{"id":10275,"date":"2019-07-01T14:52:01","date_gmt":"2019-07-01T14:52:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=10275"},"modified":"2021-05-15T16:27:39","modified_gmt":"2021-05-15T16:27:39","slug":"el-cortejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/07\/01\/el-cortejo\/","title":{"rendered":"El cortejo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El jeep avanzaba velozmente levantando una estela espesa de polvo; al doblar una curva de la carretera, sus ocupantes se encontraron con un grupo de personas que acompa\u00f1aban el entierro de alguien, que hab\u00eda amanecido ahorcado y que durante muchas horas,\u00a0 hab\u00eda permanecido balance\u00e1ndose a la misma velocidad con la que avanzaban por los aires, las motas de algod\u00f3n desprendidas del balso que hab\u00eda servido como rampa para llevar a cabo el castigo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcRHkbjK6mf4P5dlO_pWobOpJYTEOPL1bTkLKPiBH7zaoTxlRWsT\" width=\"564\" height=\"282\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En las mejillas de las mujeres se percib\u00edan surcos de l\u00e1grimas, mezclados con el\u00a0 negro-m\u00e1scara cual lava de volcanes emputecidos; los hombres con miradas sin miradas, estrujaban entre sus manos el dolor del desespero y sus sombreros. Una brisa ligera atravesaba el cortejo; la tarde ca\u00eda y con\u00a0 ella se instalaba una noche cerrada, envolviendo a su paso con un manto de oscuridad y de tristeza toda la comarca.\u00a0 Algunas casas pintadas con una cal ligera se resist\u00edan a ser devoradas por las tinieblas, d\u00e1ndoles el aspecto de una incertidumbre m\u00e1s que dudosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tantos entierros en mi Colombia fren\u00e9tica y dislocada. Entierros sin final que atraviesan desde siempre mi memoria. Los desfiles, los m\u00edtines, protestas, todo esta prohibido; solamente se toleran las marchas organizadas por el gobierno que no se moja demasiado; sin embargo sostiene a personas o grupos manejados diestramente cual marionetas tiradas por hilos invisibles, para que lleven a cabo estas manifestaciones de apoyo al l\u00edder magn\u00e1nimo y a todos aquellos que ven a Colombia como una naci\u00f3n democr\u00e1tica y soberana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los funerales m\u00e1s que rituales para enterrar a las v\u00edctimas asesinadas por los grupos de apoyo del establecimiento, son las \u00fanicas ocasiones que le quedan a la comunidad, para reagruparse y darle rienda suelta a sus pasiones.\u00a0 Dichos funerales dan la posibilidad de manifestarse contra los asesinos y opresores, de almacenar fuerzas y de alimentar la esperanza de lograr el sue\u00f1o de una pr\u00f3xima libertad. Entre coronas simples de salvajes y magn\u00edficas flores, hombres y mujeres marchan con cintas de luto enredadas al antebrazo y\u00a0 vestidos con trajes miserables pero limpios. Las mujeres han perdido el color salvaje de sus ojos maliciosos y coquetos, y la luz diamantina de sus miradas, ha sido reemplazada por un rojo irritante de ira y de dolor; a la gigantesca tragedia le hace eco la hinchaz\u00f3n desmesurada de sus p\u00e1rpados. Ellas marchan abandonadas de la br\u00fajula de la seguridad, amamantando su \u00faltimo v\u00e1stago y pensando tal vez, que este ser\u00e1 el hijo anhelado del equilibrado futuro. Todos avanzan cargando en silencio la justicia que se hace esperar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">&#8211; \u00bfQu\u00e9 estar\u00e1 pensando ella? &#8211; pregunt\u00f3 Tiberio en voz baja con un aire mas preocupado que satisfecho.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 te las pisas con lo que ella pueda pensar? &#8211; le contest\u00f3 Esperanza -. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tiberio era el mas viejo del grupo, no deber\u00eda tener mas de cuarenta y cinco a\u00f1os y se comportaba como si fuera el jefe; delgado y musculoso, unas manos espesas y rudas que hac\u00edan juego con su peque\u00f1a y descuidada barba; su amabilidad parec\u00eda sincera; fue \u00e9l quien primero habl\u00f3 de libertad, agregando con inquietud: por ahora ella est\u00e1 fuera de peligro. Quiz\u00e1s no merec\u00eda que le hubiese ocurrido esto. Tal vez nos apresuramos demasiado, pero las \u00f3rdenes son para cumplirlas y no debemos olvidar que ma\u00f1ana ella deber\u00e1 discutir cosas importantes con nuestros comandantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El chofer, al que apodaban <em>dos perros<\/em>, terci\u00f3 en la conversaci\u00f3n y murmur\u00f3: seguramente la vida le dar\u00e1 otras ocasiones, a pesar de que tengo la sensaci\u00f3n de que no la liberar\u00e1n f\u00e1cilmente. Y lanzando una mirada furtiva por el retrovisor, alcanz\u00f3 a calcular la corta distancia a la que hab\u00eda avanzado el cortejo y la amplitud que los separaba de la cat\u00e1strofe acaecida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El calor desmesurado que azotaba la regi\u00f3n se hacia sentir pesado, h\u00famedo y pegajoso; el jeep que los transportaba levantaba nubes espesas de polvo como natillas reci\u00e9n cocidas; los ojos se iban acostumbrando poco a poco a la naciente oscuridad y\u00a0 aunque no pudieran retener el resplandor de sus colores, a\u00fan lograban distinguir las buganvillas a lo largo del sendero. Un poco m\u00e1s atr\u00e1s un segundo veh\u00edculo con sus siete militantes fuertemente armados a su interior, escoltaba la retaguardia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Al atravesar un peque\u00f1o poblado tuvieron la sensaci\u00f3n de que el abandono y la desolaci\u00f3n, se hab\u00edan fijado como en una de esas fotos ancianas, amarillentas y tristes; alcanzaron solo a divisar las siluetas de tres o cuatro parroquianos sentados alrededor de una mesa en ruinas, bebiendo sus respectivas cervezas. El aire empujado por un viento suave a lo largo de la estrecha carretera, trajo consigo el olor a fritangas y sudores.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium aligncenter\" src=\"http:\/\/www.centrodememoriahistorica.gov.co\/micrositios\/desplazamientoForzado\/img\/gallery\/barrio-invasion.jpg\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfSer\u00e1 \u00e9ste el \u00faltimo vestigio\u00a0 de civilizaci\u00f3n\u00a0 antes de enfrentarse a una dura prueba de la que todav\u00eda no hab\u00eda alcanzado\u00a0 a mesurar las consecuencias? Y como dentro de una pesadilla causada por los golpes \u00e1cidos y contundentes lanzados por un h\u00e1bil boxeador, alcanz\u00f3 a decirle como si fuera un chiste a su amiga,\u00a0 quien ser\u00eda su compa\u00f1era de cautiverio por un tiempo tan largo y que a\u00fan desconoc\u00edan: \u00bfQu\u00e9 tal ese olorcito? i Es como para com\u00e9rselo con una buena arepa! Todos sonrieron pero cada cual se sumergi\u00f3 de nuevo en sus pensamientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sacando la cabeza por la ventanilla del automotor, pudo apreciar mejor las hierbas altas y espesas, preludio de cientos, de miles, de millones de \u00e1rboles apretados entre s\u00ed, hasta formar una barrera compacta y dif\u00edcil de atravesar; estos eran los primeros vestigios que ocultaban las ruinas de una sociedad que hab\u00eda comenzado a quedarse atr\u00e1s, cual restos oscuros de un mundo en v\u00eda de desaparici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-ZKjvinWx79w\/TZCX-9PEYkI\/AAAAAAAACas\/gsBKfREtI_c\/s400\/0.jpg\" width=\"485\" height=\"377\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Exploradores sin mapas ni br\u00fajulas, conocedores baquianos de una regi\u00f3n que a fuerza de recorrerla pod\u00edan andarla o desandarla a ciegas; avanzaban hacia el final de su destino, rebasando kil\u00f3metros con la seguridad de un animal salvaje. Hac\u00eda ya mucho tiempo que ellos hab\u00edan dejado atr\u00e1s un pasado libre de cualquier culpabilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A la ma\u00f1ana siguiente al despuntar el d\u00eda, despu\u00e9s de haber pasado una noche sin muchos sobresaltos, ella aun guardaba la esperanza de que su situaci\u00f3n se aclarar\u00eda pronto; por una peque\u00f1a ventana pudo apreciar a lo lejos una desolada colina y un sol naranja que se levantaba en el cielo como un grito de\u00a0 libertad. Sin embargo un pensamiento que la acompa\u00f1ar\u00eda durante miles de d\u00edas le vino a su esp\u00edritu. \u00bfSer\u00e1 que la misma humanidad se ha convertido en una enfermedad incurable sobre la tierra, que infecta todos los lugares por donde pasa y que merece ser destruida para siempre, como lo fueron en su tiempo, animales inmensos y casi invencibles como los dinosaurios? \u00bf Ser\u00e1 por ello que de tiempo en tiempo surge uno o un pu\u00f1ado de individuos, que alertados por el peligro tratan de erradicar el mal, sacrificando hasta su propia vida, tratando de demostrar que la especie entera no es toda repugnante, aplicando el postulado de que la humanidad puede y debe ser diferente?.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La jornada comenz\u00f3 de una manera extra\u00f1a que ser\u00eda el preludio de un enredo sin final.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Doctora ac\u00e1 usted va a tener la posibilidad\u00a0 de escaparse de traiciones, de conclusiones obtusas, de c\u00e1lculos malsanos, de malas interpretaciones, \u00a0de ataques alevosos, de las pol\u00edticas y los pol\u00edticos de nuestro sufrido pa\u00eds que engendran las peores consecuencias; de ahora en adelante usted vivir\u00e1 situaciones diferentes, aqu\u00ed lo que cuenta es el trabajo, la solidaridad, el respeto, el cumplimiento a las normas y reglas y sobre todo la amistad. Usted misma podr\u00e1 encontrar el eco a un nuevo sue\u00f1o. Estudi\u00e9 medicina ac\u00e1 en Colombia y obtuve un doctorado en Francia. Mi nombre es Esperanza y soy la persona designada para acompa\u00f1arla y ocuparme de usted. Este es Sa\u00fal quien nos dar\u00e1 una mano en caso de necesidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Nosotros habitamos esta regi\u00f3n desde hace varias generaciones &#8211; dice Sa\u00fal &#8211; cultiv\u00e1bamos la tierra y levant\u00e1bamos algunos animales. Viv\u00edamos con dificultades pero trabajamos duro para sobreponernos a ellas; todo se fue perdiendo por el abandono de la administraci\u00f3n, las malas pol\u00edticas y la llegada de forasteros que ven\u00edan cargados de ambiciones, de odio, de ira; vali\u00e9ndose de\u00a0 la violencia se fueron apoderando de las mejores tierras, de nuestras cosechas, de nuestras mujeres. Cambiaron las tranquilas costumbres e instalaron el terror y el desasosiego; se amangualaron con los gamonales de la zona y estos hicieron valer sus influencias para meter en el juego la polic\u00eda, los jueces, los pol\u00edticos, el ej\u00e9rcito, los paramilitares; un d\u00eda lo pens\u00e9 y me dije, no m\u00e1s. Tom\u00e9 la decisi\u00f3n una noche estrellada del mes de diciembre, afuera los grillos y las ranas se hac\u00edan escuchar y el calor era insoportable. Y aqu\u00ed me ve de resistente, de patriota revolucionario; la vida es dura en esta lucha pero ser\u00eda mas dura si me hubiera resignado. Nac\u00ed en el mismo a\u00f1o que vio la luz el frente nacional, quiz\u00e1s eso me marc\u00f3 para toda la vida; es posible que ese hecho tambi\u00e9n haya impregnado la leche de mi madre, como un germen repugnante que se instal\u00f3\u00a0 en su sangre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ella escuchaba en silencio. A su memoria regresan im\u00e1genes que se van desgranando a la misma velocidad, con la que una beata desmigaja sus s\u00faplicas y\u00a0 las pepas de su cam\u00e1ndula. Rememora el papel peri\u00f3dico que cubre la miserable c\u00f3moda de la cocina, el radio transistor desvencijado, las paredes grasosas y cubiertas con retratos de modelos femeninos recortados de revistas del coraz\u00f3n, el almanaque del a\u00f1o anterior con la publicidad de una remontadora de llantas, el fog\u00f3n de le\u00f1a en el que reposan algunas marmitas de aluminio abolladas, el suelo de cemento no muy generoso que digamos. La puerta de la entrada hab\u00eda perdido sus m\u00faltiples y diferentes colores con los que una y otra vez hab\u00eda sido pintada; s\u00f3lo una cortina de pl\u00e1stico con motivos florales era toda la fantas\u00eda del rancho de dos piezas, compuesto del sal\u00f3n donde ahora estaban sentadas y la peque\u00f1a y grasienta cocina. Al fondo dos catres de hierro oxidado cubiertos con retazos de lo que en un tiempo lejano, hab\u00edan sido las colchas compradas en un baratillo de cualquier pueblo de los alrededores. Un olor de holl\u00edn y de humo lo impregnaba todo, el techo bajo de la habitaci\u00f3n hacia que el calor acumulado fuera insoportable. Peque\u00f1os rayos de luz apu\u00f1alaban el interior oscuro, al atravesar los orificios del techo de zinc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 medios, fuera de la violencia, nuestro cristiano pa\u00eds, el del sagrado coraz\u00f3n de Jes\u00fas, mantiene su ley y su orden? &#8211; pregunta Esperanza &#8211; quien sin dejar lugar a respuestas agrega: El resumen de nuestra\u00a0 historia \u00ab\u00a0civilizada\u00a0\u00bb no es m\u00e1s que un cat\u00e1logo de violencia. A pesar de que soy una menuda persona, alguien sin mucha importancia, no soporto que los m\u00e1s fuertes o aquellos que as\u00ed se lo creen, decidan sin consultarme lo que debo hacer con mi vida. Busco respuestas a tantos interrogantes y deseo clarificar sobre la base de mis estudios y an\u00e1lisis, las cuestiones capitales que no se pueden dejar para ma\u00f1ana. No es suficiente ver la realidad y comentarla, eso es solo el comienzo, lo que cuenta verdaderamente es hacer cambiar las cosas y pienso que para m\u00ed ese momento ha llegado!\u00a0 Me siento preparada.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium aligncenter\" src=\"https:\/\/panoramacultural.com.co\/images\/AlvaroUribe-SagradoCorazon.jpg\" width=\"589\" height=\"386\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cierto d\u00eda ella realiza que los tiempos de los grandes prop\u00f3sitos hab\u00edan encallado en playas abandonadas de letargos profundos; la alfabetizaci\u00f3n, la colaboraci\u00f3n en m\u00faltiples empresas, las discusiones que se eternizaban hasta las madrugadas, los d\u00edas pasados cuidando los heridos, sanando peque\u00f1as enfermedades o malestares m\u00e1s o menos importantes, los consejos aventurados, los pensamientos aplicados&#8230; Otras sensaciones la habitaron, se alimentaba con las visiones de los incomparables amaneceres y atardeceres de nuestras\u00a0 monta\u00f1as,\u00a0 la contemplaci\u00f3n de los torrentes y las cascadas salvajes le hac\u00edan desprender mil l\u00e1grimas, cat\u00f3 alcoholes nativos que le supieron a gloria; conoci\u00f3 y am\u00f3 unos ojos oscuros, grandes y profundos; el amor fue nutrido por discretas conversaciones, c\u00f3mplices sonrisas, besos furtivos o robados, todo ello ba\u00f1ado en una salsa espesa de romanticismo primario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El tiempo se alarg\u00f3 y la rutina y el tedio se instalaron, su situaci\u00f3n no avanzaba y las negociaciones con el gobierno para lograr un intercambio humanitario segu\u00edan en un punto muerto. Durante la espera, una gran alegr\u00eda lleg\u00f3 trayendo consigo los llantos del ni\u00f1o de su compa\u00f1era de infortunio, que les hizo olvidar por alg\u00fan tiempo sus\u00a0 angustiosas dificultades. El hijo salvador hab\u00eda llegado y tanto su madre como ella, se desvivieron por sus vivires. Afortunadamente en su desventura, tambi\u00e9n su compa\u00f1era hab\u00eda conocido el amor y el cari\u00f1o de un hombre, que pasaba la mayor parte de su tiempo arreglando la mala situaci\u00f3n del pa\u00eds a trav\u00e9s de la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Por aquel entonces ella todav\u00eda no lograba imaginar que correr\u00eda tanta agua bajo los puentes tendidos sobre los r\u00edos: nostalgias, p\u00e9rdidas del apetito, malarias, desenga\u00f1os y un tiempo que se alargaba y que a fuerza de eternizarse\u00a0 se hab\u00eda vuelto infinito, debilit\u00e1ndola y arranc\u00e1ndola de sus cimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A veces le llegaban noticias y an\u00e1lisis sobre su situaci\u00f3n: las asociaciones de sost\u00e9n que se hab\u00edan creado por todos los pa\u00edses, su reconocimiento como ciudadana de honor de varias ciudades del mundo, los desfiles y manifestaciones de apoyo organizados en los cuatro puntos cardinales del planeta, los mensajes que recib\u00eda de su familia, de sus amigos y de tantos otros que no la conoc\u00edan pero que eran solidarios con su sufrimiento. Las negociaciones, las acusaciones, los apresurados ires y venires, por los sorpresivos ataques de la armada regular o de los paramilitares; la perdida de muchos de sus privilegios, los graves enfrentamientos con sus captores, los sue\u00f1os de justicia y paz que estaban terminando en pesadillas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La liberaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros de infortunio m\u00e1s pr\u00f3ximos, le hicieron sentir m\u00e1s intenso el peso del abandono; el asesinato del l\u00edder mas moderado de la FARC en un campamento apostado en un pa\u00eds vecino, mientras trataba de negociar su cautiverio; las instigaciones gringas que atizaban la hoguera, las amenazas de guerra disparadas a gritos por el mandatario nacional contra los pa\u00edses lim\u00edtrofes, la proyecci\u00f3n medi\u00e1tica y la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, la intervenci\u00f3n de la OEA, de la ONU, de la comunidad europea,\u00a0 la alejaban cada d\u00eda mas de su liberaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora el peso del edificio se asentaba inclemente sobre sus espaldas. En su desespero no alcanzaba a medir el incierto desenlace. En brazos de lo desconocido el camino que ella hab\u00eda comenzado a andar era del todo imprevisible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfSer\u00eda que hab\u00eda perdido su br\u00fajula o el norte se le\u00a0 hab\u00eda extraviado?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Ossaba, Par\u00eds, 22 de abril de 2008<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por<\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong> Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Art\u00edculos y videos de Ossaba publicados por La Pluma:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2018\/10\/31\/verde\/\"><strong>Verde<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2018\/11\/05\/homenaje-a-mateo-kramer-lo-absurdo-de-una-muerte-temprana\/\"><strong>Homenaje a Mateo Kramer \u2013 Lo absurdo de una muerte temprana<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2018\/12\/09\/minestra\/\"><strong>Minestra<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Videos<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2019\/01\/27\/ossaba-colores-de-cristal-couleurs-de-cristal-crystal-colors\/\"><strong>OSSABA : Colores de cristal \u2013 Couleurs de cristal \u2013 Crystal colors<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/2019\/03\/30\/un-angel-pasa-exposicion-performance\/\"><strong>\u00abUn \u00e1ngel pasa\u2026\u00bb Exposici\u00f3n \u2013 Performance<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"GxOMrJceOk\"><p><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2019\/03\/30\/un-angel-pasa-exposicion-performance\/\">&#8220;Un \u00e1ngel pasa&#8230;&#8221; Exposici\u00f3n &#8211; Performance<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&#8220;Un \u00e1ngel pasa&#8230;&#8221; Exposici\u00f3n &#8211; Performance\u00bb \u2014 La Pluma\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2019\/03\/30\/un-angel-pasa-exposicion-performance\/embed\/#?secret=RhDiaVvWKv#?secret=GxOMrJceOk\" data-secret=\"GxOMrJceOk\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ffenetremailtomailModal\" style=\"z-index: 20002;\">\n<div id=\"ffenetremailtopopupModalMail\"><\/div>\n<\/div>\n<div><img \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSer\u00eda que hab\u00eda perdido su br\u00fajula o el norte se le\u00a0 hab\u00eda extraviado?<\/p>\n","protected":false},"author":42,"featured_media":10276,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[65,526,5657,648,5658,899,522],"coauthors":[391],"class_list":["post-10275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-abya-yala","tag-ejecuciones-extrajudiciales","tag-el-cortejo","tag-farc-ep","tag-ingrid-betancourt-clara-rojas","tag-locombia","tag-ossaba"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10275"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26668,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10275\/revisions\/26668"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10275"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}