{"id":15896,"date":"2020-01-26T17:22:11","date_gmt":"2020-01-26T17:22:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=15896"},"modified":"2020-01-26T18:05:34","modified_gmt":"2020-01-26T18:05:34","slug":"dictaduras-online","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2020\/01\/26\/dictaduras-online\/","title":{"rendered":"Dictaduras online"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Alexander-EscobarBis.jpg\" width=\"103\" height=\"103\" \/><em>\u00ab\u00a0El mejor truco realizado por el Diablo<\/em><\/span><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 12pt;\">fue convencer al mundo de que no exist\u00eda<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 12pt;\">y as\u00ed&#8230; desaparecer\u00a0\u00bb.<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 12pt;\">Los sospechosos de siempre , <\/span><\/em><span style=\"font-size: 12pt;\">1995.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las dictaduras nunca han operado bajo las sombras. Sus cr\u00edmenes han sido de pleno conocimiento desde el mismo momento que toman el poder a la fuerza. El car\u00e1cter sombr\u00edo habita en el papel que juega<strong>\u00a0la comunidad internacional y los medios de comunicaci\u00f3n que hacen del discurso un dispositivo para justificar y normalizar el crimen<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-15898 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"714\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Dictaduras-Online.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Convertir la injusticia y toda criminalidad en rituales de lo necesario, de lo inevitable, de lo justificable sin importar la sangre derramada, es funci\u00f3n de publicistas y periodistas que operan como proxenetas que venden asesor\u00edas, estudios y estrategias propagand\u00edsticas del p\u00e1nico y el odio, f<strong>ormas de colonizaci\u00f3n enfocadas a los territorios mentales de sociedades que ahora son regidas por libretos que la dictadura neoliberal<\/strong>\u00a0reparte a gobiernos y medios de comunicaci\u00f3n del capitalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>La sociedad sometida a la domesticaci\u00f3n emocional del statu quo se autorregula justificando bombardeos, masacres y leyes que secuestran la dignidad de pueblos y comunidades.<\/strong>\u00a0Ya sea con discursos a nombre de la democracia, la seguridad, la libertad, la moral o Dios, la imposici\u00f3n del miedo, el odio y la ignorancia sobre la sensatez, llevan al poder a presidentes como Donald Trump en Estados Unidos e Iv\u00e1n Duque en Colombia.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo afirmado podr\u00e1 sonar como un pesimismo sombr\u00edo, o desfasado ante el optimismo del horizonte de la protesta social que en el 2019 tom\u00f3 realce en algunos pa\u00edses latinoamericanos, entre los que se destaca, principalmente, Chile. Sin embargo, la realidad demuestra que, a pesar de la aguerrida y ejemplar resistencia el pueblo chileno, el r\u00e9gimen se mantiene, no intacto, pero se mantiene. Y Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, actual presidente, no ser\u00e1 derrocado, ser\u00e1 cambiado en su momento.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por tanto lo anterior implica caracterizar este momento hist\u00f3rico para\u00a0<strong>desarrollar una pedagog\u00eda pol\u00edtica donde el despertar de un importante sector poblacional no sea solo para futuros trabajos de historia y sociolog\u00eda<\/strong>, sino que sirva para fortalecer procesos organizativos en una generaci\u00f3n que, adem\u00e1s de arrebatar el Gobierno a la derecha en las pr\u00f3ximas contiendas electorales, sea testimonio de la derrota ideol\u00f3gica y f\u00edsica del neoliberalismo en su pa\u00eds, ahora y para siempre hasta llegar a ser poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En este sentido, analizando nuestros contextos, no es dif\u00edcil contemplar que el afianzamiento de la protesta social contrasta con los dispositivos de control del statu quo que se despliegan para conservar una \u201cbase social\u201d a su favor, al tiempo que\u00a0<strong>el miedo sistem\u00e1tico autorregula a un sector poblacional que, aunque desea hacerlo, se abstiene de protestar<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es claro que un sector importante ha despertado y est\u00e1 decidido a confrontar al sistema en las calles, pero de igual manera\u00a0<strong>otro sector de importancia no est\u00e1 dispuesto a arriesgar la vida enfrentando al poder, ni sacrificar su cada vez m\u00e1s corro\u00eddo estado de confort<\/strong>. Tal es el caso colombiano, donde a esto se suma el aniquilamiento sistem\u00e1tico de l\u00edderes y lideresas sociales, y exguerrilleros que firmaron la paz, a manos del paramilitarismo que no para de fortalecerse gracias a la ultraderecha que gobierna el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mantener el statu quo no solo implica desarrollar e imponer discursos para controlar emotiva e ideol\u00f3gicamente a poblaciones y comunidades, sin el uso de la fuerza esto no tendr\u00eda eficacia ni garantizar\u00eda la permanencia del neoliberalismo y sus verdugos en el poder. A medida que crece la protesta social, la represi\u00f3n tambi\u00e9n aumenta, o se hace visible, dejando al descubierto\u00a0<strong>dictaduras cuya fachada son gobiernos que se autoproclaman \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d a trav\u00e9s del maquillaje electoral<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Represi\u00f3n, persecuci\u00f3n, derramamiento de sangre, todo el horror que afrontan quienes protestan, son hechos que no requieren investigaci\u00f3n alguna para llegar a conocer su crudeza y gravedad. As\u00ed como los cr\u00edmenes de dictaduras militares eran de pleno conocimiento, estos hechos son tan visibles que aterran por el grado de descaro con que se realizan. Aunque existen diferencias: la criminalidad y represi\u00f3n del Estado, en muchos casos, ahora son verificables de forma m\u00e1s precisa y en tiempo real, con testigos, registro fotogr\u00e1fico, audiovisual, y consultable, al menos, en internet.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Bajo este contexto se percibe un tipo de<strong>\u00a0dictaduras online que emergen para recordar que nunca hubo una retirada, en tanto que simplemente se instalaron en democracias que nacieron jubiladas<\/strong>. Jam\u00e1s se fueron y operan mimetizadas, con menor o mayor crudeza, del mismo modo que el imperialismo norteamericano se mantiene oculto, negando su existencia, mientras invade y promueve golpes de Estado donde la fachada democr\u00e1tica se derrumba y pierde el poder en pa\u00edses como Bolivia y Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es claro que en Latinoam\u00e9rica el impulso tomado por la protesta social en 2019 llen\u00f3 de expectativas la lucha popular en pa\u00edses como Colombia donde no se es poder y ni siquiera se ha sido Gobierno, pero estas expectativas deben aterrizarse a los verdaderos alcances y dejar de pensar que todo despertar, necesariamente, debe culminar en un proceso insurreccional inmediatista.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s de vivir un estado de aletargamiento prolongado, un sector importante del pueblo se ha sacudido, y trazarse objetivos puntuales para el involucramiento pol\u00edtico en procesos organizativos de esa llama que arde de inconformidad y hast\u00edo, depende de la lectura acertada de este momento hist\u00f3rico que requiere de una pedagog\u00eda pol\u00edtica basada en\u00a0<strong>estrategias acordes a estas emotividades que buscan un cambio, y no la desilusi\u00f3n de encontrarse estructuras que quieren apropiarse de un estallido cuya llama les sobrepasa<\/strong>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Asistimos a un momento decisivo donde, de no interpretar correctamente este avivamiento popular, terminaremos siendo simples almohadas que provocar\u00e1n de nuevo el adormecimiento y extinci\u00f3n del fuego. Pero esto no est\u00e1 permitido, porque\u00a0<strong>nos est\u00e1 dado ser el humo del caf\u00e9 en las ma\u00f1anas, la ra\u00edz que rompe el pavimento de las calles, el sol que sale mientras llueve para avivar el calor de una resistencia que no duerme<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Alexander Escobar para La Pluma 24 de enero de 2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Editado por\u00a0<a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Publicado por <a href=\"https:\/\/www.laremap.com\/2020\/01\/dictaduras-online.html\">REMAP<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracterizar este momento hist\u00f3rico para desarrollar una pedagog\u00eda pol\u00edtica donde el despertar de un importante sector poblacional no sea solo para futuros trabajos de historia y sociolog\u00eda, sino que sirva para fortalecer procesos organizativos.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":15901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[178,7756,7759,7757,3204,454,7758],"coauthors":[244],"class_list":["post-15896","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-alexander-escobar","tag-colonizacion-territorios-mentales","tag-dictaduras-on-line","tag-domesticacian-emocional-status-quo","tag-medios-de-comunicacion","tag-terrorismo-de-estado","tag-trump-ivan-duque"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15896"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15896\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15906,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15896\/revisions\/15906"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15896"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=15896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}