Colombia: 21N, un paro memorable

Había unanimidad popular en el apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores y contra las disposiciones de Duque. Era una gesta por la dignidad. El soliviante de los humillados.

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No es que no haya habido antes del 21 de noviembre de 2019 otros paros. Sí, pero no en esa dimensión. El paro agrario contra Santos fue apoteósico (“el tal paro no existe”, dijo) y, desde luego, se presentaron paros regionales, resistencias universitarias y enormes marchas de estudiantes en distintos momentos. Sin embargo, el conflicto armado (negado, recordemos, por Uribe y sus ideólogos), la presencia de guerrillas y paramilitares acogotaron a obreros y campesinos.
Como nuestra memoria es frágil, mejor dicho, somos solemnes desmemoriados, es conveniente repasar momentos de 2019 y de este 2020, de pandemias, masacres y miserias sin cuento en Colombia. Recordemos, por ejemplo, la “marcha de las linternas” contra el fiscal Néstor Humberto Martínez, implicado en la corruptela de Odebrecht. Y las matanzas de indígenas del Cauca y las de líderes sociales en todo el país. El desprestigio del gobierno de Duque alcanzó en 2019 niveles de alta impopularidad.
La marcha de las linternas: Imagen: marcha anti corrupción Búnker de la Fiscalía 
El abucheo contra el presidente de pacotilla se presentó como respuesta de los sometidos por el gobierno a políticas neoliberales. Y, ante los atropellos, los trabajadores reaccionaron con la organización de un paro nacional, que se realizó el 21 de noviembre. La plataforma de lucha planteada por las centrales obreras, a las que se sumaron distintos sectores sociales, apuntaba a la protesta contra las reformas laboral, pensional, de educación, todas antipopulares y antidemocráticas. La inconformidad con las medidas del gobierno se transmutó en avalancha incontenible.

Noviembre había llegado no solo con la renuncia del Mindefensa Guillermo Botero por los bombardeos en el Caguán, donde murieron ocho niños, sino con las ganas inmensas de la población para participar en un paro contra la inequidad, los incumplimientos del gobierno a los acuerdos de paz, la represión, los asesinatos de líderes sociales… Había unanimidad popular en el apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores y contra las disposiciones de Duque. Era una gesta por la dignidad. El soliviante de los humillados.

Reinaldo Spitaletta para la Pluma, 24 de noviembre de 2020

Editado por María Piedad Ossaba