{"id":26478,"date":"2021-05-11T21:04:33","date_gmt":"2021-05-11T21:04:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=26478"},"modified":"2021-05-11T21:04:33","modified_gmt":"2021-05-11T21:04:33","slug":"colombia-una-democracia-paramilitar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/05\/11\/colombia-una-democracia-paramilitar\/","title":{"rendered":"Colombia, una democracia paramilitar"},"content":{"rendered":"<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i><b>Extracto del <\/b><\/i><i><b>libro<\/b><\/i> <b><a href=\"https:\/\/www.barnesandnoble.com\/w\/la-frontera-salvaje-jorge-majfud\/1139378646?ean=9781737171010\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La frontera salvaje. 200 a\u00f1os de fanatismo anglosaj\u00f3n en Am\u00e9rica latina<\/a> <\/b>(febrero 2021)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><b>I<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Dos a\u00f1os antes del nacimiento de las FARC, en febrero de 1962 el teniente general William Yarborough promovi\u00f3 la idea de los grupos paramilitares \u201centrenadas de forma clandestina para la represi\u00f3n\u201d en Am\u00e9rica Latina como forma de combatir a los nuevos grupos progresistas y a los activistas sociales sin involucrar ni a Washington ni a los ej\u00e9rcitos nacionales a los que financiaban, ni a los oficiales entrenados y adoctrinados en las escuelas militares de Virginia, Georgia, Panam\u00e1 y en las propias escuelas militares de los pa\u00edses latinoamericanos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26479 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-vIOLENCIA-1-300x172.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-vIOLENCIA-1-300x172.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-vIOLENCIA-1.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/p>\n<div class=\"separator\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En Colombia, esta idea de \u201cspecial forces\u201d prendi\u00f3 r\u00e1pidamente porque ya exist\u00eda en la pr\u00e1ctica y en la cultura rural desde las dictaduras de la primera mitad del siglo XX. Desde los a\u00f1os cuarenta, los hacendados financiaban sus propias milicias para extender sus territorios en nombre de la defensa de sus territorios y de la propiedad privada. Con un conocimiento limitado y chueco de El Bogotazo de 1948 que sigui\u00f3 al asesinato del carism\u00e1tico candidato Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n, el general estadounidense Yarborough recomend\u00f3 crear en Colombia \u201cuna estructura c\u00edvico-militar que pueda ser usada para presionar en favor de reformas a trav\u00e9s de la propaganda anticomunista y, en la medida de lo posible, pueda ejecutar acciones paramilitares, sabotajes y actividades terroristas contra cualquier simpatizante comunista. Este plan debe ser apoyado por Estados Unidos\u201d. A continuaci\u00f3n, recomend\u00f3 el env\u00edo de US Special Forces Trainers (Fuerzas Especiales de Entrenamiento de Estados Unidos) para facilitar una operaci\u00f3n a largo plazo. Todo un \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Como observa el activista y profesor de la University of Pittsburgh, Daniel Kovalik, en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, gracias a los 10.000 millones de d\u00f3lares transferidos por Washington a Bogot\u00e1 para la \u201ccontrainsurgencia\u201d y la lucha contra las drogas del Plan Colombia, 10.000 j\u00f3venes colombianos pagaron con sus vidas la maravillosa idea nacida en una pulcra oficina de Estados Unidos. En la Frontera salvaje y, en particular, en Colombia, desde hace d\u00e9cadas, la regla consiste en hacer pasar a las v\u00edctimas asesinadas por guerrilleros ca\u00eddos en combate. Los \u201cfalsos positivos\u201d no son solo una tradici\u00f3n colombiana, pero en Colombia se dicta c\u00e1tedra. Cuantos m\u00e1s falsos positivos, cuantos m\u00e1s peligrosos rebeldes asesinados o reportados como inminentes amenazas, m\u00e1s millones de d\u00f3lares en ayuda es enviada por Washington para apoyar la lucha por la Democracia y la Libertad de las sacrificadas clases dirigentes de esos pa\u00edses. Esta estrategia no es nueva ni naci\u00f3 en Colombia. Es un viejo recurso de la clase dirigente latinoamericana que hunde sus ra\u00edces en el siglo XIX y r\u00e1pidamente olvid\u00f3 de d\u00f3nde proven\u00eda su pasi\u00f3n y su odio por los de abajo a quienes, m\u00e1s recientemente, se comenz\u00f3 a llamar comunistas o marxistas sin que ni uno ni otros hubiesen le\u00eddo un sol libro o un solo art\u00edculo publicado en Nueva York por un lejano y complicado fil\u00f3sofo alem\u00e1n llamado Karl Marx.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Seg\u00fan la ONU, en Colombia la pr\u00e1ctica de los falsos positivos es sistem\u00e1tica s\u00f3lo en 30 de los 32 departamentos colombianos. El 10 de setiembre de 2016, el New York Times detall\u00f3 c\u00f3mo un grupo financiado para actividades insurgentes se convirti\u00f3 en un escuadr\u00f3n de la muerte que controla la costa norte de Colombia. Desde el a\u00f1o 2000, estos grupos de extrema derecha cometieron cientos de masacres que pasaron desapercibidas por la comunidad internacional. Un d\u00eda antes de los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, el 10 de setiembre de 2001 el secretario de Estado Colin Powell declar\u00f3 que, como prueba de la posici\u00f3n contra el terrorismo de Estados Unidos, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) hab\u00edan sido clasificadas como \u201corganizaciones terroristas\u201d. El comunicado de la Secretar\u00eda de Estado reconoci\u00f3 la autor\u00eda de 75 masacres por parte de la AUC s\u00f3lo en un a\u00f1o, aparte de torturas y asesinatos sistem\u00e1ticos. El golpe moral no afect\u00f3 de forma significativa las fuentes de financiaci\u00f3n de estos (ahora llamados) grupos terroristas. Los paramilitares continuaron secuestrando, torturando y forzando el desplazamiento de miles de colombianos, en su mayor\u00eda pobres y sin poder de organizaci\u00f3n. Un n\u00famero significativo de desplazados de forma sistem\u00e1tica en favor de las compa\u00f1\u00edas madereras, son miembros de las etnias afrocolombianas de la costa pac\u00edfica, mientras m\u00e1s de la mitad de los grupos ind\u00edgenas se encuentran en el proceso de extinci\u00f3n por las mismas razones. No por casualidad, seg\u00fan diversas ONG como PBI Colombia o la brit\u00e1nica ABColombia, el 80 por ciento de los abusos a los derechos humanos de la poblaci\u00f3n colombiana y el 87 por ciento de los desplazados se registran en \u00e1reas donde operan las mineras internacionales. Al igual que en otros pa\u00edses ricos en recursos mineros de oro y de petr\u00f3leo, la poblaci\u00f3n local no solo es desplazada de sus tierras sino que quienes permanecen deber\u00e1n sufrir de la contaminaci\u00f3n de una explotaci\u00f3n irresponsable, como el envenenamiento con mercurio. Es el caso de la mina de carb\u00f3n a cielo abierto de Cerrej\u00f3n, propiedad de ExxonMobile (luego vendida a Glencore and BHP Billiton), la cual en 2001, con la invalorable ayuda de los patriotas paramilitares, arras\u00f3 con toda una comunidad de colombianos negros e ind\u00edgenas way\u00fa, alguna vez conocida como villa de Tabaco, en La Guajira. Desde entonces, activistas como Francia Elena M\u00e1rquez (tambi\u00e9n v\u00edctima de atentados contra su vida) han logrado algunas victorias en el Congreso colombiano con el reconocimiento de algunos derechos que no fueron puestos en pr\u00e1ctica en su totalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por d\u00e9cadas, Washington continu\u00f3 transfiriendo miles de millones de d\u00f3lares al ej\u00e9rcito colombiano para su lucha contra las FARC y el tr\u00e1fico de drogas sin disminuir y mucho menos terminar con la violencia y las matanzas de pobres. Luego del comunicado de 2001 de la Casa Blanca, en un lapso de apenas diez a\u00f1os, los paramilitares (solo por casualidad, algunos vest\u00edan uniformes de los Marines Corps) ejecutaron a m\u00e1s de 100.000 personas en Colombia, en su mayor\u00eda activistas, campesinos y pobres. Colombia, sede del mayor sistema de bases militares de Washington en Am\u00e9rica del Sur, no s\u00f3lo se ha distinguido por sus carteles de las drogas y sus exportaciones a Estados Unidos sino que, sobre todo luego del fin de las guerras civiles en Am\u00e9rica central, ha sido la capital del crimen paramilitar en el continente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Nada de esto ha sido suficiente para cuestionar su sistema democr\u00e1tico, los cr\u00edmenes sistem\u00e1ticos y las injusticias sociales financiadas por los intereses de las corporaciones internacionales y el cacicazgo criollo. Para el siguiente a\u00f1o al acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC-EP, de los 321 asesinatos de l\u00edderes defensores de los derechos humanos en el mundo, 126 ocurrieron en Colombia. Ese mismo a\u00f1o, el segundo pa\u00eds m\u00e1s peligroso del mundo para los defensores de los Derechos Humanos fue M\u00e9xico, con 48 asesinados, el tercero Filipinas, con 39, el cuarto Guatemala con 26 y el quinto Brasil con 23. Todos, tal vez menos uno, son pa\u00edses latinoamericanos protegidos por Washington y con una larga historia de intervenciones de sus trasnacionales. Las cifras se han mantenido m\u00e1s o menos iguales desde entonces. En los llamados pa\u00edses de la \u201ctroika de la tiran\u00eda\u201d, Venezuela registrar\u00e1 cinco asesinatos ese mismo a\u00f1o, Nicaragua cero y Cuba cero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Este fermento de violencia paramilitar en favor de las grandes compa\u00f1\u00edas extranjeras y de los hacendados m\u00e1s poderosos, sedientos de nuevos recursos mineros y m\u00e1s tierras para la industria agropecuaria, hicieron popular al presidente \u00c1lvaro Uribe, quien tambi\u00e9n explot\u00f3 el centenario lema anglosaj\u00f3n de \u201cla ley y el orden\u201d (nuestra ley, nuestro orden) como pocos. Uribe es un poderoso hacendado vinculado al narcotr\u00e1fico, seg\u00fan la misma embajada de Estados Unidos en los a\u00f1os 90 y seg\u00fan los informes del gobierno de George W. Bush en la d\u00e9cada siguiente, lo cual no impidi\u00f3 ser condecorado por el mismo presidente Bush.\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\"><b>II<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">En 2008, mientras miles de tumbas cerradas por los paramilitares eran abiertas por la investigaci\u00f3n de Justicia y Paz, el exsenador y primo del presidente colombiano, Mario Uribe Escobar, fue acusado y condenado a cuatro a\u00f1os y medio por sus conexiones con el paramilitarismo. A pesar de las confesiones, los documentos, las fotograf\u00edas y los abundantes videos que vinculan a los paramilitares con figuras reconocidas de la pol\u00edtica colombiana, el gobierno nunca se cansar\u00e1 de negar cualquier v\u00ednculo comprometedor. Lo mismo el ala colaboracionista de la oposici\u00f3n venezolana, de paso por el pa\u00eds vecino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero el poder es astuto como un zorro. No s\u00f3lo sabe negociar sino tambi\u00e9n despistar al m\u00e1s desconfiado. Durante la presidencia de \u00c1lvaro Uribe se extraditaron a Estados Unidos varios de los miembros responsables del narcotr\u00e1fico, de abusos sexuales sistem\u00e1ticos contra mujeres y menores, y de masacres de miles de v\u00edctimas que cada tanto aparecen en fosas comunes. Los acusados s\u00f3lo son extraditados por la primera raz\u00f3n, el narcotr\u00e1fico. Para sorpresa o para confirmaci\u00f3n de sospechas por parte de los activistas de derechos humanos, en Estados Unidos los criminales obtuvieron condenas que rondan los diez a\u00f1os y algunos recibieron, como premio, la residencia permanente en este pa\u00eds. Una posible raz\u00f3n radica en que muchos ten\u00edan conexiones con el presidente \u00c1lvaro Uribe y con Washington, y conven\u00eda acusarlos por una parte de sus cr\u00edmenes en lugar de remover el resto, logrando confesiones parciales a cambio de penas mucho m\u00e1s generosas que no se adec\u00faan ni a terroristas ni a genocidas. Por si esta jugada no fuese suficiente para considerarla una genialidad, de esta forma los paramilitares extraditados no pudieron ser investigados por la justicia de Colombia, a la que el presidente Uribe acusa de izquierdista y de tener simpat\u00edas por las v\u00edctimas, como si la justicia estuviese para otra cosa. Antes del arresto y deportaci\u00f3n de los cabecillas paramilitares, sus casas y oficinas fueron saqueadas por las fuerzas de seguridad, por lo cual la justicia colombiana nunca tuvo acceso a ninguna de sus computadoras o archivos personales. En Estados Unidos, a uno de los jefes paramilitares, Salvatore Mancuso, se le escapan algunos datos en medio de la investigaci\u00f3n por narcotr\u00e1fico. Los escuadrones de la muerta no s\u00f3lo recib\u00edan dinero de Chiquita Bananas, sino de otras multinacionales estadounidenses como Dole y Del Monte. Dole Company es el nuevo nombre de la Standard Fruit Company, una de las bananeras responsables de la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica en procura de buenos negocios en Am\u00e9rica Central que sol\u00edan resolverse con alguna invasi\u00f3n o \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d a principios del siglo XX. Chiquita Bananas es el nuevo nombre de la United Fruit Company, tambi\u00e9n responsable de golpes de Estado en pa\u00edses como Honduras y Guatemala, que llevaron a la destrucci\u00f3n de sus democracias, a la militarizaci\u00f3n de sus sociedades, a la radicalizaci\u00f3n del racismo local, y a la masacre de cientos de miles de gente sin importancia.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26480 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-2-300x227.jpg\" alt=\"\" width=\"583\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-2-300x227.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-2.jpg 460w\" sizes=\"auto, (max-width: 583px) 100vw, 583px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El 13 de enero de 2009, una semana antes de dejar la presidencia y a su pa\u00eds en medio del caos econ\u00f3mico, el presidente George W. Bush le colg\u00f3 la Medalla Presidencial de la Libertad a su amigo, el presidente \u00c1lvaro Uribe. En su discurso en la Casa Blanca, el presidente, que con su invasi\u00f3n a Irak invent\u00f3 de la nada una de las peores tragedias humanitarias de la historia de Medio Oriente, resalt\u00f3 el m\u00e9rito del presidente colombiano por apegarse siempre a la ley y la democracia en su lucha contra los grupos terroristas que asolaban su pa\u00eds. Su ley, su democracia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, el vicepresidente de Donald Trump, Mike Pence, presionar\u00e1 para que el poderoso servidor y expresidente \u00c1lvaro Uribe sea liberado de su arresto domiciliario. El 14 de agosto de 2020, en un apasionado tweet, escribir\u00e1: \u201cnos unimos a todos los amantes de la libertad del mundo al llamado a los oficiales colombianos para que dejen a este h\u00e9roe, distinguido con la Medalla Presidencial de Estados Unidos a la Libertad, pueda defenderse a s\u00ed mismo como un hombre libre\u201d. Su libertad, su h\u00e9roe. Como fue el caso de Manuel Noriega y tantos otros, sus hist\u00f3ricas conexiones reportadas por los mismos funcionarios de Washington con el terrorismo paramilitar y el narcotr\u00e1fico en nombre de la paz y la lucha contra el narcotr\u00e1fico, de repente, no existen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Luego de la desmovilizaci\u00f3n formal de la AUC en 2006, diferentes grupos paramilitares se organizaron en diferentes bandas criminales de extrema derecha (Bacrim). En la actualidad cuentan con varios miles de miembros activos, continuando as\u00ed la tradici\u00f3n de los paramilitares de aterrorizar y desplazar a la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable en nombre de una autodefensa que precede a cualquier ataque y por el inter\u00e9s de propietarios m\u00e1s poderosos, entre los que se cuentan los mafiosos del narcotr\u00e1fico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">En los a\u00f1os por venir, las masacres continuar\u00e1n agregando miles y miles de ejecutados, ninguno rico o poderoso. El dinero inyectado por Washington a la \u201cGuerra contra las drogas\u201d se filtra de la polic\u00eda y los militares a los paramilitares que ahora dominan los carteles de la droga. Con el desarme de las FARC, la tradici\u00f3n del paramilitarismo, responsable de m\u00e1s del 80 por ciento de los asesinatos en el largo conflicto, encontrar\u00e1 nuevos espacios para sus negocios. Con excepci\u00f3n de los intereses especiales de las sagradas corporaciones, de las siempre bienvenidas inversiones extranjeras, la indiferencia del resto del mundo continuar\u00e1 como si nada. Cada tanto, los pobladores y la polic\u00eda de localidades insignificantes descubrir\u00e1n fosas con decenas de v\u00edctimas, cada una (seg\u00fan los due\u00f1os del pa\u00eds y del mundo) con su merecido disparo en la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El 15 de agosto de 2020, nueve j\u00f3venes ser\u00e1n masacrados al sur del pa\u00eds por uno de los m\u00faltiples grupos que act\u00faan por diferentes regiones del pa\u00eds, subiendo a 33 la cifra de masacres de ese a\u00f1o. Aunque al principio se intentar\u00e1 atribuir las muertes al grupo guerrillero ELN, la matanza tendr\u00e1 como objetivo demostrar el poder de estos grupos paramilitares, como Los Contadores. Diez d\u00edas despu\u00e9s, otros tres j\u00f3venes correr\u00e1n la misma suerte. El 20 de julio de 2020, el Indepaz registrar\u00e1 que solo en cuatro a\u00f1os fueron asesinados casi mil l\u00edderes sociales, \u201c971 desde la firma del acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016 hasta el 15 de julio de 2020\u201d. Para finales de 2020 esa cifra habr\u00e1 superado las mil v\u00edctimas. S\u00f3lo en 2020 se reportar\u00e1n 85 masacres y el asesinato de 292 l\u00edderes sociales, entre los cuales se contar\u00e1 el activista por los derechos humanos en Colombia, Jorge Luis Solano Vega.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">El 20 de setiembre de 2020, el secretario de Estado Mike Pompeo, en su cuarta visita a Colombia en dos a\u00f1os (esta vez para intervenir en una \u201cCumbre antiterrorista\u201d y anunciar otros 5.000 millones de d\u00f3lares para el programa Colombia Crece), acusar\u00e1 a Venezuela de ser un narcoestado y acusar\u00e1 al r\u00e9gimen venezolano de haber \u201cbrindado refugio seguro, ayuda y alberge a terroristas\u201d de las FARC. Del mayor tr\u00e1fico de drogas de las Am\u00e9ricas, del terror sin competencia del paramilitarismo colombiano y de los terroristas de variadas nacionalidades (seg\u00fan el FBI) que disfrutan de las playas de Florida, ni una palabra. El mismo secretario de Estado, para entonces habr\u00e1 reconocido en la Texas A&amp;M University: \u201cyo he sido director de la CIA y les puedo asegurar que nosotros mentimos, enga\u00f1amos y robamos; tenemos cursos enteros de entrenamiento para eso\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta confesi\u00f3n se echar\u00e1 r\u00e1pidamente al olvido, como casi todo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26481 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-3-300x207.jpg\" alt=\"\" width=\"559\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-3-300x207.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Botero-Violencia-3.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 559px) 100vw, 559px\" \/><\/p>\n<p><b><i>\u00a0Im\u00e1genes: Pinturas de Fernando Botero<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Jorge Majfud<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/biographie.asp?ref_aut=2&amp;lg_pp=es\"><span class=\"trad\">Fausto Giudice \u0424\u0430\u0443\u0441\u0442\u043e \u0414\u0436\u0443\u0434\u0438\u0447\u0435 <\/span><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/tlaxcala-int.blogspot.com\/2021\/05\/colombia-una-democracia-paramilitar.html\">Tlaxcala<\/a>, 11 de mayo de 2021<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-26483 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"157\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-300x169.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-768x432.jpeg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-870x489.jpeg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia-895x503.jpeg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Justicia.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 279px) 100vw, 279px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00f3lo en 2020 se reportar\u00e1n 85 masacres y el asesinato de 292 l\u00edderes sociales, entre los cuales se contar\u00e1 el activista por los derechos humanos en Colombia, Jorge Luis Solano Vega.<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":26484,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[7869,12842,3011,274,12843,454,12844],"coauthors":[271],"class_list":["post-26478","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-abya-yala","tag-contrainsurgencia","tag-fanatismo-anglosajon","tag-imperialismo-yanqui","tag-jorge-majfud","tag-narcoparamilitarismo","tag-terrorismo-de-estado","tag-violencia-oligarquica"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26478"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26478\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26485,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26478\/revisions\/26485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26478"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=26478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}