{"id":25541,"date":"2021-04-17T22:00:21","date_gmt":"2021-04-17T22:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=25541"},"modified":"2021-04-17T22:00:21","modified_gmt":"2021-04-17T22:00:21","slug":"la-profesora-de-castellano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/04\/17\/la-profesora-de-castellano\/","title":{"rendered":"La profesora de castellano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un veintitr\u00e9s de abril muri\u00f3 Cervantes, y el santoral dedica ese d\u00eda al vencedor del drag\u00f3n. A San Jorge, Sant Jordi, que conmemoran los catalanes regal\u00e1ndose rec\u00edprocamente rosas y libros.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.estudiohispanico.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/sant-jordi-barcelona-rambla-1.jpg\" alt=\"https:\/\/www.estudiohispanico.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/sant-jordi-barcelona-rambla-1.jpg\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ese d\u00eda las Ramblas y las principales arterias de la ciudad amanecen pobladas de tenderetes bien provistos de ediciones de libros preparadas especialmente para la ocasi\u00f3n. Rara vez llueve. Es habitual que el sol, junto al color de las rosas que aparecen por todas partes, realcen la encantadora seducci\u00f3n de la primavera. S\u00f3lo los tontos graves y las feministas a ultranza se resisten al encanto de la fiesta y por un d\u00eda proclaman el boicot a los libros y a las rosas. La gran mayor\u00eda, sin embargo, se entrega a la tradici\u00f3n \u00a1qu\u00e9 m\u00e1s da!.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La gente va en masa a los tenderetes y los se\u00f1ores obsequian rosas a sus damas y ellas libros a sus se\u00f1ores; los que, en muchos casos, amarillean en un estante, sin haber sido le\u00eddos. Como las rosas marchitan, las damas, sin mala conciencia se deshacen de ellas, pero si el amor, apasionado como es, tiene vocaci\u00f3n de eterno, la fulgurante rosa, las disecan entre las p\u00e1ginas de la novela preferida o del \u201cdiario de vida\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Porque los recuerdos son caprichosos en mi primer veintitr\u00e9s de abril en Barcelona y mientras pasaba de medio lado entre mostradores cubiertos por libros, se apoder\u00f3 de m\u00ed el recuerdo de mi profesora de castellano y me pareci\u00f3 estar oy\u00e9ndola: \u201ceste a\u00f1o leeremos a Balzac, a Proust, a Unamuno y a Tolstoi, que escribe mejor que Dios. Tambi\u00e9n dedicaremos nuestra atenci\u00f3n a la poes\u00eda: Baudelaire, Federico, Antonio Machado, Le\u00f3n Felipe, y por cierto, y muy especialmente a los nuestros: Huidobro, Gabriela, Neruda&#8230;\u201d<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-25542 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gal_24678-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"588\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gal_24678-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gal_24678-292x190.jpg 292w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gal_24678.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 588px) 100vw, 588px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando Marcelo, antofagastino como yo, amigo desde siempre y poseedor de un bello verbo me la nombr\u00f3, desist\u00ed de intentar convencerlo que deb\u00eda escribir y es que, desde luego, pod\u00edamos culpabilizarla por haber dedicado muy pocas horas a desvelarnos los secretos de la gram\u00e1tica y, en definitiva, de la enigm\u00e1tica t\u00e9cnica del lenguaje. En su lugar, llen\u00f3 horas y horas gui\u00e1ndonos en una lectura desordenada y an\u00e1rquica de cuentos, ensayos, novelas, piezas de teatro y poes\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los que fuimos alumnos suyos hemos pagado con creces el precio de su pasi\u00f3n por la lectura, en esa b\u00fasqueda ansiosa de topar con la esencia inmaterial que palpita en toda prosa como ella nos dec\u00eda. A menudo agregaba: \u201cbien se justifican cuatrocientas p\u00e1ginas, cuando en una de una de ellas se consigue la c\u00faspide\u201d\u2026 Sin embargo, nunca nos explic\u00f3 como construir las frases y qu\u00e9 signos deben separar a las palabras para que al leerlas uno no se quede sin aire, ni escenifiques una oda onomatop\u00e9yica a la tartamudez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como la puntuaci\u00f3n era para nosotros una categor\u00eda enigm\u00e1tica; nuestros comentarios de texto resultaban recargados de adjetivos e incoherentes, y presagiaban la inminencia de una mala nota que era la consecuencia l\u00f3gica e inevitable de su propio fracaso que intent\u00f3 enmendar predic\u00e1ndonos que hab\u00eda que puntuar de acuerdo a las pausas, a los \u00e9nfasis y a los cambios de tono del lenguaje hablado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dentro de aquel esquema, el signo que nos opuso las mayores dificultades fue el de exclamaci\u00f3n: \u201c&#8230;presuntuoso en su grafismo y pr\u00e1cticamente en desuso debido a la imposibilidad \u2013 cada vez mayor \u2013 de encontrar motivos para asombrarse o admirarse. Nos aconsejaba no utilizarlos cuando el asombro fuere ficticio o fingido, en cuyo supuesto lo mejor ser\u00eda escribir la frase \u201cal comp\u00e1s de la verbalizaci\u00f3n: alargando las vocales y acortando las s\u00edlabas\u201d. Esta matizaci\u00f3n tan bizantina ten\u00eda &#8211; en ese momento &#8211; una explicaci\u00f3n razonable. En aquel entonces, la siutiquer\u00eda cotidiana de los poderosos impuso a los dem\u00e1s estratos sociales el capricho de intercalar en los di\u00e1logos la frase \u00a1No te puedo creer!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Te dijeran lo que te dijeran, te estuvieran contando que el carb\u00f3n es negro o que el Mar Muerto acababa de resucitar, era de buen tono interrumpir a quien te hablaba, una o varias veces, con ese \u00a1No te puedo creer! de la gente linda. El \u00a1No te puedo creer! se escuchaba a cada rato en las casas, en el \u00f3mnibus, en el mercado y hasta en la sinagoga, y funcionaba adem\u00e1s como el recurso de asombrarse c\u00ednicamente, dejando al interlocutor en el dilema de caer en la enga\u00f1ifa y creer que en ese minuto te hac\u00eda la revelaci\u00f3n del siglo, o de enterarse de que pretend\u00edan columpiarte con una noticia sensacional que ya la sab\u00edan hasta las piedras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con su uso exagerado y desmedido se fing\u00eda asombro y atenci\u00f3n cambiando la tonalidad o usando un determinado sonsonete. Los chilenos normales \u2013mejor dicho, aqu\u00e9llos que insistieron en seguir hablando como su tatarabuelo, su bisabuelo, su abuelo, su padre y su madre\u2013 se resistieron a adoptar semejante pedanter\u00eda y, en su lugar, le dieron al humor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A los adictos al \u00a1No te lo puedo creer! Se les dio el apelativo de Pepe-Patos. Esta curiosa combinaci\u00f3n de la abreviatura de dos nombres: \u201cPepe\u201d (por Jos\u00e9) y \u201cPato\u201d ( por Patricio que nada tiene que ver con el \u00e1nade) estigmatizaba a los snobs criollos que compensaban la falta del apellido doble que caracterizaba en calidad de blas\u00f3n familiar a algunos espec\u00edmenes de la clase alta, recurriendo al ardid de sustituirlos con dos nombres propios que incorporaban al uso cotidiano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/LViU6ATOQcY\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Posteriormente, a medida que la politizaci\u00f3n gan\u00f3 mayores espacios el Pepe-Pato palideci\u00f3 y termin\u00f3 siendo suplantado por un sustantivo magistral: \u00a1MOMIO! referido a la renuencia de los plut\u00f3cratas para aceptar innovaciones, cambios y reformas y su incapacidad de adaptaci\u00f3n como si estuviesen inmovilizados por vendajes que les anclaban en el pasado. Su sola menci\u00f3n fue capaz poner en movimiento a miles de personas, de resquebrajar asfaltos y de hacer brincar hasta a los ancianos, cuando en medio del fragor de una manifestaci\u00f3n multitudinaria alguien gritaba: \u00a1EL QUE NO SALTA ES MOMIO!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La frase \u201cEL QUE NO SALTA\u201c seguida del predicado adecuado ha trascendido los tiempos. Fue un acierto hist\u00f3rico. Ya son m\u00e1s de tres generaciones las que han contestado a la represi\u00f3n con la consigna \u201cEL QUE NO SALTA ES PACO\u201d. Ha sido repetida en el fragor de las luchas pol\u00edticas, sociales y sindicales y fue acu\u00f1ada por el Presidente del Colegio de Profesores con ocasi\u00f3n de una huelga del magisterio que ocurri\u00f3 en los d\u00edas m\u00e1s fr\u00edos de un invierno y ante la indiferencia de un gobierno que esperaba doblegarlos, precisamente con la complicidad del fr\u00edo.<\/span><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WAN-gHNN_Pg\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esas fechas a\u00fan no llegaba a Chile la tela sherpa, t\u00e9rmica y barata. En consecuencia, la \u00fanica manera de soportar el fr\u00edo de nieve en la intemperie era apurando el paso o dando una seguidilla de peque\u00f1os saltos. Por eso, cuando el Presidente, desde el escenario, vio a sus compa\u00f1eros abandonar la calle en busca de calor, desde el escenario y para evitar la desmovilizaci\u00f3n, soliviant\u00f3 a sus huestes con la consigna que espont\u00e1neamente le sali\u00f3: \u00a1A SALTAR! \u00a1EL QUE NO SALTA ES TRAIDOR!, momento en que cre\u00f3 la consigna que ha alcanzado estatura legendaria y que desde esa fecha ha sido repetida por los luchadores sociales de Chile, y que tiene adem\u00e1s la originalidad de ser una \u201cconsigna en movimiento\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ni m\u00e1s ni menos que Isaac Newton con la ley de la gravedad. \u00a1EUREKA POR EL PROFESOR ELGUETA! Porque la lengua refleja el pensamiento del pueblo que la habla: los hechos \u2013los porfiados hechos\u2013 vencieron a nuestra profesora de castellano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La din\u00e1mica social demostrar\u00eda a posteriori que hab\u00eda a\u00fan aplicaci\u00f3n para los signos exclamativos, m\u00e1s all\u00e1 de las interjecciones y de las voces de mando, y despu\u00e9s del golpe quienes cre\u00edan clausurada la \u00f3rbita espacial del asombro tuvieron que desdecirse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s del eufem\u00edstico \u201dpronunciamiento\u201c las groser\u00edas cuarteleras y los gritos de dolor llenaron el aire de las sat\u00e1nicas Villas Grimaldi, de las indignas Colonias Dignidad y de los campos de concentraci\u00f3n, y las clandestinas interjecciones dedicadas al tirano siguieron grit\u00e1ndose y escribi\u00e9ndose entre signos de exclamaci\u00f3n, a\u00fan cuando estuvieran vedadas bajo la amenaza de la pena de muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pase\u00e1ndose entre las filas de pupitres, nuestra profesora de castellano nos ense\u00f1aba que \u201c&#8230;en las ant\u00edpodas de los exclamativos ha de colear la coma. Ella existe por la necesidad de bombear aire hacia los pulmones, y su grafismo es igual al primer brote de un poroto o a la cola de un insecto&#8230;\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Acaso por tener la coma unida indisolublemente a los porotos, alubias o frijoles es que \u2013como la mayor\u00eda de sus alumnos\u2013 la uso de manera abusiva. As\u00ed que \u00a1por favor! perdonen si les resulta un incordio leer estas l\u00edneas. Mi profesora de castellano tiene la culpa. Pero de ella aprend\u00ed a no conformarme jam\u00e1s con la injusticia y por eso termino pidiendo <strong>\u00a1LIBERTAD PARA LOS JOVENES ENCARCELADOS QUE INICIARON LA APERTURA DE LA ALAMEDA<\/strong>!<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-25543 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ELIkLhrX0AA27K7-300x146.jpg\" alt=\"\" width=\"516\" height=\"251\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ELIkLhrX0AA27K7-300x146.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ELIkLhrX0AA27K7.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span class=\"auteur\" style=\"font-size: 14pt;\">Guacolda Salas Santana<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/tlaxcala-int.org\/article.asp?reference=31356\">Tlaxcala<\/a>, 17 de abril de 2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/madmimi.com\/p\/9e9d321?pact=35445468-162876901-4158025400-45bb5501f7f9ddb7bd59ce2dcfe263511450208f\">Politika<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es verdad que nunca la olvid\u00e9. Muy por el, contrario, desde mi primer veintitr\u00e9s de abril en Barcelona, la tuve m\u00e1s presente que nunca.<\/p>\n","protected":false},"author":820,"featured_media":25545,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[12547,12545],"coauthors":[12544],"class_list":["post-25541","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-guacolda-salas-santana","tag-idioma-castellano"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/820"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25541"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25546,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25541\/revisions\/25546"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25541"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=25541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}