{"id":19466,"date":"2020-06-19T21:25:58","date_gmt":"2020-06-19T21:25:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=19466"},"modified":"2020-06-19T21:27:17","modified_gmt":"2020-06-19T21:27:17","slug":"la-cultura-del-servilismo-en-chile-sombrero-en-mano-mirando-al-suelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/06\/19\/la-cultura-del-servilismo-en-chile-sombrero-en-mano-mirando-al-suelo\/","title":{"rendered":"La cultura del servilismo en Chile: Sombrero en mano, mirando al suelo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9820 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Edmundo-Moure.jpg\" alt=\"\" width=\"79\" height=\"106\" \/>Quiz\u00e1 sea el nuestro el pa\u00eds en donde m\u00e1s se practica el eufemismo, ese prurito de ponerle a todo diminutivo, como si el lenguaje fuese en s\u00ed mismo una afrenta. Asimismo ocurre si se alza la voz por encima del murmullo o sordina del habla en lugares p\u00fablicos; o si se escribe una petici\u00f3n; ni hablar de un reclamo o denuncia&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"left\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"https:\/\/cascade.madmimi.com\/promotion_images\/1677\/5875\/original\/campesino.jpg?1592484082\" width=\"609\" height=\"481\" \/><strong>Francisco Goitia \u00ab\u00a0Tata Jesucristo\u00a0\u00bb, <span style=\"font-family: Liberation Serif, serif;\">\u00d3<\/span>leo sobre tela, 1925-1927, M\u00e9xico, INBA, Museo Nacional de Arte<\/strong><br \/>\n<strong>Patrimoine culturel, 1982<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A los extranjeros les llama la atenci\u00f3n este uso ling\u00fc\u00edstico nuestro, que se refleja tambi\u00e9n en la escritura, como si decir las cosas por su nombre y de manera directa constituyera, a lo menos, una muestra de mala educaci\u00f3n, una falta de respeto o un agravio contra el interlocutor, aun si pudiera afectar a un oyente circunstancial\u2026 Recuerdo lo ocurrido a un profesor madrile\u00f1o que vino, en el 2005, a un congreso sobre la emigraci\u00f3n, en el Instituto de Ideas Avanzadas de la Universidad de Santiago de Chile. El acad\u00e9mico se aloj\u00f3 en un modesto hotel-posada, en calle Eliodoro Y\u00e1\u00f1ez. Una noche, solicit\u00f3 al encargado que le despertasen al d\u00eda siguiente, a las 7 de la ma\u00f1ana. Nadie le dio el aviso correspondiente y el hombre despert\u00f3 pasadas las 9. Manifest\u00f3 su molestia al conserje. \u00c9ste le respondi\u00f3: -No me grite, se\u00f1or, me est\u00e1 faltando el respeto, baje la voz. El madrile\u00f1o qued\u00f3 at\u00f3nito, no entend\u00eda por qu\u00e9 era impropio presentar su reclamaci\u00f3n en t\u00e9rminos directos, para \u00e9l normales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Al promediar la d\u00e9cada del 50, en un desfile o acto oficial del gobierno del Presidente Ib\u00e1\u00f1ez &#8211; puede que haya sido el \u00ab\u00a0D\u00eda de la Raza\u00a0\u00bb, como entonces se designaba el 12 de octubre-, luego de escuchar de pie los himnos de Chile y de Espa\u00f1a, advirtiendo el embajador hispano que las butacas o sillas se hab\u00edan calentado por el sol, dijo a la primera dama chilena, con gesto cort\u00e9s: &#8211; Cuidado al sentarse, se\u00f1ora, que podr\u00eda quemarse el culo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">M\u00e1s all\u00e1 del azoramiento de la dama, que jam\u00e1s hubiese usado el sustantivo preciso, si no \u00ab\u00a0traste\u00a0\u00bb o \u00ab\u00a0posaderas\u00a0\u00bb o \u00ab\u00a0potito\u00a0\u00bb, seg\u00fan lo aprendido en su c\u00edrculo o clase social, los periodistas locales comentaron, escandalizados, la groser\u00eda del diplom\u00e1tico espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por supuesto que en setenta a\u00f1os esto ha cambiado, sobre todo entre la juventud nuestra, de manera transversal, respecto del uso de la groser\u00eda ling\u00fc\u00edstica o \u00ab\u00a0garabato\u00a0\u00bb, como a\u00fan llamamos en Chile a las palabrotas. Basta apreciarlo en la calle y en las redes sociales, incluso en la escritura oficial y de negocios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No obstante, en relaciones de dependencia laboral o de otros estamentos institucionales, todav\u00eda sigue siendo de mal gusto expresar lo que pensamos o sentimos de manera directa o desenfadada. Pesa la a\u00f1eja tradici\u00f3n de una urbanidad regida por los condicionantes de clase, rango y poder, de estructura colonial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">As\u00ed como el pe\u00f3n deb\u00eda dirigirse al patr\u00f3n o al capataz, como su representante en el reino de este mundo, con el sombrero o la gorra en la mano y los ojos clavados en el piso, hay quienes siguen preconizando esta forma de comportamiento con quien posea alg\u00fan atributo de autoridad, desde el conserje del edificio hasta el presidente de la rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Aqu\u00ed el prurito es de servilismo, sometimiento inconsciente, aquiescencia acatada sin remilgos, revestida del miedo a importunar al que se estima superior, sea por ascendencia impuesra o por estimaci\u00f3n circunstancial. Esto podemos apreciarlo en cada una de las reparticiones o servicios p\u00fablicos donde nos toque la suerte o el infortunio de acudir. El funcionario, sea cual fuere su rango, ejercer\u00e1 una parodia de autoritarismo en sus dos metros cuadrados de dominio temporal. El habla del solicitante sonar\u00e1 a media voz, con proleg\u00f3menos atenuantes, con titubeos y aun desconfianza de la justicia de lo expuesto o impetrado. Aflorar\u00e1n los eufemismos y los diminutivos, como \u00ab\u00a0problemita\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0ayudita\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0asuntito\u00a0\u00bb, etc\u00e9tera. La mirada, entre tanto, ser\u00e1 elusiva al hablar, los ojos se detendr\u00e1n en la corchetera, en el perforador, en los legajos que desde el escritorio parecen desvelar nuestros ocultos pecados tributarios o de lesa civilidad. Si alzas el tono, recibir\u00e1s una airada respuesta: &#8211; H\u00e1game el favor, se\u00f1or, soy funcionario tal y cual y s\u00e9 lo que le estoy diciendo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esta crisis pand\u00e9mica y social que parece reci\u00e9n encender el reguero de p\u00f3lvora que causar\u00e1 un estallido sin precedentes, ante los repetidos errores, falsedades y manipulaciones de los gobernantes de turno, asistimos a otra suerte de eufemismo, el de las genuflexiones y autocomplacencias, como si cualquier cr\u00edtica fuera una especie de herej\u00eda contra mandatos divinos o revelaciones sagradas. Y no solo caen en este juego quienes ostentan el poder, sino incluso sectores de la mal llamada \u201coposici\u00f3n\u201d, que no trepidan en actuar como s\u00fabditos serviles de una monarqu\u00eda imaginaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Agarrar el sombrero o el malet\u00edn, bajar los ojos, pedir con voz tenue o suplicar, incluso, antes de que se cierre para siempre la ventanilla, la lucecita de la esperanza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ojo con lo que dices y c\u00f3mo lo dices. Aqu\u00ed no estamos en Argentina ni en Espa\u00f1a. \u00a1Cuida tu boca, ciudadano! Despacito, suavecito, tranquilito&#8230; llegar\u00e1s lejos, con suerte, claro, si es que logras llegar a alguna parte.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Edmundo More &#8211; Junio 15, 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/madmimi.com\/p\/7d08e01?pact=31179031-158870366-4158025400-943e92dae5700ce7aec5619e9740938adf0987c5\">Politika<\/a>, 18 de junio de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/www.cineyliteratura.cl\/la-cultura-del-servilismo-en-chile-sombrero-en-mano-mirando-al-suelo\/\">Cine y literatura<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ojo con lo que dices y c\u00f3mo lo dices. 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