{"id":18578,"date":"2020-05-16T14:11:59","date_gmt":"2020-05-16T14:11:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=18578"},"modified":"2020-05-16T14:11:59","modified_gmt":"2020-05-16T14:11:59","slug":"la-pesadilla-de-la-casa-tomada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/05\/16\/la-pesadilla-de-la-casa-tomada\/","title":{"rendered":"La pesadilla de la casa tomada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Una visi\u00f3n sobre un cl\u00e1sico cuento de Julio Cort\u00e1zar, a prop\u00f3sito de los d\u00edas de pandemia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La casa, la singular y la diversa, que tanto ayer como hoy se torn\u00f3 refugio para evitar la peste, ha sido materia de ficciones y otros muchos enfoques est\u00e9ticos. La literatura, ese otro asilo en tiempos pand\u00e9micos, la ha tenido en sus afectos, vista desde distintas alturas, balcones y minaretes, o, incluso, desde las honduras de las alcantarillas y el desamparo de los \u201csin-casa\u201d. Y ha habido casas de cristal, de tela gruesa como las de los gitanos, de tapias y bahareques y ladrillos y de materiales indefinidos. La casa, que a veces puede ser solo una pieza de conventillo o el sal\u00f3n de un burdel, es un complejo elemento que se ha paseado por distintas avenidas art\u00edsticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"shrinkToFit aligncenter\" src=\"https:\/\/cdn.zendalibros.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cortazar.jpg\" alt=\"https:\/\/cdn.zendalibros.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/cortazar.jpg\" width=\"666\" height=\"494\" \/><strong>Un estremecedor cuento del escritor argentino Julio Cort\u00e1zar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y as\u00ed como se puede encontrar en aquella que quedar\u00e1 borrada por el tiempo y la destrucci\u00f3n catacl\u00edsmica en <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, estar\u00e1n desde otra perspectiva las casas de Faulkner y la decadencia de los arist\u00f3cratas del sur profundo de los Estados Unidos. Casas en ruinas, como la Usher, y casas en donde se pueden esconder las sangres de los trabajadores bananeros, como la de Cepeda Samudio. Y, bueno, ni hacer cat\u00e1logos de la casa en canciones, en lienzos, en obras teatrales, en poemas\u2026 Pueden estar las sombras del castillo medieval y las casas rodantes, las carencias de la villa tugurial y las comodidades de mansiones californianas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y estas consideraciones preliminares para decir que el cuento <em>Casa tomada<\/em>, de Julio Cort\u00e1zar, quiz\u00e1 de los primeros que \u00e9l public\u00f3, por all\u00e1 en 1946 y gracias a los buenos oficios de Borges en la revista Anales de Buenos Aires, es uno de los m\u00e1s representativos acerca de esa construcci\u00f3n dom\u00e9stica, s\u00edmbolo de la protecci\u00f3n y el abrigo, de la familia y el recogimiento interior. Se dice que, tras una pesadilla, en tiempos del verano del 45, Cort\u00e1zar se levant\u00f3 agitado y escribi\u00f3 de un tir\u00f3n este cuento maestro, lleno de insinuaciones, pero, a la vez, revestido de un tono tr\u00e1gico y fantasmal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un cuento (y, por extensi\u00f3n, cualquier obra art\u00edstica) cuando est\u00e1 bien concebido y realizado, produce interpretaciones a granel. Es polis\u00e9mico. Y, seg\u00fan cada lector, se le pueden atribuir distintas posibilidades hermen\u00e9uticas, darle uno u otro significado. Es la gracia del arte. O, al menos, una de sus cualidades. Y <em>Casa tomada<\/em>, que el mismo autor dijo en varias entrevistas que naci\u00f3 de un sue\u00f1o intranquilo, en el que \u00e9l era desplazado por alguien indeterminado por las distintas habitaciones de una casa hasta arrojarlo a la calle, es un cuento abierto, que posibilita diversos puntos de vista en sus formas exeg\u00e9ticas de acercarse a \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cort\u00e1zar dec\u00eda que, en su pesadilla, hab\u00eda algo espantoso, tal vez una sombra, alguien indefinido, pero de cuya presencia \u00e9l, el so\u00f1ante, se daba cuenta. Y lo empujaba por la fuerza del miedo hacia afuera, mientras el huyente, a lo mejor acosado por el desespero, intentaba ponerle trampas, barricadas, estorbos. Es el origen de la emoci\u00f3n que, despu\u00e9s, tendr\u00e1 una forma literaria, una situaci\u00f3n en la que la intensidad va creciendo en la medida en que, presencias sin identificar, se van apoderando de los espacios familiares.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"shrinkToFit aligncenter\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/-SauRNdUCyD0\/TVast4s-B2I\/AAAAAAAAAD0\/FxX-GXr0qEs\/s1600\/05.jpg\" alt=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/-SauRNdUCyD0\/TVast4s-B2I\/AAAAAAAAAD0\/FxX-GXr0qEs\/s1600\/05.jpg\" width=\"449\" height=\"598\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El cuento, de menos de dos mil palabras, ofrece una visi\u00f3n tranquila al principio, de dos hermanos que, ya con cierta edad, es decir, no son j\u00f3venes, habitan una inmensa casa de sus ancestros, donde medraron sus bisabuelos, su abuelo paterno, sus padres y ahora ellos, solitarios y solteros, dedicados el hombre a la lectura de literatura francesa, y ella, Irene, \u201cuna chica nacida para no molestar a nadie\u201d, a tejer en un sof\u00e1 de su dormitorio. Pero la pesadilla de dos seres despiertos vendr\u00e1. Y sin saberse de qu\u00e9 funesta presencia se trata, sentir\u00e1n que est\u00e1n siendo desplazados en aquel interior amplio, de pasillos y zaguanes, de livings y patios, de puertas pesadas y dormitorios que se comunican entre ellos. Cort\u00e1zar logr\u00f3 construir un ambiente en que se destaca una arquitectura a\u00f1eja, de caserones que ya no volver\u00e1n, de casas con historias familiares largas. Y, para enfatizar m\u00e1s el drama, de una familia que ya est\u00e1 a punto de desaparecer, como si fueran los \u00faltimos mohicanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Casa tomada<\/em> es un cuento con un excelente manejo del suspense, pero, a su vez, de la vida interior. Sucede todo hacia adentro, aunque se sabe que hay una ciudad, que el hombre va al centro a comprarle a su hermana las lanas para los tejidos, que un lado de la casa da a la calle Rodr\u00edguez Pe\u00f1a. Lo esencial en todo caso sucede en el interior, que puede ser el de una c\u00f3moda de alcanfor o el de una cocina, una biblioteca, un ba\u00f1o. La casa est\u00e1 ah\u00ed, con su arquitectura y su cobijo, pero el afuera est\u00e1 sugerido. Hay, claro, una sensaci\u00f3n de encierro, de retiro, de dejar pasar los d\u00edas, cuando el destino de los dos habitantes, los dos hermanos, est\u00e1 definido en apariencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los ingredientes de la tensi\u00f3n se van dando por una presencia indeterminada, una invasi\u00f3n, una suerte de fantasmag\u00f3rica gente que apenas se presiente a trav\u00e9s de ruidos, de golpes de puertas, de una situaci\u00f3n que no tiene remedio y que es irreversible. Irene y el narrador, su hermano, se dan cuenta que es in\u00fatil resistir o averiguar m\u00e1s all\u00e1 de una puerta que tambi\u00e9n se abrir\u00e1 sin saber qui\u00e9n la abre. La tragedia est\u00e1 en que, ambos, ella y \u00e9l, van dejando atr\u00e1s una historia, unos afectos, unas ra\u00edces. Se les va reduciendo el mundo dom\u00e9stico, el viejo mundo de una casa que es su patrimonio de memorias.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"shrinkToFit aligncenter\" src=\"https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/3f\/76\/38\/3f7638621611ef40e271aac43a7992f7.jpg\" alt=\"https:\/\/i.pinimg.com\/originals\/3f\/76\/38\/3f7638621611ef40e271aac43a7992f7.jpg\" width=\"374\" height=\"555\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y \u00e9l se va quedando sin sus libros franceses y ella sin una botellita de una famosa bebida porte\u00f1a, la Hesperidina, mixtura de naranjas amargas, agrias y dulces, que tambi\u00e9n se utilizaba como mezclador de tragos y cocteles. En la pareja fraterna va creciendo la conciencia del despojo, de la expulsi\u00f3n, y ante una fuerza desconocida que se va apoderando de todo, les queda sino la aceptaci\u00f3n del fracaso, de la derrota. La resignaci\u00f3n, que es como postrarse sin luchar, rendirse ante lo inevitable sin ofrecer al menos un conato de defensa, de oposici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" data-adtags-visited=\"true\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es un cuento lleno de s\u00edmbolos, que pueden ir desde la decadencia y el surgimiento de nuevos protagonistas de la historia, hasta la ca\u00edda sin retorno en lo desconocido. Hay, en el adentro, una nueva hostilidad, y en el afuera un mundo que no ofrece ninguna certidumbre. \u00bfQui\u00e9n es el invasor? Es la vida c\u00f3moda que se va, es el fin de un tiempo, es el nacimiento de otro, muy distinto y en el que no hay cabida para los que lo tuvieron todo y ya es hora de que se queden sin nada, sin historia, sin pasado, sin futuro. Apenas con un presente en el que, como pudiera acontecer en un episodio b\u00edblico, es mejor que, en su fuga, no miren atr\u00e1s. La pesadilla puede que contin\u00fae fuera de la casa tomada, la misma en que una desconocida peste se ha quedado a vivir para apagar las viejas canciones de cuna y abrir y cerrar una pesada puerta de roble. Tal vez a los dos hermanos que dejan atr\u00e1s su historia los espere, en el afuera, un ominoso destino.<\/span><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma<\/span><\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/strong><\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un cuento lleno de s\u00edmbolos, que pueden ir desde la decadencia y el surgimiento de nuevos protagonistas de la historia, hasta la ca\u00edda sin retorno en lo desconocido. 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