{"id":25024,"date":"2021-03-30T09:55:17","date_gmt":"2021-03-30T09:55:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=25024"},"modified":"2021-03-30T09:55:17","modified_gmt":"2021-03-30T09:55:17","slug":"valores-y-principios-que-deja-el-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/03\/30\/valores-y-principios-que-deja-el-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"\u201cValores\u201d y \u201c principios\u201d que deja el neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El primer art\u00edculo sobre el tema del \u201cneoliberalismo\u201d en Am\u00e9rica Latina enfoc\u00f3 sus or\u00edgenes vinculados a dictaduras sangrientas (<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/03\/08\/24449\/\" rel=\"bookmark\">Neoliberalismo: los or\u00edgenes latinoamericanos<\/a>); el segundo describi\u00f3 c\u00f3mo fue adoptado en la \u201cera democr\u00e1tica\u201d de la regi\u00f3n durante las d\u00e9cadas finales del siglo XX (<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/03\/16\/24686\/\" rel=\"bookmark\">La \u201cera neoliberal\u201d latinoamericana<\/a>); y el tercero se refiri\u00f3 espec\u00edficamente a Ecuador (<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/03\/23\/24813\/\" rel=\"bookmark\">El \u201cneoliberalismo\u201d en Ecuador<\/a>). Pero \u00bfqu\u00e9 tipo de \u201cprincipios\u201d ha podido edificar el neoliberalismo latinoamericano?<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-25031 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-valores-y-principios-1-300x74.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-valores-y-principios-1-300x74.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-valores-y-principios-1-1024x252.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-valores-y-principios-1-768x189.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-valores-y-principios-1.jpg 1028w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El triunfo del neoliberalismo, vinculado a la globalizaci\u00f3n transnacional luego del derrumbe del socialismo en la URSS y en Europa del Este, sirvi\u00f3 para consagrar el supuesto \u201cfin de la historia\u201d, idea originada en un libro de Francis Fukuyama (<em><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Dialnet-ElFinDeLaHistoriaYElUltimoHombre-4553618.pdf\">El fin de la historia y el \u00faltimo hombre, 1992<\/a><\/em>), quien sostuvo que la econom\u00eda de libre mercado y la democracia de tipo occidental solo ten\u00edan un prominente horizonte de desarrollo y crecimiento hacia el futuro. La derecha acad\u00e9mica de Am\u00e9rica Latina se apropi\u00f3 de la idea y, en adelante, tanto el marxismo, como los marxistas y la utop\u00eda socialista fueron acusados de caducos y entendidos como piezas de la antig\u00fcedad, reducidas a c\u00edrculos de fan\u00e1ticos, que hab\u00edan dejado de comprender el nuevo mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-25027 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/el-fin-de-la-historia-y-el-ultimo-hombre-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/el-fin-de-la-historia-y-el-ultimo-hombre-203x300.jpg 203w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/el-fin-de-la-historia-y-el-ultimo-hombre.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Hab\u00eda llegado el momento de saludar al capital y rendirse a sus pies. Las econom\u00edas latinoamericanas deb\u00edan volverse \u201ccompetitivas\u201d y \u201cabrirse al mundo\u201d mediante la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d, reducida a las consignas idealizadas por las oligarqu\u00edas y burgues\u00edas internas que, en definitiva, clamaban por paralizar las inversiones p\u00fablicas, achicar presupuestos, privatizar bienes y servicios p\u00fablicos, canalizar los recursos financieros del Estado al servicio del sector privado, aflojar los sistemas de impuestos y dejar \u201clibres\u201d a los mercados y las empresas, campeonas en saber c\u00f3mo se crea empleo y, sobre todo, riqueza. No hab\u00eda que descuidar la necesaria \u201cflexibilizaci\u00f3n\u201d del trabajo, porque de lo contrario los inversionistas carecer\u00edan de est\u00edmulos y, adem\u00e1s, afectar\u00edan sus rentabilidades. Tampoco importaba el medio ambiente, al momento de explotar recursos para la acumulaci\u00f3n interna o externa.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">El historiador H\u00e9ctor P\u00e9rez Brignoli se refiere a esta \u201cutop\u00eda neoliberal\u201d de la siguiente manera: \u201cEl esquema es muy simple: dejemos que nos gu\u00eden las fuerzas del mercado, eliminemos controles, aranceles, subsidios, reduzcamos al Estado y sus instituciones a un m\u00ednimo, dejemos todo a la iniciativa privada y en poco tiempo el bienestar general estar\u00e1 con nosotros.\u201d (). Pero ese bienestar nunca lleg\u00f3 a la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-25028 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-682x1024.jpg 682w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-768x1152.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-1024x1536.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al-1365x2048.jpg 1365w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Historia-global-al.jpg 1706w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Quienes reaccionaron contra semejante pobreza de conceptos y valores, a fin de reivindicar la democracia, la justicia, la soberan\u00eda, la dignidad de los pueblos, el sentido patri\u00f3tico, la lucha antimperialista, el deseo por sociedades equitativas o la defensa del medio ambiente, entre tantos otros aspectos de profunda ra\u00edz social, fueron atacados o considerados como \u201cdinosaurios\u201d de la vida pol\u00edtica o de la reflexi\u00f3n en las ciencias sociales. En Ecuador, durante las d\u00e9cadas finales del siglo XX y al comp\u00e1s de su consolidaci\u00f3n neoliberal, se llegaba a reproducir frases tendientes a la descalificaci\u00f3n de los ideales superiores de la humanidad, como \u201ccon la soberan\u00eda no se produce\u201d, o tambi\u00e9n: \u201ccon la dignidad no se come\u201d. Ya que el \u201c\u00e9xito\u201d pas\u00f3 a ser medido solo en t\u00e9rminos de riqueza, se dej\u00f3 de explicar la pobreza por sus ra\u00edces hist\u00f3ricas y estructurales, porque salir de ella simplemente depend\u00eda del triunfo individual, de modo que todo pobre lo era porque no sab\u00eda ser \u201cemprendedor\u201d y trabajar decisivamente para acumular y volverse rico. Igual los subempleados o los desempleados: no eran personas capaces de \u201cbuscar\u201d cualquier empleo para salir de su situaci\u00f3n que, supuestamente, los \u201csocialistas\u201d quer\u00edan solucionar \u201cquitando a los ricos para dar a los pobres\u201d, lo cual resultaba una f\u00f3rmula totalmente inaceptable. Los recursos del Estado tampoco deb\u00edan malgastarse en bonos, subsidios a los sectores populares o seguridad social p\u00fablica, porque lo que se requer\u00eda es dar \u201cdignidad\u201d a la gente, \u201cense\u00f1\u00e1ndole a pescar\u201d y no manteni\u00e9ndole ociosa con el \u201cpescado\u201d p\u00fablico. Y las frases con semejante tono de arrogancia y prepotencia de la elite triunfante con el neoliberalismo bien pueden multiplicarse en cada pa\u00eds. Al menos un rasgo m\u00e1s \u201cacad\u00e9mico\u201d lo proporcion\u00f3 el economista peruano Hernando de Soto en su libro <em>El otro sendero<\/em> (1986), para quien el sector informal latinoamericano, al carecer de derechos de propiedad, no se integra a la econom\u00eda y la pobreza crece, por lo cual hay que \u201cformalizar\u201d al sector y colocarlo dentro de los emprendedores.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">El neoliberalismo sirvi\u00f3 para deslegitimar la institucionalidad p\u00fablica y \u201ccriminalizar\u201d las capacidades estatales. Todo en el Estado ha sido visto como burocr\u00e1tico, \u201cpol\u00edtico\u201d, corrupto e ineficaz. El empresariado privado luce portador no solo de la verdad hist\u00f3rica, sino del desarrollo. Es el Estado, cuando interviene, el que compite, en forma desleal, con \u00e9l. El mundo \u201cmoderno\u201d es de las empresas y los emprendimientos, de modo que se valora tanto al que vive como lustrabotas o vende frutas en una esquina (ambos son \u201cemprendedores\u201d), como al que gerencia una transnacional, sin advertir las diferencias clasistas que est\u00e1n de por medio.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">El neoliberalismo ha agudizado las visiones olig\u00e1rquicas de los grupos de poder econ\u00f3mico en las sociedades latinoamericanas. Tambi\u00e9n su corrupci\u00f3n. Esas elites no est\u00e1n dispuestas a que el Estado regule sus actividades, les cobre impuestos, impida el saqueo de recursos, garantice derechos sociales, laborales y ambientales, imponga los intereses nacionales, asuma posiciones de soberan\u00eda y dignidad, enfrente al imperialismo. Esos poderosos sectores econ\u00f3micos no quieren ning\u00fan tipo de redistribuci\u00f3n de la riqueza, que la consideran originada exclusivamente por sus actividades, ya que es imposible que comprendan que es fruto de la acumulaci\u00f3n de valor socialmente generado.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s de la experiencia del primer ciclo de gobiernos progresistas y de nueva izquierda en Am\u00e9rica Latina, los intereses neoliberales en la regi\u00f3n advierten como peligroso un segundo ciclo y por ello han sustentado gobiernos conservadores e instituciones de control que sean intermediarios para impedir el avance de esas fuerzas progresistas. En Ecuador, la reimplantaci\u00f3n del \u201cneoliberalismo\u201d desde 2017 se ha visto acompa\u00f1ada por un clima in\u00e9dito de antivalores en la historia contempor\u00e1nea del pa\u00eds, incorporados al desbarajuste institucional del Estado: traici\u00f3n, mentira, cinismo, persecuci\u00f3n, desverg\u00fcenza, represi\u00f3n, una cultura del privilegio, y en plena pandemia por el Coronavirus, una amplia corrupci\u00f3n, incluso tapada medi\u00e1ticamente.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">La democracia latinoamericana ha dejado de ser un sistema defendible, si es que no son las derechas econ\u00f3micas y pol\u00edticas las que acceden al control del Estado con gobiernos a su servicio. Y en lo que va del siglo XXI, es posible advertir, cada vez con mayor claridad, que en la regi\u00f3n se acrecienta la polarizaci\u00f3n entre dos tipos de fuerzas sociales: de una parte, las elites identificadas con el neoliberalismo; y, de otra, los sectores populares, trabajadores, movimientos sociales, capas medias e incluso cierto empresariado mediano, que se identifican con la construcci\u00f3n de una econom\u00eda social. La coyuntura electoral que vive Ecuador y que se resolver\u00e1 el 11 de abril de 2021 con la segunda vuelta presidencial, es muy expresiva de este proceso.<\/span><\/p>\n<p><strong>J<span style=\"font-size: 14pt;\">uan J. Paz y Mi\u00f1o Cepeda para la Pluma, 29 de marzo de 2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Especial: <a href=\"https:\/\/bit.ly\/3cz15LU\">Informe Fracto<\/a><\/span><\/p>\n<div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>\n<p class=\"h3\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Publicado por <a href=\"http:\/\/www.historiaypresente.com\/valores-y-principios-que-deja-el-neoliberalismo\/\">Blog Historia y presente<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"h3\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Visita la red del colectivo\u00a0<a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica<\/a>, el nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativa.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La coyuntura electoral que vive Ecuador y que se resolver\u00e1 el 11 de abril de 2021 con la segunda vuelta presidencial, es muy expresiva de este proceso.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":25034,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[12373,9637,12374,12375,3826],"coauthors":[257],"class_list":["post-25024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-abya-yala","tag-dictaduras-sangrientas","tag-ecuador-abya-yala","tag-era-democratica","tag-neoliberalismo-latinoamericano","tag-pensamiento-unico"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25024"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25033,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25024\/revisions\/25033"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25024"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=25024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}