que-otra-las-mujeres-en-el-paro\/<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Molineux, M. (2003). Movimientos de mujeres en Am\u00e9rica Latina. Estudio te\u00f3rico comparado. Madrid: C\u00e1tedra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pel\u00e1ez, L. (2021). Qu\u00e9 proponen los colectivos feministas en el Paro Nacional en Colombia. En: https:\/\/www.nodal.am\/2021\/05\/ que-proponen-los-colectivos-feministas-en-el-paro-nacional-en-co-lombia\/Ruddick, S. (1990). Maternal Thinking. London: Women Press.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Eugenia Ibarra Melo y Stephan\u00eda Garc\u00eda<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Este art\u00edculo forma parte del libro: <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/06\/09\/pensar-la-resistencia-mayo-del-2021-en-cali-y-en-colombia-libro-libre\/\" rel=\"bookmark\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pensar la resistencia: mayo del 2021 en Cali y en Colombia. Libro Libre<\/span><\/a><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong> , p.67 <\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otro asunto importante que se suma a las exigencias del comit\u00e9 de paro y de las feministas es la renta b\u00e1sica universal, priorizando a las mujeres que sufren con m\u00e1s fuerza el desempleo y la desigualdad.<\/p>\n","protected":false},"author":880,"featured_media":27652,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216,14,218,6],"tags":[13313,12703,13315,7103,13314],"coauthors":[13312],"class_list":["post-27638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","category-genero","category-mundo","category-politique","tag-fuerza-publica-esmad","tag-paro-nacional-28a","tag-renacer-y-fortalecimiento","tag-violacion-ddhh-dih","tag-violencias-contra-las-mujeres"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/880"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27638"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27667,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27638\/revisions\/27667"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27638"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=27638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}