{"id":26709,"date":"2021-05-16T14:23:21","date_gmt":"2021-05-16T14:23:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=26709"},"modified":"2021-05-17T07:24:15","modified_gmt":"2021-05-17T07:24:15","slug":"levantamiento-popular-los-jovenes-en-primera-linea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/05\/16\/levantamiento-popular-los-jovenes-en-primera-linea\/","title":{"rendered":"Levantamiento popular: los j\u00f3venes en primera l\u00ednea"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13948 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/El-Turbi\u00f3n1-300x118.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"89\" \/>Desde que nac\u00ed, el mismo a\u00f1o del Bogotazo, he vivido pr\u00e1cticamente siempre bajo estado de sitio o de excepci\u00f3n o de conmoci\u00f3n interior, lo cual se podr\u00eda traducir como Violencia, con may\u00fascula, pero con ropaje de legalidad.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26710 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"557\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-300x169.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-768x432.jpeg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-870x489.jpeg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa-895x503.jpeg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/jovenes_heroes-alexandra-correa.jpeg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 557px) 100vw, 557px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La Violencia ha sido una especie de fatalidad hist\u00f3rica de la que pareciera no haber escapatoria para los colombianos. Ha sido un nudo ciego, una mara\u00f1a de hilos donde caben fen\u00f3menos como la corrupci\u00f3n, la guerrilla, el narcotr\u00e1fico, el paramilitarismo, la oposici\u00f3n pol\u00edtica o la protesta social. Todos ellos est\u00e1n atados a una misma trama, sin ra\u00edces explicativas. Hoy necesitamos comprender el origen hist\u00f3rico de esa Violencia, es decir, la desigualdad social, y contraponerla a la figura del \u2018enemigo interno\u2019, que se ha convertido en la ret\u00f3rica predilecta para combatirla y que peri\u00f3dicamente cambia de nombre (<em>castrochavismo<\/em> ha sido la f\u00f3rmula m\u00e1s usada en lo que va corrido del siglo XXI).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Puedo dar fe de que en 70 a\u00f1os de vida no hab\u00eda visto lo que he presenciado en las dos semanas que han trasncurrido del 28 de abril a la fecha. Protestas y manifestaciones recuerdo muchas: la m\u00e1s notable, tal vez, el paro nacional de septiembre de 1977, en el cual se contaron centenares de heridos, cerca de 30 personas muertas, la mayor\u00eda j\u00f3venes menores de 25; sin hablar del movimiento estudiantil que surge en 1971 y, por supuesto, de la Violencia en los territorios nacionales en esa guerra civil no declarada que se desencad\u00f3 en 1948 con el asesinato de Jorge Eliecer Gait\u00e1n, momento fundante del fen\u00f3meno de las guerrillas. Han sido setenta largos a\u00f1os de guerra que no terminan con la firma del acuerdo de paz en 2016. Recordemos que el respaldo multitudinario de los j\u00f3venes fue definitivo para exigir la refrendaci\u00f3n de lo pactado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tampoco olvido el movimiento estudiantil liderado por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), que logr\u00f3 en 2011 desafiar a un gobierno entero y parar una reforma planteada por el presidente Juan Manuel Santos a la Ley 30 de educaci\u00f3n superior en Colombia. Mucho menos el paro agrario de 2013 o el paro hist\u00f3rico del 21 de noviembre de 2020, en el que la gente protestaba en contra de las reformas de pensiones, laboral y educativa, y a favor del acuerdo de paz firmado entre el Estado y las FARC.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26714 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/La-Mane-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"502\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/La-Mane-300x158.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/La-Mane-1024x538.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/La-Mane-768x403.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/La-Mane.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 502px) 100vw, 502px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">M\u00e1s cercanas a\u00fan son las marchas del 9 al 21 de septiembre de 2020 para protestar en contra del extremo abuso policial, del mal manejo del Gobierno ante la crisis econo\u0301mica y social provocada por la pandemia, y para sentar una voz que dijera \u2018basta ya\u2019 a las masacres en el pai\u0301s, las cuales no tuvieron tregua a pesar de las medidas de confinamiento. En especial, hay que subrayar la Minga del Suroccidente Colombiano, liderada por las organizaciones indi\u0301genas en octubre de 2020, que emociono\u0301 por sus consignas y valenti\u0301a, logrando movilizar a una gran parte de la sociedad en torno a sus exigencias tras su recorrido pac\u00edfico por el pai\u0301s, logrando la opinio\u0301n favorable de millones de personas que los recibieron calurosamente en cada ciudad durante su viaje hasta la capital.<\/span><\/p>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26629 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"530\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-768x511.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Colombia-3.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sin embargo, la semana pasada y el fin de semana con gravedad inmensa he sido testigo, como lo fuimos todos los colombianos y, a trav\u00e9s de las redes inform\u00e1ticas, el mundo entero \u2013pero especialmente, en vivo y en directo, los habitantes de Cali y de Bogot\u00e1\u2013 de un escenario desconocido, de un escalamiento de la Violencia sin precedentes, de una \u2018guerra\u2019 desatada contra la poblaci\u00f3n civil levantada en una justa protesta y que, vali\u00e9ndose de armamento sofisticado de \u00faltima generaci\u00f3n, ha puesto en juego el terror como pol\u00edtica de Estado. Nunca imagin\u00e9 que a nuestras calles llegar\u00edan dispositivos desarrollados para el cuerpo de <em>marines<\/em> de los Estados Unidos con municiones aturdidoras, gases irritantes y perdigones de alto impacto, armas letales creadas para guerras entre ej\u00e9rcitos. Mucho menos pens\u00e9 posible que lleg\u00e1ramos a este saldo inmenso y creciente de muertos, heridos, torturados, desaparecidos y abusados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Baltazar Garz\u00f3n est\u00e1 hablando del enfrentamiento asim\u00e9trico de \u201cpiedras contra fusiles\u201d. Ha sido peor: fuego indiscriminado contra los manifestantes, a plena luz del d\u00eda y bajo la complaciente y desvergonzada mirada de la Fuerza P\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El paro nacional ha llegado a lugares rec\u00f3nditos del pa\u00eds, donde nunca antes llegaba, y se ha mantenido sin dar tregua desde el 28 de abril. Ha desnudado las grietas del famoso modelo econ\u00f3mico neoliberal, estable y ortodoxo, y ha mostrado palpablemente que en esta democracia formal, supuestamente estable, la clase pol\u00edtica es incapaz de llegar a soluciones y su \u00fanico recurso es la fuerza brutal de las armas. Nunca antes se hab\u00eda hecho tan evidente la desconfianza y falta de credibilidad de la poblaci\u00f3n sobre la clase pol\u00edtica, las fuerzas armadas y los medios masivos de seudoinformaci\u00f3n. \u00abLo que estamos viendo es un descontento generalizado y quiz\u00e1 irremediable, es casi una situaci\u00f3n prerevolucionaria\u00bb, dice Carlos Caballero Arg\u00e1ez.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-26561 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Vandalo.jpg\" alt=\"\" width=\"526\" height=\"413\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los noticieron de las empresas medi\u00e1ticas repiten hasta la saciedad que se trata de \u2018v\u00e1ndalos\u2019 y \u2018terroristas\u2019. Ninguna de las dos palabras nombra lo que est\u00e1 sucediendo, pero ambas hablan de miedos y amenazas latentes para una parte de la poblaci\u00f3n. El estallido social recoge la rabia, la indignaci\u00f3n, el repudio de una mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n que no acepta m\u00e1s la violaci\u00f3n de su leg\u00edtimo derecho a la vida digna, en particular de los j\u00f3venes comunes y corrientes, no pertenecientes a organizaciones ni partidos, que han ocupado la primera l\u00ednea de las marchas callejeras, que se han movilizado y han visto a sus amigos caer masacrados.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El <em>Juvenicidio<\/em>, sacrificio consencuado de aquellos que &lsquo;no merecen vivir&rsquo;<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hago parte de un colectivo de investigadores de varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y Europa que se ocupa del <em>juvenicidio<\/em>. La palabra es un neologismo que tiene seis a\u00f1os de existencia, derivado de la palabra feminicidio, con la cual guarda estrecha relaci\u00f3n. Nos convoca una pregunta sencilla: \u00bfde qu\u00e9 mueren los j\u00f3venes en Am\u00e9rica Latina? En Colombia, la primera respuesta es que los matan y se matan (se suicidan).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En estos d\u00edas, se ha hecho evidente que Colombia es un pa\u00eds donde el <em>juvenicidio<\/em> hace parte de la rutina cotidiana. Hay nombres que entraron en nuestra historia y en nuestra galer\u00eda de los afectos: <a title=\"Dilan Cruz: fue un asesinato, no un accidente\" href=\"https:\/\/elturbion.com\/17005\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Dilan Cruz<\/a>, asesinado el 25 de noviembre de 2019 en Bogot\u00e1; Nicol\u00e1s Guerrero, el 2 de mayo de 2021 en Cali; Kevin Agudelo, en Cali el 3 de mayo de 2021; , el 5 de mayo de 2021 en Pereira. Tantos otros de una lista donde tambi\u00e9n est\u00e1n los 6.402 del pante\u00f3n llamado \u2018falsos positivos\u2019.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina existe una larga lista de asesinatos sistem\u00e1ticos de j\u00f3venes no casual, no accidental ni de p\u00e1gina roja: se trata de asesinatos planificados. En algunos pa\u00edses, como M\u00e9xico, Brasil y Colombia, las cifras son escandalosas (recordemos la masacre de la semana pasada en una favela de R\u00edo de Janeiro y la de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014). M\u00e1s de una vez han coincidido con dictaduras que han hecho de los asesinatos el pan de cada d\u00eda. Otra cosa es que no se habla de ellos, han permanecido invisibles o han sido aceptados socialmente, producen indiferencia, son parte del paisaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hablar de <em>juvenicidio<\/em> supone asesinatos, casi siempre atroces y brutales, que son llamados \u2018ejecuciones extrajudiciales\u2019 y se encuentra acompa\u00f1ados de desapariciones forzadas y m\u00faltiples formas de tortura. Tambi\u00e9n es <em>juvenicidio<\/em> cualquier otra forma de atentado contra la vida de los y las j\u00f3venes: la precariedad laboral, la exclusi\u00f3n de la vida p\u00fablica, el silenciamiento y la satanizaci\u00f3n en los medios masivos de comunicaci\u00f3n, las limitaciones a sus derechos, la prohibici\u00f3n de su movilidad dentro de territorios acotados, el cercenamiento de las libertades, la abierta represi\u00f3n. <em>Juvenicidio<\/em> es amputarles la posibilidad de vivir una vida digna y con sentido, negarles una imagen con contenido de verdad, representarles como predelincuentes o como causantes de peligro para la sociedad entera. Esto, porque no solo se mata a los j\u00f3venes con balas, tambi\u00e9n se los mata borr\u00e1ndolos de la vida social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, eliminando su rostro, su buen nombre, convirti\u00e9ndolos en peligro social y creando el estigma en la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26491 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"458\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/murales-paro.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 458px) 100vw, 458px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dos conceptos son capaces de dar cuenta de esta dolorosa realidad en el actual contexto. El primero el de necropol\u00edtica, seg\u00fan los planteado por <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Achille_Mbembe\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Achille Mbembe<\/a>, que se genera a partir de dos preguntas fundamentales: \u00bfqui\u00e9nes merecen vivir? \u00bfqui\u00e9nes deben morir? Sin duda, en Colombia los j\u00f3venes se encuentran en la lista de quienes deben morir. Son prescindibles. Algunos m\u00e1s que otros: los pobres, los negros, los pueblos originarios, los que ya no tienen miedo de enfrentar el poder porque lo han perdido todo. En consecuencia, necropolitica es gobernar a los seres humanos en relaci\u00f3n con la muerte. Ya no es el gobierno de la vida solamente, es el gobierno de la muerte de los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El doloroso presente de muchos j\u00f3venes ocurre en el horizonte del necropoder, donde aquellos que han sido llamados \u2018el futuro de la patria\u2019, protagonistas del momento m\u00e1s feliz de la vida, son permanentemente vulnerados y precarizados. El poder absoluto permite dictaminar qui\u00e9n vive y qui\u00e9n muere, utilizar el horror y el miedo como modelo de gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En segundo lugar, me parece fundamental para entender el juvenicidio la noci\u00f3n de Estado penal construida por <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lo%C3%AFc_Wacquant\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Lo\u00efc Wacquant<\/a>. Para entender la necropol\u00edtica hay que comprender la teor\u00eda del Estado despu\u00e9s del 11 de septiembre de 2001, en la sociedad de la lucha contra el terrorismo. Se trata de un Estado que reprime hasta la muerte a todos aquellos que considera como potencialmente terroristas, que reprime des\u00f3rdenes generados por el desempleo masivo porque este genera des\u00f3rdenes. Igualmente, reprime a quienes no tienen futuro ni lo van a tener, a los que no tienen oportunidades, a los que viven en la incertidumbre porque generan riesgos para los dem\u00e1s. Castiga con pu\u00f1o de hierro y c\u00e1rceles de miseria a los pobres, a los parias. Decreta pena de muerte a los negros, a los ind\u00edgenas, a las mujeres, a los j\u00f3venes.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26712 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Falsospositivos-quin-dio-la-orden-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Falsospositivos-quin-dio-la-orden-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Falsospositivos-quin-dio-la-orden.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Recordemos, en el caso colombiano, la atrocidad llamada \u2018falsos positivos\u2019 que alude a bajas en combates que no existieron, un eufemismo canalla. Fueron asesinatos intencionales, planificados y sistem\u00e1ticos de civiles colombianos, poblaci\u00f3n inerme (algunos con discapacidad), presentados por el Ej\u00e9rcito como muertes en combate con el objeto de mostrar resultados exitosos y obtener recompensas econ\u00f3micas. Los cogieron en las calles de los barrios populares, enga\u00f1\u00e1ndoles con ofertas de trabajo porque eran desempleados. Termin\u00f3 siendo una pol\u00edtica de exterminio de j\u00f3venes pobres, sin trabajo. <em>Juvenicidio<\/em> es, en este caso, crueldad extrema cometida por un Estado penal. Son cr\u00edmenes de Estado contra un supuesto enemigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Eugenio_Ra%C3%BAl_Zaffaroni\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Zaffaroni<\/a> anota que el enemigo es la poblaci\u00f3n civil, el enemigo son los j\u00f3venes, el enemigo son los pobres, el enemigo son los negros de las favelas porque tienen el perfil de aquellos que son sacrificables y no pasa nada. En Colombia son j\u00f3venes pobres que viven en zonas marginales: Silo\u00e9 y Aguablanca en Cali, Ciudad Bol\u00edvar y las periferias de Bogot\u00e1, las comunas pobres en Medell\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Aunque este acontecimiento tiene una larga historia, no es visible ni perceptible y no hay acci\u00f3n pol\u00edtica en contra de esta realidad macabra que se ha enquistado en la vida social y pol\u00edtica de Am\u00e9rica Latina, que se ha naturalizado en medio de la guerra y que ha existido en medio de la impunidad. Queda claro que el <em>juvenicidio<\/em> es sistem\u00e1tico, aceptado socialmente y que los j\u00f3venes no les duelen a nuestras sociedades porque son vistos como un peligro social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las identidades de estos j\u00f3venes est\u00e1n desacreditadas, se construyen a trav\u00e9s de prejuicios, estereotipos, estigmas y racismo que producen criminalizaci\u00f3n, vulnerabilidad, indefensi\u00f3n, subalternidades radicales (como las llama <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Antonio_Gramsci\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Gramsci<\/a>) o identidades canallas, vidas vulnerables y vidas que pueden ser suprimidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las vidas precarias de los j\u00f3venes colombianos no merecen ser protegidas. Se disparan indiscriminadamente granadas desde tanquetas contra quienes portan rostro juvenil, mientras helic\u00f3pteros Blackhawk artillados los vigilan desde el aire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La frase de Lucas Villa, premonitoria el d\u00eda antes de ser acribillado en Pereira, es lapidaria: \u201cahorita en Colombia solo el hecho de ser joven y estar en la calle es arriesgar la vida\u201d. \u2018Los Nadie\u2019 son los j\u00f3venes del pa\u00eds m\u00e1s desigual de Am\u00e9rica Latina, siendo este el continente m\u00e1s desigual del mundo. La guerra es contra ellos, su resistencia es desde la \u2018nada\u2019.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26695 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_-234x300.jpg 234w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_-797x1024.jpg 797w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_-768x986.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_-1196x1536.jpg 1196w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Dis...Paro_.jpg 1569w\" sizes=\"auto, (max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-heading-inline\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Germ\u00e1n Mu\u00f1oz Gonz\u00e1lez<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/elturbion.com\/16872\">El Turbion<\/a>, 13 de mayo de 2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Vea\/Lea en La Pluma:<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"entry-title\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/05\/15\/s-o-s-colombia-feat-polo-%c2%b7-david-monzon\/\" rel=\"bookmark\"><strong>#S.O.S COLOMBIA (feat. POLO) \u00b7 David Monzon<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/05\/16\/especial-el-salmon-2\/\" rel=\"bookmark\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Especial El Salm\u00f3n<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p class=\"entry-title\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/05\/15\/colombia-aid-live-para-cuando\/\" rel=\"bookmark\"><strong>Colombia Aid Live: \u00bfpara cu\u00e1ndo?<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"entry-title\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/05\/15\/colombia-denuncian-segunda-masacre-orion-a-nivel-nacional\/\" rel=\"bookmark\"><strong>Colombia: denuncian segunda masacre \u00abOrion\u00bb a nivel nacional<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el estallido social de una mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, en particular de los j\u00f3venes, que no aceptan m\u00e1s la violaci\u00f3n de su leg\u00edtimo derecho a la vida digna.<\/p>\n","protected":false},"author":852,"featured_media":26716,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[12903,12912,12909,12904,454,12910],"coauthors":[12908],"class_list":["post-26709","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-abya-yala","tag-corrupcion-narcotrafico-paramilitarismo","tag-german-munoz-gonzalez","tag-identidades-canallas","tag-oposicion-politica-protesta-social","tag-terrorismo-de-estado","tag-vidas-vulnerables-y-vidas-que-pueden-ser-suprimidas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/852"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26709"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26772,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26709\/revisions\/26772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26709"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=26709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}