{"id":20426,"date":"2020-08-07T11:35:35","date_gmt":"2020-08-07T11:35:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=20426"},"modified":"2023-08-12T16:06:01","modified_gmt":"2023-08-12T16:06:01","slug":"el-virus-y-el-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/08\/07\/el-virus-y-el-poder\/","title":{"rendered":"El virus y el poder"},"content":{"rendered":"<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Puede ser, por qu\u00e9 no, que lo que se busca en estos tiempos pand\u00e9micos es que amemos m\u00e1s la servidumbre, que nos inclinemos sin chistar ante las \u00f3rdenes del poder y no requiramos explicaciones ni demandemos, como en el poema de Brecht, \u201c\u00bfy esto, por qu\u00e9?\u201d. En medio del desconcierto, de la propagaci\u00f3n del miedo simult\u00e1nea con la del virus, el poder aprovecha la coyuntura para confirmarse. No para confinarse, sino, al contrario, para exhibirse.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone \" src=\"https:\/\/www.laorquestafilosofica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/externo-4c157cb101737ebd5e9f10f29aa31730.jpg\" width=\"239\" height=\"391\" \/> \u00a0\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone \" src=\"https:\/\/imagessl7.casadellibro.com\/a\/l\/t5\/77\/9788445000977.jpg\" width=\"249\" height=\"383\" \/><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y en ayuda de la exhibici\u00f3n est\u00e1n las telepantallas. Quiz\u00e1 algunas novelas dist\u00f3picas, como\u00a0<i><a href=\"http:\/\/www.laorquestafilosofica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/1984.pdf\">1984<\/a>\u00a0<\/i>y\u00a0<a href=\"http:\/\/www.librosdearena.es\/Biblioteca_pdf\/farenheit%20451.pdf\"><i>Fahrenheit 451<\/i><\/a>, est\u00e1n hoy m\u00e1s cerca de la realidad. Nos vamos sumiendo en la aceptaci\u00f3n irremediable de que estamos vencidos, de que es in\u00fatil cualquier repulsa, porque son d\u00edas de cuarentena, tiempos de aceptar la autoridad (la sanitaria, la pol\u00edtica, la econ\u00f3mica\u2026). Nada de reclamos. Ni se le ocurra discutir o, peor a\u00fan, desobedecer.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En mayo \u00faltimo, el fil\u00f3sofo surcoreano-alem\u00e1n Byung-Chul Han promovi\u00f3 una discusi\u00f3n en torno a nueve definiciones sobre la pandemia. \u201cSobrevivir se convertir\u00e1 en algo absoluto, como si estuvi\u00e9ramos en un estado de guerra permanente\u201d, dijo. El cuento es que sobrevivir le cuesta a unos m\u00e1s que a otros. El banquero y dem\u00e1s magnates discurren tranquilos en el transcurso de la pandemia. En cambio, los m\u00e1s pobres van quedando en el camino, sin recursos, desahuciados, maltratados&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cCon la Covid-19 enferman y mueren los trabajadores pobres de origen inmigrante en las zonas perif\u00e9ricas de las grandes ciudades\u201d, declar\u00f3 el autor de\u00a0<i>La desaparici\u00f3n de los rituales<\/i>. Los pobres tienen que trabajar, los ricos se pueden ir sin problemas a sus casas de recreo. Pas\u00f3, por ejemplo, en Nueva York. \u201cEl teletrabajo no se lo pueden permitir los cuidadores, los trabajadores de las f\u00e1bricas, los que limpian, las vendedoras o los que recogen la basura\u201d, apunt\u00f3 el pensador.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para no ir muy lejos, es si no echar un vistazo por las calles de Bogot\u00e1, Medell\u00edn, Cali, Barranquilla, a los que van empujando sus carretillas frutales, los de los termos, los que ofrecen inciensos y bolsas de basura\u2026 O el anciano que desde mi ventana veo pasar todas las tardes con sus globos en forma de hadas y animales fant\u00e1sticos, como una feria colorida del hambre y la necesidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La pandemia tambi\u00e9n promocionar\u00e1 la \u201cvigilancia biopol\u00edtica\u201d. Monitoreo de la salud, pero, a su vez, de actitudes, de comportamientos. Puede ser que aquel sea un sospechoso, no de portar el virus, sino de anarquismo, de desobediencia. \u00bfAcaso es un l\u00edder social? El poder, aupando el miedo, auspicia el consentirlo todo: las carencias, los estragos en la econom\u00eda familiar, las privatizaciones. Las privaciones. Acepten, esclavos. Sigan amando sus cadenas. Es una posibilidad dist\u00f3pica que no est\u00e1 lejos. Es m\u00e1s, ya est\u00e1 en marcha.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cPor sobrevivir, sacrificamos voluntariamente todo lo que hace que valga la pena vivir, la sociabilidad, el sentimiento de comunidad y la cercan\u00eda\u201d, dice Byung-Chul Han en su visi\u00f3n sobre las posibilidades que la pandemia concede al poder para que aplique la autocracia. Y se aceptan entonces, dados los discursos sanitarios que pueden convertir en m\u00e1s poderoso al que est\u00e1 arriba, la limitaci\u00f3n y violaci\u00f3n de los derechos fundamentales. La historia de la higiene est\u00e1 al lado de la de los controles, vigilancias extremas, pan\u00f3pticos, sistemas de segregaci\u00f3n\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Vehiculizar el p\u00e1nico tiene sus ganancias para el que manda. Y si tiene a favor los mecanismos sutiles de la propaganda, los medios de informaci\u00f3n (o desinformaci\u00f3n), las medidas coercitivas, las restricciones que trascienden lo sanitario, entonces el poder aprovecha la pandemia para suprimir. Y para realizar un ejercicio autoritario. En medio de los muertos, de los hospitalizados, de los que tienen que exponerse al contagio porque el hambre acosa, el poder sigue inc\u00f3lume. Y se da sus champ\u00fas. Se deifica. Es una extensi\u00f3n de la divinidad. As\u00ed lo hace parecer.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El gran novelista Aldous Huxley dec\u00eda que la eficacia del totalitarismo se da cuando \u201cel todopoderoso ejecutivo de los jefes pol\u00edticos y su ej\u00e9rcito de dirigentes controlen una poblaci\u00f3n de esclavos que no ha de ser coaccionada, puesto que ama su servidumbre\u201d. La pandemia (y el poder lo sabe) es ocasi\u00f3n sin par para el efecto. Qu\u00e9 importa, por ejemplo, como en Colombia, que ya haya diez mil muertos por la peste. Hay que dar la sensaci\u00f3n de que las medidas oficiales son las adecuadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sin embargo, el poder, a\u00fan con sus payasadas y shows medi\u00e1ticos, no le alcanza para tapar lo que la pandemia ha desnudado, sobre todo en pa\u00edses como Colombia, tan inequitativos y con una clase dirigente tan corrupta y cruel. En medio del despojo y los faltantes, los menesterosos resisten. Saben que la pandemia no es eterna y que llegar\u00e1 el momento de volver a las calles con manifestaciones de desobediencia y reclamaciones justas.<\/span><\/p>\n<p class=\"gmail-font--secondary\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La pandemia ahond\u00f3 las diferencias sociales y ha mostrado las lacras y desajustes de un sistema inhumano que alg\u00fan d\u00eda debe desaparecer.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 4 de agosto de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/strong><\/a><\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Lea en La Pluma:<\/span> <\/strong><\/p>\n<h3 class=\"entry-title\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2020\/08\/05\/un-filosofo-surcoreano-que-es-sensacion-en-el-mundo-redacto-9-definiciones-sobre-el-coronavirus\/\" rel=\"bookmark\">Un fil\u00f3sofo surcoreano que es sensaci\u00f3n en el mundo redact\u00f3 9 definiciones sobre el coronavirus<\/a><\/span><\/strong><\/h3>\n<h3 class=\"entry-title\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2020\/07\/27\/byung-chul-han-la-desaparicionde-los-rituales-una-topologia-del-presente\/\" rel=\"bookmark\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La desaparici\u00f3n de los rituales<\/span><\/strong><br \/>\n<i><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong> Una topolog\u00eda del presente <\/strong><\/span><\/i><\/a><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia ahond\u00f3 las diferencias sociales y ha mostrado las lacras y desajustes de un sistema inhumano que alg\u00fan d\u00eda debe desaparecer.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":20441,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10222,10224,10223,10221],"coauthors":[265],"class_list":["post-20426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-fahrenheit-451","tag-final-de-la-democracia","tag-la-pandemia-como-problema-social","tag-propagacion-del-miedo-y-del-virus"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20426"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55569,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20426\/revisions\/55569"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20426"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=20426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}