{"id":24919,"date":"2021-03-26T00:21:39","date_gmt":"2021-03-26T00:21:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=24919"},"modified":"2021-03-26T20:01:18","modified_gmt":"2021-03-26T20:01:18","slug":"24919","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/03\/26\/24919\/","title":{"rendered":"<i> \u201c Llora el Danubio \u201d<\/i> El desconsuelo infinito de un hincha de f\u00fatbol por el descenso de su equipo"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un hincha de f\u00fatbol puede ser, seg\u00fan quien lo observe, una suerte de gazn\u00e1piro que sufre, llora, grita, patalea, se desvive por un onceno; se dir\u00e1 que es un enajenado, un demente, un opi\u00f3mano (ah, porque dicen que el f\u00fatbol \u2014como la religi\u00f3n\u2014 es el opio del pueblo). Pero, en esencia, seg\u00fan si quien lo mira es otro aficionado, otro seguidor, un adepto, un torcedor, un <em>tifoso<\/em>, un hincha es m\u00e1s que un feligr\u00e9s: es como un Cristo camino al G\u00f3lgota que sabe que m\u00e1s all\u00e1 del martirio est\u00e1 la resurrecci\u00f3n y la gloria.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24953\" aria-describedby=\"caption-attachment-24953\" style=\"width: 472px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24953\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-descendio.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24953\" class=\"wp-caption-text\"><strong>El Danubio F\u00fatbol club, de Montevideo, al descenso.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hac\u00eda rato no ve\u00eda a alguien tan triste en asuntos de f\u00fatbol. Esta ma\u00f1ana, un compa\u00f1ero profesor (Joaqu\u00edn G\u00f3mez) me envi\u00f3 una breve entrevista con un aficionado uruguayo, un hincha del Danubio F\u00fatbol Club, que dec\u00eda, entre l\u00e1grimas y con voz entrecortada, que el d\u00eda m\u00e1s triste del mundo, para \u00e9l, ni siquiera hab\u00eda sido cuando muri\u00f3 su padre (tambi\u00e9n hincha de ese club montevideano), sino el 23 de marzo de 2021 cuando su equipo, al empatar con Deportivo Maldonado, se fue al infierno del descenso, tras cincuenta a\u00f1os en primera divisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" data-carousel-extra=\"{\"><\/div>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-24947 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio.jpg 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El hombre, que ten\u00eda la camiseta blanquinegra del Danubio, solt\u00f3 lagrimones estremecedores, sobre todo porque, el d\u00eda de la desgracia may\u00fascula, de la tragedia griega de la divisa de su alma, \u00e9l no pudo ir al estadio para abrazar y solidarizarse con otros hinchas en esa especie de desgarramiento interior que debe sentirse con un acontecimiento de esa naturaleza. Dijo que as\u00ed como los abrazos surgen en el triunfo, en un gol, en una victoria, tambi\u00e9n es bueno sentirlos y darlos en un momento de angustia e intenso dolor como ese.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El hombre, del que en la nota convertida en trino no se dec\u00eda su nombre, due\u00f1o de una tienda, que por ahora no va abrir m\u00e1s, como se\u00f1al de luto, ten\u00eda all\u00ed una especie de altar con las casacas del equipo adorado. Al Danubio lo fundaron ni\u00f1os de la Escuela Rep\u00fablica de Nicaragua, de la zona la Curva de Maro\u00f1as, en las afueras de Montevideo, en 1932. El nombre lo sugiri\u00f3 la se\u00f1ora Mar\u00eda Mincheff de Lazaroff, de origen b\u00falgaro, como homenaje al gran r\u00edo que atraviesa su patria. Era la mam\u00e1 de dos cofundadores del club, y la que, en la camiseta inaugural, agreg\u00f3 una raya negra transversal.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El Danubio que si bien no tiene las campanillas y trofeos de cuadros como el Pe\u00f1arol y el Nacional, ha obtenido cuatro campeonatos y en 1989 realiz\u00f3 su m\u00e1s destacada actuaci\u00f3n en la Copa Libertadores, que le alcanz\u00f3 hasta la semifinal, cuando lo elimin\u00f3 Atl\u00e9tico Nacional, de Medell\u00edn, con una estruendosa goleada de seis a cero en el estadio Atanasio Girardot.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Aquel partido en Medell\u00edn, rodeado de amenazas a los \u00e1rbitros argentinos y a los jugadores de Danubio por miembros del Cartel de Medell\u00edn, en el que el Palomo Usuriaga marc\u00f3 cuatro goles, qued\u00f3 registrado como otro episodio de la grosera injerencia de las mafias en el f\u00fatbol, en aquellos d\u00edas funestos para la ciudad de Medell\u00edn y el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24948 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-futbol-club.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-futbol-club.jpg 225w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Danubio-futbol-club-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" data-carousel-extra=\"{\"><\/div>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">De la cantera del Danubio han surgido, entre otras, figuras como Jos\u00e9 Mar\u00eda Gim\u00e9nez, \u00c1lvaro Recoba, Rub\u00e9n Sosa, Cristhian Stuani y Edinson Cavani. El Danubio, que rivaliza en los cl\u00e1sicos con Defensor Sporting, ha descendido. Para el innombrado hincha de Danubio, cuyos lagrimones conmovedores son la se\u00f1al de los significados, de la semiolog\u00eda del hincha, no ha habido d\u00eda m\u00e1s triste en su historia personal que el de la desventurada ca\u00edda de su amada escuadra a los abismos de la B. <em>\u201cSe me apag\u00f3 la luz\u2026 me duele mucho, s\u00ed, me duele mucho no poder haber abrazado a los de la tribuna en un momento de dolor\u2026 para decirles arriba Danubio, nosotros sacamos los jugadores m\u00e1s grandes del f\u00fatbol de Uruguay\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y as\u00ed, todo \u00e9l l\u00e1grimas, con su camiseta blanca y negra, la de la derrota, la del martirio, record\u00f3 la \u201chistoria divina\u201d del equipo, los tiempos de la fundaci\u00f3n en la escuelita lejana, un cuadro de ni\u00f1os que crearon un equipo que, hoy, hace llorar a sus hinchas. Me imagino de nuevo a ese hombre maduro, que parece no hab\u00eda sufrido en su existencia una tr\u00e1gica desolaci\u00f3n como esta, en sus soledades, rumiando la derrota y d\u00e1ndose \u00e1nimos en lo que puede ser una espera infinita, una eternidad, un recorrido por los c\u00edrculos infernales, a ver cu\u00e1ndo vuelve a ver en primera al club de sus amores. Que duele amar, lo saben los hinchas, incluso aquellos de equipos casi siempre victoriosos.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-medium-font-size\" style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre los hinchas del Danubio de Uruguay, en especial sobre el hombre que cerr\u00f3 su almac\u00e9n y llor\u00f3 frente a una c\u00e1mara, debe flotar un silencio de orfandad y muerte.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24949\" aria-describedby=\"caption-attachment-24949\" style=\"width: 485px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24949\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"485\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Hincha-tribuna.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 485px) 100vw, 485px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24949\" class=\"wp-caption-text\">Chau Danubio nos quedamos en soledad<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, escrito en Medell\u00edn el 25 de marzo de 2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/strong><\/a><\/strong><\/p>\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped\">\n<ul class=\"blocks-gallery-grid\" data-carousel-extra=\"{\">\n<li class=\"blocks-gallery-item\"><\/li>\n<\/ul>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre los hinchas del Danubio de Uruguay, en especial sobre el hombre que cerr\u00f3 su almac\u00e9n y llor\u00f3 frente a una c\u00e1mara, debe flotar un silencio de orfandad y muerte.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":24955,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[12337,12338,11089,12336,519,12334,11300],"coauthors":[265],"class_list":["post-24919","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-abya-yala","tag-blanquinegra","tag-caida-de-la-escuadra","tag-emociones-futboleras","tag-infierno-del-descenso","tag-reinaldo-spitaletta","tag-semiologia-del-hincha","tag-uruguay-abya-yala"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24919"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24919\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24946,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24919\/revisions\/24946"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24919"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=24919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}