Cataluña: importante huelga general, piquetes y una movilización multitudinaria

Barcelona de pie por la libertad de los presos políticos

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Nelson Marinelli

Una multitudinaria movilización que, según cifras oficiales, superó las 525 mil personas (más de 650 mil, según los organizadores), desbordó hoy las calles de Barcelona, cuando confluyeron en la ciudad las cinco columnas que partieron hace dos días desde distintos puntos del interior de la Comunidad, en reclamo de la libertad de los dirigentes detenidos, condenados esta semana a entre 9 y 13 años de prisión por haber organizado el referéndum independentista hace dos años.

La movilización, que también reclama por la independencia de Cataluña, fue acompañada por una enorme cantidad de piquetes en rutas, autovías, avenidas, trenes y subtes, que tuvieron por objetivo garantizar el cumplimiento del paro convocado por dos centrales sindicales independentistas minoritarias (Intersindical-CSC y IAC-CATAC), que lograron arrastrar a importantes sectores de trabajadores.

La extendida red de piquetes fue organizada por los denominados Comités de Defensa de la República (CDR), que es una organización que funciona por asambleas en los distintos barrios y en la cual tiene una importante influencia política la corriente de izquierda CUP, y que hoy organizó una columna propia para ingresar a Barcelona que contó con más de 10 mil personas, según la prensa.

La extendida red de piquetes fue organizada por los denominados Comités de Defensa de la República (CDR), que es una organización que funciona por asambleas en los distintos barrios y en la cual tiene una importante influencia política la corriente de izquierda CUP, y que hoy organizó una columna propia para ingresar a Barcelona que contó con más de 10 mil personas, según la prensa.

El alcance del paro

De acuerdo con datos de las dos centrales patronales de la pequeña y mediana empresa catalana, paró más del 40% de las compañías agrupadas en esas cámaras y, según reconocieron fuentes oficiales, la huelga también se sintió con fuerza en el comercio (entre 60 y 80 por ciento de acatamiento), la educación, donde se paralizó la actividad en todos los niveles -y decenas de miles de estudiantes se movilizaron-, en la administración pública y en el transporte, donde la medida se cumplió hasta donde lo autorizan las represivas leyes españolas de “garantía de servicios mínimos”, que rige para todos los servicios públicos.

El sector de supermercados y gasolineras anunció el cierre de todos sus establecimientos. También se sintió fuerte la huelga en el puerto donde los estibadores apoyaron la huelga y la empresa más grande de Cataluña, la automotriz Seat, decidió cerrar la planta en la cual se producen 3.500 autos por día por “las dificultades que tendrán los trabajadores para llegar a la planta”.

Las burocracias de UGT y CCOO, con el “orden”

Las repercusiones de la huelga toman una mayor dimensión porque las dos centrales mayoritarias -la socialista UGT y Comisiones Obreras, dirigida por el partido comunista- no apoyaron la medida, en una muestra de alineamiento con los partidos del “orden” español.

El Consejero del Departamento de Trabajo de Cataluña, Chakir El Homrani, destacó que “mucha otra gente, por su situación laboral o personal, no ha ido a trabajar pero no ha registrado su huelga», dada “la presión de la precariedad laboral” (La Vanguardia, Barcelona, 18/10).

Los medios destacan que, en las masivas columnas que marcharon hacia Barcelona, se extendía “el cántico de ´¡Huelga, huelga, huelga general!´ de los manifestantes, que repetidamente se fundía en gritos de ´independencia” (idem).

El reclamo popular se manifestó también en la movilización que se realizó hoy en la ciudad de Girona, la segunda de Cataluña, donde se movilizaron más de 60.000 personas y el paro se sintió con fuerza.

Se extiende la solidaridad

El otro hecho político de importancia es que, frente a la dureza de las condenas y la aparición de sectores filofascistas, que han salido a manifestarse y han agredido a independientistas, en distintas ciudades de España ha comenzado a aparecer un movimiento solidario con el pueblo catalán.

A la movilización de ayer en Madrid, se le sumaron otras en distintas ciudades españolas, como la de Bilbao, en el País Vasco. Y en la ciudad de Oviedo, anoche, en la entrega de los premios de las Letras, Princesa de Asturias, a la que concurrieron los reyes, se realizó una movilización en la calle que manifestó su apoyo a la lucha catalana.

Un dato interesante es que ha sido suspendido el clásico Barcelona-Real Madrid (seguido habitualmente por millones de personas en todo el mundo) ante el temor de que se convierta en un multitudinario acto soberanista y de reclamo por los presos.

Crisis política

El cuadro de rebelión que se ha desatado en Cataluña ha puesto en jaque al gobierno central español y ha motorizado una crisis en el seno de los partidos del independentismo catalán. A pocos días de las nuevas elecciones generales (el 10 de noviembre), el PSOE, que lleva meses y meses sin lograr armar gobierno, trata de evitar una intervención en Cataluña que le pueda generar una crisis mayor, que incluso traspase los límites de esa Comunidad.

Los opositores de la derecha (PP, Ciudadanos, Vox) le cuestionan la tibieza frente a la rebelión popular y le reclaman “mano dura” y una intervención inmediata en Cataluña, en lo que también aparece como una manera de restarle votos en las próximas elecciones. La vocera del PP en Barcelona ha calificado a la huelga de «intento de golpe grosero e inútil» y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de «sabotaje general» (ídem).

El independentismo, dividido

En Cataluña, se ha roto el frente independentista ante la potencia que ha tomado la rebelión. ERC, que forma parte del bloque, pide la renuncia del presidente del gobierno Quim Torra y el llamado a elecciones para “conseguir un gobierno que encare la crisis económica y así construir un escenario de negociación” (con el gobierno central). Y la Asamblea Nacional Catalana (ANC), una de las organizadoras de las marchas de hoy y parte del armado de los partidos burgueses soberanistas, pide la cabeza del Consejero de Interior del gobierno catalán acusándolo de no controlar la represión policial de los Mossos.

En este tembladeral, el centroizquierdista Podemos, tercera fuerza política y potencial apoyo del PSOE para formar gobierno (que ya se dividió), pidió a los independentistas que acaten el fallo y al gobierno que negocie. Pero la alcaldesa de Barcelona, de su partido, puso las barbas en remojo y saludó calurosamente las movilizaciones independentistas. Oportunismo que prepara una crisis.

Junto a esta debacle, que ha producido un dislocamiento de todos los partidos políticos, la rebelión se da en medio de una enorme crisis económica de toda Europa y de España en particular -que incluye a la propia Cataluña.

Por esa razón, la burguesía hispana y su aparato político y judicial castigó con dureza al intento independentista, que dislocaría aún más al Estado. Al mismo tiempo, busca golpear a toda manifestación de independencia y de lucha obrera y popular en todo el territorio español. 

Perspectivas

Luego de la movilización y la huelga de hoy, los sectores vinculados a la burguesía catalana han decretado un parate, pero la resistencia parece lejos de ser controlada rápidamente. El sector más activo de los CDR han convocado a un acampe indefinido en el centro de Barcelona.

La enorme oleada de estos días, que incluyó a la juventud trabajadora y estudiantil en un lugar preminente, hace pensar que la crisis se mantendrá abierta. La rebelión catalana ha detonado un proceso que pone a la orden del día la unidad de los trabajadores de todo el estado español por sus reivindicaciones y contra el régimen monárquico capitalista.

Frente a las amenazas de aplicación de la ley de seguridad nacional y de una nueva intervención, defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán, e incluso a su independencia, en el marco de una federación de repúblicas socialistas.

Nelson Marinelli

Traducciones disponibles: English 

Fuente: Tlaxcala, 27 de octubre de 2019

Publicado por  Prensa Obrera