{"id":21443,"date":"2020-10-10T17:57:52","date_gmt":"2020-10-10T17:57:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=21443"},"modified":"2020-10-11T13:23:25","modified_gmt":"2020-10-11T13:23:25","slug":"21443","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/10\/10\/21443\/","title":{"rendered":"Colombia en crisis"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A excepci\u00f3n de los apologistas a sueldo del gobierno que se empe\u00f1an en afirmar que todo marcha perfectamente lo cierto es que el pa\u00eds parece estar sumido en un caos del que no se ve la salida. La pandemia del coronavirus solo ha venido a incrementar los problemas y a mostrar toda la debilidad del sistema; pero los problemas son estructurales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.mundiario.com\/media\/mundiario\/images\/2020\/01\/22\/2020012206305054083.jpg\" width=\"674\" height=\"379\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los problemas vienen de lejos y no son muy diferentes en su naturaleza de los que afectan a los dem\u00e1s pa\u00edses del continente. El modelo neoliberal que se impuso a todos los gobiernos de la regi\u00f3n defraud\u00f3 en sus principales promesas de generar abundante riqueza mediante una vinculaci\u00f3n suicida con el nuevo mercado mundial (la llamada globalizaci\u00f3n), modernizar la administraci\u00f3n p\u00fablica y sobre todo reducirla a t\u00e9rminos m\u00ednimos para dejar el campo libre a la iniciativa privada. Pero un repaso somero a los efectos de estas pol\u00edticas muestra c\u00f3mo a la destrucci\u00f3n del modelo desarrollista de entonces, al cual se pueden vincular los modestos avances de estas sociedades en la modernidad, en modo alguno condujo al para\u00edso terrenal que promet\u00edan los neoliberales sino al estancamiento, a la crisis profunda en todos los \u00f3rdenes y, aunque parezca un tanto exagerado, a convertir estas sociedades de nuevo en neo-colonias , en simple complemento de las metr\u00f3polis, prescindibles suministradoras de materias primas y mano de obra barata, instrumentos pol\u00edticos en favor de los intereses del Occidente capitalista y hasta en carne de ca\u00f1\u00f3n en sus aventuras b\u00e9licas, tal como sucede ahora con Colombia precisamente, convertida en base militar de los Estados Unidos para el control de todo el continente y de parte de \u00c1frica, con tropas criollas enviadas a algunos escenarios b\u00e9licos y, sobre todo, como puntal principal en los actuales planes de Washington para invadir Venezuela. No es por azar que el pa\u00eds haya sido incluido como \u201csocio\u201d en la OTAN.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Vistas las propuestas de los reformistas en Colombia tal parece que no se enfatiza demasiado en el modelo neoliberal, que es sin duda mucho m\u00e1s que un conjunto de pol\u00edticas econ\u00f3micas. Y este es un asunto fundamental porque sin superar las limitaciones estructurales no ser\u00e1 posible salir de la pobreza, del atraso y sobre todo del lugar enormemente desventajoso que el pa\u00eds ocupa en el tejido econ\u00f3mico y pol\u00edtico del mundo. Si dada la actual correlaci\u00f3n de fuerzas no es realista proponer un objetivos tan ambicioso como desmantelar el modelo neoliberal queda como tarea a las fuerzas reformistas formular un programa de suficiente entidad que consiga generar la fuerza necesaria para avanzar en su prop\u00f3sito.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dado el primitivo sistema electoral de este pa\u00eds, en el que se abstiene de manera regular y desde hace al menos medio siglo hasta el 50% del censo, se podr\u00eda concluir que existe poco inter\u00e9s pol\u00edtico en la poblaci\u00f3n y que por ende no habr\u00eda esa fuerza social indispensable para el cambio. Hay sin embargo dos factores que sustentar\u00edan un punto de vista de relativo optimismo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El primero es sin duda el enorme coraje de los sectores populares que a pesar de todos los obst\u00e1culos mantienen una resistencia heroica, sosteniendo una protesta que no consiguen eliminar ni las Colombia en crisis, ni la represi\u00f3n abierta, ni las campa\u00f1as de terror oficial y paramilitar que si bien se han intensificado en los dos a\u00f1os del actual gobierno de Duque funcionan ya desde hace muchos a\u00f1os en una suerte de guerra no declarada entre el sistema y los sectores sociales m\u00e1s perjudicados: campesinos y asalariados sometidos a duras formas de explotaci\u00f3n; grupos \u00e9tnicos amenazados con la extinci\u00f3n y en el mejor de los casos con una integraci\u00f3n cultural desventajosa y humillante; iniciativas ciudadanas en defensa de la condici\u00f3n de g\u00e9nero o protectoras del medio ambiente; millones de j\u00f3venes sin futuro social ni laboral y condenados a la exclusi\u00f3n o una emigraci\u00f3n no deseada; y \u2013como fruto del tipo tan particular que tiene en este pa\u00eds el moderno proceso de urbanizaci\u00f3n- la formaci\u00f3n de una masa inmensa de excluidos, de marginados y del llamado pobrer\u00edo que rodea las grandes ciudades o coloniza en condiciones miserables las fronteras agr\u00edcolas del pa\u00eds. Todos ellos constituyen el n\u00facleo fundamental del descontento y la protesta ciudadana.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El segundo factor a tener en cuenta es el avance de las propuestas de partidos y de organizaciones sociales que aqu\u00ed se entienden como pol\u00edticamente de centro y de izquierda, es decir, de la izquierda tradicional con todos sus matices y de sectores sociales de las clases medias que la crisis actual afecta en no poca medida, coincidiendo todos en el prop\u00f3sito de superar la enorme desigualdad existente, la violencia cotidiana (tan vinculada a esa desigualdad), los cuadros m\u00e1s dram\u00e1ticos de la pobreza y la exclusi\u00f3n, hacer real la paz superando definitivamente el conflicto interno (cumplir el Acuerdo de Paz de La Habana ser\u00eda un avance decisivo para lograrlo) y dar pasos importantes en el logro de la convivencia ciudadana y, por qu\u00e9 no, dar por terminados aquellos compromisos internacionales que hacen a Colombia una especie de \u201cCa\u00edn del continente\u201d o de \u201cIsrael de Los Andes\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El programa inmediato de cara a las elecciones de 2022 tiene ya objetivos muy se\u00f1alados: reforma profunda del ej\u00e9rcito y de la polic\u00eda aunque solo sea para que los cuarteles se atengan estrictamente al rol que les fija la Constituci\u00f3n de manera que la presencia de los uniformados no despierte miedo en la poblaci\u00f3n sino la necesaria sensaci\u00f3n de sentirse protegida; revisar a fondo la manera como se constituyen los poderes del Estado mediante le reforma del sistema electoral y del nombramiento de los jueces para que la independencia de esos poderes corresponda tambi\u00e9n a lo que dicta la Carta Magna; poner fin a la atm\u00f3sfera de terror y garantizar plenas garant\u00edas democr\u00e1ticas y el goce efectivo de los derechos civiles (la protesta en las calles, la libertad efectiva de escribir contra los abusos del poder sin tener que terminar callando por temor); y por supuesto, una limpieza general y profunda de las instituciones para garantizar el fin de la corrupci\u00f3n (la p\u00fablica y la privada) y el reinado de la impunidad que, cada una a su modo, tanto contribuyen a la p\u00e9rdida de legitimidad del sistema. Ya se sabe, cuando \u00e9sta falta solo queda el terror para asegurar la tranquilidad de quienes se benefician de la injusticia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para impedir las reformas ya hay voces de la extrema derecha que est\u00e1n pidiendo el cierre de los pocos espacios que a\u00fan le quedan a la protesta; Ya hay quienes proponen mano dura contra la protesta social y establecer, otra vez, las antiguas formas del \u201cestado de sitio\u201d que por tantas d\u00e9cadas hac\u00eda de Colombia una dictadura de facto. No es entonces ni despejado ni f\u00e1cil el camino para los reformadores en Colombia. A su favor juega sin embargo el cansancio evidente de amplias mayor\u00edas sociales y su claro rechazo a esta situaci\u00f3n, no menos que la decisi\u00f3n de importantes grupos pol\u00edticos que ven no solo la necesidad del cambio sino su posibilidad a pesar de los negros nubarrones que se vislumbran en el horizonte.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 4 de octubre de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es entonces ni despejado ni f\u00e1cil el camino para los reformadores en Colombia. 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