{"id":2676,"date":"2018-11-02T04:00:18","date_gmt":"2018-11-02T04:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=2676"},"modified":"2018-11-02T04:00:18","modified_gmt":"2018-11-02T04:00:18","slug":"miedo-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/11\/02\/miedo-brasil\/","title":{"rendered":"Miedo Brasil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2677 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Mario-SantuchoBis.jpg\" alt=\"\" width=\"79\" height=\"70\" \/>Jair Messias Bolsonaro gan\u00f3 el balotaje con casi 58 millones de votos (55%) y es el nuevo presidente electo de Brasil. El cambio resulta tan lacerante que cuesta captar su significado y alcance. Para encontrar un antecedente de la misma magnitud\u00a0aunque opuesto en su orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica, hay que remontarse al primer gobierno de Lula\u00a0quien en 2002 alcanz\u00f3 el 61% de los votos con un partido de origen\u00a0antisistema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Anoche escuchamos el resultado, precisamente, en el b\u00fanker del Partido de los Trabajadores (PT)\u00a0en el hotel Pestana de San Pablo. All\u00ed no solo se palpaba, entre el estupor y los sollozos, la clausura de un ciclo pol\u00edtico; tambi\u00e9n pod\u00eda olerse el comienzo de una etapa oscura cuyos efectos se sentir\u00e1n en Argentina. <a href=\"https:\/\/aovivo.folha.uol.com.br\/2018\/10\/28\/5579-aovivo.shtml#post384449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cNo tengan miedo, nosotros estaremos aqu\u00ed, estaremos juntos\u201d<\/a>, intent\u00f3 tranquilizar el candidato perdedor Fernando Haddad (47 millones de votos, 45%), sin restarle dramatismo al desenlace.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo que sigue es un intento por comprender de d\u00f3nde extrae Bolsonaro su fortaleza, cu\u00e1l es el nuevo mapa del poder pol\u00edtico en Brasil y qu\u00e9 puede acontecer cuando el ultraderechista que gan\u00f3 gracias al apoyo popular asuma la presidencia el 5 de enero de 2019. Para esbozar este an\u00e1lisis en tiempo real conversamos con dos diplom\u00e1ticos de Itamaraty, un experimentado periodista del jornal O Globo, un dirigente de la conducci\u00f3n nacional del Movimiento Sin Tierra (MST), un fino analista argentino de la pol\u00edtica internacional y decenas de brasile\u00f1os de a pie.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Luz Larga<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Si se quiere interpretar a Bolsonaro es preciso tener en cuenta dos procesos pol\u00edticos contempor\u00e1neos\u00a0que crearon las condiciones para su emergencia, indica el periodista que trabaja en O Globo y pide mantener su identidad en reserva. De un lado, la \u201clenta, gradual y segura\u201d (al decir del \u00faltimo presidente de facto Ernesto Geisel) transici\u00f3n a la democracia, digitada por los militares a partir de 1982 y consagrada en 1985 con la elecci\u00f3n del <em>emedebista<\/em> Jos\u00e9 Sarney (candidato a vicepresidente de Tancredo Neves, pol\u00edtico experimentado que enferm\u00f3 gravemente muy poco antes de asumir).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luego de dos per\u00edodos de inestabilidad, que incluyeron la irrupci\u00f3n y ca\u00edda de otro \u201csalvador de la patria\u201d, el inefable Fernando Collor de Melo, emergi\u00f3 una gobernabilidad consistente durante los dos mandatos de Fernando Henrique Cardoso (PSDB) y su Plan Real, an\u00e1logo a la Convertibilidad menemista. La gran diferencia con lo sucedido en Argentina a comienzos de siglo es que entre Cardoso y su sucesor Lula existi\u00f3 m\u00e1s una continuidad que un cisma, como el experimentado en diciembre de 2001 entre nosotros. Seg\u00fan una periodizaci\u00f3n recurrente entre algunos analistas brasile\u00f1os, se ubica a la etapa 1995-2008 como una d\u00e9cada virtuosa\u00a0por el crecimiento econ\u00f3mico y la redistribuci\u00f3n de los ingresos en el marco del primado de las reglas democr\u00e1ticas. En esa manera de leer el pasado reciente\u00a0la crisis financiera internacional funciona como bisagra para un devenir descendente que se acelera durante los gobiernos de Dilma Rousseff.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El segundo elemento clave que explica el surgimiento de la ola bolsonarista es la consolidaci\u00f3n del PT como principal partido moderno de Brasil, el \u00fanico con bases s\u00f3lidas en todo el pa\u00eds, capaz de aglutinar varias\u00a0corrientes de la izquierda, con densidad intelectual\u00a0y un activismo surgido de muy distintos estratos sociales. Cuando Lula finalmente accede a la presidencia en 2003, el Partido de los Trabajadores \u201csalta\u201d (y no \u201casalta\u201d) al Estado ubicando a buena parte de su militancia en las m\u00e1s diversas casamatas institucionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La estabilizaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico, entonces, implic\u00f3 una polarizaci\u00f3n entre un partido ideol\u00f3gico de izquierda y un partido pragm\u00e1tico de centro. El dato a tener en cuenta es que la derecha ideol\u00f3gica permaneci\u00f3 excluida del juego de poder (solo hubo espacio para la derecha \u201cfisiol\u00f3gica\u201d) hasta que \u201cla lenta, gradual y segura\u201d crisis de la representaci\u00f3n hizo su trabajo de zapa para asegurarle un lugar en la escena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/revistacrisis.com.ar\/sites\/default\/files\/notas\/imagenes\/photo5093690935585384488.jpg\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"383\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Las Tres patas de la mesa<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La serie corta del ascenso de Bolsonaro comienza con las grandes protestas callejeras de 2013, que mostraron el hartazgo de amplias masas de la poblaci\u00f3n con las pol\u00edticas econ\u00f3micas de Dilma. En noviembre de ese mismo a\u00f1o el Parlamento aprob\u00f3 una ley que habilit\u00f3 la delaci\u00f3n premiada, eslab\u00f3n clave para la apertura del Lava Jato en abril de 2014. En marzo de 2015 se inicia el <em>impeachment<\/em> contra la presidenta Rousseff, acompa\u00f1ado por otra ola de enormes movilizaciones a favor de la destituci\u00f3n que culminaran en agosto de 2016 con el golpe institucional que expulsa al PT del gobierno. Otro acontecimiento decisivo tiene lugar con el encarcelamiento de Lula en abril de 2018 y su posterior proscripci\u00f3n de la contienda electoral, cuando lideraba todas las encuestas de intenci\u00f3n de votos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el transcurso de esta lenta agon\u00eda del ciclo progresista, las tres corrientes de la derecha ideol\u00f3gica que hab\u00edan permanecido subterr\u00e1neas convergieron en torno al candidato Bolsonaro y su poder de fuego en las redes sociales. En primer lugar, la derecha nacionalista representada por oficiales del ej\u00e9rcito \u201cen reserva\u201d como el propio presidente electo. De las filas de este sector tambi\u00e9n proviene el vicepresidente de la f\u00f3rmula, Antonio Hamilton Mour\u00e3o. Y uno de los tres ministros nombrados por Bolsonaro durante la campa\u00f1a, Augusto Heleno, quien asumir\u00e1 la cartera de Defensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El segundo contingente es el conservadurismo religioso, tanto cat\u00f3lico como evang\u00e9lico. Vale la pena mencionar a Everaldo Pereira, l\u00edder de las Asambleas de Dios y presidente del Partido Social Cristiano, una de las formaciones que aup\u00f3 a Bolsonaro en su zigzagueante trayectoria; y Edir Macedo, due\u00f1o de la Iglesia Universal del Reino de Dios y de la segunda empresa medi\u00e1tica del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El tercer afluente es el neoliberalismo ortodoxo en la econom\u00eda, consecuentemente cr\u00edtico de los gobiernos del PSDB y del PT, por considerarlos estatistas y clientelares. <a href=\"https:\/\/piaui.folha.uol.com.br\/materia\/o-fiador\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Paulo Guedes, un<em> Chicago gentleman <\/em>convencido<\/a>, estar\u00e1 a cargo del ministerio m\u00e1s importante del gobierno, desde donde anuncia privatizar las empresas estatales, entre ellas Petrobras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La irrupci\u00f3n de esta extrema derecha conmovi\u00f3 el escenario y desarm\u00f3 los planes del \u201cc\u00edrculo rojo\u201d, que hab\u00eda apostado a desalojar al PT del gobierno para reponer al <em>centr\u00e3o<\/em> en el comando. Seg\u00fan la explicaci\u00f3n del <em>jornalista<\/em> consultado, la incapacidad del PSDB para entronizar un candidato competitivo y el c\u00e1lculo de Lula que decidi\u00f3 elegir como antagonista a Bolsonaro, colaboraron para que este \u00faltimo se proyectara con una potencia inusitada. Como consecuencia, los partidos hist\u00f3ricos del centro (<em>tucanos<\/em> y <em>pemedebistas<\/em>) se hundieron. El resultado implica un cambio de fuste en la regla principal que estructura al sistema pol\u00edtico, ya que a partir de ahora la polarizaci\u00f3n enfrentar\u00e1 a dos agrupamientos ideol\u00f3gicos, uno de izquierda y otro de derecha, con el recalentamiento de la conflictividad que eso implica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Nadie sabe lo que puede un charlat\u00e1n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un axioma que circula en la <em>intelligentzia<\/em> brasilera sugiere que Bolsonaro no podr\u00e1 concretar lo que su verba incendiaria anuncia. \u201cLa democracia en Brasil est\u00e1 siendo puesta a prueba\u201d, admiten dos diplom\u00e1ticos de la embajada en Buenos Aires que tambi\u00e9n solicitan estricto off. Pero conf\u00edan en la capacidad de las corporaciones para domesticar las \u00ednfulas antipol\u00edticas del nuevo presidente, una vez que el candidato se \u201cbaje del palenque\u201d. Entre ellas la propia Itamaraty. El Tribunal Supremo de Justicia. El Ministerio P\u00fablico, orgullo\u00a0de los republicanos brasile\u00f1os por su car\u00e1cter independiente. Y sobre todo las grandes empresas que definen los trazos gruesos del rumbo nacional, mas all\u00e1 de los gobernantes de turno. En cuanto a las Fuerzas Armadas, si bien el Ej\u00e9rcito no esconde sus simpat\u00edas por el mandam\u00e1s surgido de las propias filas, es conocida la poca estima de la Armada y la relativa distancia de la Aeron\u00e1utica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Algunos ejemplos parecen avalar la tesis del amansamiento. Bolsonaro anunci\u00f3 que trasladar\u00e1 la embajada en Tel Aviv a Jerusal\u00e9n, pero eso podr\u00eda complicar las cuantiosas exportaciones brasile\u00f1as al mundo \u00e1rabe. Tambi\u00e9n insinu\u00f3 sospechas sobre las inversiones chinas en el pa\u00eds, lo que motiv\u00f3 cr\u00edticas entre los hombres de negocios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el plano interno, las predicciones sobre un giro autoritario a \u201clo filipino\u201d o \u201cfujimorista\u201d, dicen los vaqueanos de Palacio, suenan poco veros\u00edmiles. El razonamiento es atendible: \u201cBrasil es un pa\u00eds demasiado grande y se precisa mucho poder para introducir mutaciones significativas en su estructura\u201d. O m\u00e1s metaf\u00f3ricamente \u201cBrasil es un transatl\u00e1ntico, no es tan f\u00e1cil cambiarle el rumbo de un d\u00eda para el otro\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La pegajosa telara\u00f1a parlamentaria quiz\u00e1s funcione como otro elemento apaciguador. El presidente electo ya design\u00f3 como Ministro de la Casa Civil a Onyx Lorenzoni, del partido Democr\u00e1tas, nueva denominaci\u00f3n del PFL, uno de los apoyos principales que tuvo la dictadura. Este experto en componendas fisi\u00f3logicas ser\u00e1 el encargado de entretejer alianzas en un Congreso super atomizado. Para muestra basta un r\u00e1pido repaso de la C\u00e1mara de Diputados resultante, donde el PT ser\u00e1 la primera fuerza con 56 bancas (aunque perdi\u00f3 13 representantes); muy cerca, con 52 esca\u00f1os\u00a0figura el PSL de Bolsonaro; el PMDB, partido del saliente presidente Temer, se vino abajo al perder 32 diputados y conserva una bancada de 34; mientras el PSDB redujo su influencia a 29 asientos. Los restantes 342 legisladores se reparten entre 26 partidos chicos, muchos de ellos especializados en la rosca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tampoco ser\u00e1 f\u00e1cil el v\u00ednculo con los poderes regionales. En solo tres estados triunfaron gobernadores del partido de Bolsonaro: Santa Catarina, Rond\u00f4nia y Roraima, aunque en Rio de Janeiro gan\u00f3 un miembro del PSC que pertenece a la base del \u201cCapit\u00e3o\u201d. Mientras otras diez provincias declararon su prop\u00f3sito de aliarse al nuevo presidente, ya sea por oportunismo o convicci\u00f3n, entre ellos el gobernador electo de San Pablo, Joao Doria, integrante del PSDB de Fernando Henrique. Por su parte\u00a0el PT obtuvo cuatro estados, todos en el nordeste: Cear\u00e1, Piau\u00ed, Bah\u00eda y R\u00edo Grande do Norte, donde F\u00e1tima Bezerra se convirti\u00f3 en la \u00fanica gobernadora mujer del pa\u00eds. Pernambuco, Para\u00edba y Esp\u00edrito Santo en manos del PSB, Sergipe y Paran\u00e1 a cargo del PSD, Amap\u00e1 en poder del PDT de Ciro G\u00f3mez y Maranhao gobernado por el Partido Comunista do Brasil, completan el hemisferio de izquierda de la Federaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El razonamiento de quienes diagnostican un gobierno fr\u00e1gil se\u00f1ala tambi\u00e9n las contradicciones program\u00e1ticas que se explicitaron en plena campa\u00f1a. Uno de los deseos m\u00e1s fervientes de Paulo Guedes consiste en privatizar las empresas estatales, entre las que se cuentan Petrobr\u00e1s, Electrobr\u00e1s, el Banco de Brasil y la minera Vale. El anuncio fue observado por el sector nacionalista militar y oblig\u00f3 al propio Bolsonaro a mediar en lo que se anuncia como una resonante disputa interna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/revistacrisis.com.ar\/sites\/default\/files\/notas\/imagenes\/img_5598_1.jpg\" alt=\"\" width=\"573\" height=\"379\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Pesimismo en la sinraz\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Gilmar Mauro es miembro de la direcci\u00f3n nacional del MST y advierte que ya no hay margen para el optimismo a prueba de bala que obnubil\u00f3 a la izquierda brasilera en la coyuntura reciente. Su diagn\u00f3stico es que Bolsonaro est\u00e1 llamado a radicalizar el programa de reformas econ\u00f3micas impuesto por Temer, a partir del aval otorgado por las urnas. Ese detalle ser\u00e1 aprovechado por el gran capital que exige, adem\u00e1s de las privatizaciones, una nueva reforma previsional, el ahondamiento del ajuste fiscal y una apertura comercial sin matices. Son las medidas que se apresur\u00f3 a anunciar el futuro Ministro de Econom\u00eda en medio de los festejos dominicales, en la misma <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/jair-bolsonaro-promete-buena-relacion-optima-alianza-macri-argentina_0_24vwTh-Ay.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">conferencia de prensa<\/a> donde sentenci\u00f3 que la Argentina y el Mercosur no ser\u00e1n socios prioritarios del esquema a implementar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tampoco ser\u00e1 f\u00e1cil echar a Bolsonaro de Brasilia en caso de una pronta p\u00e9rdida de apoyos, sostiene Mauro, pues el vicepresidente pertenece a la casta militar que funcionar\u00e1 como garante de la estabilizaci\u00f3n. No es dif\u00eccil imaginar el miedo que el ej\u00e9rcito, las polic\u00edas y las empresas de seguridad privada van a inocular en amplias capas de la poblaci\u00f3n. Antes de ayer ocurri\u00f3 un hecho que vale como anticipo de lo que vendr\u00e1: \u201cUn hist\u00f3rico dirigente del movimiento, Jaime Amorim, fue <a href=\"https:\/\/www.brasildefato.com.br\/2018\/10\/27\/jaime-amorim-militante-historico-del-mst-fue-detenido-repartiendo-brasil-de-fato\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">detenido<\/a> el s\u00e1bado en Pernambuco mientras repart\u00eda publicidad de la f\u00f3rmula Haddad-Manuela. Primero lleg\u00f3 un grupo de bolsonaristas y comenz\u00f3 a provocar a los compa\u00f1eros, lo que motiv\u00f3 un altercado. Entonces vino la polic\u00eda y lo apres\u00f3. Luego descubrimos que los agresores eran militares y polic\u00edas vestidos de civil, que hac\u00edan campa\u00f1a para Bolsonaro\u00a0\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El punto clave es que la consagraci\u00f3n de un personaje autoritario significa el est\u00edmulo de las fuerzas m\u00e1s retr\u00f3gradas de la sociedad que van a sentirse habilitadas y saldr\u00e1n empoderadas a la calle. \u201cLa izquierda siempre habl\u00f3 de radicalizar la lucha de clases pero no pas\u00f3 del discurso, y entonces fue la derecha qui\u00e9n radicaliz\u00f3\u201d. Los movimientos sociales que utilizan la ocupaci\u00f3n como parte de su repertorio de acciones (y otros m\u00e9todos que rozan las fronteras de la legalidad y amenazan la propiedad privada) ser\u00e1n apuntados como blancos privilegiados y tendr\u00e1n que extremar a su turno las medidas de seguridad. El activismo ambientalista ya comenz\u00f3 a recibir serias amenazas, desde que el conglomerado victorioso se propone avanzar sobre la Amazonia luego de denunciar un complot ecologista internacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde la perspectiva geopol\u00edtica, el giro de Brasil consolida exponencialmente la influencia de Estados Unidos en el Cono Sur, en t\u00e1ndem con Colombia y con el benepl\u00e1cito de Chile y la Argentina. Hay quienes preanuncian una intervenci\u00f3n militar en Venezuela (el enemigo externo), am\u00e9n de la intensificaci\u00f3n de la \u201cguerra civil\u201d que ubica al narcotr\u00e1fico como objetivo interno y se cobra m\u00e1s de 60 mil asesinatos por a\u00f1o, la mayor\u00eda de ellos j\u00f3venes de las periferias. Para el investigador Juan Gabriel Tokatli\u00e1n, se trata de un desplazamiento que ya est\u00e1 transcurriendo y puede intensificarse: \u201cpor primera vez el a\u00f1o pasado se hizo una maniobra militar conjunta en el Amazonas, entre las fuerzas armadas de los Estados Unidos, Brasil, Per\u00fa y Colombia. Es un cambio considerable si tenemos en cuenta que la Amazon\u00eda era el ep\u00edtome de la zona de exclusi\u00f3n para los norteamericanos. Estimo que Bolsonaro va a reforzar los lazos con el Comando Sur y en general con Washington\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un asunto m\u00e1s inquieta a Tokatli\u00e1n: \u201cEs qu\u00e9\u00a0suceder\u00e1 con la pol\u00edtica nuclear de Brasil. Hasta ahora mantenemos un protocolo de compromisos compartidos y tenemos un <a href=\"http:\/\/www2.planalto.gov.br\/acompanhe-planalto\/releases\/2016\/07\/acordo-nuclear-entre-brasil-e-argentina-completa-25-anos\">mecanismo<\/a> que es la Agencia Brasilero-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), con la cual nos inspeccionamos mutuamente. Si Brasil modifica algo en la materia, puede convertirse en un dolor de cabeza para la Argentina. En ese punto seguramente van a jugar las restricciones que el propio Estados Unidos le imponga\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/revistacrisis.com.ar\/sites\/default\/files\/notas\/imagenes\/emergentes_2_1.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"381\" \/><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">La noche de los progresistas<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El PT resisti\u00f3 como pudo la feroz embestida que padeci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os y ser\u00e1 el principal partido de la oposici\u00f3n. Pero no es seguro que consiga recuperar la iniciativa y alumbrar un nuevo horizonte de poder. Para relanzarse necesita resolver al menos tres entuertos que lo inmovilizan y le amputan alcance estrat\u00e9gico: la proscripci\u00f3n del l\u00edder, que quiz\u00e1s contin\u00fae en la c\u00e1rcel por varios a\u00f1os (\u00bfrefulgir\u00e1 su estrella si \u201cal mito\u201d le queda grande el Planalto? ); la sombra de la corrupci\u00f3n, que es el n\u00facleo duro de sentido en torno al cual se organiza un antipetismo mayoritario; y la asociaci\u00f3n de los gobiernos de Dilma con una pol\u00edtica econ\u00f3mica defectuosa\u00a0de efectos negativos para los sectores populares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En su seno ya se debate si convocar a un Frente Amplio para coordinar la resistencia y alimentar el reformateo de una izquierda que permanece desorientada (como propone \u201cdesde afuera\u201d Guilherme Boulos, candidato a presidente del PSOL); o encarar la construcci\u00f3n de una fuerza de defensa de la democracia, que implicar\u00eda m\u00e1s pragmatismo y menos ideolog\u00eda, adem\u00e1s de un corrimiento hacia el centro del espectro pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo cierto es que la resistencia a la derechizaci\u00f3n feroz ya comenz\u00f3 en las calles de Brasil y durante los \u00faltimos d\u00edas se expres\u00f3 con una vitalidad alentadora. Son las nuevas sujetividades que desbordan las estructuras cupulares y est\u00e1n creando una narrativa de rechazo visceral, sobre la base de valores y afectos de otro orden. Pero no hay lugar para la esperanza ret\u00f3rica ni tiene sentido inflar los globos de un optimismo de circunstancia. Brasil da miedo. Y es muy posible que todav\u00eda no hayamos visto lo peor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Mario Santucho<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fofograf\u00eda: Emergentes<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.revistacrisis.com.ar\/notas\/miedo-brasil\">Crisis<\/a>, 29 de octubre de 2018<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo cierto es que la resistencia a la derechizaci\u00f3n feroz ya comenz\u00f3 en las calles de Brasil y durante los \u00faltimos d\u00edas se expres\u00f3 con una vitalidad alentadora. Son las nuevas sujetividades que desbordan las estructuras cupulares y est\u00e1n creando una narrativa de rechazo visceral, sobre la base de valores y afectos de otro orden.<\/p>\n","protected":false},"author":141,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[1266,676,1265,1264],"coauthors":[1263],"class_list":["post-2676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abya-yala","tag-bolsonaro-al-poder","tag-brasil","tag-internacional-reaccionaria","tag-la-transicion-a-la-posdemocracia"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/141"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2676"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2681,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2676\/revisions\/2681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2676"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}