{"id":10383,"date":"2019-07-09T13:14:43","date_gmt":"2019-07-09T13:14:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=10383"},"modified":"2019-07-09T18:43:51","modified_gmt":"2019-07-09T18:43:51","slug":"retoricas-de-una-vagancia-enamorada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/07\/09\/retoricas-de-una-vagancia-enamorada\/","title":{"rendered":"Ret\u00f3ricas de una vagancia enamorada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><img decoding=\"async\" class=\"wp-post-image alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Negra-malatestaBis.jpg\" alt=\"\" \/>La fiesta a la que nunca te van a invitar<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">No hubo fiesta de inversiones.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">Tampoco hay fiesta, de ning\u00fan tipo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El neoliberalismo es castraci\u00f3n del goce. Nace con la ca\u00edda del Muro y rompe con ese otro muro, el que cuidaba a la poblaci\u00f3n, edificado por un Estado de Bienestar que esgrim\u00eda que la econom\u00eda deb\u00eda estar al servicio de la pol\u00edtica. Hoy nos quiere mostrar y asegurar que nuestra felicidad, tramada en la justicia social, es una quimera, jam\u00e1s una meta gubernamental que entre en tablita de Excel. \u00bfAlguien imaginaba que se pueda negar la justicia social? \u00bfO la importancia de nuestras fiestas p\u00fablicas y populares? La <em>postdictadura<\/em> se anuda en esa sigla: C.E.O. y no tiene pruritos ni se quiere disculpar por quitarnos la alegr\u00eda. Superficialidad altiva y descorazonada, que deja morir a nuestr@s pib@s cuando se hunden en el barro fr\u00edo de la intemperie.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/07\/gustavo-3.jpg?w=1024\" width=\"670\" height=\"447\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Escritura enlodada como respuesta, entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Los espantos. Est\u00e9tica y postdictadura<\/em>, libro de Silvia Schwarzb\u00f6ck, produce incomodidad. Seguramente por eso es un gran libro de Filosof\u00eda, uno de los pocos. Porque te pega un roscazo de frente, y no hay campana que te salve ni rinc\u00f3n al cual retirarse. Porque ell@s ganaron. S\u00ed. Los vencidos fueron los vencedores. La postdictadura \u00ab\u00a0es <em>lo que queda<\/em> de la dictadura, desde 1984 hasta hoy\u00a0\u00bb. Es lo que nos leg\u00f3 la derrota, <em>nuestra<\/em> derrota. L\u00e9ase: la postdictadura es aquello que vivenciamos como la derrota de la \u00ab\u00a0vida verdadera\u00a0\u00bb, derrota de la liberaci\u00f3n nacional, aquella que supo enarbolar horizontes emancipatorios haciendo confluir las dos grandes revoluciones latinoamericanas: la peronista y la cubana. La postdictadura vence en tanto nos atraviesa con el <em>dictum<\/em> de una vida atada a la mercantilizaci\u00f3n de nuestras relaciones intersubjetivas. No hay solidaridad, mucho menos sororidad, hay competencia emprendedorista (que lejos est\u00e1 de ser un invento del \u00faltimo lustro). La derrota, nuestra derrota, es el plan genocida de Videla devenido econom\u00eda de la pol\u00edtica democr\u00e1tica: una vida de derecha santificada que se pretende absoluta e indeclinable. Los espantos proyectan futuros de dominaci\u00f3n desde sus m\u00faltiples m\u00e1scaras.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>De banquetes y sacrificios<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La misa kirchnerista coreaba: <em>si no hay amor que no haya nada<\/em>. Y a esa nada des\u00e9rtica, vac\u00eda de sentido, nos quieren arrojar l@s tiling@s. Pasa que si hay algo que el chetaje no logra es enamorar(se). Comercializan sus signos emotivos y materialidades sensibles en el af\u00e1n can\u00edbal de la liberalizaci\u00f3n radical de nuestras relaciones. No saben de escucha y de cuidado del otr@. Toman, no (se) entregan. Quiz\u00e1s por eso, precisamente por eso, el amor pueda recuperarse como ret\u00f3rica para los tiempos sombr\u00edos que corren. El amor es popular. Pero no nos enga\u00f1emos, tampoco. Que la <em>inocencia<\/em> no nos valga, por m\u00e1s que la <em>atesoremos<\/em>: el amor por s\u00ed solo no vence al odio. Lo aprendimos, algun@s. La derrota fulminante todav\u00eda desbalancea nuestro andar. O no tanto. Pero es derrota al fin. Y sin embargo: \u00bfpuede una \u00e9poca desangelada por la miseria planificada darse el lujo de prescindir del <em>deseo<\/em>? Cuesta pensar mejores modos de enfrentarse al fetichismo de la conversi\u00f3n de nuestros cuerpos en moneda de cambio que el poni\u00e9ndonos a proyectar enamoramientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Uno de esas proyecciones se present\u00f3 en La Plata hace unos d\u00edas: el esperado libro sobre Virus de Juan Bautista Duizeide. Su <em>Federico Moura. Iron\u00eda y romanticismo<\/em> llega de tal modo que uno no puede dejar de hacer anotaciones y anotaciones. Obsesivas. Ca\u00f3ticas. Y como la mescolanza cruza lectura con escritura, el plagio a Duizeide en las siguientes l\u00edneas probablemente sea imposible de evitar. Por el libro, s\u00ed, porque es una maravilla que no se te despega, pero tambi\u00e9n porque en su presentaci\u00f3n Juan habl\u00f3 de derrotas, de amores y m\u00fasica. <em>Derrota<\/em> (sea la de 1976, la de 1982, la del 2015 como, si nos remontamos con Vi\u00f1as, la de 1492) <em>no es pacificaci\u00f3n<\/em>. Los CEO han llamado \u00ab\u00a0paz\u00a0\u00bb, como antes los ediles del Proceso, a \u00ab\u00a0la guerra que van ganando\u00a0\u00bb. Pero una derrota se\u00f1ala en realidad que otra vida fue posible. Y que puede serlo. Hay esperanza ah\u00ed. \u00ab\u00a0Desde la derrota <em>se puede<\/em>\u00ab\u00a0, ilumina Juan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y as\u00ed aparece Virus, presentado como una cr\u00edtica desesperadamente rom\u00e1ntica a la postmodernidad. Porque Virus, de la mano de los Moura y Roberto Jacoby, el letrista en las sombras, ofreci\u00f3 frente a la dictadura que torturaba y desaparec\u00eda cuerpos j\u00f3venes una respuesta que, aun desde la sensualidad, el hedonismo, la iron\u00eda, pod\u00eda denunciar el horror.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El 16 de mayo de 1982, en plena Guerra de Malvinas, la c\u00fapula militar invita a grandes figuras del rock al Festival de la Solidaridad Latinoamericana en Buenos Aires. Simulacro de un di\u00e1logo establecido con la juventud: detr\u00e1s, oculta, acecha una operaci\u00f3n de lavado de cara, cuando no de cooptaci\u00f3n. Ese es el escenario en que aparece \u00ab\u00a0El Banquete\u00a0\u00bb, con su expl\u00edcita referencia plat\u00f3nica, en el segundo disco de Virus (<em>Recrudece<\/em>). Parodia que golpea fuerte y se\u00f1ala su repudio hacia el conformismo civil: <em>Es un momento amable \/ bastante particular, \/ sobre temas generales \/ nos llaman a conversar<\/em>. Tan s\u00f3lo resta un verso m\u00e1s, maestr\u00eda de Jacoby, y entonces se provoca un estallido sem\u00e1ntico: <em>Han sacrificado j\u00f3venes terneros \/ para preparar una cena oficial<\/em>. Sacrificios. De vacas y j\u00f3venes. Y estos \u00faltimos en un doble registro: la guerra sucia hacia la poblaci\u00f3n, en particular l@s pib@s que como Jorge, hermano mayor de Federico, el l\u00edder de la banda, est\u00e1 desaparecido. Al mismo tiempo, terneros sacrificados son enviados a esa isla \u00ab\u00a0demasiado famosa\u00a0\u00bb que ni Virus ni Borges nombran. Y que no necesitan nombrar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Uno no se imagina a Borges bailando. Virus, en cambio, desde una puesta en escena llena de frivolidad, esto es, de una felicidad bailable, asume posici\u00f3n y desencaja absolutamente todo. Si ese es el men\u00fa ofrecido en la cena oficial con los militares, entonces <em>\u00a1cuidado! Ahora los argentinos andamos muy delicados \/ de los intestinos<\/em>&#8230; La negativa a concurrir a la cena oficial se hace mediante la <em>apropiaci\u00f3n de la palabra<\/em> del enemigo (\u00ab\u00a0argentinos\u00a0\u00bb se usaba oficialmente para no tener que decir \u00ab\u00a0pueblo\u00a0\u00bb, se\u00f1ala Duizeide). Y se remarca, como al pasar, que el terror apunta a tod@s, rocker@s incluid@s. Ese es el gesto disruptivo cl\u00e1sico del romanticismo, una radical intuici\u00f3n que conjuga horror e iron\u00eda como modo de trascender la oscura cotidianidad (\u00ab\u00a0camuflada en <em>m\u00fasica ligera<\/em>\u00ab\u00a0). Duizeide nos habla de Goya y su <em>Saturno devorando a sus hijos<\/em>, que cifra a Fernando VII comi\u00e9ndose a su pueblo y prefigura al Leviat\u00e1n argento matando a l@s hij@s de la revoluci\u00f3n. La oligarqu\u00eda ganadera argentina sigue ofreciendo banquetes, tan \u00e1vida de sacrificios es. Poder f\u00e1ctico que hegemoniza violencias contra lo popular y que como denominador com\u00fan permite hermanar en plan de continuidad el Estado-vacuno del siglo XIX con el Estado-genocida del XX. Por eso, al Banquete de la complicidad al cual est\u00e1n invitados, los Virus no van.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Sacudir el avispero<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>S\u00f3lo quiero sacudirte \/ porque sos mi generaci\u00f3n<\/em>. La preciosa viruseada refiere, por supuesto, al cuerpo. Pero el sacud\u00f3n no es s\u00f3lo en la pista de baile. Es tambi\u00e9n sacud\u00f3n de ideas, certezas, comodidades y una consigna pol\u00edtica: modos de lo que puede un cuerpo. El Proceso supo responder haciendo peri\u00f3dicas \u00ab\u00a0recomendaciones\u00a0\u00bb a las emisoras de radio y televisi\u00f3n mediante el Comit\u00e9 Federal de Radiodifusi\u00f3n \u2013COMFER. La intervenci\u00f3n censora sobre las actividades art\u00edsticas, es sabido, apuntaba a un disciplinamiento cultural y corporal especialmente dirigido a la juventud. No s\u00f3lo se buscaba destruir y desaparecer sino afectar los estados de \u00e1nimos, como lo se\u00f1ala el importante estudio de Daniel Feierstein, <em>El genocidio como pr\u00e1ctica social<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No muy conocido, aunque m\u00e1s cercano en el tiempo, es que el \u00faltimo gran acto de intervenci\u00f3n del COMFER sobre la m\u00fasica popular se dio en el a\u00f1o 2002, con sus <em>Pautas de evaluaci\u00f3n para los contenidos de la Cumbia Villera<\/em>. El Estado pon\u00eda de sobreaviso que resultar\u00eda en infracci\u00f3n toda composici\u00f3n que exaltara los efectos del consumo de sustancias placenteras, o si estas eran ubicadas como objeto de deseo, como tambi\u00e9n si se asociaba de alg\u00fan modo el consumo de sustancias con la idea de diversi\u00f3n, bienestar, placer, o el incremento del rendimiento f\u00edsico o el \u00e9xito social, econ\u00f3mico y\/o sexual. Ni ritmo ni sustancia.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-10386 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Capture-Parte-de-guerra-300x124.jpg\" alt=\"\" width=\"426\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Capture-Parte-de-guerra-300x124.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Capture-Parte-de-guerra.jpg 629w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mariano Dubin, desde la tierra de los Moura, supo escuchar, leer y escribir como pocos sobre la m\u00fasica popular nacida en la desolaci\u00f3n de los \u201990. En ese gran libro que es <a href=\"http:\/\/sedici.unlp.edu.ar\/bitstream\/handle\/10915\/67170\/Documento_completo__._Indios__gauchos_y_villeros__ficciones_del_origen.pdf-PDFA.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y\"><em>Parte de guer<\/em><em>ra<\/em><\/a>, propone pensar a la<em> cumbia villera como escritura de lo no contado<\/em> durante esos a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 era lo que no se contaba en los diarios que s\u00ed se cantaba en el barrio? \u201cEl hambre, la desocupaci\u00f3n, la desigualdad\u201d. Meta Guacha, por dar ejemplo, lograr cifrar entre \u00ab\u00a0Alma blanca\u00a0\u00bb y \u00ab\u00a0Plata no hay\u00a0\u00bb esa <em>voz <\/em>que s\u00f3lo el coraz\u00f3n l@s de abajo puede dirigir al caretaje para que se escuche \u2013mientras bailamos\u2013 lo que a la gilada se le escapa. En l@s que supieron <em>cantar las ollas vac\u00edas <\/em>(esas que no supieron de bancos abrochando d\u00f3lares ahorrados) aparece el sujeto pol\u00edtico que sufre los avatares de la violencia neoliberal. La cumbia villera dio voz a <em>l@s que van a pedirle a Luj\u00e1n a la virgen<\/em>, a <em>l@s que ruegan que no falte nunca en la casa un pedazo de pan<\/em>, <em>negr@s del plan y de la resaca<\/em>. La m\u00fasica popular tiene su <em>escritura<\/em> y el COMFER neoliberal, antes dictatorial, reconoci\u00f3 y fustig\u00f3 de inmediato el deseo gozoso de l@s pib@s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ha pasado desde entonces un sue\u00f1o y una nueva derrota. Frente al horror del Estado-CEO: \u00bfPodremos encontrar en las nuevas po\u00e9ticas populares un legado de felicidad donde <em>volver<\/em> a encontrarnos? <em>Pongamos el cuerpo y el bocho en acci\u00f3n, que a la vida hay que hacerle el amor<\/em>, lanzaba Virus en los \u201880. <em>Agitemos el avispero<\/em>, activan l@s amigueras y amigueros de Mala Fama en el 2019: gesto rom\u00e1ntico de nuestros ranchos deseantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Del Estado-CEO al Estado-deseo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Una historia musicalizada del Estado argentino bien podr\u00eda definirse por estas intempestivas escenas que van del Estado-vacuno al Estado-genocida para confluir en el actual Estado-CEO. L@s derrotad@s de la postdictadura tenemos que buscar su m\u00fasica tanto como su escritura. No para romantizar la pobreza, o la pol\u00edtica, sino para inventar una pol\u00edtica rom\u00e1ntica que sea <em>promesa <\/em>de encuentro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El amor no vence al odio fr\u00edo que cala los huesos y con desprecio golpea nuestros cuerpos. Y sin embargo aqu\u00ed estamos, mentando un <em>potlatch<\/em> amoroso: que no va por todo sino que (se) ofrece todo. Que se brinda sin contrato ni c\u00e1lculo de ganancia. Por un encuentro amoroso y gozoso de un nosotr@s que, como dice Hern\u00e1n Coronel a l@s compa\u00f1er@s de <em>La Garganta<\/em>, \u201chace la olla popular y la comparte con una buena m\u00fasica de fondo que hace que todos terminen bailando.<em> Y al otro d\u00eda\u2026<\/em> <em>arriba la vagancia\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Si hay una vuelta posible, que sea un volver a enamorar a la vagancia enamor\u00e1ndose de ella. La felicidad p\u00fablica no es la acumulaci\u00f3n de las vidas felices individuales, es un derecho comunitario que se encarna de m\u00faltiples modos, dif\u00edcilmente autoevidentes. Por eso una ret\u00f3rica rom\u00e1ntica de entrega ATR bien podr\u00eda plantarse de lleno ante la apropiaci\u00f3n censora y mercantilizante de quienes se apropiaron del Estado para \u00ab\u00a0sanguijuelear la sangre de la gente humilde\u00a0\u00bb. En todo caso, hay que a <em>desarticular el Estado-CEO para instituir un Estado-Deseo<\/em>. Porque quiz\u00e1s el amor por s\u00ed solo no vence al odio, pero <em>todo el tiempo<\/em> \u2013que la canci\u00f3n siga sonando\u2013<em> queremos estar enamorad@s<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Gustavo I. M\u00edguez*<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">*Docente de Filosof\u00eda<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fotograf\u00eda: M.A.F.I.A<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: Fuente: <a href=\"https:\/\/relampagos.net\/2019\/04\/20\/hacia-una-imagen-politica-que-de-cuenta-de-si\/\">Negra malatesta<\/a> \u2013 Rel\u00e1mpagos \u2013 ensayos cr\u00f3nicos en un instante de peligro, 20 de abril de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 class=\"ox-4af622401d-subscribe-title\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a0Si hay una vuelta posible, que sea un volver a enamorar a la vagancia enamor\u00e1ndose de ella. 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