Seguiremos luchando por un mundo mejor

Los mal llamados “dirigentes” conducen a sus países por la senda de la miseria y destrucción de nuestros bienes comunes que son la esencia de la única vida. Esa es su política. Pero en todo el planeta siempre habrá resistencia y acción libertaria.

Redes Sociales:
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“No he logrado otro bien que la independencia.
Esa fue mi misión”.
SIMÓN BOLÍVAR PALACIOS
1783-1830

Cada día qu pasa, tiene sus  acciones y resultados que benefician a un sector de la población. Y muchos de sus protagonistas, por no decir, las mayorías, son invisibilizados permanentemente porque no hacen parte de la clase política parasitaria que se ha tomado el Poder en forma violenta, fraudulenta y terrorífica. Me refiero a mi país, Colombia. La “nueva” vieja clase política, aún la que se autoproclama “joven”, se ha nutrido ideológica y económicamente de sus antiguos jefes. Es la continuación y consolidación de un proyecto maquillado de democracia y respeto  por lo diferente, aprovechando la más fantástica tecnología en comunicaciones. Tal proyecto es fascista y recorre muchas latitudes del planeta.

Portrait reconstitué de Simon Bolivar en 3DRetrato reconstituido de Simón Bolivar

En Colombia, los viejos partidos liberal y conservador y, los “nuevos”, que son prolongación de aquellos pero con otros pomposos nombres y logos, con la cooperación de otros llamados alternativos –con excepciones-, persisten en continuar con la violencia en general, pero priorizando la política, para no perder los vergonzosos privilegios que otorga el corrupto Poder. Y todos ellos, buscan que los Acuerdos de La Habana, firmados entre el gobierno colombiano y la insurgencia FARC-EP, no sean un compromiso de vida sino un incumplimiento que conduce al fracaso de la reconciliación.

Ante este trágico panorama, el pueblo colombiano, con sus diferentes sectores se ha erguido con creatividad para defender los Acuerdos y los derechos fundamentales pisoteados con copiosa sangre de defensores de derechos humanos, líderes sociales, campesinos, indígenas, negros, estudiantes. Es de resaltar al movimiento estudiantil de las universidades públicas y algunas privadas, que con estudio y profundidad crítica, luego de sesenta días de marchas a lo largo y ancho del país y enfrentando sin armas a las armas mortíferas del Estado, logró que el gobierno colombiano en cabeza de Iván Duque, se comprometiera a financiar en forma real y sostenible la educación pública. No solo la alegría de la juventud universitaria sino su firmeza y combatividad, mostró unidad y claridad política.

Son otros tiempos y frescos vientos los que impulsan las luchas populares, aunque sean infiltradas y desprestigiadas por el gobierno y sus aliados tácticos con comunicados falsos para frenar la presencia multitudinaria de los sectores populares en las calles, escenarios de confrontación y denuncia.

Algo semejante sucede en diferentes geografías del planeta: chalecos amarillos en Francia, inmigrantes africanos y asiáticos desplazados forzosamente por las guerras interimperialistas que buscan el control geoestratégico de las fabulosas riquezas de nuestros bienes comunes: agua, aire, bosques, selvas.

El mundo es multipolar políticamente y la expoliación que realizan las grandes potencias a través de las más poderosas, sofisticadas y letales armas combinadas con bloqueos financieros, guerras mediáticas y diplomáticas como sucede contra Siria, Cuba y Venezuela.

Las nuevas generaciones tienen en sus manos y cerebros otras formas de acciones y denuncias efectivas: las redes sociales. ¿Cómo lograr que no solo convoquen simpatizantes virtualmente sino que eduquen, informen, formen y hagan tambalear gobiernos anacrónicos?

La sofisticada tecnología contribuye a que las organizaciones culturales, políticas, artísticas y populares no solo sean muy activas en sus redes sociales con sus denuncias y reconocimientos en todo el orbe sino que tienen que continuar y persistir en otras formas de organización, metodología, dirección y unidad táctica-estratégica y así ser contundentes en sus propuestas para no solo transformar sino real y efectivamente cambiar y construir sociedades más justas, participativas y democráticas.

Se tiene que continuar utilizando con mayor ímpetu las redes sociales como otra efectiva forma de lucha, educación y compromiso con el Ser Humano, para sacudir toda esa poderosa y violenta maquinaria mediática, aliada del Poder, que distorsiona, miente y convierte a sus adictos usuarios en personas fácilmente manipulables y acríticas. Tenemos que ser lectores críticos pero con propuestas que pueden ser difíciles de conquistar pero no imposibles, para construir un mundo más humano, cálido, solidario y respetuoso con nosotros y los demás seres vivientes que compartimos en simbiosis este hogar único y maravilloso que es la Tierra, pues tenemos que permanecer en ésta, aunque muchos científicos afirmen que se tienen que estudiar otros cuerpos del espacio para colonizarlos y habitarlos.

Los mal llamados “dirigentes” conducen a sus países por la senda de la miseria y destrucción de nuestros bienes comunes que son la esencia de la única vida.  Esa  es su política. Pero en todo el planeta siempre habrá resistencia y acción libertaria.

¡Y no es utopía!

NOTA: En 2019 se cumplen doscientos años de tres hechos políticos de trascendencia: Discurso de Angostura (15 de febrero de 1819), batalla de Boyacá (Agosto 7 de 1819) y creación de la República de Colombia (Diciembre de 1819). Fue Simón Bolívar quien todavía tiene mucho por hacer.

Félix Orlando Giraldo Giraldo especial para La Pluma, 26 de diciembre de 2018

Editado por María Piedad Ossaba