{"id":10094,"date":"2019-06-24T19:26:01","date_gmt":"2019-06-24T19:26:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=10094"},"modified":"2019-07-08T22:37:37","modified_gmt":"2019-07-08T22:37:37","slug":"memoria-de-lucio-lucido-academico-de-tangosemblanza-del-maximo-investigador-de-tango-en-colombia-luciano-londono-lopez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/06\/24\/memoria-de-lucio-lucido-academico-de-tangosemblanza-del-maximo-investigador-de-tango-en-colombia-luciano-londono-lopez\/","title":{"rendered":"Memoria de Lucio, l\u00facido acad\u00e9mico de tango<br><i>Semblanza del m\u00e1ximo investigador de tango en Colombia, Luciano Londo\u00f1o L\u00f3pez<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1162 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/reinaldo-spitalettaBis.jpg\" alt=\"\" width=\"84\" height=\"101\" \/>No recuerdo la circunstancia, quiz\u00e1 sucedi\u00f3 porque estaba escribiendo una nota sobre talleres de escritores en Medell\u00edn, y entonces, en el de Mario Escobar Vel\u00e1squez, uno de sus participantes era Luciano Londo\u00f1o L\u00f3pez. Hab\u00eda escuchado su nombre tal vez porque no s\u00e9 qui\u00e9n me dijo que, para esas \u00e9pocas, 1986, era el investigador m\u00e1s preclaro del tango en Medell\u00edn. Que ya le hab\u00eda hecho una entrevista a Astor Piazzolla. Que era la erudici\u00f3n andante. \u201cEs un sabio del tango\u201d, creo que me aclararon. Y entonces, en la cafeter\u00eda del Paraninfo de la Universidad de Antioquia, me esper\u00f3 para darme sus declaraciones acerca de lo que pensaba sobre los talleres literarios. Me habl\u00f3 de Enrique Jardiel Poncela, un exuberante escritor y humorista espa\u00f1ol que, por lo dem\u00e1s, aborrec\u00eda el tango.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No s\u00e9 por qu\u00e9 hab\u00edamos llegado a ese punto cuando me dijo que si yo conoc\u00eda a Jardiel Poncela. Y no lo hab\u00eda le\u00eddo, pese a que, en otros d\u00edas, una reedici\u00f3n de un libro de este autor estaba en casi en todas las librer\u00edas formales y en aceras del centro de Medell\u00edn: <em>La tourn\u00e9e de Dios<\/em>. Y me dijo que me dar\u00eda una copia de \u201c<em>Para leer mientras sube el ascensor<\/em>\u201d, una colecci\u00f3n de escritos breves del estupendo narrador. As\u00ed llegu\u00e9 a leer al autor de <em>Amor se escribe con hache<\/em> y <em>\u00a1Esp\u00e9rame en Siberia, vida m\u00eda!<\/em><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium aligncenter\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/_dT-3tsAzXJ0\/TSL263emWuI\/AAAAAAAADbo\/rcjlbjDcs3Y\/s400\/libro_1289576632.jpg\" width=\"270\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s, volvimos a encontrarnos. Fue en un evento acad\u00e9mico en el Recinto Quirama, donde \u00e9l, una autoridad en tango, dict\u00f3 una c\u00e1tedra sobre Gardel. Y as\u00ed, m\u00e1s tarde, nuestros acercamientos se hicieron m\u00e1s frecuentes. Era Luciano, adem\u00e1s de su experticia tanguera, de sus infinitos conocimientos sobre la evoluci\u00f3n, historia, grabaciones, sindicatos, autores, compositores, m\u00fasicos, orquestas de tango, historia argentina, la guardia vieja y la guardia nueva, en fin, un lector obsesivo de otros temas, en particular de Literatura e Historia. Un lector perspicaz que, por su memoria de privilegio, no solo se acordaba de detalles, digamos de una novela como <a href=\"http:\/\/biblio3.url.edu.gt\/Libros\/roberto\/El_juguete.pdf\"><em>El juguete rabioso<\/em><\/a>, de Roberto Arlt, o de los cuentos de Quiroga, sino de distintas columnas de C\u00e9sar Gonz\u00e1lez Ruano o de deliciosas y l\u00facidas greguer\u00edas de G\u00f3mez de la Serna.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.herencialatina.com\/Piazzola_Eliane_Bill\/Piazzolla_Luciano.jpg\" width=\"634\" height=\"839\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luciano con Roberto Goyeneche, el Polaco.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luciano (Lucio para sus amigos) era un lector desbocado, sin l\u00edmites, anal\u00edtico y disciplinado. As\u00ed como coleccionaba infinidad de recortes de prensa, su biblioteca, no solo con no s\u00e9 cu\u00e1ntos vol\u00famenes de tango, estaba enriquecida con infinidad de autores cl\u00e1sicos y contempor\u00e1neos. Y como si toda esta alimentaci\u00f3n intelectual fuera poca, conoc\u00eda a fondo la cultura popular de Am\u00e9rica Latina y otras coordenadas. En el \u00e1mbito del cine, por ejemplo, pod\u00eda hablar con propiedad de actores, actrices, directores y productores mexicanos, y no era extra\u00f1o escucharle disertaciones sobre Mar\u00eda F\u00e9lix, Jorge Negrete, Pedro Infante, Cantinflas, Dolores del R\u00edo o el Indio Fern\u00e1ndez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luciano Londo\u00f1o, el m\u00e1ximo experto en tango de Colombia (y lo dec\u00edan autoridades como Jos\u00e9 Gobello, Ricardo Ostuni, Gaspar Astarita, Nelson Bayardo, Jorge G\u00f6etling y muchos m\u00e1s) era un aficionado al cine argentino y, claro, al cine universal. Con \u00e9l bien pod\u00eda hablarse \u2014y aprender\u2014 del neorrealismo italiano o de la Nueva Ola francesa y no le eran extra\u00f1os los autores del Siglo de Oro espa\u00f1ol y le\u00eda con la misma fruici\u00f3n y entusiasmo a P\u00e9rez Gald\u00f3s como a Camilo Jos\u00e9 Cela o Valle-Incl\u00e1n. As\u00ed que igual coleccionaba series famosas de televisi\u00f3n como filmes cl\u00e1sicos.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/www.argentinatango.es\/i\/goyeneche-londono-s300.jpg\" width=\"412\" height=\"401\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luciano con Roberto Goyeneche, el Polaco.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El jazz, la salsa, el vals peruano, el pasillo ecuatoriano, la m\u00fasica colombiana completaron el extenso cat\u00e1logo de su gusto musical popular, aunque, como es de entenderse, el tango cop\u00f3 buena parte de su dedicaci\u00f3n, inteligencia, sensibilidad y pasi\u00f3n. El complejo mundo de la cultura rioplatense, las orquestas, las armon\u00edas, las melod\u00edas, los cantantes, e incluso la danza \u2014aunque, me parece, no era hombre de baile\u2014 coparon su riqu\u00edsima existencia e iluminaron sus facultades de investigaci\u00f3n. Era, por lo dem\u00e1s, un polemista. Y alguien que, dado su hondo conocimiento, pod\u00eda debatir con altura intelectual cualquier tema conectado con el tango y, en general, con la literatura, la historia, el derecho y la cultura popular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.herencialatina.com\/Mon_Rivera_2\/Curet%20Alonso-Luciano%20Londono.jpg\" width=\"647\" height=\"443\" \/><strong>Con Tite Curet Alonso, en Puerto Rico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y aunque entre nosotros hubo una autoridad para la m\u00fasica cubana y, en particular para la de la Sonora Matancera, como el m\u00e9dico H\u00e9ctor Ram\u00edrez, una vez, en una visita a La Habana, y al sabor a\u00f1ejo de los rones, me dijo el periodista y music\u00f3logo cubano Helio Orovio: \u201cEn Colombia no hay qui\u00e9n sepa tanto de la Sonora Matancera como Luciano Londo\u00f1o\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ese hombre de enorme generosidad, que jam\u00e1s tuvo ego\u00edsmos con el conocimiento, que regalaba libros o se los fotocopiaba a sus amigos y conocidos, que recomendaba lecturas, que obsequiaba grabaciones y gozaba con esa actitud magn\u00e1nima, le dej\u00f3 a la ciudad una herencia cultural, sus libros y su m\u00fasica para que las presentes y futuras generaciones tengan nuevas fuentes del saber, de la investigaci\u00f3n y la cultura. El fondo lo custodiar\u00e1 la Biblioteca P\u00fablica Piloto de Medell\u00edn (BPP).<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/argentinatango.es\/i\/londono-ostuni-p300.jpg\" width=\"431\" height=\"431\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En junio de 2008, el Municipio de Medell\u00edn le rindi\u00f3 un homenaje a Luciano. En el Decreto 0898 de junio 20 de ese a\u00f1o se le destac\u00f3 como un \u201creconocido experto en tango\u201d. Se se\u00f1al\u00f3 que \u201cun hijo de sus calidades humanas y profesionales constituye un orgullo para la ciudad\u201d. En otro de los considerandos del decreto de honores se resalt\u00f3 que \u201cgracias a sus investigaciones se logr\u00f3 sacar del anecdotario a Carlos Gardel y lo ubic\u00f3 en el sitial de honor que la historia le ten\u00eda deparado, porque para \u00e9l, el Zorzal criollo, es la m\u00e1xima expresi\u00f3n del canto popular\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Otra de las cualidades de Londo\u00f1o L\u00f3pez la constituy\u00f3 su capacidad para la divulgaci\u00f3n del tango y la cultura popular. Escribi\u00f3 art\u00edculos en revistas y peri\u00f3dicos nacionales y extranjeros, y dict\u00f3 charlas y conferencias sobre tango y, en particular, acerca de Carlos Gardel, con marcado \u00e9nfasis acerca de su origen, trayectoria, grabaciones, el cine, el accidente y muerte en Medell\u00edn y la necesidad de que se haga un ADN para determinar si el cantor es franc\u00e9s o uruguayo. En ese aspecto, nos dict\u00f3 en el Centro de Historia de Bello, en junio de 2010, una conferencia sobre este pol\u00e9mico asunto, alternando con el magistrado Javier Tamayo. Fue Acad\u00e9mico Correspondiente de la Academia Porte\u00f1a del Lunfardo desde 1991 y de la Academia Nacional del Tango desde 1992 (ambas de Buenos Aires, Argentina) y Asociado correspondiente de la Academia de Tango de la Rep\u00fablica Oriental de Uruguay desde 2004.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luciano, nacido y criado en el barrio La Milagrosa, donde ten\u00eda en cada esquina de la cuadra cantinas en las que d\u00eda y noche se \u201cmol\u00eda\u201d tango, comenz\u00f3 desde muy joven a preocuparse no solo por comprar <em>longplays<\/em> del g\u00e9nero, sino libros. No eran de f\u00e1cil consecuci\u00f3n en la ciudad. Y fue conect\u00e1ndose con artistas y periodistas de Buenos Aires y Montevideo que ven\u00edan a Medell\u00edn a los festivales de tango y otros eventos, para que se los compraran y enviaran. Uno de ellos fue el cantor y coleccionista de tango H\u00e9ctor Blotta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Luciano Londo\u00f1o, un memorioso brillante<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando estaba terminando el bachillerato nocturno (trabajaba de d\u00eda, y desde los catorce a\u00f1os), hubo dos circunstancias que le permitieron desarrollar su memoria: una, la de cantar con sus amigos todos los tangos que sonaban. As\u00ed aprendi\u00f3 las letras. Otra, la de un juego muy simp\u00e1tico: uno de los de la barra dec\u00eda un verso de tango y los otros deb\u00edan responder a qu\u00e9 tango pertenec\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s, en una combinatoria de inteligencia, memoria y sensibilidad, Luciano Londo\u00f1o ley\u00f3, escribi\u00f3, viaj\u00f3, escuch\u00f3 m\u00fasica d\u00eda y noche y se erigi\u00f3, tras una intensa y constante labor de aprendizajes, en un relevante investigador musical, en especial de aquel g\u00e9nero que Enrique Santos Disc\u00e9polo denomin\u00f3 \u201cun pensamiento triste que se baila\u201d y Horacio Ferrer llam\u00f3 \u201cmezcla brava de pasi\u00f3n y pensamiento\u201d, \u201ccomedia humana\u201d propicia \u201cpara cada soledad y cada encuentro\u201d: el tango. S\u00ed, el tango o el <em>got\u00e1n<\/em>, con su \u201critmo de trompadas contra el viento\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sus relaciones con tangueros de alcurnia en Buenos Aires, Montevideo y otras ciudades, lo llevaron a cartearse, entre otros, y aparte de los ya mencionados, con el gran m\u00fasico y director Julio de Caro, Luis Adolfo Sierra (una luminaria del tango), Oscar Himschoot, el historiador ingl\u00e9s Simon Collier y Gast\u00f3n Mart\u00ednez Matiella, presidente de la Academia Mexicana de Tango. Y esto por solo registrar a los de tango (sus relaciones se extendieron con investigadores, m\u00fasicos, autores, coleccionistas de otros g\u00e9neros, como es el caso, por ejemplo, del music\u00f3logo cubano Crist\u00f3bal D\u00edaz Ayala).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Recuerdo sus llamadas telef\u00f3nicas a las seis de la ma\u00f1ana para recitarme un tango, una letrilla, un fragmento de un poema de Homero Exp\u00f3sito o decir que un libro que le recomend\u00e9, como, por ejemplo, <em>El juez y el historiador<\/em>, de Carlo Ginzburg, le hab\u00eda dado pistas para seguir investigando sobre el origen de Carlitos Gardel mediante la teor\u00eda de los indicios establecida por ese historiador italiano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luciano Londo\u00f1o, el memorioso, una biblia del tango, naci\u00f3 en 1951 y muri\u00f3 en 2013. Su recuerdo habita la ciudad y su legado nos queda como una muestra de su rigor, cultura e inteligencia. Este l\u00facido \u2014 y a veces cascarrabias\u2014 acad\u00e9mico no vivi\u00f3 para el olvido. Digamos, con An\u00edbal Troilo, que Lucio no se ha ido porque siempre est\u00e1 llegando.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.esacademic.com\/pictures\/eswiki\/71\/Gardel_color.jpg\" width=\"508\" height=\"775\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Carlos Gardel, una obsesi\u00f3n investigativa y acad\u00e9mica de\u00a0 Luciano Londo\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 19 de junio de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Digamos, con An\u00edbal Troilo, que Lucio no se ha ido porque siempre est\u00e1 llegando.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":10095,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[19,217],"tags":[2016,5506,5509,5505,5508,1601],"coauthors":[265],"class_list":["post-10094","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","category-abya-yala","tag-cultura-popular","tag-el-gotan","tag-investigador-de-tango","tag-luciano-londono","tag-memoria-de-lucio","tag-tango"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10094"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10098,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10094\/revisions\/10098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10094"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=10094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}