{"id":22562,"date":"2020-12-08T15:45:46","date_gmt":"2020-12-08T15:45:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=22562"},"modified":"2024-07-31T11:54:10","modified_gmt":"2024-07-31T11:54:10","slug":"la-uberizacion-del-trabajo-docente-la-verdadera-cara-del-teletrabajo-educativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/12\/08\/la-uberizacion-del-trabajo-docente-la-verdadera-cara-del-teletrabajo-educativo\/","title":{"rendered":"La uberizaci\u00f3n del trabajo docente<br><i> La verdadera cara del teletrabajo educativo<\/i>"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>E<span style=\"font-size: 12pt;\">n tiempos de Covid-19 se cantan loas al teletrabajo y se acent\u00faa el culto a las tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas, presentadas como la panacea milagrosa que remedia los \u201cmales\u201d de la educaci\u00f3n. En ese insulso coro apolog\u00e9tico participan los \u201cexpertos\u201d en educaci\u00f3n (que nunca han dictado una clase y jam\u00e1s entran al aula de una escuela p\u00fablica), opin\u00f3logos cuasi analfabetas que ofician como periodistas, rectores de universidades p\u00fablicas y privadas que parecen ser los promotores de ventas de los empresarios de la microelectr\u00f3nica\u2026 En esa propaganda, tan contagiosa y peligrosa como el coronavirus, no se menciona la uberizaci\u00f3n del trabajo docente, uno de los peores aspectos del teletrabajo educativo.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/elcolectivocomunicacion.files.wordpress.com\/2020\/12\/uberizacion-docente.jpg\" width=\"543\" height=\"306\" \/><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En campos externos a la educaci\u00f3n, la uberizaci\u00f3n del trabajo estaba en marcha desde hace unos a\u00f1os, como un mecanismo que adopt\u00f3 el capitalismo para generalizar la precarizaci\u00f3n de los trabajadores y reducir costos. Eso empez\u00f3 por el servicio de taxis, donde se origina el nombre \u00daber, asociado a la primera empresa que impuls\u00f3 esta nueva forma de superexplotaci\u00f3n laboral. Esa empresa, a trav\u00e9s de una aplicaci\u00f3n digital, pone en contacto a personas que se desplazan dentro de las ciudades y contratan un servicio, el cual es ofrecido por un chofer, al que muestran como empresario de s\u00ed mismo, coloca el propio capital de trabajo (el veh\u00edculo y lo necesario para que opere), no tiene ning\u00fan v\u00ednculo laboral formal, ni salud, ni seguridad social y cuya actividad depende de que lo convoquen en la plataforma.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tras esta nueva forma de esclavitud emergen las justificaciones ideol\u00f3gicas, que hablan de la \u201ceconom\u00eda colaborativa\u201d, el emprendimiento, el solucionismo tecnol\u00f3gico y los beneficios de los consumidores, sin considerar la negaci\u00f3n de los derechos laborales de quienes prestan el servicio.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ese es el reino laboral que a\u00f1ora el capitalismo: no se invierte en infraestructura f\u00edsica ni en medios de producci\u00f3n, no se pagan salarios, no se reconocen prestaciones sociales, no existe una jornada fija de trabajo, ni la posibilidad de que los trabajadores se agrupen colectivamente. Adem\u00e1s, los trabajadores son calificados como socios aut\u00f3nomos que no tienen patr\u00f3n y los due\u00f1os de las plataformas obtienen ganancias por el solo hecho de que alguno de los \u201csocios\u201d la utilice. Es la generalizaci\u00f3n del \u201ccontrato por hora cero\u201d, con \u201ccero derechos\u201d, con una jornada de trabajo incierta e ilimitada, en la cual el trabajador debe estar listo en cualquier momento as\u00ed nunca lo llamen y la productividad no depende de s\u00ed mismo sino de lo que dicta el algoritmo que gu\u00eda la plataforma.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta esclavitud digital es un referente para el capitalismo en su conjunto y por ello expande la uberizaci\u00f3n a los diferentes sectores de la actividad econ\u00f3mica. Con la crisis actual, que aceler\u00f3 la pandemia, la uberizaci\u00f3n lleg\u00f3 al trabajo docente.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La precarizaci\u00f3n de los profesores no empez\u00f3 con el Covid-19, pero con la pandemia se ampl\u00eda, porque se han creado las condiciones so\u00f1adas por el \u201ccapital educativo\u201d, con estudiantes, padres de familia y profesores en confinamiento forzoso. Esa oportunidad no ha sido desaprovechada por los mercaderes de la educaci\u00f3n para imponer la educaci\u00f3n virtual y el teletrabajo.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora adquiere sentido el ins\u00f3lito proyecto que en Brasil promovi\u00f3 una funcionaria del municipio Ribeir\u00e3o Preto, ciudad del estado de San Pablo, quien propuso la creaci\u00f3n de un \u201c\u00faber de la educaci\u00f3n\u201d o \u201cprofesor delivery\u201d (de reparto). Esta \u201cnovedosa propuesta\u201d apuntaba a sustituir de manera r\u00e1pida a un profesor titular cuando no asistiera a clase, para lo cual la instituci\u00f3n escolar pod\u00eda contratar un reemplazo, con el uso de una aplicaci\u00f3n inform\u00e1tica, sin que existiera ning\u00fan v\u00ednculo laboral entre el profesor sustituto y el municipio. Al momento de ser informado de su \u201cnuevo trabajo\u201d el profesor-suplente tendr\u00eda treinta minutos para responder la oferta y una hora para llegar a la escuela que lo requer\u00eda. Si no aceptaba, se buscaba otro m\u00e1s, hasta encontrar el que asumiera la descarada solicitud.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta es una arista de la uberizaci\u00f3n, a la que habr\u00eda que agregar otros elementos: el capital constante (infraestructura, electricidad, medios de producci\u00f3n -computadores y otros artefactos) es colocado por los profesores y a los patrones no les cuesta nada; la jornada de trabajo se extiende en forma ilimitada (d\u00eda y noche, s\u00e1bados y domingos) y se rompe la diferencia entre tiempo de trabajo y tiempo de la vida; se incrementa el ritmo e intensidad laboral, con la subsecuente exacerbaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n; el control y disciplinamiento se vuelven permanentes por medio de las mismas aplicaciones t\u00e9cnicas; con su labor cotidiana el profesor genera datos que son apropiados en forma gratuita por las empresas due\u00f1as de la plataformas que las van a utilizar para aumentar sus ganancias y luego prescindir de una parte de los docentes.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Se rompen los v\u00ednculos sociales de los profesores, quienes ya no tienen contacto f\u00edsico con otros colegas, con estudiantes, ni con los patrones, hasta el punto que estos \u00faltimos los echan del trabajo con un lac\u00f3nico mensaje electr\u00f3nico que env\u00edan por el WhatsApp. Valga como ejemplo el de Laureate en Brasil, un conglomerado de varias universidades privadas, que us\u00f3 robots para corregir tareas, sin que esa decisi\u00f3n hubiera sido consultada con profesores y estudiantes, y despidi\u00f3 a un centenar de docentes.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En Colombia, el <a href=\"https:\/\/elcolectivocomunicacion.wordpress.com\/2020\/12\/07\/la-verdadera-cara-del-teletrabajo-educativo\/\">acentuamiento de la precarizaci\u00f3n<\/a> afecta a la mayor parte del personal docente de las universidades, sometido a contratos basura. La ideolog\u00eda que sustenta esta \u201cmoderna\u201d fase de la precarizaci\u00f3n laboral es la de siempre: flexibilizaci\u00f3n laboral y beneficio a los clientes y a los usuarios, ya que se argumenta que no se contrata a las personas sino a sus ideas y capacidades y eso se puede gestionar por horas, sin necesidad de contratos permanentes ni garant\u00edas laborales. Por eso, se habla de los \u201cn\u00f3madas digitales\u201d, para referirse a esos trabajadores (profesores) que no est\u00e1n atados a ninguna localizaci\u00f3n u organizaci\u00f3n y prescinden de la relaci\u00f3n f\u00edsica cara a cara. Es la nueva esclavitud digital docente, que incrementa la explotaci\u00f3n, encubierta bajo una supuesta sofisticaci\u00f3n inform\u00e1tica, y es promovida por el Estado y los empresarios de la educaci\u00f3n a nombre de un pretendido imperativo t\u00e9cnico que se basa en el falso dilema de precarizarse o morir.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Ren\u00e1n Vega Cantor<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/elcolectivocomunicacion.wordpress.com\/2020\/12\/07\/la-verdadera-cara-del-teletrabajo-educativo\/\">el colectivo<\/a>, 7 de diciembre de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta esclavitud digital es un referente para el capitalismo en su conjunto y por ello expande la uberizaci\u00f3n a los diferentes sectores de la actividad econ\u00f3mica. Con la crisis actual, que aceler\u00f3 la pandemia, la uberizaci\u00f3n lleg\u00f3 al trabajo docente.<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":22569,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216],"tags":[11399,8044,1321,11398,11401],"coauthors":[1194],"class_list":["post-22562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","tag-nueva-esclavitud-digital-docente","tag-precarizacion-laboral","tag-renan-vega-cantor","tag-superexplotacion-laboral","tag-uberizacion-del-trabajo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22562"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22571,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22562\/revisions\/22571"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22569"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22562"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=22562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}