«El mar quita, el mar da» es un antiguo proverbio marinero y una expresión popular que refleja la doble naturaleza del mar: un recurso generoso que ofrece alimento, vida y trabajo, pero también un elemento imprevisible y cruel, capaz de cobrarse vidas y destruir. Nuestro mar Mediterráneo nos lo recuerda cada día con los cuerpos de los migrantes que emergen a lo largo de las costas y con los naufragios que ya ni siquiera son noticia. Hoy, por desgracia, este mar parece ser únicamente una fuente de dolor y rabia.
Sin embargo, el Mediterráneo tiene una historia antigua y compleja, aún más extraordinaria gracias al encuentro entre culturas, historias y pueblos diferentes que han surcado sus aguas a lo largo de los siglos. En particular, entre los siglos XI y XIX, de Marsella a Estambul, Túnez y Argel, Génova y Palermo, el Mare nostrum fue el eje de la intensa actividad comercial de marineros y pescadores procedentes de las costas de Europa, Asia y África. Entre ellos no había barreras y la comunicación se veía facilitada por un idioma, el sabir, hablado en todos los puertos y en los barcos del mar Mediterráneo. Conocido también como lengua franca mediterránea, el nombre deriva del término sabir —saber—, ya que las conversaciones solían comenzar con expresiones como «saber», es decir, «saber hacer». Otros autores sostienen que el término «sabir» fue retomado de la obra de Molière El burgués gentilhombre, uno de los autores más importantes del teatro clásico francés del siglo XVII. En la obra satírica, representada por primera vez en 1670 en la corte del rey Luis XIV, Molière hace pronunciar al muftí, un alto funcionario de la ley religiosa en los países musulmanes, las palabras: «Se ti sabir; Ti respondir; Se non sabir; Tazir, tazir», es decir: «Si sabes, responde. Si no sabes, guarda silencio».
Era una lengua nacida para dar órdenes o negociar, como demuestran las frases que han llegado hasta nosotros en diarios de viaje o en otras obras literarias, como Don Quijote de Miguel de Cervantes. Otro ejemplo típico de frase en sabir recogida por la historia es: «Anda, anda canaglia, anda a palazzo» («Ve, ve, canalla, ve a casa/al trabajo»).
Una lengua nacida, como decíamos, para comunicarse y hacerse entender, de la que quedan pocos testimonios escritos. Solo en 1830, en Francia, se publicó el «Diccionario de la lengua franca o pequeño morisco», que recuperó muchos términos del sabir y estaba dotado de un manual de conversación para la vida cotidiana de quienes quisieran trabajar y vivir cerca del mar. Sin embargo, en el siglo XIX su vocabulario se dispersó y fue absorbido por los dialectos de los pescadores, aunque muchos términos siguen utilizándose hoy en Italia para indicar peces, vientos, partes de las embarcaciones o negociaciones comerciales. Palabras nacidas de la fusión de raíces árabes, griegas e hispánicas se convirtieron, a todos los efectos, en palabras dialectales locales. Era una lengua de contacto que no pertenecía a nadie, pero que permitía que todos se entendieran, una lengua del mar «mediterraneus», es decir, «en medio de las tierras», que representó la cuna de la civilización occidental.
Según los estudiosos de glotología y lingüística, el sabir representa una de las lenguas pidgin más antiguas y longevas conocidas hoy, es decir, esos léxicos desarrollados a partir de la unión de influencias lingüísticas diferentes como consecuencia de fenómenos de migración, colonización y relaciones comerciales, como por ejemplo el pidgin nigeriano, el chinglish (chino-inglés) o el fanagalo sudafricano. El sabir no tenía una gramática compleja: se adaptaba al contexto y seguía el ritmo de los gestos y los sonidos. Su vocabulario era una mezcla lingüística de las orillas del Mediterráneo: entre un 65 y un 70 % de italiano, con fortísimas influencias de los dialectos marineros de la época, especialmente el genovés y el veneciano, y después el español (10 %), otra gran lengua comercial e imperial de la época. A ello se añadían aportes del árabe, catalán, griego, occitano, sardo, siciliano y turco.
Como las olas del mar, el sabir iba y venía, y cada vez se modificaba y enriquecía: los marineros de Génova y Venecia llevaban sus dialectos al Mediterráneo y, al mismo tiempo, regresaban a casa introduciendo palabras «hibridadas» en los dialectos costeros locales. El veneciano y el ligur absorbieron y estabilizaron en su léxico marítimo términos alterados por el sabir, relacionados con las maniobras de los barcos, los vientos y las mercancías. El siciliano, en cambio, actuó como puente gracias a la posición estratégica de la isla en el Mediterráneo. La palabra siciliana patruni (patrón/comandante) entró en el sabir y evolucionó hasta arraigarse incluso en las variantes costeras de Argel y Túnez. Scirocco deriva del árabe šulūq (viento del sudeste) y el sabir lo estandarizó, haciéndolo universal para todos los marineros del Mediterráneo y superando las variantes locales. Ghibli, un término árabe-libio que pasó por el sabir para indicar el viento caliente del desierto, se utiliza hoy en muchos argots costeros del sur de Italia; o bonaccia, combinación de una raíz romance (bueno) con la simplificación típica del sabir para indicar la ausencia total de viento y el mar en calma.
En los dialectos siciliano y sardo —especialmente en los ámbitos ligados a la pesca del atún y a las almadrabas—, el término Rais / Raisi sigue utilizándose hoy para indicar al jefe absoluto de la pesca. Deriva directamente del árabe ra’īs (jefe/comandante), palabra clave del sabir para designar al capitán del barco.
La lista de palabras actualmente en uso derivadas del sabir sigue siendo muy rica y da testimonio de una época que duró varios siglos en la que nuestro mar fue el centro de intercambios no solo comerciales, sino también culturales, que superaron las barreras lingüísticas inventando una comunicación simple y directa. Un Mediterráneo ombligo del mundo, cuna de civilizaciones y saberes, muy alejado de la imagen que cada vez se arraiga más en el imaginario colectivo de las personas de nuestro tiempo.
Me divertí traduciendo el texto de Roberta al sabir reconstruido, basándome en el Diccionario de la lengua franca. He aquí el resultado.-FG
Sabir, lingua di mar fora di confino
«Mar pigliar, mar donar» star antico proverbio di marinaro e parola di popolo que mostrar doi natura di mar: mar star risorsa generosa, donar mangiar, vita e travalio; ma ancora star elemento que nessuno poder preveder, crudel, poder pigliar vita e destruir. Nostro mar Mediterraneo recordar questo ogni giorno, con corpo di migrante que venir fora lungo costa, con barco perder in mar e naufragio que adesso quasi non far più novella. Oggi purtroppo questo mar parir solamente fontana di dolor e rabbia.
Ma Mediterraneo tener storia antica e complessa, ancora più straordinaria per incontro di cultura, storia e popolo diferente que passar sopra suo aqua durante secolo. In particolar, da secolo undici fino secolo dezenove, da Marsilia a Stambol, Tunis e Alger, Genova e Palermo, Mare Nostrum star centro di grande commercio di marinaro e pescador que venir da costa di Europa, Asia e Africa. Fra loro non star barriera, e parlar insieme star più facile per una lingua, sabir, usada in tutti porto e sopra nave di mar Mediterraneo.
Sabir star conosciuto ancora come lingua franca mediterranea. Nome venir da parola sabir, saber, perché molte conversazione cominciar con parola come saber, volir dir saper far. Altro autore dir que nome sabir venir da opera Il Borghese gentiluomo di Molière, uno de grande autore di teatro francese di secolo dezessette. In questa comedia, mostrata prima volta in 1670 alla corte di re Luigi XIV, mufti, grande ufficiale di legge religiosa in paese musulmano, dir: «Se ti sabir; ti respondir; se non sabir; tazir, tazir», cioè: se ti saber, responder; se ti non saber, star zitto.
Questa lingua nascer per dar comando o per tratar, come mostrar frase restata in diario di viaggio e in opera di libro, ancora in Don Chisciotte di Miguel de Cervantes. Altro esempio conosciuto di frase in sabir star: «Anda, anda canaglia, anda a palazzo», cioè andar, andar canaglia, andar a casa o a travalio.
Lingua nascer per comunicar, per far intender, e poco testimonianza scritta restar. Solamente in 1830, in Francia, venir publicato Dictionnaire de la langue franque ou Petit Mauresque, que recuperar molte parola di sabir e tener ancora frasario per vita di ogni giorno di gente que voler travaliar e viver vicino mar. Ma durante secolo dezenove suo vocabolario dispersar e entrar dentro dialetto di pescador. Molte parola ancora oggi star usata in Italia per nominar pesce, vento, parte di barco o trato commerciale. Parola nata da mistura di radice araba, greca e spagnola diventar completamente parola di dialetto locale. Sabir star lingua di contacto que non appartener a nessuno, ma permitir a tutti di intender. Star lingua di mar mediterraneum, cioè «in mezzo di terra», mar que star culla di civiltà occidentale.
Secondo studioso di lingua, sabir star uno de più antico e più longo pidgin conosciuto oggi: lessico que nascer da unione di influenza di lingua diferente, dopo migrazione, colonizzazione e relazione commerciale, come pidgin nigeriano, chinglish de cinese e inglese, o fanalago sudafricano. Sabir non tener grammatica complicata; adattar a situazione e seguir ritmo di gesto e di sono. Suo vocabolario star mistura di lingua di costa Mediterranea: sessantacinque-settanta per cento italiano, con influenza molto forte di dialetto marinaro di quel tempo, specialmente genovese e veneziano; dopo spagnol, circa dieci per cento, altra grande lingua commerciale e imperiale. A questo aggiunger parola e influenza araba, catalana, greca, occitana, sarda, siciliana e turca.
Come onda di mar, sabir andar e venir, e ogni volta cambiar e diventar più ricco. Marinaro di Genova e Venezia portar suo dialetto dentro Mediterraneo e, nello stesso tempo, quando tornar a casa portar parola mesclata dentro dialetto locale di costa. Veneziano e ligure assorbir e fermar nel suo lessico di mar molte parola cambiata da sabir, parola per manovra di barco, vento e mercanzia. Siciliano invece far ponte, per posizione di Sicilia in mezzo di Mediterraneo. Parola siciliana patruni, padrone o comandante, entrar in sabir e cambiar fino restar ancora in variante di costa di Alger e Tunis.
Scirocco venir da arabo šulūq, vento di sud-est, e sabir far questa parola comune per tutti marinaro di Mediterraneo, passando sopra variante locale. Ghibli, parola libico-araba passata per sabir, indicar vento caldo di deserto, e oggi star usata in molto parlar di costa di sud Italia. Bonaccia, unione di radice romanza de bono con maniera semplice di sabir, indicar vento niente e mar completamente quieto.
In dialetto siciliano e sardo, specialmente nel mondo di pesca di tonno e tonnara, parola Rais / Raisi ancora oggi servir per indicar capo assoluto di pesca. Venir direttamente da arabo ra’īs, capo o comandante, parola molto importante in sabir per nominar capitano di nave.
Lista di parola ancora usata oggi e venuta da sabir star molto ricca. Questo mostrar un tempo durato molti secolo, quando nostro mar star centro non solamente di scambio commerciale ma ancora di scambio di cultura, capace passar sopra barriera di lingua e inventar maniera semplice e direta di comunicar. Mediterraneo star ombelico di mundo, culla di civiltà e di saber, molto lontano da imagine que sempre più entra dentro testa di gente di nostro tempo.
-> Roberta Ferruti star jornalista libera. Ella cominciar in anno novanta come cronista, travaliar con diferenti giornale locale e nazionale. Ella scrivir per Avvenimenti, Paese Sera, Il Manifesto e L’Espresso. Ella occupar di migrazione, accoglienza, politica di fora, viaggio, solidarietà e ecologia. Ella star fra promotore di primi Gruppi di Acquisto Solidale di Lazio. In 2016 ella cominciar lungo viaggio sola sopra rota di immigrazione, e viaggio finir a Riace. Ella star attivista Verde in anno ottanta e novanta e coautora di publicazione de Il Poligrafo, L’ecofemminismo in Italia. Le radici di una rivoluzione necessaria, curata da Laura Cima e Franca Marcomin. Ella scrivir per Comune.Info, Volere la luna, Pressenza. Da 2017 ella travaliar per RECOSOL, rete di comuni solidali. In 2018 ella publicar e-book Le mani in pasta, scrivito con migrante accolto in SPRAR di Gioiosa Ionica. In 2020, insieme con Rita Coco, ella publicar primo manuale sopra migrazione, UNA STORIA SCRITTA CON I PIEDI, editato da Recosol.
Roberta Ferruti, tra le righe, 20 de julio de 2026
Traducido por Tlaxcala
