{"id":17993,"date":"2020-04-18T15:12:52","date_gmt":"2020-04-18T15:12:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=17993"},"modified":"2020-04-18T15:12:52","modified_gmt":"2020-04-18T15:12:52","slug":"la-voz-intemporal-de-los-nombres-toponimia-magica-de-chile-a-galicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/04\/18\/la-voz-intemporal-de-los-nombres-toponimia-magica-de-chile-a-galicia\/","title":{"rendered":"La voz intemporal de los nombres <br><i> Toponimia m\u00e1gica de Chile a Galicia<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9820 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Edmundo-Moure.jpg\" alt=\"\" width=\"93\" height=\"125\" \/>He aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, Edmundo Moure en su apasionado amor de las letras gallegas. \u00bfC\u00f3mo aceptar, -agregando a los argumentos de Edmundo-, que Namen en el original flamenco se transforme en Namur en franc\u00e9s? \u00bfDen Haag en La Haya en castellano? \u00bfO que Lleida la catalana sea L\u00e9rida en &lsquo;espa\u00f1ol&rsquo;? Friedrich es Friedrich, y no Federico, como Karl es Karl, y en ning\u00fan caso Carlos&#8230; Beijing, como sabemos ahora, no es Pek\u00edn&#8230;[ N de Politika]<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Primero fueron los top\u00f3nimos (<em>topos<\/em>= lugar; <em>nimos<\/em>= nombres). Mucho despu\u00e9s, vendr\u00edan los diccionarios (<em>diccio<\/em>= palabra, concepto expresi\u00f3n; <em>narium<\/em>= lugar donde se guarda o conserva).<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 683px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"shrinkToFit\" title=\"A Coru\u00f1a\" src=\"https:\/\/media.wsimag.com\/attachments\/cebb47dce2fbfe6d25acc55f976c2b5d41ddc6c1\/store\/fill\/1470\/827\/2ba24854192e920032e1acb7de94db41d4f7b814e610f533fe26e99f595c\/A-Coruna.jpg\" alt=\"https:\/\/media.wsimag.com\/attachments\/cebb47dce2fbfe6d25acc55f976c2b5d41ddc6c1\/store\/fill\/1470\/827\/2ba24854192e920032e1acb7de94db41d4f7b814e610f533fe26e99f595c\/A-Coruna.jpg\" width=\"683\" height=\"384\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>A Coru\u00f1a<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Nominar el mundo, los lugares y las cosas, ha sido y es un imperativo del lenguaje. Los nombres son un signo de apropiaci\u00f3n y de identidad. Lo que carece de nombre no existe, a lo menos para el entendimiento humano y su manera de aprehender la realidad del mundo y de los seres. Porque somos lenguaje, estamos hechos de palabras, m\u00e1s all\u00e1 de que estos signos sonoros y gr\u00e1ficos cumplan su primera funci\u00f3n de medio de comunicaci\u00f3n. Pero las palabras, ya lo sabemos, son mucho m\u00e1s que eso: encierran y transmiten multitud de significados. Esto bien lo saben \u2013o lo intentan- los fil\u00f3sofos, y lo alcanzan los grandes poetas; a veces los medianos; nunca los mediocres, es decir, los que no lo son y creen que agrupar palabras en estrofas es hacer poes\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ejemplos hay much\u00edsimos. Cuando un poeta \u2013digamos, Miguel Hern\u00e1ndez- quiere expresar el concepto de fugacidad del tiempo, de precariedad de la vida, escribir\u00e1, con palabras sencillas y profundas: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>\u201cTemprano madrug\u00f3 la madrugada\u201d<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfC\u00f3mo se podr\u00eda sintetizar aquella idea con menos palabras que con esta imagen metaf\u00f3rica?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">O cuando la intensidad de un dolor moral se hace perceptible por otros, al decir: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>\u201cPorque la pena tizna cuando estalla\u201d<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El juego genial del concepto, la aliteraci\u00f3n de la <em>t\u00e9<\/em>, que es en s\u00ed un estallido, el sonido de la lengua contra el paladar superior al presionar los dientes&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hablo de la poes\u00eda, porque me siento m\u00e1s cerca de ella que de la filosof\u00eda. Sin embargo, me atrevo a citar a S\u00f3crates \u2013aunque \u00e9ste sea la sombra o la par\u00e1frasis oculta de Plat\u00f3n- cuando, para significar el prurito de curiosidad intelectual del ser humano, habla de \u201cel j\u00fabilo de comprender\u201d, ese gozo s\u00fabito del saber en que el intelecto celebra su propio hallazgo o la apropiaci\u00f3n de otros hallazgos que el aprendizaje hace suyos, una y otra vez; uso presente individual, no por repetido menos nuevo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hay un verso de Rosal\u00eda de Castro que siempre me maravilla, quiz\u00e1 porque en ninguna otra lengua tiene un equivalente adverbial sint\u00e1ctico ni un adjetivo que reemplace la idea precisa que le otorga su lengua original: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Paseni\u00f1o, paseni\u00f1o vou pola tarde calada<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La traducci\u00f3n al castellano de \u201cpaseni\u00f1o\u201d es: \u201csuave\u201d, \u201clento\u201d, \u201cpausado\u201d. El significado, si apelamos a la etimolog\u00eda, es decir al origen de la palabra, a su nacencia primordial, significa \u201calgo tan leve y tenue como el paso que da el p\u00e1jaro sobre el nido\u201d (pase= pasar; ni\u00f1o= nido).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">De este ejemplo podemos deducir lo dif\u00edcil que resulta la traducci\u00f3n po\u00e9tica, sin traicionar el sentido original o alterar la prosodia, valor musical y r\u00edtmico inherente a la poes\u00eda. Tanto as\u00ed, que la conmoci\u00f3n est\u00e9tica provocada por el poema suele sobrepasar su comprensi\u00f3n significante y su entendimiento conceptual. Pablo Neruda nos ofrece un ejemplo certero de esto, cuando viaj\u00f3 a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, en 1949, como exiliado y perseguido pol\u00edtico. Con ocasi\u00f3n de un recital po\u00e9tico en Mosc\u00fa, mientras uno de los poetas participantes le\u00eda o recitaba sus versos, Pablo comenz\u00f3 a llorar, en silencio. Cuando termin\u00f3 el encuentro, su compa\u00f1ero de asiento, un escritor ruso que oficiaba de int\u00e9rprete de nuestro poeta, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00ab\u00a0Pablo, te he visto llorar; no sab\u00eda de tus conocimientos de la lengua rusa, estoy impresionado\u2026\u00a0\u00bb. <\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">Neruda le respondi\u00f3: \u00ab\u00a0No s\u00e9 una palabra de ruso, pero eso no me hizo falta ahora\u2026\u00a0\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Volvamos a las toponimias. En Chile, el \u201c\u00daltimo Reino\u201d de los conquistadores hispanos, prevalecen los nombres de lugares en mapudungun, la lengua vern\u00e1cula de los primeros habitantes del territorio, pese a que ellos no conocieron la escritura. No obstante, la oralidad expresada de manera onomatop\u00e9yica sustituy\u00f3 el uso de la graf\u00eda, y aunque los hispanos, criollos y mestizos, hicieran lo posible por castellanizar a todo trance las denominaciones, una singular porf\u00eda mantuvo gran cantidad de nombres nativos, muchos de ellos como aut\u00e9nticas met\u00e1foras, desperdigados a lo largo y ancho de la extensa geograf\u00eda austral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">De tan extendidos, su uso maquinal hace que no reparemos en sus hermosos significados: <em>Manquehue<\/em>, nombre del hermoso monte ubicado al nororiente de Santiago del Nuevo Extremo, que significa \u201clugar de c\u00f3ndores\u201d, <em>manque<\/em>, para los Mapuche; <em>Vitacura<\/em>, nombre de una comuna del llamado \u201cbarrio alto\u201d, con su carga de clasismo zafio, significa \u201cpiedra grande\u201d. Y as\u00ed\u2026 <em>Pichilemu<\/em>, \u201cpeque\u00f1o bosque\u201d; <em>Pichidangui<\/em>, \u201cpeque\u00f1a bah\u00eda\u201d; <em>Chilhu\u00e9<\/em>, o <em>Chilo\u00e9<\/em>, \u201clugar de p\u00e1jaros estridentes\u201d; <em>Chile<\/em>, \u201cave diminuta\u201d; <em>Temuco<\/em>, \u201cagua de temu\u201d; <em>temu<\/em>\u201d es una especie arb\u00f3rea de la familia de las mit\u00e1ceas, cuya corteza rojiza es utilizada por sus propiedades medicinales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En su notable <em>Diccionario Chilote Mapuche<\/em>, Ocho Libros Editores, 2017, el poeta, antrop\u00f3logo, ensayista, investigador y sabio de Chilo\u00e9, Renato C\u00e1rdenas, nos regala una amplia y rica cosecha de vocablos del mapudungun, recogidos en innumerables pueblos de las regiones de Palena, Llanquihue y Chilo\u00e9, comarcas propias de los Huilliche o Veliche, etnias Mapuche del Sur. En la dedicatoria, Renato sintetiza el prop\u00f3sito po\u00e9tico y significante de su obra:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Al pueblo chilote: que nombr\u00f3 a los \u00e1rboles,<br \/>\nA los peces, a los r\u00edos, a las islas, y a los mares que surcamos.<br \/>\nA nuestros mayores quienes, en alg\u00fan sitio del universo,<br \/>\nsiguen existiendo como polvo de estrellas o luces alumbr\u00e1ndonos.<br \/>\nA nuestro ancestro chono, veliche o europeo<br \/>\nquienes domesticaron para nosotros<br \/>\neste peque\u00f1o archipi\u00e9lago del planeta.<br \/>\nA las mujeres y a los hombres de las islas.<br \/>\nEllos con su sencillez y su amistad<br \/>\nme han ense\u00f1ado a ser un hombre de la tierra.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un testimonio de amor por un territorio, por sus habitantes y por las lenguas que los habitan y los hacen ser diferentes, en la riqueza de la diversidad que, unida al sincretismo nacido del choque o del encuentro entre culturas, genera nuevas expresiones y aun cosmogon\u00edas. As\u00ed lo expresa el autor:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Este Diccionario Chilote-Mapuche contiene un l\u00e9xico que ha sido usado como instrumento simb\u00f3lico y de comunicaci\u00f3n entre los habitantes de este archipi\u00e9lago, al menos durante el \u00faltimo siglo. El conquistador condujo las instituciones, imponiendo sus formas productivas, su lengua, su religi\u00f3n y una nueva organizaci\u00f3n administrativa.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Estas palabras tienen su origen en el mapudungun, pero se cruzaron \u2013durante el proceso colonizador- con el castellano.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>El castellano fue insuficiente para nombrar a esta geograf\u00eda y sus costumbres y debi\u00f3 auxiliarse con el veliche, la expresi\u00f3n regional del mapudungun. As\u00ed sucedi\u00f3 con toda la sociedad espa\u00f1ola que, en encuentros y desencuentros, fue pariendo este Nuevo Mundo, fruto de un mestizaje.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La segunda parte de este <em>Diccionario<\/em> est\u00e1 dedicada a la toponimia mapuche de la zona referida: Chilo\u00e9, Palena y Llanquihue. Resulta de veras impresionante la cantidad de nombres de lugares asignados a fen\u00f3menos geogr\u00e1ficos, a villorrios, pueblos y aldeas. Su enorme caudal ling\u00fc\u00edstico solo parece tener su correspondencia en un territorio singular, ubicado a doce mil kil\u00f3metros de distancia, cuyo nombre, al que se antepuso el adjetivo \u201cNueva\u201d, quiso ser impuesto por los conquistadores de origen gallego, hace cuatrocientos cincuenta y tres a\u00f1os, como Nueva Galicia, dada la similitud topogr\u00e1fica y paisaj\u00edstica advertida por el fundador de Santiago de Castro, en la Isla Grande de Chilo\u00e9, a fines de enero de 1567. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Prevalecer\u00eda, como se dijo, Chilhu\u00e9, Chilo\u00e9. Y para m\u00ed, Dalcahue (lugar de dalcas o canoas); Calen (sitio de transformaciones); Queilen (tierra alargada o en punta); Quinchao (playa arenosa; tambi\u00e9n \u00ab\u00a0lugar de la memoria\u00a0\u00bb).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Galicia ocupa el cinco por ciento de la superficie de Espa\u00f1a, mas posee m\u00e1s de la mitad de los nombres de lugares de todo el territorio bajo la f\u00e9rula del estado espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Curioso y significativo, a la vez. Advertimos una analog\u00eda entre el pueblo gallego y el mapuche: el af\u00e1n de nominar su entorno, su mundo propio, morosa y detalladamente, para hacerlo suyo, m\u00e1s all\u00e1 de los c\u00e1nones y presupuestos de lo que entendemos hoy como propiedad. Cada cosmogon\u00eda necesita sus nombres, su toponimia espec\u00edfica e inconfundible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Si los chono, mapuche, veliche o huilliche, hubieron de entenderse con el castellano imperial, hasta el sometimiento frente al peso de esa lengua avasalladora, asunto parecido les ocurri\u00f3 a los gallegos, aunque \u00e9stos han logrado hacer sobrevivir, durante cuatro siglos de dominaci\u00f3n, su lengua vern\u00e1cula, a pesar de que las actuales pol\u00edticas culturales pongan en riesgo su futuro inmediato, en un acelerado proceso de deterioro, como advirtiera en su momento, hace treinta a\u00f1os, el gran maestro Xes\u00fas Alonso Montero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cien a\u00f1os antes de Rosal\u00eda de Castro y de la publicaci\u00f3n de <strong><em>Cantares Gallegos<\/em><\/strong>, -el poemario fundacional, llave literaria del Rexurdimento Galego, con que la hija del Sar recupera y recrea numerosos poemas orales en lengua vern\u00e1cula, a los que adiciona creaciones de cu\u00f1o propio-, un sacerdote, nacido en Villafranca del Bierzo, hijo de padres gallegos, llevar\u00e1 a cabo, a partir de mayo de 1754, durante dos a\u00f1os de paciente pesquisa a trav\u00e9s de centenares de villorrios y aldeas de Galicia, una labor encomiable de registro de palabras gallegas y de top\u00f3nimos que incorporar\u00e1 a su libro, <strong><em>Viaje a Galicia<\/em><\/strong>, del cual se extrae el <strong><em>Glosario de Voces Gallegas<\/em><\/strong>, considerado como el primer diccionario de la lengua gallega, aun cuando sus registros se abocan m\u00e1s bien a registrar la toponimia en lengua vern\u00e1cula, reescribiendo la geograf\u00eda de su infinidad de pueblos. Encontramos pocas referencias descriptivas y menos narraciones. Se dir\u00eda que a Fray Mart\u00edn de Sarmiento le basta con invocar los nombres para que hablen ellos por s\u00ed mismos, como si se tratase de peque\u00f1as cajas signadas que, al abrirlas, entregan voluntarias el secreto de su milenaria identidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"shrinkToFit aligncenter\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/0\/03\/Coloquio_en_mil_duascentas_coplas_galegas.pdf\/page1-1200px-Coloquio_en_mil_duascentas_coplas_galegas.pdf.jpg\" alt=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/0\/03\/Coloquio_en_mil_duascentas_coplas_galegas.pdf\/page1-1200px-Coloquio_en_mil_duascentas_coplas_galegas.pdf.jpg\" width=\"427\" height=\"604\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la edici\u00f3n debida a <em>Cuadernos de Estudios Gallegos, Santiago de Compostela, a\u00f1o 1950<\/em>, el an\u00f3nimo prologuista se\u00f1ala:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Adivin\u00f3 el Padre Sarmiento \u2013como tantas otras cosas- el servicio de la toponimia para la soluci\u00f3n de m\u00faltiples problemas (escriturales, legales, hist\u00f3ricos, de propiedad y litigios, etc\u00e9tera), y, cuidadosamente, inquiri\u00f3 y anot\u00f3 el nombre de cu\u00e1ntos lugares y montes y arroyos y ventas (posadas) atraves\u00f3 o divis\u00f3 en su camino. Con ellos conserv\u00f3 hoy muchos hoy olvidados, o que se alteraron en dos siglos. En Galicia, adem\u00e1s, como en otras tierras de habla propia, la nomenclatura oficial modific\u00f3, b\u00e1rbara y perjudicialmente, muchos top\u00f3nimos al pseudo-castellanizarlos. El testimonio del Padre Sarmiento nos devuelve formas vern\u00e1culas hoy perdidas o estragadas.<\/em><\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 333px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"transparent\" src=\"https:\/\/cascade.madmimi.com\/promotion_images\/1521\/0676\/original\/Iglesia_Vilaquinte.png?1587194197\" alt=\"https:\/\/cascade.madmimi.com\/promotion_images\/1521\/0676\/original\/Iglesia_Vilaquinte.png?1587194197\" width=\"333\" height=\"443\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Parroquia de Santa Mar\u00eda de Vilaquinte<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El libro de Mart\u00edn Sarmiento ha servido a la Xunta de Galicia, desde 1981, para definir y fijar muchos de estos top\u00f3nimos. Entre los m\u00e1s conocidos y que a\u00fan causan controversia en los \u00ab\u00a0espa\u00f1olistas\u00a0\u00bb, est\u00e1 el nombre de uno de sus puertos principales, A Coru\u00f1a, que muchos insisten en llamar \u00ab\u00a0La Coru\u00f1a\u00a0\u00bb, as\u00ed como otros porf\u00edan en decir \u00ab\u00a0Villaquinte\u00a0\u00bb por Vilaquinte; \u00ab\u00a0La Forja\u00a0\u00bb por A Forxa; \u00ab\u00a0La Touza\u00a0\u00bb por A Touza\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dentro de esta man\u00eda, que viene siendo muy hispana, est\u00e1 la aberraci\u00f3n de traducir nombres propios, de suyo intraducibles: \u00ab\u00a0Guillermo\u00a0\u00bb Shakespeare, \u00ab\u00a0Jorge\u00a0\u00bb Washington, \u00ab\u00a0Guillermo\u00a0\u00bb Tell, etc\u00e9tera. Esto tiene su origen en remotos tiempos del imperio, en los d\u00edas de Felipe II, cuando todo deb\u00eda ser trocado y entendido a la manera cat\u00f3lica y espa\u00f1ola. Pero hoy en d\u00eda, el opaco resabio de pasados esplendores no da para eso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Me gustan las denominaciones mapuche y ni qu\u00e9 decir de las dulces y enxebres (1) toponimias gallegas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Nota<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"yiv7063470327module-3 yiv7063470327text-container\" style=\"font-size: 12pt;\">(1): <em>Enxebre<\/em>: Puro y castizo, en lengua gallega. De esta palabra deriva la expresi\u00f3n venezolana \u201cch\u00e9vere\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Edmundo Moure 13 de abril de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/madmimi.com\/p\/a447901?pact=30080019-157929186-4158025400-eef91853b2e51da95d047ab7ac7c3732855e82fa\">Politika<\/a>, 18 de abril de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/media.wsimag.com\/attachments\/cebb47dce2fbfe6d25acc55f976c2b5d41ddc6c1\/store\/fill\/1470\/827\/2ba24854192e920032e1acb7de94db41d4f7b814e610f533fe26e99f595c\/A-Coruna.jpg\">Wall Street International<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de esta man\u00eda, que viene siendo muy hispana, est\u00e1 la aberraci\u00f3n de traducir nombres propios, de suyo intraducibles: \u00ab\u00a0Guillermo\u00a0\u00bb Shakespeare, \u00ab\u00a0Jorge\u00a0\u00bb Washington, \u00ab\u00a0Guillermo\u00a0\u00bb Tell, etc\u00e9tera.<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":17994,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[8741,8744,8738,8735,5654,8739,8740,8734,8731,8736,8742,8733,8737,8743,8732],"coauthors":[256],"class_list":["post-17993","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","tag-cantares-gallegos","tag-chile-galicia","tag-chile-palena-llanquihue-y-chiloe","tag-conquistadores-hispanos","tag-edmundo-moure","tag-etnias-mapuche-del-sur","tag-huilliche-o-veliche","tag-imagen-mataforica","tag-letras-gallegas","tag-mapudungun-mapuche","tag-martin-sarmiento","tag-nombres-apropiacion-identidad","tag-renato-cardenas","tag-toponimia-magica","tag-toponimos-diccionarios"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17993"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17993\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17995,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17993\/revisions\/17995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17993"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}