{"id":24686,"date":"2021-03-16T08:51:41","date_gmt":"2021-03-16T08:51:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=24686"},"modified":"2021-03-16T11:31:04","modified_gmt":"2021-03-16T11:31:04","slug":"24686","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2021\/03\/16\/24686\/","title":{"rendered":"La \u201cera neoliberal\u201d latinoamericana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el art\u00edculo anterior, me refer\u00ed a los or\u00edgenes hist\u00f3ricos del neoliberalismo latinoamericano, vinculado a dictaduras sanguinarias (<\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2021\/03\/08\/24449\/\" rel=\"bookmark\">Neoliberalismo: los or\u00edgenes latinoamericanos<\/a><span style=\"font-size: 12pt;\">). Durante las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, los gobiernos democr\u00e1ticos de Am\u00e9rica Latina, con distintos ritmos, entraron en la <em>era del neoliberalismo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-24695\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/era-neoliberal1-300x62.jpg\" alt=\"\" width=\"629\" height=\"130\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/era-neoliberal1-300x62.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/era-neoliberal1-768x159.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/era-neoliberal1.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las condiciones para ese proceso derivan de varios factores: 1. La crisis de la deuda externa que estall\u00f3 en M\u00e9xico (1982) y se reprodujo en la regi\u00f3n, obligando a acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI), que por intermedio de las cartas de intenci\u00f3n, impuso pol\u00edticas de liberaci\u00f3n econ\u00f3mica, convertidas en un solo dec\u00e1logo de recetas por el \u201cConsenso de Washington\u201d (1989); 2. El gobierno de Ronald Reagan (1981-1989), que impuls\u00f3 una agresiva liberalizaci\u00f3n de las econom\u00edas latinoamericanas; 3. El derrumbe del socialismo en la URSS y Europa del Este (iniciado por la \u201cperestroika\u201d en 1985) que, mientras por un lado, desestabiliz\u00f3 tanto al marxismo como a toda idea por un \u201csocialismo\u201d, por otro, permiti\u00f3 consolidar la globalizaci\u00f3n transnacional y el triunfo de las econom\u00edas de libre mercado (F. Fukuyama lo expres\u00f3 como \u201cfin de la historia\u201d); 4. El coincidente despegue de los \u201cdragones\u201d o \u201ctigres\u201d asi\u00e1ticos (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwan) que exhib\u00edan econom\u00edas \u201cneoliberales\u201d, pero sobre d\u00e9cadas de desarrollismos autoritarios y clara explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo; 5. La presi\u00f3n de las \u00e9lites empresariales y oligarqu\u00edas internas para que los gobiernos adoptaran el camino neoliberal convertido en \u201cverdad\u201d universal; 6. Desde luego, la sucesi\u00f3n de gobiernos en los distintos pa\u00edses que, por sobre cualquier identidad pol\u00edtica o ideolog\u00eda diferenciadora, en materia econ\u00f3mica solo optaron por la reproducci\u00f3n del modelo en boga; 7. La acci\u00f3n ideol\u00f3gica de universidades privadas, acad\u00e9micos y medios de comunicaci\u00f3n identificados con los intereses empresariales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24699 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-300x233.png\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-300x233.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina-768x596.png 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Figura-1-La-crisis-del-neoliberalismo-en-America-Latina.png 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><span style=\"font-size: 12pt;\">En Centroam\u00e9rica el \u201cneoliberalismo\u201d es m\u00faltiple. Belice (desde 1981 \u00fanico caso de monarqu\u00eda constitucional parlamentaria y subordinada a Inglaterra) impuls\u00f3 una econom\u00eda medianamente empresarial y destac\u00f3 como para\u00edso financiero. Panam\u00e1, despu\u00e9s de la invasi\u00f3n norteamericana (1989), continu\u00f3 su econom\u00eda de libres servicios, considerada otro \u201cpara\u00edso\u201d para inversiones financieras. El Salvador, con el fin de la guerra interna (1992) sigui\u00f3 un neoliberalismo basado en tratados de libre comercio y el predominio bipartidista del FMLN y ARENA, que se ha visto alterado con el rotundo \u201cfen\u00f3meno Bukele\u201d (2019). Honduras entr\u00f3 a su \u201cera democr\u00e1tica\u201d en 1981, junto con el progresivo aperturismo. Guatemala, tras el conflicto armado interno entre 1960 y 1996 (con barbarie represiva especialmente sobre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena), enrumb\u00f3 su econom\u00eda neoliberal. Costa Rica hab\u00eda destacado por su tradicional democracia pol\u00edtica y cierto Estado benefactor desde 1948 (suprimi\u00f3 el ej\u00e9rcito), pero desde mediados de los 80 tambi\u00e9n cay\u00f3 bajo el FMI y el Banco Mundial (BM), lo que desestabiliz\u00f3 sus antiguos logros sociales e institucionales. En Nicaragua, por su parte, el Sandinismo en el poder (1979-1990) se vio estrangulado por el sistem\u00e1tico acoso de la \u201cContra\u201d y las acciones de la CIA, de modo que los gobiernos de los 90 debieron enrumbar econom\u00edas \u201ch\u00edbridas\u201d, seguidas por el nuevo r\u00e9gimen sandinista de Daniel Ortega (desde 2007), que ha despertado serios cuestionamientos. M\u00e9xico, en cambio, es el temprano fundador del recetario \u201cfondomonetarista\u201d, bajo la hegemon\u00eda de gobiernos del PRI (71 a\u00f1os), dos del PAN (entre 2000-2012) y uno sucesor del PRI, pero todos siguiendo el mismo modelo de econom\u00eda empresarial y abierta. Y el Caribe merece otro an\u00e1lisis, aunque siempre hay que destacar la in\u00e9dita v\u00eda socialista de Cuba, permanentemente cercada por los EEUU.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24700 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-cartel-FMI-BM-300x213.png\" alt=\"\" width=\"446\" height=\"317\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-cartel-FMI-BM-300x213.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Capture-cartel-FMI-BM.png 484w\" sizes=\"auto, (max-width: 446px) 100vw, 446px\" \/><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">En Sudam\u00e9rica los procesos han sido igualmente complejos, pero es \u00e9sta la subregi\u00f3n en la que han quedado definidos los modelos econ\u00f3micos en conflicto para el siglo XXI. Despu\u00e9s de casi una d\u00e9cada de gobiernos militares, Ecuador inaugur\u00f3 su \u201cera democr\u00e1tica\u201d en 1979. Per\u00fa lo hizo desde 1980, pero la vida gubernamental ha sido dram\u00e1tica y bajo el \u201cfujimorismo\u201d (1990-2000) se impuso la represi\u00f3n y el autoritarismo incluso con el af\u00e1n de derrotar a las guerrillas; aunque los gobiernos sucesores igualmente apuntalaron el aperturismo econ\u00f3mico hasta el presente. Colombia mantuvo su tradicional bipartidismo a\u00fan luego de concluir el acuerdo del \u201cFrente Nacional\u201d (1958-1974), pero la sucesi\u00f3n gubernamental en las d\u00e9cadas finales del siglo XX solo reforz\u00f3 la v\u00eda del modelo neoliberal, que sigue en pie. En Brasil, las dictaduras y gobiernos seudodemocr\u00e1ticos (1964-1990) edificaron uno de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos del continente y sucesivamente aceleraron la v\u00eda neoliberal, seguida por los gobiernos electorales entre 1990 y 2003, hasta el inicio del ciclo progresista con Luis In\u00e1cio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016), interrumpido por un golpe de Estado institucional que restaur\u00f3 el camino neoliberal. Al dominio olig\u00e1rquico de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989) sigui\u00f3 la \u201cera democr\u00e1tica\u201d y el neoliberalismo que solo parcialmente se fren\u00f3 con el gobierno de Fernando Lugo (2008-2012, derrocado por un golpe de Estado \u201cblando\u201d), ya que continu\u00f3 con sus sucesores hasta llegar a la coyuntura actual, en la que la pandemia no ha impedido el estallido de la protesta social. Uruguay, tras las dictaduras (1973-1985) es el \u00fanico pa\u00eds que logr\u00f3 estabilidad democr\u00e1tica sin caer abiertamente en una econom\u00eda liberalizadora y, adem\u00e1s, se incorpor\u00f3 al primer ciclo de gobiernos progresistas con Tabar\u00e9 V\u00e1squez (2005-2010 y 20015-2020) y Jos\u00e9 Mujica (2010-2015), para seguir hoy, con otro gobierno, en la v\u00eda al neoliberalismo. Argentina, despu\u00e9s de las sangrientas dictaduras militares (1976-1983) inici\u00f3 gobiernos constitucionales que siguieron la senda neoliberal hasta la interrupci\u00f3n progresista de N\u00e9stor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fern\u00e1ndez (2007- 2015); pero revivi\u00f3 un radical neoliberalismo empresarial con Mauricio Macri (2015-2019). Chile sali\u00f3 del \u201cpinochetismo\u201d en 1990, aunque los sucesivos gobiernos electos no desmontaron el modelo neoliberal y empresarial, que incluso pas\u00f3 a convertirse en ideal de las burgues\u00edas latinoamericanas; y si bien el primer gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010) fue visto como parte de los gobiernos progresistas, tampoco cambi\u00f3 el rumbo econ\u00f3mico del pa\u00eds, por lo que sus sucesores (incluyendo la segunda presidencia de Bachelet, 2014-2018) continuaron con el mismo modelo, que finalmente ha pasado a ser cuestionado por la sociedad, que aprob\u00f3, mediante plebiscito (2020), un proceso de cambio constitucional, mientras siguen las recurrentes protestas sociales y movilizaciones estudiantiles. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">El bipartidismo presidencial entre el democristiano COPEI y la socialdem\u00f3crata AD domin\u00f3 por d\u00e9cadas el escenario pol\u00edtico de Venezuela, cuyo rumbo neoliberal (y una extendida corrupci\u00f3n) se afirm\u00f3, como en los otros pa\u00edses de la subregi\u00f3n, en las d\u00e9cadas finales del siglo XX. La llegada de Hugo Ch\u00e1vez (1999-2013) y con \u00e9l el proyecto del \u201csocialismo del siglo XXI\u201d, no solo liquid\u00f3 el camino neoliberal, sino que inici\u00f3 el primer ciclo de los gobiernos progresistas de Am\u00e9rica Latina, aunque su sucesor, Nicol\u00e1s Maduro, enfrenta serios problemas econ\u00f3micos en buena parte debidos al imparable cerco imperialista. En Bolivia, el hist\u00f3rico caos gubernamental vivido entre 1971 y 2006, con dictaduras militares o gobiernos constitucionales, no impidi\u00f3 el impulso de un sui g\u00e9neris \u201cneoliberalismo\u201d olig\u00e1rquico, en un pa\u00eds que sigui\u00f3 con el mayor atraso econ\u00f3mico y social. Ese camino cambi\u00f3 con los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y una econom\u00eda social que destac\u00f3 por el crecimiento, bajo un Estado plurinacional que, adem\u00e1s, pas\u00f3 a ser ejemplar en el mejoramiento de la calidad de vida y de trabajo para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. En Argentina, fueron los gobiernos progresistas de N. Kirchner y C. Fern\u00e1ndez los que emprendieron el camino de la econom\u00eda social. Y en Ecuador, al neoliberalismo criollo y olig\u00e1rquico, edificado desde 1985, que enriqueci\u00f3 a pocos a costa de los recursos del Estado, el deterioro de la calidad de vida de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y de la galopante crisis de gobernabilidad y de institucionalidad, sigui\u00f3 el ciclo de los gobiernos de Rafael Correa (2007-2017), cuya \u201crevoluci\u00f3n ciudadana\u201d destac\u00f3 por importantes logros econ\u00f3micos y sociales, reconocidos por entidades como CEPAL y el propio FMI. Sin embargo, el gobierno de Len\u00edn Moreno (2017-2021) revivi\u00f3 el modelo neoliberal-empresarial sobre la base de la \u201cdescorreizaci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24701 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1_america-latina-copia-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"438\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1_america-latina-copia-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1_america-latina-copia.jpg 638w\" sizes=\"auto, (max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Como filosof\u00eda econ\u00f3mica, el neoliberalismo no tiene origen en Am\u00e9rica Latina, pues deriva de concepciones que retomaron el liberalismo cl\u00e1sico (Adam Smith) y lo proyectaron al siglo XX (A. R\u00fcstow, F. Hayek, M. Friedman). En teor\u00eda, requiere un alto desarrollo capitalista, para que las empresas compitan en funci\u00f3n del mercado libre, en el cual el Estado no interviene. Por eso, su \u201c\u00e9xito\u201d mayor pueden ofrecerlo los EEUU, que desde Reagan dej\u00f3 atr\u00e1s la edificaci\u00f3n de un Estado de bienestar que arranc\u00f3 con F.D. Roosevelt (1933-1945) y el New Deal. Si bien B. Obama (2009-2017) trat\u00f3 de recuperar en algo pol\u00edticas como la seguridad social, fue D. Trump (2017-2021) quien las desarm\u00f3. En Europa, el neoliberalismo desajust\u00f3, sin llegar a extremos, los <em>Estados de bienestar<\/em> construidos desde mediados del siglo XX en la postguerra mundial. Sin embargo, se conservan como p\u00fablicos los servicios esenciales en salud, educaci\u00f3n y seguridad social, adem\u00e1s de sistemas tributarios redistributivos de la riqueza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24243 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Estado-de-bienestar-300x225.png\" sizes=\"auto, (max-width: 463px) 100vw, 463px\" srcset=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Estado-de-bienestar-300x225.png 300w, http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Estado-de-bienestar-768x575.png 768w, http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Estado-de-bienestar.png 800w\" alt=\"\" width=\"463\" height=\"347\" \/><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero en Am\u00e9rica Latina el \u201cneoliberalismo\u201d lleg\u00f3 a sociedades con otras caracter\u00edsticas: las centroamericanas, b\u00e1sicamente agrarias (exceptuando M\u00e9xico, con avanzada industria) y con econom\u00edas de servicios (banca, comercio, turismo), no pod\u00edan ofrecer un desarrollo capitalista ideal y, en mucho, conservaban rasgos de los antiguos reg\u00edmenes olig\u00e1rquicos. En Sudam\u00e9rica benefici\u00f3, ante todo, a los grupos econ\u00f3micos m\u00e1s ricos y oligopolistas, porque la \u201cteor\u00eda neoliberal\u201d ha servido m\u00e1s para justificar la estrangulaci\u00f3n de las capacidades de los Estados, el achicamiento de los presupuestos sociales, la privatizaci\u00f3n de bienes y servicios p\u00fablicos, la reducci\u00f3n de impuestos, la desarticulaci\u00f3n de las pol\u00edticas redistribuidoras de la riqueza, el uso de fondos p\u00fablicos para el empresariado y la garant\u00eda exclusiva de las rentabilidades privadas, todo lo cual se acompa\u00f1\u00f3 con flexibilidades laborales que han precarizado los derechos de los trabajadores. El autoritarismo de distintos gobiernos que han representado los intereses de las derechas pol\u00edticas y econ\u00f3micas o la represi\u00f3n a los movimientos sociales, tambi\u00e9n han sido f\u00f3rmulas utilizadas para imponer pol\u00edticas y medidas de \u201clibertad\u201d para los mercados.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Como los gobiernos del ciclo progresista demostraron que era posible una v\u00eda econ\u00f3mica distinta, la esencia de la conflictividad hist\u00f3rica en Am\u00e9rica Latina en el siglo XXI ha pasado a ser la polarizaci\u00f3n entre dos modelos: el <em>neoliberal<\/em> o la <em>econom\u00eda social de bienestar<\/em>. Ambos despiertan y movilizan distintas fuerzas sociales. A la cabeza del orden neoliberal se han colocado las elites empresariales, capas ricas, gobiernos conservadores, sectores sociales identificados con ellos, la prensa aliada y una internacional americanista e imperialista que no desea que en Am\u00e9rica Latina se construyan econom\u00edas capaces de cuestionar el poder del capital. De all\u00ed provienen los ataques radicales a todo progresismo latinoamericano y la persecuci\u00f3n a sus l\u00edderes, mediante m\u00faltiples mecanismos de la institucionalidad conservadora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-24683 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/lopezO-Fernandez-Arce-Aruz-300x85.png\" sizes=\"auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px\" srcset=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/lopezO-Fernandez-Arce-Aruz-300x85.png 300w, http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/lopezO-Fernandez-Arce-Aruz.png 502w\" alt=\"\" width=\"494\" height=\"140\" \/><strong>Andres Lopez Obrador, Alberto Fern\u00e1ndez, Luis Arce y Andr\u00e9s Arauz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El triunfo de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico (2018), de Alberto Fern\u00e1ndez en Argentina (2019) y de Luis Arce en Bolivia (2020) parece abrir el segundo ciclo del progresismo latinoamericano. Tambi\u00e9n puede comprenderse que, en Ecuador, luego del triunfo en primera vuelta del binomio Andr\u00e9s Arauz\/Carlos Rabascal el pasado 7 de febrero (obtuvo el 32.72% de los votos) reaccionen fuerzas que desean impedir el \u201cretorno del corre\u00edsmo\u201d en la segunda vuelta presidencial del pr\u00f3ximo 11 de abril, sin importar la Constituci\u00f3n ni el r\u00e9gimen democr\u00e1tico. La garant\u00eda del neoliberalismo en la Am\u00e9rica Latina de nuestros d\u00edas progresivamente se inclina a cuestionar la misma democracia, a favor de un orden excluyente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Juan J. Paz y Mi\u00f1o Cepeda para la Pluma, 15 de marzo de 2021<\/strong><\/span><\/p>\n<div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Publicado por <a href=\"http:\/\/www.historiaypresente.com\/la-era-neoliberal-latinoamericana\/\">Blog Historia y presente<\/a><\/strong><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Visita la red del colectivo <a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica<\/a>, el nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativa.<\/strong><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La garant\u00eda del neoliberalismo en la Am\u00e9rica Latina de nuestros d\u00edas progresivamente se inclina a cuestionar la misma democracia, a favor de un orden excluyente.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":24706,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[7270,12193,58,12272,12274,12192],"coauthors":[257],"class_list":["post-24686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-advenimiento-del-neoliberalismo","tag-gobiernos-radicales-o-revolucionarios","tag-juan-j-paz-y-mino-cepeda","tag-latinoamerica-abya-yala","tag-modelo-neolibera-economia-social-de-bienestar","tag-regimenes-populistas-clasicos"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24686"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24690,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24686\/revisions\/24690"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24686"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=24686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}